LA PRESIDENTA EVALUA QUE HOY COMIENZA DE NUEVO SU GESTION

Volver a empezar

“No le debemos nada a nadie. Todo el viejo peronismo votó en contra”, dicen en el Gobierno. Las cuentas y llamadas a la madrugada. Las negociaciones con el SI y el socialismo. Preocupación por la asistencia casi perfecta de legisladores.



Por Daniel Miguez

“Te felicito, Agustín, hiciste un trabajo excelente”, le dijo ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al jefe del bloque de los diputados kirchneristas, Agustín Rossi. Luego le pasó el teléfono a su esposo, que, más exultante aún, saludó al legislador rosarino con un “¡Grande, compañero!”. Eran las dos y media de la tarde de ayer y Rossi sintió que rejuvenecía parte de todo lo que envejeció en las dos últimas semanas de negociaciones y tensión.

Acababa de votarse tras 18 horas de sesión de tire y afloje la ley de retenciones móviles y Rossi era el muchachito de la película que conquistaba a la chica con el beso del final. Todos lo saludaban. Pese a que llevaba más de 24 horas despierto, la adrenalina no le permitió siquiera dormir una siesta cuando llegó a su casa, como, según cuentan, le pasó a la mayoría de la primera plana kirchnerista, entre legisladores y ministros, que operaron por igual durante toda la madrugada.

Para el Gobierno fue una votación decisiva, tanto que la Presidenta la considera algo así como el nacimiento del post-peronismo. “No le debemos nada a nadie. Todo el viejo peronismo votó en contra”, se le escuchó decir a la Presidenta en la intimidad de la quinta de Olivos, de lo que se deduce que en sus cuentas computa a todos los que se alinearon con el Gobierno -–adentro y afuera del Congreso– como capital político propio. Este renaciente kirchnerismo puro podría significar el fortalecimiento del proyecto de la transversalidad con el PJ que preside Néstor Kirchner como eje.

La Presidenta da por descontado que del Senado el proyecto saldrá hecho ley sin demasiados obstáculos. Por eso evalúa la votación de ayer como un hito profundo: siente que su gestión, su verdadera presidencia, empezará mañana. Y cree que luego de más de 100 días de desgastante conflicto con las cámaras agropecuarias está para recomenzar con el pie derecho. Esa esperanza en parte se sustenta en que los ruralistas “ahora tienen poco espacio” para retomar el lockout, y menos aún los cortes de rutas. Cristina Kirchner consideró importante que los cuatro dirigentes de las cámaras agropecuarias hayan ido ayer al Congreso a presenciar la votación. “Quizá fueron pensando que íbamos a perder la votación, pero lo cierto es que su presencia allí los compromete con el respeto a las instituciones de la república y con las decisiones de los representantes del pueblo”, le dijo a uno de sus allegados, una forma elegante de hacer ver que con ese acto quedaron embretados en cumplir la ley.

Para que el Gobierno tuviera su día de felicidad, sus principales integrantes tuvieron que transpirar mucho. Aunque confiaban en que alcanzarían el voto, les importaba mucho cómo se lograba esa mayoría y con qué costos. Respecto del número, Kirchner había pasado revista a los gobernadores y había contabilizado 134 o 135 votos, Rossi contaba 130 y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se hubiera llevado el pozo si hacían una polla, porque había vaticinado 129. Lo que ninguno creía era que iba a haber una diferencia tan apretada, ya que en el recinto había nada menos que 254 de los 257 diputados.

La principal preocupación del Gobierno era dotar a la ley (a la que la Presidenta y su esposo le otorgan tanta importancia como a la anulación de las de Obediencia Debida y Punto Final) del mayor consenso posible, algo que creían que iban a conseguir con el aporte del bloque del SI (el ARI disidente), de Claudio Lozano y hasta del socialismo. Hacia ese objetivo apuntaron todas las modificaciones al proyecto original para beneficiar a los pequeños y medianos productores. El objetivo era separar del bloque ruralista a la Federación Agraria y en ello trabajaron varios diputados que hicieron de nexo entre el titular de la entidad, Eduardo Buzzi, y el Gobierno, básicamente Ariel Basteiro (socialista aliado K), Eduardo Macaluse (SI) y Claudio Lozano (Proyecto Sur).

Entre esas idas y vueltas, según coinciden en contar la mayoría de los negociadores, Buzzi iba pidiendo cada vez más cosas. Así, Rossi comenzó planteándole a Alberto Fernández que había que sancionar la reforma a la Ley de Arrendamientos; días después, en una reunión con la Presidenta y Fernández, propuso eliminar una serie de condiciones para que se facilite el cobro de los reintegros a la mayor cantidad posible de pequeños productores y elevar a 750 toneladas el tope para los que iba a tener una retención de sólo el 35 por ciento. Lozano le fue a dar la buena noticia a Buzzi y volvió con otra propuesta: que el tope se eleve a 1500 toneladas, un monto de producción que ya excede a los afiliados a la Federación Agraria. “¡Eh, decile que pare! ¡Cada vez piden más!”, le dijo Alberto Fernández a Lozano.

Macaluse y su compañero de bloque Carlos Raimundi insistían con segmentar distintos volúmenes de producción. Suponían que si conseguían eso obtendrían el visto de bueno de Buzzi para votar junto al oficialismo, arrastrando al socialismo no kirchnerista para no ser los únicos de la oposición que quedaran pegados al oficialismo.

Según coincidían ayer legisladores del SI y funcionarios del Gobierno –-los primeros para justificarlo y los segundos para criticarlo–, Buzzi estaba atrapado entre dos fuegos. “(Hugo) Biolcatti (vice de la Sociedad Rural) se alió con De Angeli y le caminó la Federación Agraria. Entonces cuando Buzzi iba con una propuesta, en la Mesa de Enlace le decían que no, y en la Federación Agraria, la gente de De Angeli también le decía que no”, resumió un diputado consultado por PáginaI12.

Rossi y Alberto Fernández pensaron que aceptando la propuesta de SI y rebajando las retenciones al 30 por ciento para los que produjeran hasta 300 toneladas podían hacer una jugada a tres bandas involucrando también a Felipe Solá y los diputados que lo acompañaban. “Felipe, ¿te sirve esta segmentación para que te acerques a nuestra posición?”, le preguntó el viernes a la noche el jefe de Gabinete al ex gobernador bonaerense. Solá pidió un rato para responder y lo consultó con los radicales K que lidera Daniel Katz y obtuvo un no rotundo. Solá y Katz pensaban que con haber dado quórum ya habían hecho bastante.

Los del SI insistían que sin el socialismo ellos no acompañarían, por lo que las miradas del Gobierno apuntaron al gobernador de Santa Fe, Hermes Binner. Ya entrada la madrugada de ayer, Binner llamó al presidente de la Cámara, el jujeño Eduardo Fellner. “Hablen con Mónica Fein”, le dijo. Y allí fueron Rossi y también Macaluse a ver a la socialista de Santa Fe, a quien Binner le había pedido que hicieran lo posible por acercar posiciones. Pero fue en vano. La presidenta del bloque, Silvia Augsburger, también santafesina, se opuso tenazmente y la mayoría de los suyos la acompañaron.

Eran más de las dos de la mañana y hubo un momento de incertidumbre. Alberto Fernández, por teléfono, ayudaba a Rossi y a Alberto Cantero, a rechequear que estuvieran los votos propios y a convencer a los posibles eventuales aliados. Lo mismo intentaba hacer el ministro del Interior, Florencio Randazzo, por intermedio de los gobernadores. Al jefe de Gabinete le entró al celular una llamada de Olivos. “¿Qué está pasando?”, le preguntaron. Era la voz de Kirchner que mezclaba búsqueda de información con algo de preocupación. “Algunos que antes nos decían que sí, ahora nos dicen ‘dejámelo pensar’. Pero quedate tranquilo.”

Para entonces, un engripado y afiebrado Raimundi había hablado con Basteiro, con Solá, con el peronista disidente Jorge Sarghini, con el radical Alejandro Nieva y con el kirchnerista disidente Enrique Thomas, es decir, con todos los que aceptaban de un modo u otro la movilidad de las retenciones. La idea era hacer una reunión general con el oficialismo para generar un proyecto de consenso que sólo dejara afuera a la Coalición Cívica y al PRO. Macaluse se lo propuso a Rossi y Fellner y éstos no aceptaron. Fue allí que el bloque del SI resolvió no votar el proyecto oficial por considerarlo fruto de una imposición y no de un acuerdo.

Cuando amaneció, mientras seguía la lista de oradores, el oficialismo confirmó que tenía los votos asegurados. Sólo era cuestión de esperar al mediodía y votar. Se asustaron un poco cuando vieron que la Cámara estaba casi repleta, y en consecuencia, que ya no les sobrarían tantos votos como pensaban. Pero les alcanzó para festejar antes de sumergirse en una cura de sueño.

Aguante Cristina, carajo


Se aprobó la ley de retenciones

Noche de garúa. Hasta la cúpula del Congreso se borrenea en un cielo de nubes bajas. Luces de semáforo que se pierden por Callao. No hay luna rodando. Sólo esa marisma y la noche en una noche que quedará como para contarla. Las banderas. Algún desprevenido que todavía tiene el entusiasmo de gritar, “aguante Cristina, carajo”. Vamos Cristina.

Y están los compañeros, está el aguante, está el Frente Transversal. Estamos. Hemos estado desde el inicio, cuando “el campo” largo el lockout patronal más feroz de la historia de nuestro país.

Y la noche se alarga sobre Buenos Aires.

Dice una crónica:

"Aguante" de cientos de kirchneristas frente al Congreso “Los alrededores del Congreso de la Nación eran anoche el escenario de una importante concentración de militantes kirchneristas, que con banderas y bombos se manifestaban en apoyo al proyecto oficial de retenciones móviles a las exportaciones de granos.

Pese a la fría llovizna, varios centenares de simpatizantes oficialistas permanecieron estoicamente sobre la Plaza de los Dos Congresos y sus calles adyacentes para "hacer el aguante" a los diputados oficialistas que defendían la iniciativa girada por el Ejecutivo en el recinto.




Llegaron a bordo de decenas de micros promediando la tarde, pero fue cerca de las 19, cuando el kirchnerismo obtuvo el quórum, que lanzaron el primer grito de victoria acompañado de fuegos artificiales y bombas de estruendo que retumbaron en las principales arterias del microcentro. Algunos con redoblantes, otros embanderados, todos apoyando la iniciativa oficial, los militantes se las ingeniaron para seguir el debate desde los móviles de prensa y algunas carpas K, aunque las principales novedades corrieron de boca en boca desde un extremo a otro de la plaza.
Hay banderas del Movimiento Evita, Barrios de Pie y La Cámpora, Compromiso K, Frente Transversal, Juventud Peronista, y 26 de Julio, entre otras, representadas en su mayoría por militantes del conurbano bonaerense…”

“Conurbano bonaerense”. Cuando somos nosotros, somos los arreados por el “sanguche”, somos el conurbano, los negros. Cuando ellos hacen cacerolazos instigados por la prensa “blanca” –La Nación y “el diario que miente”, son ciudadanos que protestan. Nada nuevo.

Han sido y seguirán siendo cómplices: son cada vez más prensa amarilla, televisión amarilla y radios de habladores pagos por los grandes avisadores y el imperio. Aquello de Fidel en Córdoba, cuando le respondió a un periodista, ¿Cuánto te pagan por hacer esa pregunta? ¿Cuánto ganan estos charlatanes? O simplemente son parte del odio –cooptados por el odio.

Todo el conflicto estuvo signado por el racismo, la fobia a las patas en la fuente y a “esa mujer”. Que no es Eva. No quiere serlo. Cristina Fernández es demasiado inteligente como para imitar un modelo inimitable. Y tiene suficiente agallas para ser ella, Cristina. No la mujer de Néstor Kirchner, sino Cristina.

Vamos Cristina, carajo.

Otra vez grita el desubicado. ¿De donde saca energía? Y no está borracho. O no de vino. Puede que esa alegría le venga de familia, esa enfermedad que se hereda, “incorregible como diría un escritor ya muerto: incorregibles.

Sobre el palo, la bandera del Frente Transversal. Va y viene, haciendo como un dibujo en el aire. A su lado está Norma, está Nelson, los compañeros. Vamos Cristina, carajo.

La prensa. Los medios, los que arman la agenda. Han mentido, han jugado hasta el límite. Y la estrategia siempre es la misma, ver quién se equivoca ese día, quién dijo algo que no debería haber dicho: como Néstor con la deuda externa. Chicaneando con eso. Buzzi chicaneando a Kirchner, De Angeli. Los siguen las cámaras, los han venido siguiendo durante todo el conflicto.

Si ellos matan de hambre una población, si no dejan llegar medicamentos a los hospitales, están –para los grandes medios- actuando en defensa del “campo”. El campo es el gringo bueno, trabajador de sol a sol, al cual el gobierno, y sobre todo “esa mujer”, les quitan la comida de la boca.

Por Dios. Cuanta mentira. Y no van a bajarse de ese caballo. Ahora van a encontrar otras. No habrá tregua para Cristina ni para nadie de su gobierno. Y mienten, mienten. La carpa del aguante

Hay que levantar la carpa –llega la orden, seguramente de Edgardo. Ya, el aguante llega a su fin. Hay cansancio. Está Niko, el matancero, como si nada. Aguante Niko. Y los semáforos que parpadean del verde al amarillo y del amarillo al rojo. Se van perdiendo por la noche solitaria, se alejan como guiños, como si fuera una noche como otras.

Los compañeros, comienzan a quitar todo, guardar los equipos de mate, las banderas se reparten. Y hay que esperar. La noche del aguante. La noche del 4 al 5 de julio de 2008 será historia.

Están las banderas. Van llegando compañeros. Otros se escabullen en las sombras. Hay que dormir bajo algo que cobija de la garúa. Otros siguen llegando. Y el compañero, que grita cada 12 minutos –lo cronometramos- Aguante Cristina, carajo.

Vigilia larga, casi eterna. Hay estrellas en el cielo. Por momentos. Y ahí nomás, en los edificios, en las torres, en cada calle, esta ciudad duerme. Por alguna ventana parpadea la luz de un televisor. Hay espera. Dejar pasar el tiempo.

Fin de fiesta

Ahora conocemos la votación. Por la pantalla gigante, Edgardo Depetri, último orador de la jornada, refutando a la conversa Patricia Bullrich, hemos soportado 100 días de lockout patronal sin reprimir, hemos demostrado que somos realmente democráticos. Y pensamos que el Estado debe existir, que el Estado tiene el derecho y deber de ejercer el poder sobre la distribución de la riqueza.

Edgardo.

Una arenga clara, para el pueblo. Porque el pueblo está ahí afuera defendiendo al gobierno contra el golpismo, contra el privilegio. Sí. Es Depetri, Ate, Cta, Frente Transversal, minero, hijo de obreros, quién habla. Hay paradojas, siempre, como dice Galeano, paradojas. Y que sea un ex minero, un representante de los trabajadores quién cierre el debate en el Congreso de la Nación… bueno, es lo que odian. Es lo que no perdonan.

Pero Edgardo está ahí. Seguirá estando ahí, aunque no les guste. En un momento sale a saludar. Lo levantan en andas, lo van llevando por todas las carpas. Le reconocen eso, el ser un trabajador, tener esa matriz que tiene historia, la matriz del trabajador sabe, lo lleva en la sangre que significaron los golpes del 55 y del 76.

Sabe. Los compañeros y compañeras que ahora lo abrazan, y que vienen haciendo el aguante desde hace días y días, también lo saben, tienen la certeza que significa que “gane el campo”: el fin del proyecto político, social y cultural que significa, pueblo. El derecho al estudio, al trabajo, a la vivienda digna.

Edgardo vuelve al Congreso.

Y afuera, ya pasado el medio día, el compañero, ya afónico, grita Aguante Cristina, carajo.

Diputados Nacionales. Quién votó qué en la histórica sesión de Diputados para aprobar "la 125"




El tablero indicó 128 votos a favor y 122 en contra, dos abstenciones y un voto sin identificar. Luego Graciela Gianetassio identificó su decisión como afirmativa. Acá están, éstos son los que apoyaron al campo o al Gobierno en el proyecto de retenciones móviles. El texto aprobado. Los que dieron quórum. Cruces en el PJ.


El detalle de lo que votó cada diputado en el maratónico debate de 19 horas en la Cámara baja, que terminó con la media sanción del proyecto oficial de retenciones móviles. El martes comienza el debate en el Senado.

AFIRMATIVOS

Bloque Frente para la Victoria

María Julia Acosta Walter Alfredo Agosto Hilda Clelia Aguirre De Soria German Enrique Alfaro Octavio Argüello Julio Esteban Arriaga Nora Esther Bedano Claudia Alicia Bernazza, Ana Berraute Rosana Andrea Bertone Marcela Alejandra Bianchi Silvestre Lía Fabiola Bianco Gloria Bidegain Mariel Calchaquí Nelio Higinio Calza Susana Mercedes Canela Alberto Cantero Gutierrez Remo Gerardo Carlotto María Araceli Carmona Graciela María Caselles Jorge Alberto Cejas Nora Noemí César, Rosa Laudelina Chiquichano Luis Francisco Jorge Cigogna Diana Beatriz Conti José Manuel Córdoba Stella Maris Córdoba Jorge Edmundo Coscia Ariel Dalla Fontana Viviana Damilano Grivarello Alfredo Dato María Graciela de la Rosa Edgardo Depetris Juliana di Tullio José María Díaz Bancalari Juan Carlos Díaz Roig Susana Díaz Miguel Dante Dovena Patricia Fadel Luis María Fernández Basualdo Marcelo Fernández Margarita Ferra de Bartol Paulina Fiol Eduardo Galantini Eva García de Moreno María Teresa García Amanda Genem Graciela Giannettasio Juan Carlos Gioja Ruperto Godoy Juan Dante González Nancy Gonzalez Juan Carlos Dante Gullo Graciela Gutiérrez Alberto Herrera Griselda Herrera Luis Iblarregui Juan Manuel Irrazabal Miguen Angel Iturrieta Beatriz Korenfeld Carlos Kunkel Jorge Landau María Laura Leguizamón María Beatriz Lenz Stella Maris Leverberg Edith Llanos Timoteo Llera Ernesto López Rafael López Gustavo Marconato Mario Humberto Martiarena Oscar Massei María Carolina Moises Antonio Morante Manuel Morejon Carlos Moreno Claudio Morgado Mabel Muller Jorge Obeid Juan Mario Pais Alberto Paredes Urquiza Ariel Pasini Guillermo Pereyra Hugo Perie Julia Argentina Perie Héctor Porto Adriana Puiggros Héctor Recalde Jesús Rejal María del Carmen Rico Evaristo Rodríguez Beatriz Rojkes de Alperrovich Carmen Roman Agustín Rossi Alejandro Rossi Cipriana Rossi Ramón Ruiz Juan Arturo Salim Osvaldo Salud Mario Armando Santander Rubén Sciutto Adela Segarra Juan Carlos Sluga Carlos Snopek Raúl Solanas Gladis Soto Juan Héctor Sylvestre Begnis Patricia Vaca Narvaja Jerónimo Vargas Aignasse José Antonio Vilariño Mariano West Concertación Plural 112. Héctor Alvaro 113. Hugo Cuevas 114. Norberto Erro 115. Hugo Prieto 116. Gustavo Serebrinsky 117. Silvia Vázquez

Frente Cívico y Social de Santiago del Estero 118. Daniel Brue 119. José Herrera 120. Mirta Pastoriza 121. Jorge Pérez 122. Ana Luna de Marcos

Encuentro Social y Popular 123. Vilma Ibarra 124. Ariel Basteiro 125. Victoria Donda 126. Cecilia Merchán

Diálogo por Buenos Aires 127. Miguel Bonasso

Movimiento Independiente 128. Eduardo Lorenzo Borocoto

Dignidad Peronista 129. Emilio Kakubur

NEGATIVOS

Unión Cívica Radical

Juan Acuña Kunz Oscar Aguad Pedro Azcoiti Vilma Baragiola Liliana Bayonzo Margarita Beveraggi Gustavo Cusinato Héctor del Campillo Luciano Fabris José Ignacio García Hamilton Miguel Giubergia Silvana Giudici Eduardo Kenny Daniel Kronenberger Rubén Lanceta Heriberto Martínez Oddone Pedro Morini Alejandro Nieva Agustín Portela Sandra Riobbo Silvia Storni Carlos Urlich Sergio Varisco Silvia Lemos

Frente para la Victoria- Partido Justicialista 25. Felipe Solá 26. Graciela Camaño 27. Jorge Villaverde 28. Manuel Baladrón 29. Irma García 30. Luis Barrionuevo 31. Jorge Montoya 32. Beatriz Halak 33. Arturo Heredia 34. María Cremer de Busti 35. María Petit 36. Zulma Daher 37. Enrique Thomas 38. Marta Velarde 39. Gustavo Zavallo

Movimiento Popular Neuquino 40. Hugo Acuña 41. José Brillo 42. Alicia Comelli

Concertación Plural 43. Jorge Albarracin 44. Daniel Katz 45. Laura Montero 46. Juan Carlos Scalesi

Frente Justicia Unión y Libertad 47. César Albrisi 48. Ivana Bianchi 49. Luis Lusquiños 50. Mario Merlo 51. Claudio Poggi 52. María Torrontegui

Coalición Cívica 53. Horacio Alcuaz 54. Griselda Baldata 55. Patricia Bullrich 56. Elisa Carca 57. Francisco Ferro 58. Héctor Flores 59. Susana García 60. Claudia Gil Lozano 61. Fernando Iglesias 62. María Linares 63. Juan Carlos Moran 64. Fabián Peralte 65. Adrián Pérez 66. Elsa Quiroz 67. María Fernanda Reyes 68. Marcela Rodríguez 69. Fernando Sánchez 70. Juan Carlos Vega

Unión celeste y blanco 71. Juan José Álvarez 72. Patricia Gardella 73. Julio Ledesma 74. Fransico de Narváez

Recrear para el Crecimiento 75. Marcelo Amenta

Partido Liberal de Corrientes 76. José Arbo

Partido Nuevo contra la Corrupción 77. Mario Ardid

Frente de Todos 78. María Josefa Areta 79. José Roldán

Partido Socialista 80. Silvia Augsburger 81. Miguel Angel Barrios 82. Roy Cortina 83. Ricardo Cuccovillo 84. Mónica Fein 85. Elda Gérez 86. María Elena Martin 87. Lausa Sesma 88. Lisandro Viale 89. Pablo Zancada

Solidaridad e Igualdad - ARI 90. Nélida Belous 91. Verónica Benas 92. Emilio García Méndez 93. María América González 94. Eduardo Macaluse 95. Lidia Naim 96. Carlos Raimundi 97. Delia Bisutti

Propuesta Republicana 98. Paula Bertol 99. Eugenio Burzaco 100. Luis Galvalisi 101. Christian Gribaudo 102. Cynthia Hotton 103. Julián Obiglio 104. Federico Pinedo 105. Lidia Satragno 106. Esteban Bullrich

Nacional Sindical 107. Dante Camaño

Frente Cívico y Social de Catamarca 108. Genaro Collantes 109. Raúl Paroli

Demócrata de Mendoza 110. Omar de Marchi

Renovador de Salta 111. María Inés Diez 112. Mónica Torfe

Frente por los derechos ciudadanos 113. Nora Guinzburg

Buenos Aires para todos en Proyecto Sur 114. Claudio Lozano

Frente Producción y Trabajo 115. Adriana Marino

Concertación Entrerriana 116. Emilio Martínez Garbino

Memoria y Democracia 117. Norma Morandini

Frente Cívico por Santiago 118. Cristina Oliva

Bloque por la Verdad 119. Eduardo Pastoriza

Partido Justicialista Nacional 120. Jorge Sarghini

Guardia Peronista 121. Paola Spatola

Partido Unidad Federalista 122. Adriana Tomaz

ABSTENCIONES

Solidaridad e Igualdad de Tierra del Fuego Leonardo Gorbacz

Frente para la Victoria Marta Osorio

AUSENCIAS

Frente para la Victoria Jorge Rivas

Frente para la Victoria Salta Marcelo Lopez Arias

Partido Nuevo contra la Corrupción de Córdoba Francisco José Delich

El Frente Transversal y los movimientos sociales. Una marcha K con ministros



Los movimientos kirchneristas se concentraron frente al Congreso en respaldo al proyecto oficial. Hubo cinco ministros y hasta circuló el rumor de que llegaría Kirchner, pero no ocurrió. Siguieron el debate por una pantalla.




Alguna vez se habló del Palacio y la calle como dos escenarios paralelos donde se producía la historia. Ayer también fue una jornada que se siguió desde dos plataformas simultáneas que vivió el acontecimiento político más trascendente en lo que va del año. Mientras los diputados debatían en el recinto la ratificación de las retenciones móviles, en la Plaza del Congreso los manifestantes kirchneristas seguían en vivo la discusión. Esta vez no había escenario ni oradores ni discursos. El centro de la concentración frente al Parlamento fue una pantalla gigante y un par de parlantes que transmitían a todo volumen lo que iban argumentando los diputados.




La multitud portaba banderas de todos los colores y ensayaba consignas para dedicarle al adversario. Un adversario que en ese momento era invisible, alrededor del Parlamento no habían ruralistas, pero que se podía escuchar desde los parlantes.




“Dicen ser pueblo/ y no lo son/ 4x4 y cacerola de teflón”, se escuchó frente a la Confitería Del Molino. Con el paso de las horas, el acto se transformó en una vigilia que soportó la lluvia para escuchar el desenlace de la trascendente discusión legislativa.




Como en las últimas convocatorias del oficialismo en el medio del conflicto, el acto reunió a movimientos sociales, agrupaciones juveniles y columnas de las intendencias peronistas del conurbano. Frente a la Confitería Del Molino, se veían banderas del Movimiento Evita, Libres del Sur, FTV y Frente Transversal. También se leían carteles de Octubres, Segundo Centenario y la JP Evita. En la otra esquina del Congreso, sobre Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen, se habían concentrado las delegaciones de los municipios del conurbano.



Se veían grupos numerosos de La Matanza, Berazategui, Avellaneda, Florencio Varela y Merlo. Un poco más tarde ingresó la columna de la Juventud Peronista y La Cámpora. Su entrada fue acompañada con una andanada de petardos y fuegos artificiales. Los jóvenes hicieron un rodeo y se detuvieron sobre la calle Solís.




Cuando los grupos se terminaron de ubicar frente al Congreso, comenzaron a llegar las caras conocidas. Con el avance de las horas fueron apareciendo funcionarios del Ejecutivo. La gente los saludaba cálidamente, como si fueran los máximos representantes de la puja por las retenciones móviles.

En la lista de asistentes sobresalieron los ministros Jorge Taiana (Relaciones Exteriores), Nilda Garré (Defensa), Juan Carlos Tedesco (Educación), Lino Barañao (Ciencia y Técnica) y Carlos Tomada (Trabajo). También estuvieron el titular de Cascos Blancos de la Cancillería, Gabriel Fuks, y el subsecretario de Organización del Ministerio de Desarrollo Social, Jorge Ceballos. Tras soportar apretujones, saludos y pedidos de los movileros para hacer una nota, los ministros se tomaron un respiro en la carpa de la Juventud Peronista.




Adentro de la tienda los esperaban las cámaras y los reporteros gráficos. “Yo creo que esta ley, si es aprobada por la mayoría de los representantes del pueblo, será una respuesta integral a la problemática. Todos debemos aceptar las reglas de la democracia”, dijo Taiana a PáginaI12. Mientras el canciller conversaba, se acercó un hombre flaco y de pelo cortado al ras.

Quería saludarlo. Era Juan Puthod, el militante de derechos humanos de Zárate que estuvo más de 24 horas desaparecido. “Qué susto nos hiciste pegar”, recordó Taiana. “No solamente ustedes”, replicó Puthod con una sonrisa. Los ministros se despidieron al rato. Alrededor de ellos comenzó a circular una versión que era cuchicheada en voz baja entre los manifestantes. “Dicen que va a venir Kirchner.” Pero el ex presidente en ese momento estaba en Olivos.



El debate en el recinto avanzaba, por los parlantes se escuchaban argumentos a favor y en contra. Una multitud había formado un semicírculo en torno a la pantalla que transmitía en vivo. Esa parte de la plaza se había convertido en el centro de interés a partir de las 18.59, luego de que apareciera el cartel anunciado que había quórum. Entonces comenzó un ida y vuelta entre los espectadores y lo que mostraba la imagen.

La interacción incluía diálogos con la pantalla, cantitos, comentarios indignados y gestos nerviosos. “¡Gorila!” “¡Hijo de puta!” La sucesión de insultos se escuchó mientras por la pantalla desfilaron los rostros de los diputados Francisco De Narváez y Claudio Lozano.

Otros manifestantes permanecían ajenos a lo que pasaba en el recinto pero no se podían sustraer del entorno y hablaban del conflicto. Entre ellos estaba Juan Fonrouge, docente de Comunicación y editor de la revista 2010. Fonrouge también es dirigente del MUP, una agrupación K.



El martes viajó a Chivilcoy para asistir al acto de la Presidenta pero se encontró con la ruta bloqueada por ruralistas. Anoche todavía contaba lo que había visto allí. “Se levantaron la ropa para mostrarnos que tenían armas. Y nos decían dijeron ‘negros de mierda’ o nos mostraban un billete de cien pesos para decir ‘negro, te pago yo, no vayas al acto de Cristina’.”

Por Martín Piqué

Un límite



Por Sandra Russo

El antikirchnerismo es una cosa; el golpismo es otra. Se puede ser antikirchnerista en democracia, se puede hacerle un lockout patronal salvaje a un gobierno kirchnerista, se puede desparramar recelo, sospecha e injurias sobre la figura presidencial democrática y popular sin mayor riesgo. Todo eso se puede y está a la vista.

La supuesta tiranía de De Angeli no usó una sola bala de goma a lo largo de este conflicto ni tuvo en ningún medio electrónico importante ni la mitad, ni la tercera, ni la cuarta parte no de la difusión, sino de la más burda propaganda que tuvieron gratis las entidades agropecuarias. Pero las cosas transcurrieron como un show desnudista, en el que a muchos de sus participantes ya se les cayeron los pantalones y ahora exponen sus partes íntimas.

En esa intimidad del reclamo original no hay, como no hubo nunca, voluntad de diálogo. ¿Se acuerdan cuando semana tras semana los periodistas de los canales de noticias repetían cada cinco minutos que el problema era que el Gobierno no se prestaba al diálogo? Sanata tras sanata hemos tenido, como espectadores, que escuchar una y otra vez los eufemismos evidentes de quienes se presentaron como víctimas de la confiscación.

Ya está a la vista que lo que hubo y hay es resistencia a vivir en una democracia que supone reglas de juego. Que hay resistencia a aceptar que hay límites para la ganancia extraordinaria. Ahora de eso se trata todo. Los ruralistas no van a respetar las reglas de juego democráticas. No lo están haciendo. Y no se detendrían si para deshacerse de la resolución maldita debieran deshacerse de la democracia. Pueden decir lo que quieran. Ya han dicho demasiado. Ahora estamos en acto.

Y lo que importa es lo que hacen, no lo que dicen. Más sopa, no. Más sapos, no. Llaman a desconocer la ley que saldrá del Parlamento. Ni importa cuál sea esa ley. No será la que ellos reclaman, porque hay un Estado decidido a intervenir en la redistribución de la renta. Están dadas las condiciones, según dijo De Angeli, para que se vuelvan a escuchar las cacerolas.

De Angeli, Buzzi, Llambías, Miguens, Biolcatti, Bullrich, Carrió, Aguad, en fin, del campo propio al despacho, ya conocemos las voces y las imágenes de quienes si hay cacerolas saldrán por la televisión de cable y aire a declarar que qué pena que no hubo diálogo. ¿Somos todos idiotas? No hay más hilo.

El antikirchnerismo es una cosa; el golpismo en la Argentina es otra. Limar las instituciones, desconocer leyes, correr todos los días las propias condiciones, volver a amenazar con cortes de rutas, volver a amenazar en consecuencia con el conflicto y el caos social que crearon ellos, a esta altura es actuar aquello que se desprendía, desde un primer momento, del “clima destituyente”. Están, repito, en acto.

Acá deberían bifurcarse los caminos entre el antikirchnerismo y el golpismo. Nadie que no haya votado a este gobierno está obligado a coincidir con sus políticas, y todos pueden criticarlas. Pero plegarse ahora, que pasamos al acto, a difundir las ideas desestabilizadoras de algunos ruralistas y algunos penosos dirigentes opositores equivaldrá a pasar un límite que, como argentinos y con nuestra historia doliéndonos en los huesos, puede no ser un error más. Puede ser el error imperdonable.

El llanto del sujeto agrario



Artemio López*

El Estado y la dirigencia política son hoy incapaces de superar la vaguedad para tratar temas sectoriales como la problemática agropecuaria, y ésa es una de las causas del conflicto. Los pools de siembra y los grandes propietarios tienen intereses convergentes, lo que permite la unión de las entidades.

El gobierno nacional se aprestaba a legitimar a través del Parlamento la resolución 125. Se trata de un claro predominio del poder político y del estado de derecho sobre demandas corporativas, y en esta perspectiva resulta un inocultable reforzamiento de la institucionalidad democrática.

Dicho esto, es necesario ir un poco más allá en el análisis de lo acontecido desde el 11 de marzo hasta aquí. Al respecto, de los mayores hallazgos que muestra la disputa entre las facciones agrofinancieras y el gobierno nacional resulta la comprobación demoledora de la apropiación del saber específico del sector agropecuario por fuera del Estado nacional en general y de la dirigencia política en particular, cuyo plexo de conocimiento es aún la retórica abogadil.

Efectivamente, producto sin dudas de largos años de desarticulación del aparato de Estado y sus cuadros técnico-burocráticos y la crisis de las estructuras partidarias, tanto el Estado nacional como la dirigencia política en su sentido amplio es hoy relativamente incapaz de superar la vaguedad y el eslogan para tratar temas sectoriales, en este caso particular, la problemática agropecuaria.

Una de las razones del conflicto –no la única, puesto que nadie desconoce la existencia de intereses muy poderosos– es esta ausencia notable de cuadros técnicos capaces, incorporados al Estado y a la vida política partidaria no sólo en su variante oficialista.

Por caso, la evaluación errónea del impacto y extensión del conflicto agropecuario remite sin duda a la ausencia de información y conocimiento específico suficiente acerca de las modificaciones en la estructura social de la Pampa Húmeda, producto de la persistencia más o menos tradicional de la estructura de propiedad de la tierra impresa sobre sustanciales transformaciones en los mecanismos de apropiación productiva, consecuencia de la gran incorporación tecnológica en el sector durante los años noventa.

En este sentido, el impacto tecnológico modificó drásticamente los mecanismos de apropiación productiva, más allá de la persistencia de la estructura de propiedad de la tierra, constituyendo adicionalmente un nuevo tipo de “sujeto agrario”, muy extendido y activo en este conflicto, que tampoco es estrictamente el que plantea Federación Agraria, bajo la bucólica figura de “agricultura con agricultores”.

Se trata de un nuevo sujeto, arrendatario o arrendador con intereses convergentes, en el caso de la soja, pero no sólo en este caso, con los cucos aparentes de esta película, los temibles pools de siembra, que en conjunto y medidos en términos de propiedad son minoritarios, pero en apropiación vía tecnología y magnitud de producción, resultan muy extendidos.

Como se sabe, estos grandes pools arriendan tierra cuyo mapa de propiedad reproduce sin grandes modificaciones el histórico, extendiendo entonces el arco de coincidencias de intereses ayer divergentes, que ahora agrupa a pools, los históricos, grandes propietarios de tierra y el “nuevo sujeto agrario”, pequeños y medianos “productores”, en rigor cada vez más arrendatarios o arrendadores.

Es esta coincidencia de base, producto de las modificaciones en la estructura social de la Pampa Húmeda (y probablemente en parte en la región extrapampeana) la que permite la convergencia en la demanda de las entidades gremiales del sector, antes enfrentadas.

Éste es el “nuevo sujeto agrario”, con intereses coincidentes con pools y grandes propietarios, tras la incorporación tecnológica de los años noventa, las modificaciones en la estructura productiva y el alto precio de los commodities agrícolas, que quita centralidad al pequeño y mediano productor del discurso de agricultura con agricultores, cuyo destino no puede hoy ser otro que el subsidio estatal, sin el cual su sobrevida resulta impracticable tras el clic tecnológico de los noventa y la escala de producción requerida por el aumento de la demanda internacional.

En esta perspectiva, cuando Alfredo De Angeli sostiene “¿para qué queremos la ley de arrendamiento? Sólo sirve para embarrar la cancha y dividir a las entidades”, resulta mucho más sincero y ajustado a la realidad del “nuevo sujeto agrario” que el discurso de culebrón mexicano que suele repetir Buzzi cuando pide que la baja en las retenciones móviles llegue “a los gauchos de hasta 3.000 toneladas” (sic). ¡Mon Dieu! De utilizaciones abusivas de la figura del “gaucho” sólo recordamos una que supera a la de don Eduardo: Mundialito, el simpaticón gauchito del Mundial 78.

En fin, señores de “el campo”, el Parlamento vota, digan “alpiste” y sobre todo finishela con el llanto del “sujetito agrarito”. Parafraseando al despechado cumpa Caparrós, “no hablen más de esas cosas, no nos ofendan con memorias falsas. Seguro que si buscan otros temas los encuentran: la Argentina es un país tan generoso, tan sediento. Por favor, tómense el trabajo. O sigan creyendo que somos todos pelotudos, y paguen el precio que suele cobrar esa creencia.

*Director de la Consultora Equis.

Fuente- Diario Crítica

Reportaje al pruductor agropecuario Carlos Armando. De esta crisis saldremos fortalecidos



Soy Carlos Armando, soy un productor sojero de San Francisco, provincia de Córdoba. Estamos en el límite entre Santa Fe y Córdoba. Estamos afuera de la pampa húmeda, pero en el límite de una zona productiva. Es una buena zona. Era una zona tambera que con la sojización, se transformó en una zona netamente agrícola. Desaparecieron los tambos, en la década de los 90, por la crisis. Después se hizo una zona agrícola por el precio de la soja.

¿Vos sos chacarero de familia?

Sí, yo vengo de tres generaciones de productores agropecuarios. Mi abuelo fue Presidente de la Sociedad Rural, mi padre también fue miembro y yo no participo de ninguna organización ni tengo ninguna militancia política. Simplemente ví absurdo este paro y salí a decirlo por los medios.

Porque a mí no me gustó la forma de protesta. Aparte, considero que se podía solicitarle al Gobierno de otra manera. Si bien afectó al bolsillo, creo que no era para tanto. Nunca estuve de acuerdo con los cortes de ruta, me parecieron muy violentos, muy agresivos. Una falta de respeto. Más, en un modelo que considero que está bien. Crecimos mucho estos años, fuimos muy beneficiados. Entonces, ser desagradecidos, hacer tal revolución, porque fue prácticamente una revolución, hasta un intento de desestabilizar al gobierno.

Un golpe de Estado, entre comillas. No fue tan así, pero se paralizó el país tres meses. Las consecuencias van a seguir, porque esto va a traer graves consecuencias. Se perdieron divisas, dinero. Y yo creo que se podría haber hecho una protesta de un modo más pacífico. Consensuar con el gobierno, que nos hubiese escuchado. Y las retenciones no son tan malas, si las ves desde un punto de vista. Porque parar un poco la pelota con la soja y dar lugar a otras actividades como la lechería, la ganadería, el maíz y el trigo, creo que es beneficioso. Porque, suponte que algún día los chinos dejan de comprar soja, o el commodity de la soja -donde hay mucha especulación- baja, ¿qué hacemos en la Argentina? Nos quedamos sin leche, carne ni maíz. Nos quedamos con un desierto. Entonces, si bien yo soy productor sojero, mi bolsillo se ve afectado también, pero puedo seguir trabajando…

Porque no nos quedamos sin rentabilidad. Yo te aseguro, y por eso invité hasta a De Angeli a un debate, pero un debate constructivo, para que pensemos en el país, en un modelo de país para nuestros hijos y nuestros nietos. No para el momento coyuntural que vivimos, que estamos ganando plata con la soja. Total, no nos vamos a fundir, vamos a seguir trabajando, a seguir viviendo. ¿A qué le tienen miedo? Porque reconocen que estamos plata, que con estas retenciones vamos a seguir ganando plata. Justamente, lo que tenemos que construir es un futuro mejor. Y yo creo que este modelo apunta a eso. Por lo menos esa es mi convicción.

Evidentemente acá empezó como una protesta y después apareció un problema histórico de país. El modelo de país que venimos peleando. Venimos hablando del golpe del 30, del 55, del 76. Y siempre está detrás el modelo agroexportador o el modelo industrial, como si no pudiéramos conciliar las partes. ¿Por qué la gente del campo piensa que tenemos que…?

No, así eso no te lo acepto. No es la gente del campo. Es un grupo. La gente del campo es buena, es trabajadora. Acá es un grupo que informó mal a la gente del campo, que la dirigió mal. Yo te aseguro que no podés decir “la gente del campo” a Miguens y a Buzzi juntos. Esa no es gente de campo, no son organizaciones representativas. Hoy ya fueron. Esa no es una organización moderna. Aparte no tienen ni siquiera asociados. En San Francisco no hay ni sede de la Sociedad Rural ni de la Federación Agraria. Como dice Borges, no los juntó el amor, sino el espanto. Los juntaron otras intenciones que no sabemos cuáles son. Por eso, coincido con vos que hay algún otro interés. Y, justamente, al que estoy en contra. ¿Cómo no va convivir la industria y el campo? ¿Cómo no va a convivir que todo el mundo tenga comida? Si somos capaces de darle de comer a 300, 400, 500 millones de habitantes, y no vamos a comer 40. Tranquilamente. Y el resto, lo importamos, entran divisas, creamos fábricas. Hay para todo. Yo creo que la Argentina hoy está posicionada en el mundo como un país con un potencial enorme, como toda América Latina. Entonces ¿por qué no convivimos todos? Y bien. Por eso yo me opuse a esta forma de protesta.

¿Estás solo o hay otra gente que piensa como vos?

No, hay mucha gente que piensa como yo. Hay mucha gente que se va despertando un poco. Primero, yo te digo que esta gente los orientó mal, de una forma violenta. Aparte, la gente de campo nunca hizo nada, así que lo vivió como una aventura, te diría. Después empezaron a recapacitar. Hoy lo están pensando distinto.

Yo estuve en Córdoba la semana pasada y los pueblos quedaron devastados.

Sí, devastados. Aparte, es como una psicosis de masa. Se produjo algo insólito. Desabastecidos, no tenemos combustible. Nos íbamos a terminar peleando hasta entre nosotros, porque los productores que queríamos trabajar, que éramos muchos… Imaginate si tenemos un problema climático, ahora que no llueve, pero si llovía y no teníamos gas oil, por culpa de los piqueteros, íbamos a salir los otros productores a sacarlos de a patadas de las rutas para que nos dejen trabajar.

¿Cómo lo ves? ¿Qué presentimiento tenés? Porque estamos en el momento más duro, todo el mundo tira bombas.

Yo creo que se va a solucionar, porque me parece que el Gobierno tiene buenas intenciones. Yo confío. De mi parte. Que va a ayudar a los pequeños y medianos productores, le pondrá un freno a los pooles de siembra. Y con los pequeños y medianos productores a favor, que somos la mayoría, los demás se las tendrán que comer.

Pero además apareció realmente el fenómeno de discutir una política agropecuaria nacional, que no estaba en la agenda. Eso apareció en base a este conflicto.

Exactamente, eso es imprescindible. Y bueno, como de las crisis salen las oportunidades, como dicen los chinos, yo creo que de esta crisis vamos a salir fortalecidos.

Tucumán - Cumbre Social - Frente Transversal, convocante. Mercosur: La soja, un problema regional



Debate sobre la soberanía alimentaria

En el encuentro de organizaciones populares que acompaña la cumbre de presidentes, representantes de otros países del Mercosur hablaron sobre el aumento de los precios de los alimentos y el desplazamiento de los campesinos.

“Los conflictos como el que estamos viendo en la Argentina no van a ser de corto plazo. El aumento en los precios de los alimentos nace de la especulación de grupos de poder a nivel mundial, y excede a la fuerza que pueden tener incluso los gobiernos nacionales, por eso van a ser conflictos largos y difíciles. Pero tenemos algunos gobiernos que, creemos, pueden seguir otro camino.” La opinión, escuchada ayer en uno de los talleres, refleja el clima que se vivió en el primer día de la Cumbre de Organizaciones Populares que se realiza en Tucumán. El encuentro reúne a la militancia de movimientos sociales en una cumbre previa a la cita de los presidentes del Mercosur. Son dos días de paneles y foros, cuyas conclusiones van a ser entregadas a los jefes de Estado.

Este es el quinto encuentro de este tipo que se realiza en paralelo a una cumbre del Mercosur. Reunió a integrantes de agrupaciones sociales y políticas argentinas y a dirigentes de Brasil, Paraguay, Bolivia, Venezuela, Uruguay y Chile. En ese sentido, continúa con una tradición. Al mismo tiempo hay diferencias con respecto a los anteriores; una de ellas es que los movimientos que sesionan son afines al kirchnerismo. Libres del Sur, Barrios de Pie, el Frente Transversal Nacional y Popular y el Movimiento Evita son los principales convocantes. La cumbre social se propone como un acompañamiento del encuentro de los mandatarios. Más a la manera de un contrapunto, durante este fin de semana se realiza además en Misiones la Cumbre de los Pueblos del Sur, impulsada por los sectores de la CTA críticos del Gobierno y otras agrupaciones sociales.

Para participar de los talleres vino desde Uruguay la nieta de Juan Gelman, Macarena, quien fue apropiada y recuperó su identidad hace unos años (ver aparte). Junto a ella estuvo otra nieta recuperada, la diputada Victoria Donda. Hablaron en una mesa sobre derechos humanos en la que no faltaron menciones al lockout agropecuario. “Para nosotros la defensa de los derechos humanos es hoy garantizar los derechos sociales y económicos, y para eso hay que distribuir la riqueza. La distribución de la riqueza no es algo que se pueda hacer alegremente; hay que sacarle a aquellos que se enriquecieron injustamente”, dijo Donda sobre el conflicto por las retenciones.

La cumbre dedicó varias de sus mesas a temas vinculados al conflicto del agro, vía el debate sobre la soberanía alimentaria y el derecho a la tierra. En esas charlas hablaron protagonistas de “el otro campo”. Uno de los panelistas más interesantes fue Alberto Romero, de la organización creada para apoyar la campaña del presidente electo del Paraguay, Fernando Lugo. Romero mostró que los conflictos nacidos de la expansión de la soja y el biocombustible no son exclusivos de la Argentina. Contó por ejemplo, que en su país 55 personas son expulsadas por día del campo a la ciudad por el modelo del agronegocio.

“La producción campesina está siendo permeada por la lógica de las grandes corporaciones. Aparecen empresas que manejan toda la cadena, desde la producción a la venta, y que están cambiando el campo.” La concentración de la tierra se ha acentuado y hoy el uno por ciento de la población es dueña del 80 por ciento de las zonas cultivables. Este modelo tiene entre sus consecuencias que la pobreza va ganando la partida: la población crece un 2,7 por ciento por año, pero en el mismo período la pobreza aumenta un 6,3.

Luis Jaimovich, ingeniero y docente de la Universidad de Tucumán, dio un panorama sobre los pequeños productores de caña de azúcar de la provincia. Jaimovich relató que en Tucumán hubo un conglomerado industrial, que creó una clase obrera, y una buena distribución de la tierra entre pequeños productores. “Había gremios de trabajadores del campo, de trabajadores industriales, y un sindicato de estos productores dueños de sus tierras. Había una fuerte industria metalúrgica ligada a los ingenios.

Este modelo fue barrido por las dictaduras, y su impacto podemos verlo hoy en nuestros índices sociales, en la desnutrición infantil”. Para el panelista, de este lugar no se sale sin inversión del Estado. “Los gobiernos tienen que poner dinero en la producción, pero también en la salud y la educación, porque hoy los que viven en el campo tienen el problema extra de no poder estudiar, lo que los fija en un círculo de pobreza”. La agricultura familiar estuvo representada por Cecilia Alancay, de Humahuaca, que detalló las dificultades de las comunidades indígenas para obtener los títulos de propiedad de las tierras donde viven.

Los debates sobre la cuestión alimentaria y la tierra van a seguir hoy con otros talleres y será el tema central de la asamblea de cierre. Otro de los temas que aparecen de manera recurrente en los debates de esta cumbre es la manipulación de la información que hacen los grandes medios. La disputa por la comunicación y la cultura va a estar presente como otro item clave de las conclusiones que los movimientos quieren llevarle a los presidentes.

“Somos organizaciones sociales y políticas que acompañamos un cambio de época, pero que vemos que todavía son muchas las prácticas neoliberales que aún subsisten y permean nuestras sociedades”, definió ayer Daniel Ezcurra, uno de los organizadores del encuentro. La idea de los dirigentes sociales es tener además un espacio de intercambio con los funcionarios de los gobiernos. El cierre de las actividades está previsto para esta tarde, pero el grueso de la militancia se quedará en Tucumán hasta el martes, para lo que se espera como el plato fuerte del encuentro, el acto de Hugo Chávez en el estadio de Central Córdoba.

Por Laura Vales

Desde Tucumán

EL Frente Transversal en Congreso. La carpa del aguante



Aguante Cristina. Aguante el pueblo. Ya ha anochecido en Plaza de los dos Congresos. No ha paz. El desfile humano sigue siendo el espectáculo. Hay canales de todos los colores y salidas al aire. Es, se podría decir, parte del pulso que tiene la imagen, es lo que se está mirando en el país. En un pueblito de la Puna o en Tierra del Fuego están ante el mismo objeto luminoso.

Y las discusiones.

Y la tensión que produce este encontronazo, que comenzó siendo entre el gobierno y la pampa gringa y que se ha extendido hacia el resto de la sociedad: han surgido los caceroleros, la derecha dura y también se han reagrupado desde el inicio del conflicto, los movimientos sociales. Y en la Plaza de los Congreso esto también está visible. Son los movimientos populares los que han venido bancando la parada.

Y el Frente Transversal tiene la carpa clavada frente al Congreso. Los compañeros, compañeras, han venido haciendo el aguante durante días. Hay hojas colgadas anunciando eventos, hay cartelones de Octubre o la Cámpora o todo los "haceres" de las otras agrupaciones. Afuera se entregan folletos, diarios. Se habla. Se habla de lo que no hablan los grandes medios de difusión.

Y en esto se podría ir toda la nota, hablar de los medios en la “carpa verde”. Realmente, ha quedado al desnudo la carencia de una prensa propia apropiada al momento. Tampoco se ha podido, desde las organizaciones sociales, armonizar una estrategia comunicacional. ¿Es esto una crítica? Y si, Una autocrítica en todo caso. Todos somos responsables de seguir actuando como tribus mientras el enemigo estrecha filas, se abroquela y nos da una cátedra de cómo se hace, como se arma de operativo mediático. Y sobre todo como se sostiene.

Bueno. Ya veremos como se soluciona esto.

La carpa del Frente. Llega Edgardo, llega Sandra Cruz. Está Alicia con tres celulares luchando por atender todos los llamados que recibe Edgardo. Y Nery, Duillo Quiroga, Juan Pablo, esta Madre Coraje de la villa Madero – La Matanza- y compañeros que suman, que trabajan en ese cuerpo a cuerpo que es hablar con la multitud que día a día se arrima a las carpas.

Y en pleno invierno, Buenos Aires vive en primavera. Un clima benigno.

En la carpa de los pueblos originarios. Son dos mujeres. Hablan de su tierra. Dicen ellos han quedado fuera de la discusión, que como siempre, los pueblos originarios no merecen la tierra, no tienen el derecho a ser reconocidos. Y se explican o al menos intentan ser entendidos. Que no todo sea desborde mediático: “el campo”, la pampa gringa y su extensión sojera hacia los confines de todo lo que sea desmontable y convertido en “ese yuyo”, es la única realidad.

Eso desde los medios.

En las carpas es lo que se discute, de lo que se habla. Tampoco los campesinos o quinteros –como antes se los llamaba a quiénes cultivan dos o tres hectáreas- han sido visibilizados en la contienda.

Las carpas son un símbolo que el indio existe, que el pequeño chacarero existe, que la prepotencia que a modo de la carne de cañón de las multinacionales cerealeras, hacen los Buzzi y compañía, son la realidad.

Hay grandes pancartas colgadas: aguante Cristina; Kirchner conducción, dicen. Hay revuelo, ha llegado la nueva estrella mediática, De Angelis está en un programa a cielo abierto. Las cámaras corren. Los fotógrafos, los medios. Mónica Gutiérrez y Andino, de América 2.

Una cantidad importante de gente al rodeo del cerco, algunos acodados, otros observando. Aplausos para De Angelis. Es una estrella. Habla duro. Levantamos la carpa y volvemos a las rutas. Esto es cosa de la presidenta, si ella quiere se soluciona sino seguimos.

Etcétera.

No es lo que importa. Importa como le daban las preguntas que no lo eran, eran solo el pié para que De Angelis pudiera explayarse. Todo calmo, entre gestos de aprobación por parte de la periodista locutora.



A lo nuestro.

Se va la estrella mediática del conflicto y le toca el turno a Edgardo Depetri. Los periodistas son los mismos, Mónica Gutiérrez y Guillermo Andino. Y Edgardo. Y ahí dio comienzo el “operativo”, lo que viene sucediendo en todos los medios. No son preguntas, son agresiones.

Edgardo explica, se defiende bien. No viene al caso lo que dijo. Viene lo que significa en estos momentos “la prensa”. Para los que tenemos años, sólo es comparable cuando comenzaron a bombardear a Isabel Perón (aunque la comparación sea lamentable).

La dulzura que tenía el rostro de la periodista Gutiérrez ante de Angelis se había transfigurado. Duro, acosando, culpando, buscando el flanco donde meter la estocada. No era una periodista ejerciendo su trabajo sino un contrincante. Edgardo fue bien. No pudo evitar la dureza en el rostro. La misma dureza que tenía la periodista.

Esto es así. Hasta uno se puede acostumbrar a este periodismo. Puede ser. Pero aquí volvemos al centro del problema comunicacional a lo largo de todo este conflicto entre “el campo y el gobierno”.

Porque ahí, así lo han vendido. Los verdaderos impulsores de esta dura confrontación han logrado seguir a la sombra. Monsanto, Cargill, el imperio y las multinacionales, son el rostro de gaucho betuno y trabajador de De Angelis.

Regreso a la carpa.

Ya hay menos tráfico. La mole del Congreso se recuesta sobre un cielo bajo, sin nubes. Es Buenos Aires. Dentro de la carpa, compañeros, compañeras, se preparan para hacer el aguante. Ceban mates, saludan a los que se van.

Un día de lucha. Otro más ha concluido

Tucumán -Frente Transversal: en la Cumbre Social Cristina recibió a una delegación encabezada por Oscar Laborde




En el marco de la realización de la Cumbre de Presidentes del MERCOSUR, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió a una delegación de la Cumbre Social, realizada el día 27 en Buenos Aires, y los días 28 y 29 de junio en la Provincia de Tucumán. La Presidenta destacó la importancia de la Cumbre Social, haciendo especial énfasis en la necesidad de que las organizaciones sociales y sectoriales redoblen su compromiso en la defensa de la integración de nuestras naciones, y profundicen los debates propositivos en un contexto de clara receptividad por parte de los Presidentes de la región.

Señaló también el rol de Venezuela para la soberanía energética del MERCOSUR, el papel de Brasil para la soberanía industrial, y el de nuestro país para la soberanía alimentaria, como tres pilares fundamentales para el desarrollo de nuestra región.

El compañero Oscar Laborde, Coordinador del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina y dirigente del Frente Transversal , en representación de la delegación de los referentes sociales, transmitió a la Presidenta los resultados de la Cumbre que contó con la participación de 940 delegados, valorando el rol de la sociedad civil en el actual proceso de integración, cuya propuestas deben ser consideradas en el presente camino de transformación del bloque regional, con mayor impronta política, social y productiva.





La delegación estuvo compuesta entre otros por Rosa Caro de la Comunidad India Quilmes, Marcia Campos de la Federación Democrática Internacional de Mujeres, y Néstor Mendoza por el Movimiento Campesino de Santiago del Estero. Estuvieron también presentes los compañeros Nelson González y Paciano Ocampo del Frente Transversal, Braulio Silva del Movimiento Universitario Gral. San Martín, y Jorge Mora de la Federación de Tierra y Vivienda

Finalmente se le entregó a la Presidenta las propuestas y conclusiones acordadas en las comisiones durante las jornadas de trabajo de la sociedad civil.

La tristeza de los nuevos ricos



Por Alberto Müller *


Es difícil decir algo original, a esta altura, sobre el tema del conflicto entre ruralistas y Gobierno. Se han acumulado fundadas opiniones (en particular en este diario) que coinciden en destacar el relativo fundamento del reclamo y la inaceptable extorsión de las formas del reclamo. Pero también la forma negativa en que el Gobierno ha hecho política en estos años, lo que ha constituido el material explosivo subyacente que el conflicto ha detonado. Ahora que la fase aguda del enfrentamiento parece haber cedido, ante la instancia de la apertura del debate parlamentario, cabe ensayar alguna reflexión a más largo plazo.

Mucho se ha dicho acerca de la paradoja que representa un reclamo de esta envergadura y animosidad, por parte de un sector al que le ha ido más que bien a partir de la devaluación. La Nación, un medio claramente embanderado con el “campo”, ha destacado recientemente la impresionante valorización de los inmuebles urbanos de las localidades del interior pampeano.

Hay datos concretos además acerca de cómo se han incrementado los valores de las tierras afectadas a la producción. Todo esto no se explica, sino por los suculentos excedentes rurales. Es importante descifrar este cuadro, porque revela nuevas actitudes políticas e incluso culturales que pesarán a futuro. Se trata de la presión que ejercen personas de situación económica acomodada y que se perciben a sí mismas como con capacidad y autoridad para ello.

Que grupos económicos con poder actúen extorsivamente no es nuevo. La expresión “golpe de mercado” fue acuñada por el periodismo financiero para hacer referencia al episodio hiperinflacionario de 1989, que en definitiva gatilló las tan ansiadas “reformas estructurales” noventistas. Ahora no es el sistema financiero. Ahora es el “campo” el que actúa de esta forma, blindado por los recursos que los precios internacionales y la política de tipo de cambio alto le brindaron. Es el reclamo de personas que se sienten ricas, que viven la burbuja sojera y que quizá temen que termine como todas las burbujas. Es el reclamo del poderoso –y no del marginado– frente al Estado. Es la tristeza de los nuevos ricos. No es otra cosa lo que puede explicar la hasta ahora impensable alianza de la Federación Agraria con los sectores más concentrados de la propiedad de la tierra.

Pero además el trasfondo político y cultural es peculiar, y merece ser analizado, para diferenciarlo de episodios donde las finanzas estaban en el primer plano. El clamor se asocia con antiguos mitos autóctonos, tales como aquel de que la auténtica Argentina es la que reside en el interior; no lo es una ciudad portuaria, que otea siempre hacia ultramar. El mito se completa con la idea de que es el interior rural el depositario de la verdadera riqueza argentina, rapiñada por ociosos habitantes urbanos.

Esta dualidad permanece en la conciencia social más allá de que los hechos evidencien realidades bastante más ricas, que no se prestan a maniqueísmos. El campo no lo es todo en la Argentina: su producto bruto es la mitad del producto industrial. Un cálculo que ha circulado y que sostiene que el campo y la actividad conexa representa el 40 por ciento del empleo total no es más que un sofisma: contabiliza por ejemplo las panaderías como parte indisoluble de la agroindustria, siendo que ellas existen también en Hong Kong, por ejemplo, donde seguramente no hay producción agrícola. Por otro lado, la industria no vinculada al agro ha duplicado sus exportaciones desde los ’90, representando hoy día más del 30 por ciento de lo vendido al exterior. La industria, además, dista de ser un fenómeno metropolitano: se ha expandido más allá de los límites de la región pampeana. La Argentina es hoy un país cuya actividad productiva se funda en una combinación de recursos naturales, capacidad manufacturera y desarrollo de determinados servicios. Una combinación característica, por lo demás, de cualquier economía medianamente desarrollada, que inevitablemente se torna compleja. Y en el caso argentino, una economía que requiere un tipo de cambio diferencial.

Ningún movimiento político trascendente fue capaz de apuntar a una superación de este esquematismo cultural porque su rentabilidad electoral es elevada, sobre todo cuando el desempeño de los gobiernos provinciales suele ser medido en términos de cuántos recursos le extraen a la Nación.

En definitiva, pagamos con este conflicto las consecuencias del enriquecimiento de un estrato social que en los ’90 mayormente cortaba clavos y que ahora vive bien; de rentas, en más de un caso, sin involucrarse en el proceso productivo. Pero pagamos también las consecuencias de una práctica política que ha fragmentado y que no ha sido capaz de aglutinar en torno de un proyecto común una sociedad territorialmente diversa y con una mitología particular a cuestas. Y desde ya pagamos también las consecuencias de un gobierno que no ha percibido la necesidad de ampliar un espacio de consenso no cooptado.

La pregunta es qué hacer. Los problemas estructurales tienen la mala costumbre de estallar como crisis agudas, donde lo urgente supera lo importante. Y ninguna crisis es de administración fácil, sobre todo cuando la autoridad del Estado es puesta en duda. Se necesitará razón, temple y paciencia, sobre todo por parte del Estado. Todo ello aun cuando el costo pueda ser la erosión coyuntural del apoyo de la opinión y aun del nivel de actividad, que inevitablemente se resentirá si este cuadro persiste. En definitiva, cualquier persona razonable sabe que una sociedad no puede funcionar con individuos que deciden a su albedrío quién puede circular y quién no. Hasta ahora, el Gobierno ha sido el único que ha revisado su posición, introduciendo modificaciones acertadas a la normativa original sobre retenciones. Lo razonable sería que esto ocurriera lo más pronto posible. Pero los colectivos sociales no son necesariamente razonables. Los caceroleros pudientes que muestran cacerolas supuestamente vacías, vacías por la acción de los mismos ruralistas que ellos apoyan, son una buena demostración.

* Profesor FCEUBA

“Cayeron las hipocresías: la Argentina es racista, conservadora y muy impiadosa”




Por Nicolás Casullo - sociólogo

Con una enorme biblioteca de fondo y el escritorio tapado de libros, el prestigioso ensayista y sociólogo Nicolás Casullo subraya la idea de que a partir del conflicto del agro “reapareció la política” en las discusiones que se dan en la sociedad y que no hay posibilidad de consenso cuando existen dos posturas contrapuestas de país. Y explica que más allá de las retenciones, “empezó a discutirse la relación con el otro y las relaciones sociales” y “lo que uno es ideológicamente”.

–Pareciera que la clase política ha vuelto a discutir en términos de amigo-enemigo como en otras situaciones históricas, ¿cree que este modo de debatir también aparece en la sociedad?

–Todo el neoliberalismo y las variables que imperaron en los 80 y 90 fueron de una altísima hipocresía. La Argentina es racista, conservadora y muy impiadosa. Lo que ahora aparece es la caída de ciertas variables hipócritas y se va hacia conflictos más importantes y decisivos sobre qué país democráticamente se quiere.

Y en esa confrontación se va perfilando lo que podríamos llamar un espacio de derecha, que puede transformarse en un partido de masas y que tiene sus fuerzas, sus intelectuales, sus ideólogos, sus medios de comunicación. Estamos viviendo una suerte de sinceramiento del país. Eso significa una confrontación en muchos campos, sobre todo de aquéllos que hablan de diálogo pero que en realidad están malversando la palabra porque para esos sectores de la derecha, consenso, diálogo, pacificación y unidad es que se haga lo que ellos quieren.

–Más allá de los sectores políticos organizados, también hay un pronunciamiento respecto del conflicto por parte del ciudadano común.

–Eso es importante y positivo. Pero el argentino siempre tomó posición. Ahora, cuando aparece el conflicto fuerte, en un subte, en una esquina o en una conversación con el portero se toma posición. Es indudable que en democracias acotadas por el modelo republicano institucionalista la política es vacía y está muerta. Hoy, reapareció la política.

–A partir del conflicto del campo, hay una sensación de irritabilidad en la calle que parece exceder la discusión por las retenciones, ¿a qué cree que responde ello?

–Este conflicto disparó confrontaciones de clase, raciales, de la memoria, y reapareció el peronismo y el gorilismo de una manera muy fuerte, definiendo a las personas en términos viscerales. Empezó a discutirse la relación con el otro y las relaciones sociales. Salvo cuando la discusión es muy específica, no se discuten las retenciones sino lo que uno es ideológicamente.

–¿Las viejas categorías como peronismo y gorilismo sirven para definirnos en el contexto político actual?

–Yo pensaba que “el peronista” y “el gorila” estaban en una suerte de extinción mucho mayor de lo que en realidad están. A su vez, reaparecen porque es una forma muy cultural y argentina de leernos socialmente, de leer valores, conductas y costumbres. Y si bien es una historia vieja, permite entender el país.

–¿Esta clase de polarizaciones es típica del “ser” argentino?

–Se da en otras sociedades, pero en la Argentina a partir de la gran crisis del 2001 está más a la orden del día. Hay una profunda ideología antipolítica que derraman los medios de masas. Desde esa perspectiva, el conflicto aparece mucho más agudo y radical.

–Con el conflicto del campo también han aparecido comentarios de lectores en los sitios web de los diarios con un alto grado de agresividad y es posible encontrar carteles en la vía pública con insultos al “otro”, ¿cómo debería leerse esto?

–El kirchnerimo tocó ciertos elementos que cayeron mal en un sector conservador de la sociedad. Tocó los 70, los derechos humanos, la no represión a la protesta popular y las variables de seguridad más cercanas a las posiciones a la centroizquierda. Por lo tanto, hay una reacción muy exagerada.

–¿Piensa que este tipo de reacciones de los ciudadanos son algo pasajero, propio de la coyuntura actual, o que en realidad son la punta del iceberg de otras disputas más profundas?

–Son parte de un debate más profundo que puede llegar a darse. Estamos en una coyuntura de metamorfosis y evidentemente los cacerolazos dan una idea de que hay un sector de la sociedad que quiere otra cosa. No hay que estigmatizar ni demonizar los cacerolazos, tampoco pensar ingenuamente que son producto de una espontaneidad absoluta.

–¿De qué modo los medios influyen en los debates que hay a nivel social?

–Los más concentrados, sobre todo de televisión y radio, han cumplido el papel de plantear la agenda de la derecha. Omiten lo que tienen que omitir y resaltan lo que pretenden resaltar. En ese sentido, han actuado como una suerte de neopartido de derecha. En un 90% hubo un bloque entre la protesta del agro y los medios diría que casi obsceno. Ahora aparecen pidiendo policías con estas cuatro o cinco carpas cuando estos mismos movileros y conductores se pasaron tres meses asistiendo a los cortes de ruta y nunca dijeron nada.

Chávez expresó un enfático respaldo al Gobierno




El presidente de Venezuela Hugo Chávez fue ayer el único vocero del encuentro bilateral que mantuvo a solas con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la cumbre del Mercosur, oportunidad en la que expresó un enfático respaldo al gobierno argentino.

"Apoyamos abiertamente, con pasión, con toda el alma, a la presidenta Cristina", afirmó Chávez en diálogo con Télam y otros medios presentes en el lobby del hotel Catalinas Park, instantes antes de partir para la tradicional foto del grupo de presidentes, realizada frente a la Casa Histórica de Tucumán.

"Fue una reunión extraordinaria" señaló el mandatario venezolano, refiriendo que con su par argentina dialogaron sobre "todos los temas bilaterales entre ambos países”.

Dijo que entre los temas salientes del diálogo estuvo la crisis financiera mundial, la marcha del Banco del Sur y la integración energética.

También conversaron sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur como miembro pleno, que ya fue formalizado en el seno del bloque pero aún resta la aprobación de los parlamentos de Paraguay y Brasil para confirmarse definitivamente.

"Yo ya le dije a Lula (presidente de Brasil Luiz Inácio Da Silva) que en los hechos no estamos legalmente casados, pero estamos en un concubinato. Venezuela ya es Mercosur”, afirmó Chávez.

"Ya es parte del pasado”, contestó sin más comentarios ante la consulta sobre la nacionalización dispuesta meses atrás por Venezuela de la empresa Siderúrgica del Orinoco (Sidor), de la que se espera para los próximos días un anuncio de su nueva conformación accionaria.

Esta compañía -que opera en Venezuela- tenía el 60 por ciento de su capital en manos de la argentina Techint y desde el anuncio de la nacionalización hay negociaciones para definir su nueva integración.

El ministro de Industrias Básicas y Minería de Venezuela, Ricardo Sanz, propuso días atrás que el Estado retenga el 70 por ciento de las acciones, reservando el 20 para el personal de la firma y el diez restante a Techint. Pero aún no fue anunciada una resolución definitiva.



El encuentro entre Cristina y Chávez se realizó en el piso séptimo del hotel y se extendió por poco más de media hora.

Al abandonar el establecimiento Chávez se demoró a conversar con jóvenes estudiantes de Turismo que lo saludaron y a los que les expresó: "esto es de ustedes porque ustedes son dueños del futuro”.

Los encuentros entre ambos mandatarios tienen un historial rico, pese a que comenzaron en 2004, en una visita del entonces residente Néstor Kirchner a Caracas, acompañado por su esposa.

Chávez suele repetir una anécdota del momento en que conoció a Cristina en su país, cuando la ahora presidenta sorprendió al protocolo venezolano al visitar uno de los barrios más humildes de Caracas para conocer esa realidad.

Apenas asumió Cristina mantuvo una reunión bilateral de una hora y media con Chávez en Buenos Aires, en diciembre de 2007.

Entonces tanto Kirchner como Cristina agradecieron y elogiaron emotivamente la colaboración de Venezuela ante la crisis económica argentina, y el venezolano devolvió los elogios manifestando un fuerte apoyo a la flamante presidenta.

Posteriormente se encontraron en Caracas, donde firmaron trascendentes convenios de cooperación en energía, combustibles y alimentos.

Télam

Los objetivos del encuentro



El documento final de la XXXV Cumbre de los Presidentes de los Estados Parte del MERCOSUR y Estados Asociados destacará entre sus treinta puntos el fortalecimiento de la democracia, la profundización del desarrollo económico de la región y los acuerdos sobre la movilidad de las personas en la región a través de un único documento.


El borrador, que fue aprobado ayer por los cancilleres y que será puesto a consideración de los presidentes hoy, instará también "a realizar los esfuerzos por superar la pobreza, la desigualdad y las diversas formas de discriminación y exclusión", con "el objetivo de avanzar progresivamente hacia la plena realización de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de todos los ciudadanos".

El texto al que tuvo acceso Télam indica, entre otros de sus puntos, "la coordinación de acciones que ha logrado el MERCOSUR y Estados Asociados que permite avanzar hacia una posición concertada en los diversos foros multilaterales de derechos humanos en los que actúa".

Asimismo, el borrador hace mención al Acuerdo sobre Documentos de Viaje de los Estados Parte y Asociados del MERCOSUR "mediante el cual consolidan en un único instrumento jurídico los entendimientos bilaterales, regionales e interministeriales".

En este punto agregan que "los acuerdos permitirán la utilización de documentos habilitados para el tránsito de personas en el territorio de los estados Parte y Asociados del MERCOSUR con miras a generar las condiciones para una mayor facilitación del movimiento y circulación en el ámbito comunitario".

"Este documento -agregan- contribuirá al proceso de construcción de consensos a nivel global sobre movilidad de personas y protección de sus derechos, en el marco de una comunidad internacional llamada a responder a los nuevos desafíos en términos de incremento de los flujos migratorios".

En otro de los puntos el documento, que quedará a consideración de los presidentes para su aprobación, se incluyen asimismo la reafirmación de la lucha contra el terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones”.

Menciona también los logros alcanzados en distintos encuentros para la prevención de las drogas y "el control de su oferta" y enfatiza el objetivo de "avanzar hacia una mayor cooperación y coordinación de políticas a nivel regional que permita combatir adecuadamente el problema mundial de las drogas en todas sus dimensiones".

Promueve asimismo "la participación y representación de las mujeres en los espacios de decisión política” y en ese sentido instan a "avanzar hacia una representación equilibrada de mujeres y hombres en el Parlamento del MERCOSUR".

El documento manifiesta la "solidaridad y respaldo" con el pueblo y el gobierno de Bolivia y expresa "la convicción de que la actual situación política interna que atraviesa este país hermano será superada mediante un diálogo franco y amplio entre todos los actores de la sociedad boliviana, en un clima de paz, serenidad y tolerancia".
Télam

"La independencia del siglo XXI es la unidad regional"



La presidenta Cristina Fernández de Kirchner brindó anoche junto a sus pares del Mercosur "por la nueva independencia del siglo XXI que es la unidad regional", antes de agasajar con una cena en la casa de gobierno provincial a los mandatarios visitantes de la XXXV cumbre del grupo.

En un breve discurso Cristina trazó un paralelismo entre la independencia argentina de 1816 y la referida en la actualidad de Latinoamérica.

"Elegí hacer esta cumbre no por casualidad sino porque esta ciudad es emblemática en la historia del país. Recién hicimos la foto en la histórica Casa de Tucumán, donde se declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata” refirió, dirigiéndose al mandatario boliviano: "Evo, Bolivia era parte de nuestro país".

Describió que entonces se trataba de "la independencia de un poder colonial y militar, había que lograr la identidad de cada país, era la independencia del siglo XIX", y dijo: "hoy el desafío para nosotros, mandatarios electos por la voluntad soberana, es construir una independencia diferente”.

"Hoy nuestra fortaleza no dividirnos o reconocernos países diferentes, sino buscar una sola vocación de integración. Este siglo lograremos profundizar independencias económicas y culturales a partir de la integración regional. Tenemos que hacernos cargo de esta responsabilidad histórica" afirmó.

Finalizó expresando que por estas razones optó por Tucumán para la cumbre e invitó a los presidentes a "brindar por esta nueva independencia del siglo XXI".

Cristina pronunció este discurso luego de un concierto de Mercedes Sosa y la entrega de presentes a los presidentes Michelle Bachelet (Chile), Tabaré Vazquez (Uruguay), Nicanor Duarte Frutos (Paraguay), Luiz Inácio Lula Da Silva (Brasil), Evo Morales (Bolivia) y Hugo Chávez (Venezuela).

"Canto ante miles de personas pero ante tantos presidentes me pongo nerviosa" confesó con humor Mercedes Sosa, luego de saludar a los mandatarios uno por uno, además de los gobernadores José Alperovich (Tucumán) y Hermes Binner (Santa Fe).

Luego interpretó "Sabana" venezolana, "Guitarra, dímelo tú" y "Al jardín de la República”, sumiendo al auditorio en una profunda emoción.

telam

La misma canción una y otra vez

Por Fernando Krakowiak

- “Nos destruyeron la poca rentabilidad que íbamos a tener y le hicieron creer a la gente que somos los favorecidos.” (Alfredo De Angeli, presidente de Federación Agraria de Entre Ríos)

- “Asistimos a una política que cancela las posibilidades de un vigoroso despegue productivo.” (Enrique Mantilla, titular de la Cámara de Exportadores)

- “Nuestros dirigentes han errado en el diagnóstico y carecen de una estrategia definida para transformar esta crisis en una oportunidad. Las retenciones a las exportaciones son el más dramático testimonio en esa dirección.” (Gustavo Grobocopatel, titular de Los Grobo)

- “No habrá reactivación mientras sean los proveedores de insumos y los exportadores los principales beneficiados del proceso productivo.” (Eduardo Buzzi, titular de Federación Agraria)

- “Con otro aumento de las retenciones, el interior quedará fuera de la cancha.” (Luciano Miguens, Sociedad Rural)

- “Las retenciones representan una real confiscación y una causa de desaliento que pone en peligro la rentabilidad de las explotaciones.” (Guillermo Alchouron, ex titular de la Sociedad Rural)

- “Esta campaña se reducirá por los menos 20 millones de toneladas respecto de la anterior.” (Enrique Crotto, ex titular de la Sociedad Rural)

Estas frases podrían haber sido pronunciadas en respuesta a la última suba de las retenciones, de hecho parecen calcadas a lo que se les escuchó decir a los empresarios sojeros durante los más de cien días de conflicto. Sin embargo, las quejas y pronósticos apocalípticos que figuran más arriba fueron publicadas en Clarín y La Nación entre marzo y mayo de 2002, luego de que el entonces presidente Eduardo Duhalde decidiera poner una retención a la exportación de granos de 10 por ciento y luego elevarla a 20 por ciento. Por si algún desprevenido no lo sabe, los presagios no se cumplieron. Los empresarios del agro ganaron fortunas desde entonces.

Lágrimas de cocodrilo en el campo




DESCONTADAS LAS RETENCIONES, EL PRODUCTOR RECIBE POR LA SOJA MAS QUE EN DICIEMBRE


Los empresarios dicen que su rentabilidad está en riesgo, pero el precio de los granos y de los campos lo desmienten. El debate parlamentario es una buena excusa para repasar esas cifras que durante el conflicto siguieron mejorando.

Por Fernando Krakowiak

Dicen que su rentabilidad está en riesgo y lo repiten cada vez que tienen la oportunidad. Su discurso apunta a reforzar el imaginario del chacarero que trabaja de sol a sol para ganarse el pan con el sudor de su frente. Por eso se comparan con los campesinos que protagonizaron el Grito de Alcorta, a principios del siglo XX, y cada vez que realizan una manifestación sacan a relucir los tractores viejos que adornan sus chacras. Sin embargo, los empresarios que durante los últimos tres meses cortaron rutas no defienden su supervivencia como actor económico sino una renta extraordinaria que queda en evidencia en la cotización record de los granos y el espectacular precio de sus campos. El debate parlamentario sobre las retenciones es una buena excusa para repasar esos números que siguieron mejorando durante el conflicto.

Según datos de la Secretaría de Agricultura, el viernes pasado la tonelada de soja, una vez descontadas las retenciones y los gastos de exportación, cotizó en los puertos argentinos a 972 pesos. El 28 de diciembre, en cambio, el precio era de 926 pesos. Eso significa que, pese al aumento de las retenciones, el productor recibe hoy un 5 por ciento más que a fin de año. Si se compara con principios de octubre, cuando los empresarios tomaron la decisión de invertir en la nueva campaña, la suba es del 16 por ciento (de 837 a 972 pesos). En el caso del girasol, la situación es similar: en diciembre del año pasado, el precio de la tonelada, una vez descontadas las retenciones, era de 1142 pesos y el viernes cerró a 1252 pesos (9,6 por ciento).

Como las estadísticas dejan en evidencia que, pese al aumento de las retenciones, los ingresos del complejo agroindustrial siguieron mejorando, las entidades que representan a los productores dicen que el problema es la suba de los costos (semillas, fertilizantes, etc.), los cuales supuestamente horadaron la rentabilidad del sector. Sin embargo, según cifras de la Compañía Argentina de Tierras, la inmobiliaria más grande del país dedicada al sector agropecuario, el valor de los campos siguió subiendo en los primeros cinco meses del año. Ese dato contradice el argumento de los dirigentes del agro, pues si el precio de la tierra aumentó es porque la demanda creció y si la demanda creció es porque la rentabilidad actual y la proyectada son muy tentadoras. Lo que sigue es un detalle de cuánto valen los campos en la provincia de Buenos Aires, información disponible en la página web www.cdaetierras.com.ar:

- En la zona tradicionalmente maicera de Pergamino, Rojas y Salto la hectárea se vende actualmente, en pleno conflicto por las retenciones, a la friolera de 11.000 dólares, un 10 por ciento más que en diciembre de 2007, un 100 por ciento más que el promedio de los últimos diez años y un 340 por ciento más que el piso registrado en junio de 2002.

- En los campos trigueros de Tres Arroyos, San Cayetano y Necochea la hectárea cotiza a 5000 dólares, un 11 por ciento más que a fines del año pasado, un 150 por ciento más que el promedio de los diez últimos años y un 525 por ciento más que en junio de 2002.

- En los campos mixtos de Bragado, 9 de Julio, Viamonte, Lincoln, la hectárea trepó a 7500 dólares, 7 por ciento más que en diciembre, 135 por ciento más que el promedio de la última década y 400 por ciento más que en junio de 2002.

El boom también abarca a zonas ganaderas que, según las entidades rurales, están siendo “castigadas” por la política oficial:

- El valor de la tierra en Tapalqué, Rauch, Maipú y Dolores, localidades tradicionalmente dedicadas a la cría de ganado, llega a 1900 dólares por hectárea, 11,8 por ciento más que en diciembre de 2007, 138 por ciento más que el promedio de los últimos diez años y 533 por ciento más que en junio de 2002, cuando la hectárea se conseguía a 300 dólares.

- En la zona de invernada de Trenque Lauquen, Villegas y Rivadavia la hectárea cuesta 6000 dólares, 15 por ciento más que en diciembre, 150 por ciento más que el promedio registrado desde junio de 1998 y 500 por ciento más que en junio de 2002.

Los números son contundentes y demuestran que la actividad agropecuaria no sólo es un buen negocio para los pools de siembra, pues un pequeño productor que posee, por ejemplo, 150 hectáreas en Pergamino está parado sobre un capital de 1.650.000 dólares y esa cotización sólo es posible de explicar por los negocios que esa tierra genera.

Cuando los medios de comunicación difunden estas cifras, lo cual no sucede muy seguido, para beneplácito de los empresarios, las entidades del agro remarcan que las tierras de la provincia de Buenos Aires tienen una calidad superior a las del resto del país. Sin embargo, el rendimiento por hectárea no muestra grandes diferencias por región. Según datos de la Secretaría de Agricultura, en la campaña 2005/2006 el rinde promedio de quienes produjeron soja en Buenos Aires fue de 2,87 toneladas por hectárea, mientras que, por ejemplo, en el departamento salteño de General San Martín fue de 2,75, en la localidad santiagueña de Alberdi fue de 2,3 y en la entrerriana Gualeguaychú fue de 2,35 toneladas por hectárea. En esas zonas marginales los que están en una situación económica delicada no son justamente quienes plantan soja y cortan rutas sino los pequeños campesinos que fueron desplazados por los sojeros.

Durante las últimas semanas, algunos analistas plantearon, por ingenuidad o conveniencia, que la disputa que está llevando adelante el Gobierno no se justifica si se toma en cuenta que con este aumento de las retenciones “apenas” tenían previsto recaudar 1500 millones de dólares adicionales. Sin embargo, lo que está en juego no sólo es la renta extraordinaria de este año sino la que se espera para las próximas cosechas. La demanda creciente de granos para alimentos y combustibles, potenciada por la especulación financiera global, hace prever un escenario de expansión sólo comparable con lo ocurrido entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. De hecho, en marzo parecía ciencia ficción que la tonelada de soja llegara a cotizar a 600 dólares en el mercado internacional y ahora está a punto de alcanzar esa marca. Esta semana los diputados no van a discutir el futuro de los pequeños y medianos agricultores, por los cuales ahora todos parecen preocuparse, sino el derecho del Estado para apropiarse de esa renta extraordinaria en nombre del conjunto de la sociedad.