Mugica y la condición humana




La voz de la Presidenta sonó calma y emotiva al mismo tiempo, cuando dijo:

"Y quiero darles las gracias por no dejarse vencer ni subordinar culturalmente; hay que ser muy inteligente para pensar por uno mismo y no por lo que le dicen o le cuentan desde un medio de comunicación o desde los grandes monopolios concentrados"

Quizá en esas palabras está la esencia de la condición humana por la que hoy seguiría batallando el Padre Mugica.

Las causas populares, dicen, se miden por estos valores que trascienden una coyuntura y transforman la realidad para mejorar la vida de la gente.

La Presidenta encabezó el homenaje al Padre Mugica en la Villa 31, a 36 años de su asesinato.

Sentimos que hay que dejar testimonio de estas vivencias, como Mugica seguramente hubiese reclamado.

Temprano, los vecinos fueron saliendo de sus casas con la cara llena de sonrisas.

Sabían que era un día de fiesta para las familias, para la historia de lucha y arraigo de la Villa.

Por primera vez una Presidenta de la Nación visitaba el barrio y había que engalanarlo con banderas de bienvenida.

Se destacaban las que lucían el rostro del Padre Mugica.

Eran centenares de paños impresos en manos de los vecinos.

Una bandera más grande rezaba: "Cristina: llegó la hora de los pueblos".

Volvimos a caminar por esas calles y las emociones se mezclaban con el clima de fiesta que reinaba.

Pero de esas fiestas pueblerinas, puras, sencillas, alegres, casi pudorosas.

No había pared que no haya sido pintada con el nombre de Mugica y Cristina.

Un par de horas antes que llegue la Presidenta, desde adentro de la Capilla Cristo Obrero, se escuchaba una melodía tan dulce que invitaba a pasar.

Envueltos en una whipala, la bandera de los pueblos originarios, unos jóvenes del barrio tocaban acompañados de guitarras, charangos, quenas y bombos legueros, la Marcha Peronista.

No sonaba con euforia, tampoco con tristeza.

Era, si se nos permite, el trazo de una melancolía bellamente alegre.

Con el correr de las horas, la Villa fue cubierta de niños por todos los rincones.

De a poco se fueron animando los más jóvenes a trepar a los árboles para observar mejor el paso de la Presidenta, luego de finalizada la ceremonia en la capilla.

Cada frase de Cristina era festejada afuera y adentro, con mucha emoción.

Cuando finalmente salió a la calle, una voz de mujer bien de pueblo, hizo vibrar el aire y las almas con un grito potente y emotivo: "¡Aguante nuestra Presidenta!"

Todos repitieron el "aguante Cristina" y aplaudieron, estirando las manos para tocarla y saludarla.

Un viejo vecino me muestra una vieja revista que escondió durante la dictadura y que en su nota principal titulaba:

"REPORTAJE AL PADRE CARLOS MUGICA".

"Léala amigo, léala, así hablaba el Padre Carlos".

Y leo:

"Padre, ¿por qué viajaron ustedes a buscar al general Perón?

Con el padre Vernazza sentimos que teníamos que estar presentes precisamente porque somos sacerdotes, porque no se trataba simplemente de un hecho político sino de un hecho histórico…Queremos que se superen los innumerables problemas que padece nuestro pueblo: desocupación galopante, un millón y medio de hermanos nuestros que no tienen trabajo, situaciones irritantes de injusticia... un estado de postración nacional…Una de las alegrías más grandes fue que una señora de unos 50 años, de la villa, me dijo: "Los pobres también estábamos en el avión porque estaba usted".

¿Qué cosas del viaje recuerda que lo hayan impresionado?

El dialogo con el doctor Cámpora, por quien yo tengo un enorme respeto. Ha sido una herramienta fundamental en el regreso del general Perón. Yo creo que Cámpora empieza a ser reivindicado, pese a la campaña realmente desleal y deshonesta que se ha llevado contra él desde los medios de difusión"

Mugica terminaba el reportaje resaltando el espíritu generoso del pueblo en contraposición al ánimo revanchista y de odio de los sectores privilegiados.

Esa condición humana es la que se celebró ayer.

Y tenía que ser allí, donde habitan los más humildes

Cristina: "Hay que ser muy fuerte para no dejarse convencer por lo que dicen los monopolios"



La presidenta agradeció hoy a "los muchos" que respaldan al gobierno por "no dejarse vencer y subordinarse culturalmente".

La Presidenta criticó a "los partidos que dicen que debemos volver al FMI y la izquierda terrible que dice que somos burgueses". La jefa de Estado también pregonó que "hay que ser muy inteligente para pensar por uno mismo y no por lo que dicen los diarios o los grandes monopolios concentrados".

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner criticó hoy a "los partidos que dicen que debemos volver al Fondo Monetario (Internacional) y esa izquierda terrible, que dice que somos burgueses". La jefa de Estado también pregonó que "hay que ser muy inteligente para pensar por uno mismo y no por lo que dicen los diarios o los grandes monopolios concentrados".

La mandataria pronunció estas palabras en el homenaje que se realizó este mediodía en la Villa 31 del barrio de Retiro al padre Carlos Mujica, asesinado en 1974, de quien dijo que "gracias a él también vivimos en democracia".

La Presidenta participó de un homenaje al padre Carlos Mugica, que se desarrollará en la villa 31 de Retiro. "En los 70´cuando yo estudiaba y Carlos (Múgica) ayudaba y militaba no estaban estos centros de pedidos de Justicia. Esto es algo que el Gobierno quiere brindarle a la gente", dijo la presidenta.

La ceremonia se lleva a cabo en la parroquia Cristo Obrero de la villa 31, donde se llevará a cabo una ceremonia para recordar al sacerdote asesinado por la Triple A el 11 de mayo de 1974. "Había hecho, como tantos otros sacerdotes, opción preferencial por los pobres pero también tenia vocación política", afirmó la primer mandataria.

"Venimos por otro centro de enseñanza y eso no lo teníamos en aquel momento. La idea es tratar de achicar el tema de la brecha digital, pero estas son cuestiones importantes que no tendrían sentido si no estuvieran inmersas en un proceso político", dijo.

Durante el homenaje, Cristina destacó: "Hemos mejorado 4 millones y medio de puestos de trabajo, nuestros jubilados han vuelto a tener su dignidad, a los dos millones que incorporamos que no tenían ya lugar, que se suma a la asignación universal por hijo, tal vez la medida que más ha elevado el piso de protección de seguridad social en la Argentina y que nos ha puesto en la cabeza en toda América Latina a ser el país mas igualitario de la región".

auh comparación regional






Gracias a Sirinivasa obtenemos este cuadro comparativo de la AUH (click para agrandar) realizado por el Ceil-Piette/Conicet, respecto a planes similares a nivel regional que muestra la potencia de la herramienta que despliega el gobierno de Cristina.


Tanto a nivel de cobertura, como inversión la AUH se destaca del resto.

Nítidamente surge una vez más que la clave de este esquema de comparación teórico, resulta la actualización del plan y la satisfacción del nivel de cobertura previsto.

efectos sanitarios, educativos y de consumo de la auh





La imagen que abre el post, perteneciente al mismo trabajo del Ceil-Piette-Conicet, muestran los beneficios colaterales que induce el impacto de la asignación Universal Por Hijo.


El aumento de protección sanitaria, matrícula escolar y el impacto notable sobre el consumo alimentario que indujo en parte el desmedido aumento de la Canasta Básica Alimentaria del 9,6% en el primer trimestre de 2010 .

Aumento de alimentos básicos que responden en parte sustancial a la estrategia empresaria tradicional de captar mayor renta frente al incremento de la presión de demanda.

Por quién suenan los Clarines

Por Eduardo Anguita




El periodista norteamericano John Reed estuvo en San Petersburgo cuando cayó el régimen zarista y describió las escenas cotidianas del hambre, la miseria y la lucha en un relato vibrante titulado Los diez días que conmovieron al mundo.

Los próximos diez días no serán los que conmuevan al mundo, ni tampoco se prevé un asalto al Palacio de Tribunales tal como hicieron los bolcheviques con el Palacio de Invierno de los zares. La pelea por la vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, frenada por una medida cautelar de un tribunal mendocino, no es maximalista sino apenas democrática. Sin embargo, la sensación de temperatura mediática puso a lectores, radioescuchas y televidentes en un escenario que parece el de una caldera revolucionaria.

El dato cierto es que el miércoles 19 de mayo la Corte Suprema de Justicia tratará el recurso presentado por el Poder Ejecutivo contra la Cámara Federal mendocina que confirmó la medida cautelar impuesta por la jueza Olga Pura de Arrabal a pedido del diputado opositor Enrique Thomas. El alto tribunal, ese día podrá tomar alguna determinación o bien podrá abrir un debate interno sin fecha determinada. Las alternativas son muchas y los votos de los supremos no son fácilmente previsibles.

No cabe duda de que la visita de los empresarios de la Asociación de Empresarios de Argentina, con la presencia del CEO de Clarín Héctor Magnetto, al presidente de la Corte Ricardo Lorenzetti despertó airadas quejas. Hasta la revista Noticias aventuró una supuesta en la que el juez declaraba nada menos que la ruptura de relaciones con la Presidenta de la Nación.

Sin escándalos ni amarillismos, el panorama parece así. Es muy difícil que la Corte avale lo actuado por los tribunales de Mendoza. Hacer judiciable una ley desde una jurisdicción lejana de la ciudad de origen del tratamiento (el Congreso está en Buenos Aires y allí hubiera sido más razonable una demanda) no parece el temperamento de esta Corte realmente independiente. Es decir, si hubiera un escenario favorable a quienes detentan monopolios en los medios audiovisuales, ese sería esperar que lleguen a la Corte alguna de las otras tres demandas tramitadas en primera instancia contra dicha ley. En efecto, por pedido del Grupo Clarín, el juez federal de la Ciudad de Buenos Aires Edmundo Carbone se pronunció sobre los artículos 41 y 61 (que refieren al límite de titularidad de licencias), en tanto que en Salta otro juez federal, Miguel Medina, se hizo eco de una demanda del Comité de Defensa del Consumidor. El último caso fue el de otro juez federal, Leopoldo Rago –de San Juan, y a pedido del Grupo Vila-Manzano– que decidió que en esa jurisdicción se desconocieran algunos de los artículos de la Ley 26.522 votada en el Congreso. Lo cierto es que el único fallo de Cámara fue el de Mendoza, de modo que si la Corte esperara nuevas decisiones de tribunales de alzada, la demora crearía un clima de altísimo voltaje y pondría al máximo tribunal de la Nación en una situación de fragilidad y gran rispidez con los otros dos poderes, el Ejecutivo, porque apeló el fallo del tribunal mendocino, y el Legislativo, porque trató y votó dicha ley.

¿Qué hará la Corte? El escenario más previsible es que la Corte preste atención al reclamo del Ejecutivo porque hay “gravedad institucional” –tal como reclama la apelación– ya que no existe un marco regulatorio que reemplace la Ley 26.552. Nadie podría decir que la vieja Ley de Radiodifusión de la dictadura es un remedio para este vacío. Por el contrario, aumenta la gravedad de esta coyuntura. Lo que llegó a la Corte es una medida cautelar que tiene un “efecto suspensivo” sobre la 22.552, de modo que puede decidir un “efecto devolutivo” (que recobre vigencia) sin perjuicio de que la jueza Olga Pura de Arrabal dicte sentencia sobre el recurso de amparo presentado por el diputado Thomas. Lo único que había hecho era darle curso a la medida cautelar (luego ratificada por la Cámara). Con sólo cuatro votos a favor, esa medida –que cambie el “efecto”– descomprimiría completamente esta sensación de caldera mediática.

No hay ningún indicio –serio– de que el presidente de la Corte tenga compromisos con los grupos mediáticos como para que su condición de jurista quede opacada. Ni siquiera para el juez Carlos Fayt, claramente opositor al Gobierno, sería fácil oponerse a la vigencia de la 22.552 porque sentó varias veces doctrina contra la judicialización de leyes.

¿De qué Corte estamos hablando? No sólo fue transparente la conformación del alto tribunal. La transparencia y difusión pública de sus actos fue visible. Mediante la Acordada 30/07, dispuso un sistema de audiencias de carácter público (informativas, conciliatorias y ordenatorias) que posibilita la participación ciudadana. Así, se consolidó la Acordada 28/04, que establece la intervención como Amigos del Tribunal (Amicus Curiae) de terceros que cuenten con una reconocida competencia y en asuntos de trascendencia institucional. En materia de información pública, la Corte impulsó la difusión de los actos oficiales y jurisdiccionales de todo el Poder Judicial, mediante el Centro de Información Judicial (Acordada 17/06). La Corte mejoró la gestión de los litigios mediante la creación de la Comisión Nacional de Gestión, la Comisión Nacional de Acceso a la Justicia.

En temas de orden social y ambiental, esta Corte tuvo resoluciones importantes. Creó la Oficina de Violencia Doméstica, Oficina de la Mujer y Mapa Judicial para ordenar la gran cantidad de causas y promover la creación de nuevos juzgados donde sea necesario. En la causa “Mendoza”, abordó la situación de vida de los habitantes de la cuenca del Riachuelo, la recomposición del ambiente y la prevención de daños con suficiente y razonable grado de predicción. Con ese espíritu, ordenó a la Autoridad de la Cuenca el cumplimiento del programa establecido por el Tribunal, y la responsabilidad concurrente del Estado Nacional, la Provincia de Buenos Aires y la Cuidad Autónoma de Buenos Aires en la ejecución del programa.

En la causa “Verbitsky”, estableció ciertos estándares a los que deben adecuarse la política criminal y penitenciaria de la provincia de Buenos Aires, y libró una serie de directivas a los tres poderes de esa provincia a fin de dar solución a la vulneración de los derechos fundamentales de las personas detenidas en las comisarías bonaerenses. En materia previsional, la causa “Badaro”, ordenó el ajuste de la prestación previsional y exhortó a las autoridades responsables para una solución global.
Otro avance se registró en el campo de la salud mental, a partir de tres precedentes del tribunal, en los que se reconocieron que los pacientes institucionalizados de forma coactiva son titulares de un conjunto de derechos fundamentales, en consonancia con los Principios de Salud Mental adoptados por la Asamblea General de la ONU en su resolución 46/119, que establece normas para el tratamiento y las condiciones de vida dentro de las instituciones psiquiátricas y prevén protecciones contra la detención arbitraria en dichas instituciones. Por otra parte, se consideró que resultaba imprescindible contar con un control judicial acerca de la necesidad de la medida de internación.

Un cambio esencial se produjo en materia de los juicios por delitos de lesa humanidad, al disponer primero la creación de una Unidad de Asistencia, y luego profundizar esta decisión de Estado mediante la Unidad de Superintendencia para Delitos de Lesa Humanidad, en el ámbito de la Secretaría General y de Gestión del Tribunal (Acordada 42/08), con el objeto de acelerar el trámite de las causas y llegar a su resolución en un plazo razonable. A su vez, creó la Comisión para la Coordinación y Agilización de Causas por Delitos de Lesa Humanidad, conformada por miembros de los Poderes Judicial, Ejecutivo y Legislativo, el Ministerio Público Fiscal y el Consejo de la Magistratura, coordinada desde la Secretaría General y de Gestión del tribunal, de la que depende la unidad de superintendencia interna.

Asimismo y a fin de solucionar los problemas generados por la falta de integración de varios tribunales, la Corte dispuso su integración a partir de la convocatoria a jueces de localidades vecinas (Acordada 37/09). A fin de paliar las falencias que se detectaron desde lo funcional, otorgó más de 270 contratos, que en su mayoría pertenecen a los cargos de prosecretarios, secretarios de juzgados y secretarios de Cámara. Este proceso permitió que existan 24 causas juzgadas, siete en pleno trámite, ocho con fecha de debate fijada, así como decenas de causas elevadas a juicio.

El irremediable camino de Mauricio hacia el calvario de su procesamiento

En su indagatoria, dejó mal parados al Fino Palacios y al ministro Guillermo Montenegro.




Por R. Ragendorfer y W. Goobar
delitosypesquisas@miradasalsur.com

Para Mauricio Macri, el miércoles pasado fue un día de furia. Prueba de ello es que, como prólogo de su indagatoria ante el juez federal Norberto Oyarbide, la primera frase que soltó fue: “Rechazo la imputación de pertenecer a una asociación ilícita, y hasta me atrevo a asegurar que en el futuro no perteneceré a ninguna”. Recién entonces, entregó unas 40 hojas que contenían por escrito su declaración. Y diría:

–No sé por qué estoy acá.

Por toda respuesta, el juez enarcó las cejas.

–Quiero que Su Señoría me explique qué hago acá –insistió–.

Fue el secretario del Juzgado Federal Nº 5, Gustavo Russo, quien satisfizo su inquietud. En resumidas cuentas, dijo que la Cámara Federal había confirmado la existencia de una asociación ilícita destinada a interceptar conversaciones telefónicas de manera ilegal. Y su imputación, referida a dos de esas pinchaduras –la del dirigente de Familiares de la Amia, Sergio Burstein, y la de su cuñado, el manosanta Néstor Leonardo–, lo convertían en un presunto integrante de la misma.
Eso contrarió al jefe de Gobierno porteño.

–Me voy sin saber por qué vine.

Macri pronunció esas seis palabras mientras se levantaba de su asiento.

Además de los nombrados, en aquel despacho del cuarto piso de los tribunales situados en la avenida Comodoro Py se encontraban los abogados defensores Santiago Feder y Ricardo Rosental, el fiscal Alberto Nisman y tres empleados judiciales. Ninguno abría la boca.

–Me voy sin saber por qué vine –repitió el mandatario, con un dejo de mal humor–.

Pero Oyarbide lo contuvo:

–Antes voy a hacerle unas preguntas.

Macri, refunfuñando, se volvió a sentar.

En ese mismo instante, en el Salón de los Acuerdos –contiguo a su despacho de la calle Bolívar 1–, lo aguardaba el gabinete en pleno, además de algunos diputados y sus colaboradores más cercanos. Entre ellos, el gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba, quien consultaba una y otra vez su reloj. Era ya las 13.30 horas, y le extrañaba que su cliente más dilecto no haya regresado aún de esa ingrata diligencia.

Lo cierto fue que, merced a un cuarto intermedio, el ex presidente de Boca se encontraba almorzando en el restaurante situado en el noveno piso del edificio judicial. Y sus tribulaciones eran ahora gastronómicas, lo cual exteriorizaría a viva voz:

–Este bife está más duro que la suela de un mocasín.

Sus abogados asintieron con un cabeceo.

Macri tenía auténticos motivos para sentirse traicionado por sus nervios; en esas circunstancias, Feder y Rosental habían coincidido en un diagnóstico pesimista: estaban seguros de que Oyarbide iría a procesarlo, y le dijeron que lo más probable era que la Cámara Federal no dudaría en confirmar semejante decisión. Había razones para ese presagio: los camaristas ya rechazaron el pedido del ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, para apartar a Oyarbide.
Exactamente a las 14.30, el alcalde y los suyos regresaron al cuarto piso.

Pánico escénico. En las semanas previas, Mauricio había ensayado su declaración con sorprendente vocación actoral. Tales simulacros se llevaron al cabo en su propia oficina; el papel de juez corrió por cuenta de Feder, y Rosental interpretaba a un incisivo fiscal, en tanto que Duran Barba –como no podía ser de otra manera– fungía como director escénico.
Ahora estaba a punto de salir al escenario.

Poco acostumbrado a dar explicaciones de sus actos, a lo largo de las seis horas de indagatoria, Macri pronunció con desparpajo frases que, por su reiteración, hasta provocaron la incomodidad de sus propios defensores”. La verdad que no entiendo el hecho del cual se me acusa”, volvió a declamar ante el juez. “No escuché ni me interesa escuchar la vida privada de nadie y soy el primer interesado en que se llegue a la verdad de los hechos”, diría en otras dos ocasiones. Cuando Oyarbide lo confrontó con la coincidencia de fechas entre la escucha a su cuñado y el nombramiento del espía Ciro James en el Ministerio de Educación, Mauricio Macri se concentró en su papel actoral, para decir: “Fue más que claro lo que puse en mi presentación. No tengo idea, no participo, no me interesa el tema de escuchas telefónicas”.

A lo largo de esa indagatoria quedó en claro que sus defensores no habían leído la causa con profundidad, porque varias de sus objeciones se basaban en un evidente desconocimiento de los 47 cuerpos del expediente.

Tanto es así que, por caso, en el escrito del imputado se sostiene que “Palacios había renunciado a la Policía Metropolitana a fines de agosto de 2009, mientras que la intervención al teléfono de Burstein se inició a fines de septiembre de ese año”. Lo cierto es que esa argumentación soslaya que la escucha en cuestión fue solicitada a la Side por los jueces misioneros –tal como consta en el expediente– el 10 de agosto, o sea cuando el Fino aún estaba en funciones. También, el escrito hace hincapié en una supuesta impresición en el número telefónico de Burstein que habría figurado en el ticket del locutorio desde el cual se le advierte que su celular está intervenido, detalle que ha sido debidamente aclarado en el expediente. Por otra parte, el mandatario se queja de que lo vinculan con sólo dos líneas intervenidas, en un hecho en el cual hay más de “400 teléfonos espiados”, cuando la investigación únicamente se refiere “a 16 escuchas reales”. Por último, sus abogados solicitaron unas 15 medidas de prueba, sin estar al tanto de que 13 de ellas ya han sido efectuadas.

Macri deslindó el grueso de la responsabilidad por el tema del espionaje en su ministro Montenegro. De esta manera, su fiel escudero se convirtió en en el escudo judicial de Mauricio. Todos aquellos que han accedido a la declaración del jefe de Gobierno coinciden en que sus palabras comprometen seriamente al ex juez devenido en funcionario del PRO.

El fiscal Nisman le preguntó si había pedido explicaciones a Palacios o a Montenegro sobre la pinchadura del teléfono de Burstein cuando ésta se hizo pública. La respuesta del ingeniero fue: “Trato de hacer memoria, pero claramente Palacios ya no estaba en la Metropolitana y fueron conversaciones en las cuales uno trataba de inferir si pudo haber sido posible que él estuviera ligado a eso. Pero como terceros opinando, porque para nuestro gobierno James era un abogado que había mentido en su carácter de policía espía, en tanto y en cuanto opinábamos si podía haber sido posible que James y Palacios hubieran tenido un vínculo con esa escucha. Sin embargo, ello no hace al eje de nuestro gobierno”.

Es difícil volver a casa. En la retrasada conferencia de prensa que Macri ofreció luego de regresar de su indagatoria, no se privó de manifestar, forzando una expresión emocionada, que fue para él una mezcla de alegría y consuelo el hecho de descubrir que, durante su obligada ausencia “los integrantes de su gabinete se habían reunido como siempre, para tratar los temas de la Ciudad; en este caso, el gasto público durante el mes de abril”.

Ya se sabe que no fue exactamente así.

Antes de posar al lado de Gabriela Michetti y Montenegro, el jefe de Gobierno mantuvo una reunión en su despacho con su ex compañera de fórmula y Rodríguez Larreta. Allí, sin ocultar su pesimismo, narró los detalles de lo vivido en las horas precedentes. Luego, repetiría dicho relato en el Salón de los Acuerdos, ante un ansioso auditorio conformado por las mismas personas que lo aguardaban desde la mañana. En esa ocasión, Macri no ocultó su fastidio ante la reiteración de preguntas a la que fue sometido en el edificio de Comodoro Py. Y diría al respecto: “Soy un jefe de Gobierno y me trataron como un ratero”. En ese lugar, precisamente, fue resuelta su estrategia de victimización, la cual –como se vería más tarde– apuntaba sobre Oyarbide y el ex presidente Néstor Kirchner.

Pasadas las 18.00, Macri y los suyos se prestaron a la requisitoria periodística. En esas dramáticas circunstancias, la dicción del alcalde porteño parecía hasta tener errores ortográficos. Y arrancó diciendo: “A pesar de las horas transcurridas, no me he podido enterar con precisión que hechos concretos he realizado, por los cuales el señor juez me imputa dentro de una supuesta asociación ilícita. Por supuesto que como no existen los hechos, tampoco existen las pruebas. Lo único que he tenido que contestar es a quién conozco y a quién no conozco, sin que –insisto– haya podido ejercer mi derecho de defensa rebatiendo hechos y pruebas”. Ésa fue su introducción. A partir de entonces, soslayando pormenores de la causa judicial, esgrimió la teoría del complot urdida minutos antes a las apuradas.

En paralelo, comenzaría a circular entre los funcionarios, legisladores y referentes macristas un curioso documento intitulado Las 10 razones por las que esta causa está direccionada. En su letra se enumeran algunas objeciones al expediente y los agujeros en la pesquisa. Pero, a la vez, contiene una sorprendente directiva final: “Involucrar como sea a Palacios”. Ese inciso involucra también –aunque sin nombrarlo– a Montenegro, quien en la conferencia de prensa parmanecía con rictus impávido junto a su jefe. Lo cierto es que mientras éste se ve cada vez más complicado en la causa, el Fino se sintió respaldado por las declaraciones de Macri ante Oyarbide, según confió a Miradas al Sur su defensor, Diego Richards tras visitar a su cliente en el penal de Marcos Paz.

Dicen que al concluir la jornada, Duran Barba estrechó a Mauricio en un cálido abrazo para susurrarle al oído: “Una buena imagen puede vencer hasta a un cáncer terminal”.

La desafortunada metáfora fue el puntapié inicial de un sondeo telefónico que, a la postre sirvió para apuntalar la autestima del alicaído estadista. En otras palabras, ese recurso lo hizo regresar a su mundo paralelo, ya que sus resultados muestran –según las usinas del PRO– que los vecinos creen más en Macri que en Oyarbide. Claro que las preguntas fueron, por ejemplo: “¿Cree que Mauricio es víctima de un juez corrupto o cree que la causa es una maniobra política para acallar a la oposición?”.

De hecho, a Macri le volvió el alma al cuerpo.

Argentina es el país con mayor poder adquisitivo de la región

Superó así a Chile, en tanto México es el tercer país con mayor PBI per cápita, seguido por Uruguay y Venezuela. Brasil, mayor economía de la región, quedó en octavo lugar. El último de la lista es Haití

La semana pasada, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva, alcanzó –según la revista norteamericana Time– el primer puesto del ranking mundial de personajes influyentes. Esta semana, un informe elaborado por Latin Business Chronicle colocó a la Argentina en el primer puesto en lo que respecta a la renta por habitante.

José Flores

Brasil, la principal economía de la región, quedó ubicada en el octavo lugar según este ranking para países latinoamericanos, que categoriza a los países en función de su PBI per cápita por paridad del poder adquisitivo. Un indicador que surge a partir de la división de los datos del PBI sobre la cantidad de habitantes, ponderados, a su vez, por el poder adquisitivo, lo que permite equiparar las economías de cada uno de los países y soslayar los diversos tipos de cambio y los niveles de precios.

El informe, que se refiere al año 2009, pone de relieve que la Argentina desplazó a Chile de ese primer puesto que los trasandinos ostentaban hacía varios años. Este fenómeno se produjo por la combinación entre un crecimiento del índice en un 1,1% para nuestro país y una caída del 1,7% para Chile. Así, en la Argentina, el PBI per cápita habría alcanzado los u$s 14.561 mientras que para Chile se ubicó en los u$s 14.341. Brasil, por su parte, se mantuvo estable en los u$s 10.514.
En el tercer puesto se mantuvo México, a pesar de que sufrió un retroceso del 6,2%, presumiblemente afectado por el parate económico de principios del año generado por la gripe H1N1. El incremento más sensible lo tuvo Uruguay con un 3,7%, que lo ubicó en el cuarto lugar del ranking general, superando a Venezuela, que a su vez retrocedió un 4,1% afectado por la caída del poder adquisitivo de su población en el marco de un cuadro inflacionario sostenido.

El último lugar lo ocupa nuevamente Haití, con apenas u$s 1.339 por habitante, un nivel similar al de los países más pobres de África. Como si esto fuera poco, el panorama es negativo ya que se pronostica una caída del 9,5% para el 2010 como resultado del desastre provocado por el terremoto sufrido a principios de este año.

El PBI per cápita en la región tomada en su conjunto sufrió un retroceso del 1,9% y se ubicó en los u$s 10.654. El informe pone de relieve que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica para toda América latina un incremento del 3,5% en ese indicador para el año 2010 y que se mantendrían inalterables los primeros puestos del ranking. De este modo, según el FMI, Chile será capaz de sobrellevar al impacto del terremoto que ha paralizado sectores sensibles de su economía.
Como se deduce del informe, no hay una relación directa entre la envergadura de una economía y los índices de bienestar social. De hecho, Brasil, que tiene el PBI más grande de la región, cercano a los u$s 1.800 millones, se encuentra en el 8º puesto en el ranking mencionado. Por el contrario, la Argentina, con un PBI casi cinco veces menor, encabeza, a partir de 2009, el mismo ranking.

En rigor, este indicador no expresa estrictamente el bienestar de una sociedad ni de sus ciudadanos tomados individualmente. Es que no problematiza, por ejemplo, la distribución de esa riqueza, ni se refiere a los índices sanitarios, de escolaridad, vivienda, mortalidad infantil, esperanza de vida, etcétera.

El programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), por ejemplo, elabora otro tipo de ranking sobre la base del denominado índice de desarrollo humano (INDH) que se construye combinando varios indicadores sociales. Entre éstos se encuentra, claro, el PBI per capita pero se combina con los índices de pobreza, alfabetización, escolaridad, esperanza de vida, acceso al agua potable, desnutrición infantil, desigualdad de genero, entre otros.

Este ranking incluye a 182 países del mundo agrupados en cuatro estratos según el grado de de­sarrollo humano (muy alto, alto, medio, bajo). El informe del año 2009 está encabezado por Noruega. En el primer estrato se ubicaron 39 países, ninguno latinoamericano. En el segundo estrato, sí se ubican los principales países de la región, encabezados por Chile, que está ubicado en la posición 44 con un índice de 0,878.La Argentina, en el puesto 49, es el segundo país latinoamericano y ostenta un índice de 0,866. Brasil, a pesar de ser la principal economía de la región, de nuevo se encuentra muy abajo en el puesto 75. Tomando sólo los países de la región, Brasil se ubica en el lugar 11, aún más abajo que en el ranking del PBI per cápita, lo que pone de relieve una estructura social precaria con altos niveles de pobreza, trabajo informal, baja cobertura sanitaria y seguridad social.

Brasil sufrió, en 2009, la primer baja en el PBI desde hacía 18 años. Los analistas económicos coinciden en que esta caída, de apenas un 0,29%, en el contexto de la crisis financiera internacional, es una señal de la fortaleza de la economía brasilera. Además se espera, según el FMI, un incremento del 5,2% del PBI para este año.

La pregunta, entonces, es en qué momento ese desarrollo llegará, si es que lo hace, al pueblo hermano del Brasil. De nuevo, no todo lo que brilla es oro.

Perón, Pino, Cooke y Sabbatella

Por Hernán Brienza

- ¿Cómo identificamos al aliado y al enemigo? Usted definió al compañero y al traidor, ¿puede definir al aliado?
–Bueno, un aliado es el que trabaja por la misma causa que trabajamos nosotros. También lo dice Mao: ‘Lo primero que el hombre ha de discernir cuando conduce es establecer, claramente, cuáles son sus amigos y cuáles sus enemigos’, y dedicarse después, esto ya no lo dice Mao, lo digo yo: al amigo, todo, al enemigo ni justicia. Porque en esto no se puede tener dualidades. Todo el que lucha por la misma causa que nosotros es un compañero de lucha, piense como piense. Y nosotros no tenemos que tener suspicacias, en ese sentido, porque ninguno de los grupos que se incorporan al peronismo, con buenas y otras veces con peligrosas intenciones, nos harán peligrar a nosotros. Porque todavía nadie ha conseguido teñir el océano con un frasco de tinta.”

Quienes realiza la pregunta la pregunta son los jovencísimos Octavio Getino y Fernando “Pino” Solanas y el que responde con su pintoresquismo habitual no es otro, claro, que Juan Domingo Perón, en esas charlas filmadas que mantuvieron en Puerta de Hierro, en el exilio madrileño del viejo General, entre julio y octubre de 1971. En ella, el líder del justicialismo vuelve a formular una de las principales máximas de su pensamiento político: la estrategia militar. Para Perón, la primera operación que debe hacer todo hombre político es la definición del enemigo para, luego, establecer tácticas y estrategias.

Esta semana, uno de los entrevistadores de ese Perón –Pino, claro– ha trepado a la tapa del diario Clarín gracias a su frase “La perla negra del día es para Sabbatella, el testimonio de la vergüenza” y al mismo tiempo ha recibido la calurosa bienvenida de Mariano Grondona quien le dijo con ternura de lavanderita “Sepa, Pino, que yo me siento cada vez menos alejado de usted”. Los síntomas pondrían en alerta a cualquier hombre del progresismo, de la centroizquierda, del campo nacional y popular o como se quiera llamar. El diario que representa al grupo mediático más concentrado y el intelectual orgánico de la “derecha” argentina han abierto las puertas y han dejado que se sacudiera los pies en el felpudo de su casa. Solanas es un hombre de destacada trayectoria política y cultural; a su arte comprometido –La hora de los hornos, El exilio de Gardel, Sur– se suma también su militancia en el Frente del Sur, en 1992, desde donde intentó enfrentarse a la por entonces locomotora menemista. En los últimos meses se ha enfrentado con excesivo ahínco a las políticas del gobierno de Cristina Kirchner, al que caracterizó como “lo mismo que el de Carlos Menem” en una operación ideológica que consiste en diferenciarse homogeneizando lo desigual para obtener rédito político personal. De más está decir que menemismo y kirchnerismo no son lo mismo: la tracción que ejerce el actual gobierno se diría a contramano de la del de la década del noventa. Basta repasar las medidas de los últimos tres años y la elección de sus adversarios: el conflicto con los exportadores sojeros, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la Asignación Universal por Hijo, la jubilación para amas de casa para, por lo menos, atemperar las ganas de meter a todos los gatos en la misma bolsa.

Por su lado, Sabbatella, un hombre que viene de la izquierda tradicional no peronista, que conoce los sinsabores y la rutina de la gestión ejecutiva –uno podría decir que no sólo no entrevistó a Perón sino que, además, abrevó en otras literaturas– ha decidido realizar un análisis –esto dicho con humor– “peronista” de la situación. Y ha elegido como exegeta del peronismo –aun cuando no lo haya hecho efectivamente, claro– a uno de sus hombres más interesantes de ese movimiento: John William Cooke. El “Bebe” escribió en otros tiempos que “el peronismo no desaparecerá por sustitución sino mediante superación dialéctica, es decir, no negándolo, sino integrándolo en una síntesis”.

Desde la irrupción del yrigoyenismo en la historia argentina, la izquierda siempre ha tenido problemas para analizar y actuar frente a las experiencias de mayor o menor componente nacional y popular. El síndrome “Américo Ghioldi” o “Victorio Codovilla” consiste en enfrentarse, en nombre de un purismo ideológico cerrar filas con los sectores del conservadorismo político, económico y social, a experiencias relativamente progresistas. O en palabras del Perón del ’73: “La izquierda de la izquierda es funcional a la derecha”.

La historia se repite alternativamente como tragedia y comedia sucesivamente. Aprender de los errores de construcción política es una obligación de los dirigentes políticos del campo “nacanpop” y exige, también, una responsabilidad en los resultados futuros. Por último, en esa misma entrevista que dio en Madrid, Perón –siempre afecto a los ejemplos– relató la siguiente anécdota: “Decía el mariscal de Sajonia que él tenía una mula que le había acompañado en más de diez campañas, pero decía también: ‘La pobre mula no sabe todavía nada de estrategia’”. Más allá de la humorada, sería saludable que la centroizquierda sea como los perros de pueblo: que les chumben a los gobiernos para marcarles el rumbo pero que nunca se les pongan delante para entorpecer el paso y dejar pasar a los fabricantes de tinta china.

¿Quién le teme a la televisión digital?

Con la nueva tecnología, millones de argentinos dejarán de ser rehenes del cable, monopolizado por el grupo Clarín




Por Daniel Cecchini y Marcos Cittadini
politica@miradasalsur.com


La puesta en marcha de la Televisión Digital Terrestre y el reciente anuncio de fuertes inversiones en el área realizado por el Gobierno abre una nueva era en las telecomunicaciones argentinas. Significa, también, el trazado de un nuevo mapa en el mercado televisivo, que terminará con la posición cuasi monopólica de los grupos que hoy concentran el negocio del cable, donde Clarín tiene una posición dominante.

Las posibilidades de esta nueva realidad están a la vista. Según anunció el ministro de Planificación, Julio De Vido, en el marco del II Foro Internacional de la Televisión Digital realizado en Buenos Aires esta semana, el objetivo oficial es que alcance al 75% del país este año y a toda la Argentina en 2012. El funcionario agregó también que “antes de fin de mes se entregarán 450 mil receptores gratuitos para captar la señal digital y otros 300 mil se otorgarán el mes próximo, para llegar a más de 1.200.000 antes de fin de año”.

Por otra parte, el Ministerio de Industria que encabeza Débora Giorgi estimó que la TV Digital generará unos 560 mil puestos de trabajo en el país, en forma directa o indirecta, desde personal calificado para la fabricación de los adaptadores para televisores (set-top box) hasta empleados de los nuevos canales que se crearan a partir de la implementación del sistema.

El futuro ya llegó. La puesta en marcha de la televisión digital terrestre es el resultado de un largo camino, en el que cada paso adelante requirió enfrentar, desde el principio, fuertes presiones por parte del Grupo Clarín y sus aliados.

La Argentina eligió –luego de comprobar que es la más aceptada en el mundo– la norma japonesa en su adaptación brasileña (Isdb-T). Esta norma de transmisión permitirá que a través de un mismo espacio radioeléctrico se transmitan varios canales de gran calidad de imagen y no sólo uno como en el actual sistema analógico. La presión del monopolio para que se adopte la norma estadounidense fue alta y obedeció a varias razones. Por una parte, Artear adquirió en los últimos años equipos compatibles a ésta última. Con la elección de la norma japonesa deberán doblar la inversión.

Pero las razones son más profundas. Clarín siempre abogó por la norma americana (Atsc) porque es una norma de alta definición y no de compresión. La Atsc permite por cada señal de televisión abierta un canal de high definition y no cinco de definición digital, como la variante japonesa. Dentro de la compañía explican la estrategia: “De este modo, se protegería la potestad sobre la señal de Canal 13 porque la digitalización haría que la frecuencia del 13 se pueda subdividir también en cinco o hasta 10 canales. La gran pregunta es: ¿en manos de quién van a quedar esos cinco o diez canales? Todo indica que uno o dos quedarían en manos del Grupo por la inversión previa y los demás serían re-licitados”.

Pero está claro que lo peor que le puede pasar a Clarín es que el Estado permita que, a través de la digitalización y la segmentación de las señales correspondientes a las frecuencias de aire, el público pueda tener acceso a entre 20 y 50 canales abiertos, digitales, de buena calidad y gratuitos.
No es para menos: la gran fuente de ingresos del multimedios es el negocio del cable, que maneja de forma cuasi monopólica en los principales centros urbanos del país. Con cerca de 7 millones y medio de usuarios y abonos mensuales que rondan los 100 pesos, mueve miles de millones de pesos al año. El carácter gratuito de la TV Digital, sumado a la pérdida de los derechos del fútbol de Primera División, perjudicará ese mercado en un porcentaje que ya es estimado dentro del Grupo. Las proyecciones más optimistas para la empresa hablan de una merma en el primer cordón del conurbano –el lugar de mayor concentración de población y el epicentro de la primera etapa en el desarrollo de la TV digital– de un 20 %. Allí, con un millón de abonados a Multicanal y Cablevisión, las pérdidas serían de 5 millones y medio de dólares mensuales. Pero eso es sólo el comienzo. Para mantener a sus clientes, deberán reinvertir en tecnología, algo a lo que no estaban acostumbradas porque la falta de competencia no lo hacía necesario.

Aquí, algunos llaman la atención sobre los incumplimientos de los compromisos de inversión del holding. Fuentes cercanas alertan: “Hay menos de 300 mil usuarios digitalizados. La digitalización para alta definición la hicieron con set- top box (adaptadores) viejos, comprados a una subsidiaria de Motorola. Importaron mercadería usada y la pudieron pasar con la excusa de que no es estrictamente para venta, ya que ellos los entregan en comodato. Pero el usuario los paga”.
Otros van más allá e imaginan lo difícil que será vender Internet a quien ya no es cliente del cable.

Una historia con muchas trampas. No es esta la primera vez que el Grupo Clarín conspira para que la información y el entretenimiento gratuitos desaparezcan del mercado. Conviene hacer una breve recorrida por la historia de la televisión por cable para entender las consecuencias de su concentración en pocas manos. Su desarrollo está asociado a la falta de política de Estado para que en todo el país se pueda ver TV en forma abierta. Desde que Canal 7 comienza sus transmisiones con una antena instalada en la terraza del Ministerio de Bienestar Social, la política de expansión siempre se focalizó en los grandes centros urbanos. La producción de contenidos en el interior y las fronteras, a diferencia de nuestros países vecinos, fue escasa o nula en varios períodos de la segunda mitad del siglo XX. Es por eso que muchos pueblos desarrollaron a mediados de los ’60, circuitos cerrados de televisión para transmitir en esas poblaciones. Comenzaron bajando alguna programación de Buenos Aires o emitiendo películas, con muy bajo costo para los vecinos. Eso que fue la génesis de un sistema de llegada de la comunicación al interior se fue extendiendo y pasada la mitad de la década del ’80, empresarios del norte de la capital y el Conurbano vieron el negocio.

En el momento que el cable tomó dimensión masiva (La Argentina llegó a ser el número uno en el mundo en penetración, y hoy se ubica en el puesto 3 con casi un 60 % de su población abonada), entraron al mercado los grandes medios de comunicación. Pero faltaba algo para que todo fuera perfecto: que no se pudiera ver la televisión por aire, ni siquiera en las grandes ciudades. Siempre había existido la posibilidad –sobre todo en Capital y el GBA– de ver los canales de aire con la vieja antena y eso era considerado como un déficit muy fuerte para la política de implantación del cable. En la primera mitad de la década del ’90, las empresas de televisión abierta, poseedoras de la gran mayoría del cable, bajaron la potencia de los transmisores para que cada vez se vea peor el aire. Para hacer eso se ampararon en un vacío legal porque la Ley de Radiodifusión hablaba acerca de las potencias máximas que podían tener los transmisores de TV y radio para no invadir parte del espectro que no les correspondía pero no de potencias mínimas obligatorias.

Lo perverso es que el cable nace para democratizar la comunicación por esfuerzos privados y luego se convierte en un arma de sectores concentrados que lo utilizan como un vehículo comercial primero, destruyendo la televisión abierta usando su posición dominante en la producción de contenidos y su distribución como una forma de presión política.

El medio es el mensaje. Con la llegada de la Televisión Digital Terrestre, el problema para Clarín es que poco puede hacer abiertamente para oponerse a algo que está sucediendo en todo el mundo. En Europa y los Estados Unidos ya se produjo lo que se llama el “apagón analógico”, en Brasil comienzan a fabricar televisores digitales que no necesitan el adaptador llamado set-top box. En un Foro sobre Televisión Digital –similar al que se desarrolló en Buenos Aires– realizado hace pocos días en México, el consejero de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones de España, José Pascual González Rodríguez, aseguró: “La transición de televisión analógica a digital ha revitalizado la industria de la electrónica española, pues desde la fecha que se fijó el apagón hasta hoy se han beneficiado más de 10 mil empresas, generando más de 40 mil empleos, incluso en el contexto de la crisis”.

Pero además, explicó que en su país también tuvo resistencia de las cadenas televisivas.
“Es normal que las cadenas de televisión no quieran cambiar porque tienen que invertir más y les genera incertidumbre, pero ellas deben saber que si hacen las cosas medianamente bien van a obtener más ganancias”, señaló.

Para defender sus intereses Clarín sólo puede utilizar en público argumentos endebles. En los primeros días de abril, se realizó en la Ciudad de Rosario un encuentro de empresarios del mercado del cable que fue usado sobre todo para fustigar al Gobierno por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Pero también hubo espacio para la TV digital. Allí Henoch Aguiar, ex secretario de Telecomunicaciones de la Nación y una de las espadas intelectuales del Grupo, se refirió al tema asegurando que “el Estado debe incentivar la iniciativa privada y no destruirla”. Pero fue más allá:

“La primera duda es ¿cuál es el sustento jurídico de este emprendimiento? Si revisamos todas las leyes de radiodifusión y de competencia, no existe ningún sustento para que el Estado realice emprendimientos que ya los privados han realizado, y sólo puede tener una intencionalidad... sólo llevará a crear una capacidad monopólica del Estado”. Es llamativo cómo el Argumento de Aguiar está emparentado con las desregulaciones dispuestas por la Ley de Reforma del Estado del menemismo. “Como no pueden hacer nada de superficie para oponerse a estas medidas, van a buscar embarrar la cancha”, dicen cerca de Clarín. Resulta llamativo que esta semana, mientras De Vido lanzaba la Televisión digital Terrestre, la tapa de Clarín y los noticieros de Artear, se ocuparan de un supuesto caso de coimas e intentaban salpicar al Ministerio de Planificación Federal, sin ninguna prueba, ni siquiera un indicio convincente. La portada de Clarín del martes decía, instalando la sospecha: “Ventas a Venezuela: De Vido decidía a quién se le pagaba”. Pero la bajada aclaraba que “era legal, pero permitía arbitrariedades”. El jueves, también en la tapa, el ex vice gobernador de Santa Cruz Eduardo Arnold denunciaba: “En los negocios con Venezuela, sin ninguna duda se pagaron coimas”. Pero luego en la nota se podía leer:

–¿Escuchó en Venezuela de que se hablará de comisiones o dinero?

–No. Eso no.

Si la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual desnudó los intereses del Grupo, la puesta en marcha de la televisión digital los lleva a radicalizar sus ataques al Gobierno ante la perspectiva de seguir perdiendo mercados concentrados y así dejar de ganar millones de dólares al mes.

Argentina destrona a Chile como el más rico de la región

Los argentinos tuvieron un PIB per cápita de u$s14.561 el año pasado, lo que representó un aumento de 1,1% frente a 2008, mientras que el de Chile se ubicó en el segundo lugar con 14.341 dólares


Argentina destronó a Chile como el país más rico de América Latina en términos del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita por paridad del poder adquisitivo, según un informe de la publicación Latin Business Chronicle.

Los argentinos tuvieron un PIB per cápita de u$s14.561 el año pasado, lo que representó un aumento de 1,1% comparado con 2008, mientras que el de Chile se ubicó en el segundo lugar con 14.341 dólares con una caída del 1,7 por ciento.

El estudio se efectuó con datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), precisó la publicación que se especializa en negocios de América Latina.

Sin embargo, Latin Business Chronicle reconoce que la clasificación no está exenta de "controversia" debido a que "muchos economistas dudan de las estadísticas oficiales de Argentina" utilizadas por el FMI como base para sus datos.

México se ubicó en el tercer lugar con un PIB per cápita por paridad del poder adquisitivo de u$s13.628, lo que significó un descenso del 6,2 por ciento, según la publicación.

De acuerdo con la clasificación, Uruguay reemplazó a Venezuela como el cuarto país más rico de la región.

El PIB per cápita por paridad del poder adquisitivo de Uruguay aumentó un 3,7% hasta los 13.163 dólares y el de Venezuela registró una caída del 4,1% a 12.201 dólares.

Panamá ocupó la sexta posición con 11.788 dólares, para un alza del 1,8 por ciento.

En Centroamérica, Costa Rica se mantiene como la nación más rica de esa región y del bloque comercial CAFTA-República Dominicana con un PIB per cápita de u$s10.579, aunque registró un descenso de 1,8 por ciento.

Costa Rica es el séptimo país más rico en términos de ese PIB en Latinoamérica y el Caribe.

Brasil, la mayor economía de la región, ocupó la octava posición con un PIB per cápita de u$s10.514, cifra que no registró variaciones.

Haití sigue siendo la nación más pobre en términos del PIB per cápita con apenas 1.339 dólares y aun cuando registró un incremento del 2,3%, es más bajo que el de Gambia y Tanzania, en Africa, según Latin Business Chronicle.

En general, el PIB per cápita de Latinoamérica bajó un 1,9% en 2009 al ubicarse en 10.654 dólares.

El FMI calcula que este año crecerá un 3,5% hasta los u$s11.022, aunque países como Haití y Venezuela de nuevo registrarán una caída.

La nación caribeña tendrá una baja del 9,5% en su PIB per cápita debido al terremoto del pasado 12 de enero, mientras que el país sudamericano registrará un descenso del 3,9% y se ubicaría en el sexto lugar, detrás de Panamá.

"Se espera que Argentina se mantenga en el tope de la clasificación, seguido por Chile y México", indicó la publicación.

Entretanto, Brasil reemplazaría a Costa Rica como la séptima nación más rica de la región al calcularse que su PIB per cápita aumentará 5,3 por ciento.

República Dominica probablemente desplace a Perú en el noveno lugar con una expansión del 2,7 por ciento.


Fuente: EFE

Línea de partida para combatir la pobreza

LA ASIGNACION POR HIJO LOGRO UNA FUERTE CAIDA DE LA INDIGENCIA Y DE LA DESIGUALDAD DE INGRESOS



El Conicet y otros institutos presentaron los resultados de la primera investigación exhaustiva sobre el impacto de la AUH entre los sectores vulnerables. La indigencia bajó hasta 70 por ciento, la pobreza hasta 30 y mejoraron los índices de equidad. Los desafíos


Por David Cufré

Ayer se presentó la primera investigación a fondo sobre los efectos de la Asignación Universal por Hijo entre los sectores más vulnerables. Es un estudio encarado por especialistas del Conicet y otros institutos para verificar el impacto de esa iniciativa. Allí se llega a conclusiones contundentes, que de algún modo confirman las hipótesis que distintos analistas habían adelantado cuando el Gobierno anunció la ampliación de este derecho a desocupados, trabajadores informales y empleadas domésticas: la indigencia bajó de manera rotunda, entre 68 y 54 por ciento –según se utilicen el IPC del Indec o el de siete provincias, respectivamente– desde la creación del programa, y la pobreza disminuyó entre 32 y 13 por ciento. Pero lo más llamativo es otro dato inesperado: los niveles de desigualdad entre quienes más ganan y los de menores ingresos cayeron a su nivel más bajo desde 1986 y la Argentina vuelve a aparecer como “el país más igualitario de América latina”, lugar que había cedido en los ’90 como consecuencia de la aplicación de políticas de exclusión. “La Asignación Universal por Hijo se encamina a ser la medida de política social más exitosa de los últimos 50 años, especialmente por su impacto sobre la indigencia y la desigualdad extrema entre ricos y pobres”, destaca el documento.

“El mate cocido ahora se los corto con leche.” “Este año le compré zapatillas para empezar las clases”. “Los fines de semana toman leche con galletitas dulces.” “Ahora tienen una cena más, así son cuatro en la semana.” “Les compré por primera vez botas de goma para que no se mojen tanto los pies.” “Ya no hago más la calle.” Estas frases, extraídas de testimonios de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), aparecen en el estudio para ilustrar algunas de las modificaciones profundas en la vida cotidiana de esas personas.

El titular de la Anses, Diego Bossio, reveló ayer las últimas cifras sobre el alcance del programa: en mayo cobrarán la AUH 3.677.409 chicos, que forman parte de 1.920.072 familias. La cobertura viene creciendo de manera sostenida desde la implementación del plan, en noviembre pasado. En aquel momento fueron 3.303.914 menores de 18 años de 1.732.530 familias. El funcionario explicó que el aumento obedece a la acción de la Anses para incorporar beneficiarios, ya que el organismo capacitó a un equipo de cien pasantes que recorren barrios del conurbano bonaerense para resolver situaciones puntuales (ver aparte), y el Ministerio del Interior puso en marcha un plan para acelerar la entrega de DNI en todo el país. “Son medidas inclusivas, que demuestran la capacidad del Estado para intervenir de manera eficiente”, valoró Bossio.

El estudio presentado ayer, en un seminario del nuevo Observatorio de la Seguridad Social, fue elaborado por tres investigadores: Emmanuel Agis, del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda), Carlos Cañete, del Programa de Formación Popular en Economía (Profope), y Demián Panigo, del Conicet (Ceil Piette). Su investigación se propuso evaluar el impacto de la AUH sobre cuatro indicadores centrales del bienestar social: pobreza, indigencia, desigualdad y vulnerabilidad relativa. Se basó en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec del primer semestre de 2009 –para evaluar los ingresos de la población– y en dos índices de precios: el del Indec para el GBA y el de un conjunto de siete provincias, la mayoría opositoras al gobierno nacional. Esto último fue para despejar la polémica sobre la credibilidad del Indec en la medición de la inflación. Con esos insumos, los investigadores llegaron a las siguientes conclusiones:

- La asignación por hijo sacó de la pobreza a entre 1,4 y 1,8 millón de personas. De ellas, entre 700 mil y 1,1 millón tienen 18 años o menos.

- La pobreza bajó entre 32,6 y 13,1 por ciento, según se tomen el IPC del Indec o el IPC de las siete provincias. En números absolutos, la tasa de pobreza cayó de 14,1 por ciento en el segundo semestre de 2009 a 9,5 por ciento tras la implementación de la AUH en el primer caso. Si la pobreza se calcula con una canasta básica total que surge del IPC de siete provincias, el descenso en números absolutos es de 26,0 a 22,6 por ciento.

- Entre 1 millón y 1,5 millón de personas abandonaron la condición de indigentes. De ellos, entre 680 mil y 1,03 millón tienen 18 años o menos. La indigencia retrocedió entre 68,4 y 54,7 por ciento, con los dos IPC. El nivel de indigencia bajó de 3,2 a 1,2 por ciento de las personas con el IPC Indec, y de 7,5 a 3,4 por ciento con el IPC siete provincias.

- En la región Noreste, sobre cada diez indigentes, ocho dejaron de serlo a partir de la asignación por hijo.

Los datos son contundentes en cuanto a la incidencia de la AUH en la reducción de la pobreza y –sobre todo– de la indigencia. Ese impacto se puede ver reducido por el aumento de precios de los primeros cuatro meses de este año. La canasta básica total y la canasta alimentaria, que se utilizan para definir las líneas de pobreza e indigencia, subieron entre 15 y 17 por ciento para el Indec desde el segundo semestre de 2009 a la fecha. Sin embargo, todavía no se conoce qué pasó con los ingresos de la población en ese período –lo mide la Encuesta Permanente de Hogares, cuyos resultados aún se están procesando– y eso impide llegar a un resultado exacto.

De todos modos, en la Anses aportaron un dato que matiza aquel deterioro por la inflación: los beneficiarios de la AUH están cobrando entre fines de abril y lo harán hasta junio la diferencia del 20 por ciento de la AUH que el Estado les retiene hasta comprobar que cumplieron con el requisito de escolaridad y vacunación. Son 36 pesos por mes por hijo, lo que en la práctica implica un refuerzo monetario que ayuda a compensar el alza de precios (180 pesos por hijo para quienes están anotados en la AUH desde noviembre). Además, Bossio reveló que la asignación por hijo aumentará el mismo porcentaje que las asignaciones familiares (ver aparte).

La otra faceta de la investigación sobre la AUH tiene que ver con la desigualdad. Aquí aparecen los datos más novedosos, ya que este programa logró reposicionar a la Argentina como el país más igualitario de América latina, tal como lo era hasta 1994. A partir del efecto Tequila, el país retrocedió tres escalones en uno de los indicadores clave en ese sentido: la brecha de ingresos entre el primer decil –los más ricos– y el último –los más pobres–, siendo superado por Uruguay, Venezuela y República Dominicana. En 2002, cuando se vieron las consecuencias más dramáticas de la implosión de la convertibilidad, la brecha creció a 39,4 veces. De 2003 hasta el primer semestre de 2009, esa diferencia se achicó a 24,8 veces. A partir de la creación de la AUH, la brecha cayó a 14 veces, el nivel más bajo de la región, equivalente al nivel que existía en la Argentina en 1986. La misma tendencia se evidencia al analizar otros indicadores de desigualdad social, como el coeficiente de Gini o el índice Theil. Por esta cuestión, los investigadores afirman que la AUH es una de las medidas de redistribución del ingreso más potentes en décadas. Pero hacen una advertencia a las autoridades: la AUH debe ser entendida como el inicio de una estrategia para combatir la pobreza, la indigencia y la desigualdad y no como la línea de llegada.








POR LA INMEDIATA APLICACION DE LA LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES

8 Y 9 DE MAYO DESDE LAS 15 HS.

PARQUE SAAVEDRA

BANDAS DE ROCK- VIDEOS - MURGAS

ORGANIZAN








DECLARACION DE ORGANIZACIONES SOCIALES Y POLITICAS SOBRE EL BICENTENARIO. “La memoria de las voluntades”



Carta Abierta, la CGT y la CTA, entre otros espacios y movimientos, acordaron dar a conocer este mes un documento que contrapone el primer centenario al actual modelo de país, y advierte sobre los peligros de un giro conservador.

Por Alejandra Dandan

El documento tiene su propia dimensión histórica. Empezó a gestarse hace meses, en casa de uno de los referentes del espacio de intelectuales y artistas Carta Abierta y, de a poco, comenzó a hacerse más amplio. Desde Milagro Sala, de la Túpac Amaru, a Juan Schmid, de la CGT; de la CTA a varios intendentes del conurbano bonaerense y el diputado Martín Sabbatella. Ese espacio acaba de reunirse para empezar a cerrar el texto de una declaración también histórica de cara al Bicentenario, entre organizaciones y procedencias con diferentes posturas, explica Ricardo Forster, filósofo y docente, “pero con enormes acuerdos sobre la tradición emancipatoria e igualitaria en el país”. El documento, que no evita duras posiciones sobre el presente, retrata las exclusiones del país del primer Centenario y propone pensar un futuro para que no haya una “restauración conservadora”. Tras las últimas correcciones para alcanzar todos los acuerdos, el manifiesto se presentará a mediados de mes.

El borrador de poco más de dos hojas se discutió por última vez el miércoles en la Biblioteca Nacional. Había unos treinta referentes de distintos sectores. Lo interesante del armado –dice Forster nuevamente– es que “permite situarnos de otro modo ante el pasado, no es lo mismo lo que hubiésemos pensado diez años atrás, la coyuntura es otra, los procesos continentales con políticas más progresistas son otros y nosotros somos enfáticos también sobre lo que representan los peligros de los giros a la derecha”.

Uno de los aspectos más fuertes del documento, al decir de unos y de otros, es la comparación entre los dos centenarios: el primero de 1910 y el que se despunta en este mayo de 2010. El texto, de algún modo, vigoriza el presente al ponerlo en perspectiva histórica. “Es en los hilos de lo pendiente, en la memoria de las voluntades, que pronunciamos el nombre de Argentina en este Bicentenario”, señala. “No lo hacemos en la Argentina del Centenario, ese espejo virtual que los poderes actuales instalan en el lugar de paraíso perdido. En aquella Argentina, un futuro que se imaginaba dorado, sobre la base de los ganados y de las mieses, se proyectaba bajo la égida de un Estado excluyente, con las mayorías silenciadas políticamente y con un mundo popular asolado por la desdicha.”

El Centenario que retrata el documento parece un contrapunto elegido para mirar el presente. En aquel Centenario, que “fue oropeles y visitantes extranjeros, tanto como estado de sitio y lucha callejera, República para pocos y Ley de Residencia. Jóvenes de clase alta incendiando un circo plebeyo para que no altere un paseo tradicional. Esas fogatas prepararon la Semana Trágica y los fusilamientos de la Patagonia, expresiones del odio oligárquico que se descargaría cada vez que el pueblo defendió sus derechos”.

Luego, el texto repasa las derivas de ese primer siglo, las deudas del país pendiente. La idea de un Centenario que perseguía los sueños de emancipación, como lo hizo más tarde con cada una de las dictaduras. La declaración menciona cada golpe de Estado, subraya el carácter de “libertad e igualdad” del primer mayo, revisita el presente para instalarlo en un escenario nacional común al latinoamericano. Y menciona, para darle carnadura, a los integrantes de las luchas populares. Allí está la clase trabajadora, pero también los “desocupados que intentan recuperar una trama social devastada por el neoliberalismo”, los rostros de los “activistas sociales”, de los “activistas culturales”, de las “militancias de los derechos humanos”, de los estudiantes, pero también de los “empresarios comprometidos con los ideales de autonomía nacional”. Y entre parte de esos muchos rostros que parecen replicar de alguna manera, pero desde otro lugar la trama del mosaico de identidades de los orígenes, apelan a los “migrantes latinoamericanos” y también “a quienes nos recuerdan la deuda impaga con los pueblos originarios”.

El documento se detiene en los ’90 y recala además sobre el presente. “Deben ser conjuradas las maniobras de quienes conspiran en las sombras y agitan desde los espacios mediáticos. Pero también resguardar al país de la corrosión de sus lenguajes y de una sensibilidad social, cultural y política menguada en sus capacidades críticas y creativas.” En ese escenario, el texto considera “que algo poderoso vuelve a manifestarse en la patria de todos”. Y detalla la particular situación de América latina, donde la Argentina actual, “capaz de enjuiciar los crímenes del pasado y generar políticas de reparación para las desigualdades contemporáneas, no puede ser suprimida por los agentes de la reacción”.

Con ese trasfondo cobran mayor dimensión cada uno de los avales recogidos por el espacio durante este tiempo de trabajo. Entre las últimas discusiones puntuales sobre el documento, una de las cuestiones se refería a ampliar la incidencia de los “pueblos originarios”. O buscar algún modo de incluir el 17 de octubre, bisagra para la CGT. Lo mismo sucedía con una de las fórmulas del original que hablaba del “asalariado” como sujeto en un lugar de la “clase trabajadora”, fórmula preferida por la CGT. Para consolidar ese aire de manifiesto o documento histórico se decidió que no haya alusiones directas al kirchnerismo, aunque la declaración se ancla en el modelo nacional actualmente en marcha.

“El compromiso de esta interpretación del Bicentenario, de cómo continuar para que no se vuelva atrás, de volver a la idea del primer Centenario como la idea de la dominación es muy fuerte”, dice Oscar Laborde, del Frente Transversal. “Es muy rica y alentadora la idea de un espacio en el que confluyan organizaciones sociales, sindicales, representantes de partidos populares, organizaciones obreras como CGT o CTA.” En eso mismo piensa Schmid. La CGT se arrimó al espacio después de una visita de un grupo de integrantes de Carta Abierta a Hugo Moyano. “Nosotros aceptamos participar –dice Schmid–, iniciamos un vínculo fuerte porque creíamos que éramos un actor importante para el espacio.” Más allá de las anécdotas –agrega–, “lo más valioso es que nos hemos encontrado las dos orillas, porque la verdad es que ni nosotros somos lo que los otros creen que somos y viceversa”.

Para algunos de los integrantes, la declaración es el punto de partida para un trabajo común. “No es una base programática, sino un piso o la introducción a un programa”, dice Fernando “Chino” Navarro, diputado provincial y dirigente del Movimiento Evita. “Para muchos de nosotros, esto tiene sentido si podemos seguir haciendo cosas juntos.”

La declaración estará firmada no por personalidades sino por personas en nombre de organizaciones. Entre otros, de la producción del texto participaron Hugo Yasky, Stella Maldonado, Roberto Baradel, por la CTA; por la CGT estuvieron Schmid y Julio Piumato; referentes de la Túpac Amaru; Luis D’Elía por la Central de Movimientos Populares; Gastón Harispe de Octubres; Eduardo Sigal del Frente Grande; Laborde del Frente Transversal; Oscar González del PS bonaerense; Carlos López de la Corriente Nacional y Popular; Carlos Heller del Partido Solidario; Martín Sabbatella de Nuevo Encuentro; Patricio Echegaray del PC; el Chino Navarro por el Evita; Juan Carlos Daffunchio de la Verón; Jorge “Quito” Aragón de la Corriente Martín Fierro; y también intendentes como Francisco “Barba” Gutiérrez, Darío Díaz Pérez, Mario Secco, Graciela Rosso y Gustavo Arrieta.

Macri, con problemas de consorcio

El edificio de Ramón Castilla 2871; abajo, detalle de la obra ilegal.


El jefe de Gobierno pasará a vivir en un semipiso de un edificio de Palermo Chico donde su primo, el empresario Fabio Calcaterra, levantó sin permiso municipal un departamento en la terraza. Un nuevo semáforo de giro ayuda a llegar al lugar.

Por Eduardo Videla

En poco tiempo, Mauricio Macri estará frente a la encrucijada de optar entre el consorcio o la familia. Es que ha comprado un semipiso en Palermo Chico, en el mismo edificio donde su primo, Fabio Calcaterra, ha construido un departamento en la terraza, sin autorización municipal, en contra de las normas municipales de protección para esa zona y, además, en contradicción con la estética y el buen gusto. Se trata del edificio construido en la década del ’80 por el arquitecto Carlos Libedinsky sobre la calle Mariscal Ramón Castilla, entre Avenida del Libertador y Figueroa Alcorta. La construcción está emplazada en un Area de Protección Histórica (APH) y en vías de ser catalogada como edificio protegido por su valor arquitectónico, con trámite legislativo en curso. Macri todavía no se mudó a su nueva vivienda, pero ya consiguió una ventajita: un semáforo sobre la Avenida del Libertador para girar a la izquierda, acceso privilegiado a una calle que no tiene más de doscientos metros.

Todo empezó en abril de 2009, cuanto el coordinador de la Fundación Ciudad, Javier García Elorrio, le envió una carta al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en la cual solicitaba que se frenaran las obras que por entonces se estaban desarrollando en el edificio de Mariscal Ramón Castilla 2871, considerado como patrimonio histórico. “Unos particulares de apellido Calcaterra están realizando obras por sí o por terceros que afectan al edificio sin autorización visible”, escribió García Elorrio. Copias de esa misiva le fueron entregadas a los ministros de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, de Seguridad, Guillermo Montenegro –de quienes dependen las áreas de aprobación de obras y control–, y al fiscal general Germán Garavano.

Los mencionados Calcaterra no son otros que los primos de Macri. Precisamente, Fabio Calcaterra es el dueño del dúplex en los pisos 11 y 12 B y quien construyó sobre la terraza del 12º una suerte de sala o quincho de mampostería, con techo de paneles metálicos, de unos 60 metros cuadrados. Desde la calle puede verse cómo esa estructura nueva quiebra la simetría del edificio.

Fabio Calcaterra era, además, el dueño del piso 10º, el que ahora compró su primo Mauricio, según es vox populi en un barrio que, por distinguido, no deja de prestar atención a las novedades que le prodigan sus vecinos notables. En el mismo edificio, pero en el piso 9º, vive Angelo Calcaterra, hermano de Fabio. Los dos hermanos son hijos de Pía Macri –la hermana de Franco y Antonio– y de Antonio Calcaterra.

Angelo es el presidente de Iecsa, la constructora de la que Macri se desprendió antes de la campaña para ser electo jefe de Gobierno. Y Fabio, su hermano, es el vicepresidente de la compañía. La empresa es contratista del Estado porteño en importantes construcciones, como la del aliviador del arroyo Maldonado.

En la Ciudad de Buenos Aires, centenares de vecinos construyen una habitación u otra vivienda en la terraza, a veces sin permiso, pero a nadie se le ocurre modificar uno de los edificios emblemáticos de la ciudad, salvo que esté convencido de que no caerá sobre él el peso de las normas municipales, sea en forma de multa o de orden de demolición, como suele ocurrir con esas infracciones cuando son detectadas.

Es que no se trata de un edificio más de Palermo Chico. La ex legisladora Teresa de Anchorena, que pidió para éste y otros cien edificios su inclusión en un catálogo de protección por ser producto del movimiento de arquitectura moderna.

Macri vive a una cuadras de allí, en Ortiz de Ocampo al 3100. Pero decidió mudarse a partir de su reciente relación de pareja con la empresaria del rubro indumentaria Juliana Awada. Su nuevo piso tiene unos 300 metros cuadrados, y está siendo remodelado y pintado para recibir a su nuevo dueño.

A pesar de que está en el piso más alto, la obra no pasó inadvertida para los vecinos, que vieron cómo se acumulaban ladrillos huecos frente al elegante edificio y se izaban con sogas las estructuras metálicas que le sirven de sostén. También se bajaron los escombros producidos por la demolición de una pileta de natación que había en la terraza.

Página/12 intentó contactarse con el arquitecto Libedinsky –que además de ser el autor del proyecto, vive en el edificio– para conocer su opinión acerca del engendro que modificó su obra, pero fue imposible. Tampoco se pudo dialogar con ningún consorcista: si bien la mayoría está disgustada con la intervención arbitraria en la construcción, nadie quiere enfrentarse con vecinos poderosos.

Por eso, las únicas denuncias fueron las de García Elorrio y, a principios de febrero de este año, de la arquitecta Laura Weber, asesora del defensor adjunto del pueblo Gerardo Gómez Coronado. La funcionaria le pidió al director de Fiscalización y Control de Obras de la ciudad una “inspección urgente al inmueble sito en Ramón Castilla 2869/71, emplazado en el distrito APH3, en el que actualmente se está haciendo una obra sin permiso”.

A esas presentaciones se sumaron un pedido de informes de Teresa de Anchorena, en julio del año pasado. Y una presentación similar del diputado Eduardo Epszteyn (Diálogo por Buenos Aires) esta semana. El legislador quiere saber si el Poder Ejecutivo tiene conocimiento de la realización de esa obra, “si se le dio intervención a la Dirección General de Interpretación Urbanística, dado que la obra en cuestión está ubicada en el área de protección histórica APH3 y se trata de una obra de demolición y construcción, en un edificio listado en el proyecto de ley de catalogación de edificios de Arquitectura Moderna, en tratamiento legislativo”.

Página/12 consultó en la Dirección de Fiscalización y Control de Obras, donde un vocero informó que “hace un mes se realizó una inspección en el lugar y se detectó que no había una obra nueva sino una reforma”. Sin embargo, la existencia de la obra nueva puede registrarse sin siquiera ir al lugar: basta con ver la foto del edificio original y la actual, con un implante de mampostería en su extremo superior izquierdo, apenas oculto por unas plantas, que no debe estar registrado.

Probablemente, el jefe de Gobierno no tenga tiempo de ir a las reuniones de consorcio, pero si lo hace o envía a un representante debería expedirse sobre la legitimidad de lo que construyó su primo, sin permiso municipal ni consentimiento de los demás propietarios. Como vecino, podría abstenerse o faltar a las reuniones. Pero como jefe de Gobierno tendría que hacer respetar la ley y, si corresponde, ordenar la demolición de la construcción ilegal.

En cambio, el exclusivo giro a la izquierda sobre la Avenida del Libertador –que permite entrar en Ramón Castilla a quien viene desde Núñez y Belgrano– no es ilegal pero parece hecho a la medida del nuevo vecino. Inaugurado el 30 de marzo último, es uno de los pocos que hay sobre esa avenida y será útil especialmente para el puñado de habitantes de esos 200 metros, hasta avenida Figueroa Alcorta.

Macri se quedaría en la India

Postales de la India. El jefe de Gobierno porteño sabe que su situación es comprometida. por R.Ragendorfer y W. Goobar



Las indagatorias a Narodowski, Palacios y Montenegro no beneficiaron al jefe de gobierno porteño. La del ex ministro fue lapidaria para él


por R.Ragendorfer y W. Goobar
delitosypesquisas@miradasalsur.com

Parecía ajeno a su vidrioso presente judicial y casi en estado de gracia; era como si Mauricio Macri hubiera logrado transportarse a un mundo paralelo. La escena transcurría en el restaurante del Jardín Japonés. El jefe de Gobierno porteño acababa de deglutir el último bocado de sushi, y ahora bebía un té verde, sin dejar de prodigar discretos arrumacos a su nueva prometida, la heredera textil Juliana Awada. Sus ojos lucían embelesados. Frente a la feliz pareja, un muchacho de la revista Gente insistía en saber detalles acerca de semejante triunfo del amor. Entonces, el novio soltó: –Confieso que en las cuestiones del corazón, soy un chichipío. Corría la tarde del sábado 24 de abril; al anochecer, Macri partiría con Juliana hacia su fugaz exilio en la India. Un día después, alguien se refirió a su persona con las siguientes palabras: “Por hacerle un favor a este pelotudo, me metí en un problema”. Se trataba del ex juez federal Fernando Archimbal, quien, sin disimular su ofuscación, agitaba entre las manos un ejemplar de Miradas al Sur. Allí se revelaba su inesperada visita, durante la mañana del miércoles 21, al juzgado federal a cargo de Norberto Oyarbide. En esa ocasión, tras anunciarse como el inminente sucesor de Guillermo Montenegro en el Ministerio de Seguridad, se dispuso a interceder por Macri. Como ya se sabe, Archimbal supo ser un exitoso operador judicial por cuenta de la Side menemista. Pero en esta ocasión, su intento fue infructuoso: el magistrado le pidió que se retirara de su despacho. Ahora atribuía la filtración de esa visita al entorno de Montenegro, con quien tiene una feroz inquina. Al día siguiente, un emisario suyo se vio con uno de los autores de aquella nota para desmentir los datos consignados en la misma. En resumidas cuentas, la versión de Archimbal consignaba que, sin conocer personalmente a Macri, recibió de su parte una consulta como abogado a través del empresario Nicolás Caputo; el motivo: la causa de las escuchas. Y sostuvo que su ida al juzgado de Oyarbide no existió. -¿Archimbal se sumo a la defensa de Macri? -quiso saber Miradas al Sur. -No. Sólo, se le pidió una opinión profesional. Fernando, entonces, recomendó que Mauricio declarara antes de ir a la India. Y sólo sondeó esa posibilidad en un encuentro con el juez. -¿O sea que hizo ante Oyarbide una gestión por fuera del expediente? -Se podría decir que sí. Pero el encuentro entre ellos fue casual: se habían encontrado en el restaurante Los Mirasoles. -¿Cuando? -Hace dos semanas. -Dicen que Oyarbide no va a Los Mirasoles desde fines de marzo. - Bueno, que sé yo, habrá sido hace cuatro semanas. En quel preciso instante, los noticieros irradiaban la imagen del ex ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski bajando las escalinatas de los tribunales federales de la avenida Comodoro Py. Acababa de prestar su declaración indagatoria ante el juez. Y ahora, a pesar del clima templado, transpiraba copiosamente. Motivos no le faltaban. Cuarenta y ocho horas después, haría lo propio el ex comisario Jorge Fino Palacios, pero con las muñecas esposadas. Y un rictus de furia, tal vez dedicado a su ex amigo Mauricio. Es sabido que el encono se debe a que el primogénito de don Franco no cumplió de manera satisfactoria el pedido de atender las necesidades de su familia. El viernes, finalmente, fue el turno del ex juez federal Montenegro, quien tal vez haya sentido una sensación paradojal: había regresado al mismo despacho en el que ejerció la magistratura, pero en calidad de sospechado. A más de 15 mil kilómetros de allí, Macri siguió tales acontecimientos desde la milenaria ciudad de Mumbai. Según una fuente cercana a uno de sus acompañantes –el director general de Comercio Exterior, Enrique Avogadro–, el enamorado mandatario habría quedado de una sola pieza al enterarse de lo declarado por Narodowski. Y hasta habría exclamado: “El Ruso prendió el ventilador”. Se refería a la parte de su testimonio en la que señaló que el responsable de la contratación del espía Ciro James en el Ministerio de Educación fue nada menos que el subsecretario administrativo Andrés Ibarra, un íntimo de Macri. En su declaración anterior -prestada el 9 de diciembre-, Narodowski no mencionó a Ibarra y había apuntado sobre su jefa de Gabinete, Rosana Alejandra Barroso como factotum de la contratación de James. Ahora su estrategia fue preservarla, a cambio de la cabeza de Ibarra. Para Macri, ello fue lapidario. El subejecutor y la monja negra. “A la licenciada Barroso la conozco desde 1996, fue mi alumna y trabajó conmigo en la Universidad de Quilmes”, le contó el lunes Narodowski al juez. Lo cierto es que la relación entre la joven funcionaria y el ex ministro parece inspirada en el personaje de Pigmalión. La empatía entre ellos es tal que en 2001 hasta firmaron juntos dos trabajo académicos intitulados El drama de la educación argentina y La educación física en los textos escolares. Por entonces, la señorita Barroso ya alternaba su oficio pedagógico con el interés por la política. Ambiciosa por el poder y apasionada por el dinero, no tardó en hallar en el PRO un espacio propiciador para semejantes apetencias. Su guía en ese viaje sería Francisco Aráoz Bugallo, un macrista de la primera hora, con el que mantuvo una relación sentimental. Desde luego, Macri no tardó en fijarse en ella. Y la convirtió en una de sus chicas de confianza. Tanto es así que, durante la primavera de 2007, cuando, ya electo, Macri intentaba armar su gabinete, ella le arrimó el nombre de su añejo mentor. Días después, un asombrado Narodowski aceptaría el cargo de ministro. Y ello contó con el beneplácito de Gabriela Michetti. A los pocos días, le fue presentado quien sería el subsecretario de su cartera; su nombre: Andrés Ibarra. El del 10 de diciembre de aquel año, se hizo cargo de la administración del Ministerio y de las obras públicas en los colegios. En otras palabras, sería el hombre de la caja. Y fue puesto allí por el propio Macri. Licenciado en Economía por la UCA, fanático hincha de Boca y horticultor aficionado, comenzó su carrera en Socma -el grupo empresario de los Macri- como becario de la constructora Sideco. Y en 1985 conocería a Mauricio. Fue el comienzo de una gran amistad. Desde entonces -junto con otros actuales funcionarios porteños, como Néstor Grindetti (Hacienda) y Daniel Chaín (Desarrollo Urbano), conformaría una alegre muchachada. En 1995 se desempeñaba como director financiero de Autopistas del Sol. A fines de ese año, Macri fue elegido presidente de Boca. Eso llevó a Ibarra a cumplir el sueño de su vida: convertirse en gerente general del club de sus amores. En ese ámbito, implementaría memorables innovaciones; entre ellas, una gerencia de seguridad. Para ello -a instancias de Mauricio- contrató al Fino Palacios. Y no tardaría en conocer a uno de sus adláteres: el ahora famoso Ciro James. Lo cierto es que -con Macri ya ungido como alcalde- el salto de la esfera privada a la pública fue para este hombre adicto al trabajo y al bajo perfil una experiencia a la que se tuvo que habituar. Al respecto, suele decir: “En Boca contrataba grandes obras en diez minutos, ahora, desde el estado, arreglar una estufa es un quilombo”. Y quizás en ello estén depositadas parte de las limitaciones de su gestión: en septiembre de 2009, sólo había ejecutado el 27 por ciento del presupuesto a su cargo. Sin embargo, con Barroso conformaría una dupla singular. Ambos reportaban directamente a Macri, quien así controlaba a uno a través del otro, además de reducir al pobre Narodowski a una figura protocolar. Su antigua discípula -también una cultora del bajo perfil- se movía en el Ministerio como un líbero, manejaba la caja paralela, sin dar ningún tipo de explicaciones. Tanto es así que llegó a dibujar 23 contratos para manejar unos 690 mil pesos anuales, bajo la pantalla de un presunto programa llamado Recorriendo escuelas. Con ese presupuesto financia, entre otros emprendimientos, el local partidario de Mitre y Combate de los Pozos, en el que funciona la Fundación Proyecto País, de su amigo Aráoz Bugallo. Y ahora, ya bajo el ala del reemplazante de Narodowski y Abel Posse, el analista de sistemas Esteban Bullrich, lo tentó a éste con juntar un millón de pesos para el 2011. Sucede que el ministro amasa el anhelo de convertirse en el próximo jefe de la Ciudad. Tal como en su momento reveló Miradas al Sur en calidad de primicia, en junio de 2008, James habría tenido encuentros personales con Macri en Barrio Parque para entregarle las grabaciones telefónicas de su cuñado, el manosanta Néstor Leonardo. Días después, el espía fue recompensado con una tentador puesto de trabajo. Tal vez Ibarra rememore con exactutud ese día de junio en el cual Barroso regresó del edificio de Bolívar 1 con la siguiente directiva: contratar “a un tal Ciro James”. Quizás en ese instante Ibarra haya esbozado una sonrisa, y no tardó en dar las indicaciones al respecto. Así fue como James obtuvo un jugoso contrato de seis mil pesos mensuales en el Ministerio de Educación. Yodo indica que de ello, Narodowski estaba perfectamente al tanto. En su declaración ante Oyarbide, además de señalar a Ibarra como el articulador de dicho contrato, sostuvo, sin que se le moviera un sólo músculo del rostro, que el espía había sido recomendado por dos funcionarios de la Universidad Nacional de La Matanza: su secretario técnico, Cristián Cabral, y el director editorial, Rolando Echave. Luego diría ante todo micrófono que se le puso a tiro: “Estoy acá para decir todo lo que sé. Y colaborar con la causa. Entre el miércoles y el jueves, Cabral y Echave fueron convocados por el magistrado. La declaración del primero de ellos fue: “No sólo no recomendé a James, sino que jamás supe que trabajaba allí”. En tanto, su colega diría bajo juramento. “Nunca conocí a Ciro James”. La situación procesal de Narodowski acababa de irse a pique. Y a Macri se le fueron a pique sus esperanzas de salir bien librado del asunto.

PARA ARRIBA Por qué suben Néstor y Cristina

Estudios de Carlos Fara y Ricardo Rouvier confirman que crece la imagen positiva de ambos, mientras que, desde el recambio parlamentario, baja la de las figuras opositoras.



En las últimas semanas los cambios de tendencia en la opinión pública vienen sorprendiendo


Por Demián Verduga
dverduga@miradasalsur.com

En los últimos tres meses, la imagen positiva de la presidenta Cristina Fernández creció cinco puntos y la de Néstor Kirchner ocho. En cambio, la de Julio Cobos cayó siete y la de Mauricio Macri dos, igual que la de Francisco de Narváez. La de Fernando Pino Solanas perdió 15 puntos en el mismo período y la de Elisa Carrió se mantuvo, aunque hace varios meses que viene bajando. Estas tendencias, contadas a Miradas al Sur por el consultor político Carlos Fara y confirmadas por otros analistas, indican que se consolida un cambio de tendencias en la opinión pública, iniciado hace ya algunas semanas. Las causas que lo explican –dicen los encuestadores– son: las últimas medidas del Gobierno, el final de la crisis internacional y la decepción de la sociedad con la oposición. Según Fara, la puesta en marcha de la asignación universal por hijo y la recuperación económica son claves para entender lo que está sucediendo. El consultor recordó que a los pocos meses de que Cristina asumiera estalló el conflicto con las entidades rurales, con un alto costo para el Gobierno en sus niveles de popularidad. Cuando el conflicto comenzó a diluirse se agudizó la crisis internacional. El quiebre financiero global tuvo un efecto menor en Argentina, por las medidas del Ejecutivo, pero se sintió. “Esto quiere decir que desde sus inicios el gobierno de Cristina lidió con el telón de fondo del crack mundial. Sólo los últimos meses fueron distintos”, dijo Fara. Y agregó que ese dato a veces se minimiza siendo que es clave para interpretar la evolución de la popularidad de la Presidenta y de Néstor Kirchner. Ciertos cambios en el estilo comunicacional, que según el consultor Ricardo Rouvier produjo el Gobierno, también explica la recuperación en las encuestas. Para Rouvier de ese modo se le restaron argumentos a los que acusaban al kirchnerismo de ser confrontativo. Otro hecho remarcado por el analista fue que el oficialismo, tras la derrota electoral, supo retomar la iniciativa política. “Fue una señal de fortaleza y gobernabilidad que a la larga es bien recibida por la población”, dijo. La caída. La mayoría de las figuras de la oposición bajó en las encuestas. Algunas de las explicaciones del fenómeno abarcan a todo el Grupo A y otras tienen que ver con cada dirigente. Al arco opositor en su conjunto lo golpeó la expectativa que generó en la sociedad el resultado electoral del año pasado. “Yo me atrevería a decir que la desilusión comenzó al día siguiente de la votación dijo –Rouvier–. Se había generado la idea de que todo iba a ser distinto y no fue así.” Fara, en esto, no coincide. Según él, la fantasía de que todo sería diferente continuó hasta que asumieron los nuevos miembros del Parlamento. Esto ocurrió el 3 de diciembre pasado, cuando los diputados se sentaron en sus bancas y votaron para que el Grupo A se quedara con el control de la mayoría de las comisiones. Sobre este hecho Fara señaló: “Gran parte de la sociedad lo tomó bien porque supuestamente iba a servir para ponerle equilibrio al poder del Gobierno”. Sin embargo, según el consultor, a los pocos días la percepción empezó a cambiar. La población notó que se había instalado una nueva conflictividad, provocada por las trabas que la oposición le ponía al Ejecutivo. Fara remarcó que el conflicto por las reservas le hizo daño a la oposición porque no fueron capaces de consensuar una postura común y que lo mismo sucedió con el tironeo para aprobar el pliego de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central. “A la población le gusta que las cosas funcionen. Cualquiera que aparezca trabando la gestión cae mal”, remató el consultor. Al analizar a cada dirigente por separado aparecen otras razones para el descenso en las encuestas. En el caso del vicepresidente –paradójicamente, la figura principal de la oposición– lo que sucedió fue que el lugar al que lo llevó el conflicto por la Resolución 125 comenzó a diluirse. Rouvier aseguró que Cobos interpretó que “haciendo la plancha” seguiría manteniéndose con buena imagen. Sostuvo que al terminar el debate por las retenciones el vicepresidente tocó su techo de popularidad. Pero las elecciones le cambiaron el escenario porque el kirchnerismo decidió retomar la iniciativa. “A partir de allí las aguas calmas sobre las que planeaba deslizarse se volvieron turbulentas y no pudo evitar que eso lo afecte”, remarcó Rouvier. Señaló además que la doble posición de Cobos (vicepresidente y opositor) cada día que pasa le resta más de lo que le suma. Sobre Elisa Carrió, ambos consultores coincidieron en que hace mucho tiempo que baja en las encuestas, aunque en los últimos tres meses se mantuvo. “Lilita tiene una imagen negativa muy alta”, dijo Fara y Rouvier agregó que la complica prometer cosas que no puede cumplir y pronosticar hechos que después no suceden. La situación de Eduardo Duhalde es parecida: tiene un alto nivel de percepción desfavorable. A criterio de estos analistas, en el caso del ex presidente se debe a que hace años que la sociedad lo ve como parte de “la vieja política”. A Pino Solanas la población lo veía como una figura nueva, fresca, según Fara. Una vez que asumió tuvo que empezar a tomar posiciones políticas y eso tiene costos. “Por lo tanto va perdiendo ese aura de ser novedad”, remató el consultor. Por su parte, Rouvier destacó que la caída de Pino es parte del castigo general de la sociedad sobre la oposición. En el caso de Macri, los analistas señalaron que su descenso se debe a los malos resultados de la gestión de la Ciudad y no a un rechazó de su figura como dirigente. Otra reflexión crucial tanto de Fara como de Rouvier: siendo que en política no suelen haber espacios vacíos, hay una relación íntima entre el crecimiento del Gobierno y la caída de la oposición. Liderazgo e intención de voto. El recuerdo de Fernando de La Rúa subiendo al helicóptero y despegando de la terraza de la Casa Rosada sigue teniendo un enorme peso en la memoria colectiva. Esa imagen complica la opinión que la sociedad tiene de la oposición, que se mostró incapaz de ponerse de acuerdo. “Quizá sea lógico por la diversidad ideológica que tienen”, dijo Fara. Sin embargo explicó que lo sucedido estos meses le indicó a la población que los referentes del Grupo A no podrían gobernar: “A partir de la crisis de 2001, la incapacidad para conducir el Estado quedó asociada a la debacle económica”. Completando el concepto, Rouvier agregó que una parte de la opinión pública puede no coincidir en todo con el kirchnerismo pero le reconoce su capacidad de gestionar. Los analistas señalaron que la reactivación económica y las medidas de inclusión social ayudarán al Gobierno a seguir recuperándose, pero la inflación y la inseguridad los pueden complicar. Aclararon que la elección de 2011 está muy lejos y su resultado es un enigma. Por ahora Néstor Kirchner encabeza la intención de voto a presidente con 25 por ciento porque los opositores no pueden transformar su imagen positiva en acompañamiento electoral.