Argentina destrona a Chile como el más rico de la región

Los argentinos tuvieron un PIB per cápita de u$s14.561 el año pasado, lo que representó un aumento de 1,1% frente a 2008, mientras que el de Chile se ubicó en el segundo lugar con 14.341 dólares


Argentina destronó a Chile como el país más rico de América Latina en términos del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita por paridad del poder adquisitivo, según un informe de la publicación Latin Business Chronicle.

Los argentinos tuvieron un PIB per cápita de u$s14.561 el año pasado, lo que representó un aumento de 1,1% comparado con 2008, mientras que el de Chile se ubicó en el segundo lugar con 14.341 dólares con una caída del 1,7 por ciento.

El estudio se efectuó con datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), precisó la publicación que se especializa en negocios de América Latina.

Sin embargo, Latin Business Chronicle reconoce que la clasificación no está exenta de "controversia" debido a que "muchos economistas dudan de las estadísticas oficiales de Argentina" utilizadas por el FMI como base para sus datos.

México se ubicó en el tercer lugar con un PIB per cápita por paridad del poder adquisitivo de u$s13.628, lo que significó un descenso del 6,2 por ciento, según la publicación.

De acuerdo con la clasificación, Uruguay reemplazó a Venezuela como el cuarto país más rico de la región.

El PIB per cápita por paridad del poder adquisitivo de Uruguay aumentó un 3,7% hasta los 13.163 dólares y el de Venezuela registró una caída del 4,1% a 12.201 dólares.

Panamá ocupó la sexta posición con 11.788 dólares, para un alza del 1,8 por ciento.

En Centroamérica, Costa Rica se mantiene como la nación más rica de esa región y del bloque comercial CAFTA-República Dominicana con un PIB per cápita de u$s10.579, aunque registró un descenso de 1,8 por ciento.

Costa Rica es el séptimo país más rico en términos de ese PIB en Latinoamérica y el Caribe.

Brasil, la mayor economía de la región, ocupó la octava posición con un PIB per cápita de u$s10.514, cifra que no registró variaciones.

Haití sigue siendo la nación más pobre en términos del PIB per cápita con apenas 1.339 dólares y aun cuando registró un incremento del 2,3%, es más bajo que el de Gambia y Tanzania, en Africa, según Latin Business Chronicle.

En general, el PIB per cápita de Latinoamérica bajó un 1,9% en 2009 al ubicarse en 10.654 dólares.

El FMI calcula que este año crecerá un 3,5% hasta los u$s11.022, aunque países como Haití y Venezuela de nuevo registrarán una caída.

La nación caribeña tendrá una baja del 9,5% en su PIB per cápita debido al terremoto del pasado 12 de enero, mientras que el país sudamericano registrará un descenso del 3,9% y se ubicaría en el sexto lugar, detrás de Panamá.

"Se espera que Argentina se mantenga en el tope de la clasificación, seguido por Chile y México", indicó la publicación.

Entretanto, Brasil reemplazaría a Costa Rica como la séptima nación más rica de la región al calcularse que su PIB per cápita aumentará 5,3 por ciento.

República Dominica probablemente desplace a Perú en el noveno lugar con una expansión del 2,7 por ciento.


Fuente: EFE

Línea de partida para combatir la pobreza

LA ASIGNACION POR HIJO LOGRO UNA FUERTE CAIDA DE LA INDIGENCIA Y DE LA DESIGUALDAD DE INGRESOS



El Conicet y otros institutos presentaron los resultados de la primera investigación exhaustiva sobre el impacto de la AUH entre los sectores vulnerables. La indigencia bajó hasta 70 por ciento, la pobreza hasta 30 y mejoraron los índices de equidad. Los desafíos


Por David Cufré

Ayer se presentó la primera investigación a fondo sobre los efectos de la Asignación Universal por Hijo entre los sectores más vulnerables. Es un estudio encarado por especialistas del Conicet y otros institutos para verificar el impacto de esa iniciativa. Allí se llega a conclusiones contundentes, que de algún modo confirman las hipótesis que distintos analistas habían adelantado cuando el Gobierno anunció la ampliación de este derecho a desocupados, trabajadores informales y empleadas domésticas: la indigencia bajó de manera rotunda, entre 68 y 54 por ciento –según se utilicen el IPC del Indec o el de siete provincias, respectivamente– desde la creación del programa, y la pobreza disminuyó entre 32 y 13 por ciento. Pero lo más llamativo es otro dato inesperado: los niveles de desigualdad entre quienes más ganan y los de menores ingresos cayeron a su nivel más bajo desde 1986 y la Argentina vuelve a aparecer como “el país más igualitario de América latina”, lugar que había cedido en los ’90 como consecuencia de la aplicación de políticas de exclusión. “La Asignación Universal por Hijo se encamina a ser la medida de política social más exitosa de los últimos 50 años, especialmente por su impacto sobre la indigencia y la desigualdad extrema entre ricos y pobres”, destaca el documento.

“El mate cocido ahora se los corto con leche.” “Este año le compré zapatillas para empezar las clases”. “Los fines de semana toman leche con galletitas dulces.” “Ahora tienen una cena más, así son cuatro en la semana.” “Les compré por primera vez botas de goma para que no se mojen tanto los pies.” “Ya no hago más la calle.” Estas frases, extraídas de testimonios de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), aparecen en el estudio para ilustrar algunas de las modificaciones profundas en la vida cotidiana de esas personas.

El titular de la Anses, Diego Bossio, reveló ayer las últimas cifras sobre el alcance del programa: en mayo cobrarán la AUH 3.677.409 chicos, que forman parte de 1.920.072 familias. La cobertura viene creciendo de manera sostenida desde la implementación del plan, en noviembre pasado. En aquel momento fueron 3.303.914 menores de 18 años de 1.732.530 familias. El funcionario explicó que el aumento obedece a la acción de la Anses para incorporar beneficiarios, ya que el organismo capacitó a un equipo de cien pasantes que recorren barrios del conurbano bonaerense para resolver situaciones puntuales (ver aparte), y el Ministerio del Interior puso en marcha un plan para acelerar la entrega de DNI en todo el país. “Son medidas inclusivas, que demuestran la capacidad del Estado para intervenir de manera eficiente”, valoró Bossio.

El estudio presentado ayer, en un seminario del nuevo Observatorio de la Seguridad Social, fue elaborado por tres investigadores: Emmanuel Agis, del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda), Carlos Cañete, del Programa de Formación Popular en Economía (Profope), y Demián Panigo, del Conicet (Ceil Piette). Su investigación se propuso evaluar el impacto de la AUH sobre cuatro indicadores centrales del bienestar social: pobreza, indigencia, desigualdad y vulnerabilidad relativa. Se basó en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec del primer semestre de 2009 –para evaluar los ingresos de la población– y en dos índices de precios: el del Indec para el GBA y el de un conjunto de siete provincias, la mayoría opositoras al gobierno nacional. Esto último fue para despejar la polémica sobre la credibilidad del Indec en la medición de la inflación. Con esos insumos, los investigadores llegaron a las siguientes conclusiones:

- La asignación por hijo sacó de la pobreza a entre 1,4 y 1,8 millón de personas. De ellas, entre 700 mil y 1,1 millón tienen 18 años o menos.

- La pobreza bajó entre 32,6 y 13,1 por ciento, según se tomen el IPC del Indec o el IPC de las siete provincias. En números absolutos, la tasa de pobreza cayó de 14,1 por ciento en el segundo semestre de 2009 a 9,5 por ciento tras la implementación de la AUH en el primer caso. Si la pobreza se calcula con una canasta básica total que surge del IPC de siete provincias, el descenso en números absolutos es de 26,0 a 22,6 por ciento.

- Entre 1 millón y 1,5 millón de personas abandonaron la condición de indigentes. De ellos, entre 680 mil y 1,03 millón tienen 18 años o menos. La indigencia retrocedió entre 68,4 y 54,7 por ciento, con los dos IPC. El nivel de indigencia bajó de 3,2 a 1,2 por ciento de las personas con el IPC Indec, y de 7,5 a 3,4 por ciento con el IPC siete provincias.

- En la región Noreste, sobre cada diez indigentes, ocho dejaron de serlo a partir de la asignación por hijo.

Los datos son contundentes en cuanto a la incidencia de la AUH en la reducción de la pobreza y –sobre todo– de la indigencia. Ese impacto se puede ver reducido por el aumento de precios de los primeros cuatro meses de este año. La canasta básica total y la canasta alimentaria, que se utilizan para definir las líneas de pobreza e indigencia, subieron entre 15 y 17 por ciento para el Indec desde el segundo semestre de 2009 a la fecha. Sin embargo, todavía no se conoce qué pasó con los ingresos de la población en ese período –lo mide la Encuesta Permanente de Hogares, cuyos resultados aún se están procesando– y eso impide llegar a un resultado exacto.

De todos modos, en la Anses aportaron un dato que matiza aquel deterioro por la inflación: los beneficiarios de la AUH están cobrando entre fines de abril y lo harán hasta junio la diferencia del 20 por ciento de la AUH que el Estado les retiene hasta comprobar que cumplieron con el requisito de escolaridad y vacunación. Son 36 pesos por mes por hijo, lo que en la práctica implica un refuerzo monetario que ayuda a compensar el alza de precios (180 pesos por hijo para quienes están anotados en la AUH desde noviembre). Además, Bossio reveló que la asignación por hijo aumentará el mismo porcentaje que las asignaciones familiares (ver aparte).

La otra faceta de la investigación sobre la AUH tiene que ver con la desigualdad. Aquí aparecen los datos más novedosos, ya que este programa logró reposicionar a la Argentina como el país más igualitario de América latina, tal como lo era hasta 1994. A partir del efecto Tequila, el país retrocedió tres escalones en uno de los indicadores clave en ese sentido: la brecha de ingresos entre el primer decil –los más ricos– y el último –los más pobres–, siendo superado por Uruguay, Venezuela y República Dominicana. En 2002, cuando se vieron las consecuencias más dramáticas de la implosión de la convertibilidad, la brecha creció a 39,4 veces. De 2003 hasta el primer semestre de 2009, esa diferencia se achicó a 24,8 veces. A partir de la creación de la AUH, la brecha cayó a 14 veces, el nivel más bajo de la región, equivalente al nivel que existía en la Argentina en 1986. La misma tendencia se evidencia al analizar otros indicadores de desigualdad social, como el coeficiente de Gini o el índice Theil. Por esta cuestión, los investigadores afirman que la AUH es una de las medidas de redistribución del ingreso más potentes en décadas. Pero hacen una advertencia a las autoridades: la AUH debe ser entendida como el inicio de una estrategia para combatir la pobreza, la indigencia y la desigualdad y no como la línea de llegada.








POR LA INMEDIATA APLICACION DE LA LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES

8 Y 9 DE MAYO DESDE LAS 15 HS.

PARQUE SAAVEDRA

BANDAS DE ROCK- VIDEOS - MURGAS

ORGANIZAN








DECLARACION DE ORGANIZACIONES SOCIALES Y POLITICAS SOBRE EL BICENTENARIO. “La memoria de las voluntades”



Carta Abierta, la CGT y la CTA, entre otros espacios y movimientos, acordaron dar a conocer este mes un documento que contrapone el primer centenario al actual modelo de país, y advierte sobre los peligros de un giro conservador.

Por Alejandra Dandan

El documento tiene su propia dimensión histórica. Empezó a gestarse hace meses, en casa de uno de los referentes del espacio de intelectuales y artistas Carta Abierta y, de a poco, comenzó a hacerse más amplio. Desde Milagro Sala, de la Túpac Amaru, a Juan Schmid, de la CGT; de la CTA a varios intendentes del conurbano bonaerense y el diputado Martín Sabbatella. Ese espacio acaba de reunirse para empezar a cerrar el texto de una declaración también histórica de cara al Bicentenario, entre organizaciones y procedencias con diferentes posturas, explica Ricardo Forster, filósofo y docente, “pero con enormes acuerdos sobre la tradición emancipatoria e igualitaria en el país”. El documento, que no evita duras posiciones sobre el presente, retrata las exclusiones del país del primer Centenario y propone pensar un futuro para que no haya una “restauración conservadora”. Tras las últimas correcciones para alcanzar todos los acuerdos, el manifiesto se presentará a mediados de mes.

El borrador de poco más de dos hojas se discutió por última vez el miércoles en la Biblioteca Nacional. Había unos treinta referentes de distintos sectores. Lo interesante del armado –dice Forster nuevamente– es que “permite situarnos de otro modo ante el pasado, no es lo mismo lo que hubiésemos pensado diez años atrás, la coyuntura es otra, los procesos continentales con políticas más progresistas son otros y nosotros somos enfáticos también sobre lo que representan los peligros de los giros a la derecha”.

Uno de los aspectos más fuertes del documento, al decir de unos y de otros, es la comparación entre los dos centenarios: el primero de 1910 y el que se despunta en este mayo de 2010. El texto, de algún modo, vigoriza el presente al ponerlo en perspectiva histórica. “Es en los hilos de lo pendiente, en la memoria de las voluntades, que pronunciamos el nombre de Argentina en este Bicentenario”, señala. “No lo hacemos en la Argentina del Centenario, ese espejo virtual que los poderes actuales instalan en el lugar de paraíso perdido. En aquella Argentina, un futuro que se imaginaba dorado, sobre la base de los ganados y de las mieses, se proyectaba bajo la égida de un Estado excluyente, con las mayorías silenciadas políticamente y con un mundo popular asolado por la desdicha.”

El Centenario que retrata el documento parece un contrapunto elegido para mirar el presente. En aquel Centenario, que “fue oropeles y visitantes extranjeros, tanto como estado de sitio y lucha callejera, República para pocos y Ley de Residencia. Jóvenes de clase alta incendiando un circo plebeyo para que no altere un paseo tradicional. Esas fogatas prepararon la Semana Trágica y los fusilamientos de la Patagonia, expresiones del odio oligárquico que se descargaría cada vez que el pueblo defendió sus derechos”.

Luego, el texto repasa las derivas de ese primer siglo, las deudas del país pendiente. La idea de un Centenario que perseguía los sueños de emancipación, como lo hizo más tarde con cada una de las dictaduras. La declaración menciona cada golpe de Estado, subraya el carácter de “libertad e igualdad” del primer mayo, revisita el presente para instalarlo en un escenario nacional común al latinoamericano. Y menciona, para darle carnadura, a los integrantes de las luchas populares. Allí está la clase trabajadora, pero también los “desocupados que intentan recuperar una trama social devastada por el neoliberalismo”, los rostros de los “activistas sociales”, de los “activistas culturales”, de las “militancias de los derechos humanos”, de los estudiantes, pero también de los “empresarios comprometidos con los ideales de autonomía nacional”. Y entre parte de esos muchos rostros que parecen replicar de alguna manera, pero desde otro lugar la trama del mosaico de identidades de los orígenes, apelan a los “migrantes latinoamericanos” y también “a quienes nos recuerdan la deuda impaga con los pueblos originarios”.

El documento se detiene en los ’90 y recala además sobre el presente. “Deben ser conjuradas las maniobras de quienes conspiran en las sombras y agitan desde los espacios mediáticos. Pero también resguardar al país de la corrosión de sus lenguajes y de una sensibilidad social, cultural y política menguada en sus capacidades críticas y creativas.” En ese escenario, el texto considera “que algo poderoso vuelve a manifestarse en la patria de todos”. Y detalla la particular situación de América latina, donde la Argentina actual, “capaz de enjuiciar los crímenes del pasado y generar políticas de reparación para las desigualdades contemporáneas, no puede ser suprimida por los agentes de la reacción”.

Con ese trasfondo cobran mayor dimensión cada uno de los avales recogidos por el espacio durante este tiempo de trabajo. Entre las últimas discusiones puntuales sobre el documento, una de las cuestiones se refería a ampliar la incidencia de los “pueblos originarios”. O buscar algún modo de incluir el 17 de octubre, bisagra para la CGT. Lo mismo sucedía con una de las fórmulas del original que hablaba del “asalariado” como sujeto en un lugar de la “clase trabajadora”, fórmula preferida por la CGT. Para consolidar ese aire de manifiesto o documento histórico se decidió que no haya alusiones directas al kirchnerismo, aunque la declaración se ancla en el modelo nacional actualmente en marcha.

“El compromiso de esta interpretación del Bicentenario, de cómo continuar para que no se vuelva atrás, de volver a la idea del primer Centenario como la idea de la dominación es muy fuerte”, dice Oscar Laborde, del Frente Transversal. “Es muy rica y alentadora la idea de un espacio en el que confluyan organizaciones sociales, sindicales, representantes de partidos populares, organizaciones obreras como CGT o CTA.” En eso mismo piensa Schmid. La CGT se arrimó al espacio después de una visita de un grupo de integrantes de Carta Abierta a Hugo Moyano. “Nosotros aceptamos participar –dice Schmid–, iniciamos un vínculo fuerte porque creíamos que éramos un actor importante para el espacio.” Más allá de las anécdotas –agrega–, “lo más valioso es que nos hemos encontrado las dos orillas, porque la verdad es que ni nosotros somos lo que los otros creen que somos y viceversa”.

Para algunos de los integrantes, la declaración es el punto de partida para un trabajo común. “No es una base programática, sino un piso o la introducción a un programa”, dice Fernando “Chino” Navarro, diputado provincial y dirigente del Movimiento Evita. “Para muchos de nosotros, esto tiene sentido si podemos seguir haciendo cosas juntos.”

La declaración estará firmada no por personalidades sino por personas en nombre de organizaciones. Entre otros, de la producción del texto participaron Hugo Yasky, Stella Maldonado, Roberto Baradel, por la CTA; por la CGT estuvieron Schmid y Julio Piumato; referentes de la Túpac Amaru; Luis D’Elía por la Central de Movimientos Populares; Gastón Harispe de Octubres; Eduardo Sigal del Frente Grande; Laborde del Frente Transversal; Oscar González del PS bonaerense; Carlos López de la Corriente Nacional y Popular; Carlos Heller del Partido Solidario; Martín Sabbatella de Nuevo Encuentro; Patricio Echegaray del PC; el Chino Navarro por el Evita; Juan Carlos Daffunchio de la Verón; Jorge “Quito” Aragón de la Corriente Martín Fierro; y también intendentes como Francisco “Barba” Gutiérrez, Darío Díaz Pérez, Mario Secco, Graciela Rosso y Gustavo Arrieta.

Macri, con problemas de consorcio

El edificio de Ramón Castilla 2871; abajo, detalle de la obra ilegal.


El jefe de Gobierno pasará a vivir en un semipiso de un edificio de Palermo Chico donde su primo, el empresario Fabio Calcaterra, levantó sin permiso municipal un departamento en la terraza. Un nuevo semáforo de giro ayuda a llegar al lugar.

Por Eduardo Videla

En poco tiempo, Mauricio Macri estará frente a la encrucijada de optar entre el consorcio o la familia. Es que ha comprado un semipiso en Palermo Chico, en el mismo edificio donde su primo, Fabio Calcaterra, ha construido un departamento en la terraza, sin autorización municipal, en contra de las normas municipales de protección para esa zona y, además, en contradicción con la estética y el buen gusto. Se trata del edificio construido en la década del ’80 por el arquitecto Carlos Libedinsky sobre la calle Mariscal Ramón Castilla, entre Avenida del Libertador y Figueroa Alcorta. La construcción está emplazada en un Area de Protección Histórica (APH) y en vías de ser catalogada como edificio protegido por su valor arquitectónico, con trámite legislativo en curso. Macri todavía no se mudó a su nueva vivienda, pero ya consiguió una ventajita: un semáforo sobre la Avenida del Libertador para girar a la izquierda, acceso privilegiado a una calle que no tiene más de doscientos metros.

Todo empezó en abril de 2009, cuanto el coordinador de la Fundación Ciudad, Javier García Elorrio, le envió una carta al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en la cual solicitaba que se frenaran las obras que por entonces se estaban desarrollando en el edificio de Mariscal Ramón Castilla 2871, considerado como patrimonio histórico. “Unos particulares de apellido Calcaterra están realizando obras por sí o por terceros que afectan al edificio sin autorización visible”, escribió García Elorrio. Copias de esa misiva le fueron entregadas a los ministros de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, de Seguridad, Guillermo Montenegro –de quienes dependen las áreas de aprobación de obras y control–, y al fiscal general Germán Garavano.

Los mencionados Calcaterra no son otros que los primos de Macri. Precisamente, Fabio Calcaterra es el dueño del dúplex en los pisos 11 y 12 B y quien construyó sobre la terraza del 12º una suerte de sala o quincho de mampostería, con techo de paneles metálicos, de unos 60 metros cuadrados. Desde la calle puede verse cómo esa estructura nueva quiebra la simetría del edificio.

Fabio Calcaterra era, además, el dueño del piso 10º, el que ahora compró su primo Mauricio, según es vox populi en un barrio que, por distinguido, no deja de prestar atención a las novedades que le prodigan sus vecinos notables. En el mismo edificio, pero en el piso 9º, vive Angelo Calcaterra, hermano de Fabio. Los dos hermanos son hijos de Pía Macri –la hermana de Franco y Antonio– y de Antonio Calcaterra.

Angelo es el presidente de Iecsa, la constructora de la que Macri se desprendió antes de la campaña para ser electo jefe de Gobierno. Y Fabio, su hermano, es el vicepresidente de la compañía. La empresa es contratista del Estado porteño en importantes construcciones, como la del aliviador del arroyo Maldonado.

En la Ciudad de Buenos Aires, centenares de vecinos construyen una habitación u otra vivienda en la terraza, a veces sin permiso, pero a nadie se le ocurre modificar uno de los edificios emblemáticos de la ciudad, salvo que esté convencido de que no caerá sobre él el peso de las normas municipales, sea en forma de multa o de orden de demolición, como suele ocurrir con esas infracciones cuando son detectadas.

Es que no se trata de un edificio más de Palermo Chico. La ex legisladora Teresa de Anchorena, que pidió para éste y otros cien edificios su inclusión en un catálogo de protección por ser producto del movimiento de arquitectura moderna.

Macri vive a una cuadras de allí, en Ortiz de Ocampo al 3100. Pero decidió mudarse a partir de su reciente relación de pareja con la empresaria del rubro indumentaria Juliana Awada. Su nuevo piso tiene unos 300 metros cuadrados, y está siendo remodelado y pintado para recibir a su nuevo dueño.

A pesar de que está en el piso más alto, la obra no pasó inadvertida para los vecinos, que vieron cómo se acumulaban ladrillos huecos frente al elegante edificio y se izaban con sogas las estructuras metálicas que le sirven de sostén. También se bajaron los escombros producidos por la demolición de una pileta de natación que había en la terraza.

Página/12 intentó contactarse con el arquitecto Libedinsky –que además de ser el autor del proyecto, vive en el edificio– para conocer su opinión acerca del engendro que modificó su obra, pero fue imposible. Tampoco se pudo dialogar con ningún consorcista: si bien la mayoría está disgustada con la intervención arbitraria en la construcción, nadie quiere enfrentarse con vecinos poderosos.

Por eso, las únicas denuncias fueron las de García Elorrio y, a principios de febrero de este año, de la arquitecta Laura Weber, asesora del defensor adjunto del pueblo Gerardo Gómez Coronado. La funcionaria le pidió al director de Fiscalización y Control de Obras de la ciudad una “inspección urgente al inmueble sito en Ramón Castilla 2869/71, emplazado en el distrito APH3, en el que actualmente se está haciendo una obra sin permiso”.

A esas presentaciones se sumaron un pedido de informes de Teresa de Anchorena, en julio del año pasado. Y una presentación similar del diputado Eduardo Epszteyn (Diálogo por Buenos Aires) esta semana. El legislador quiere saber si el Poder Ejecutivo tiene conocimiento de la realización de esa obra, “si se le dio intervención a la Dirección General de Interpretación Urbanística, dado que la obra en cuestión está ubicada en el área de protección histórica APH3 y se trata de una obra de demolición y construcción, en un edificio listado en el proyecto de ley de catalogación de edificios de Arquitectura Moderna, en tratamiento legislativo”.

Página/12 consultó en la Dirección de Fiscalización y Control de Obras, donde un vocero informó que “hace un mes se realizó una inspección en el lugar y se detectó que no había una obra nueva sino una reforma”. Sin embargo, la existencia de la obra nueva puede registrarse sin siquiera ir al lugar: basta con ver la foto del edificio original y la actual, con un implante de mampostería en su extremo superior izquierdo, apenas oculto por unas plantas, que no debe estar registrado.

Probablemente, el jefe de Gobierno no tenga tiempo de ir a las reuniones de consorcio, pero si lo hace o envía a un representante debería expedirse sobre la legitimidad de lo que construyó su primo, sin permiso municipal ni consentimiento de los demás propietarios. Como vecino, podría abstenerse o faltar a las reuniones. Pero como jefe de Gobierno tendría que hacer respetar la ley y, si corresponde, ordenar la demolición de la construcción ilegal.

En cambio, el exclusivo giro a la izquierda sobre la Avenida del Libertador –que permite entrar en Ramón Castilla a quien viene desde Núñez y Belgrano– no es ilegal pero parece hecho a la medida del nuevo vecino. Inaugurado el 30 de marzo último, es uno de los pocos que hay sobre esa avenida y será útil especialmente para el puñado de habitantes de esos 200 metros, hasta avenida Figueroa Alcorta.

Macri se quedaría en la India

Postales de la India. El jefe de Gobierno porteño sabe que su situación es comprometida. por R.Ragendorfer y W. Goobar



Las indagatorias a Narodowski, Palacios y Montenegro no beneficiaron al jefe de gobierno porteño. La del ex ministro fue lapidaria para él


por R.Ragendorfer y W. Goobar
delitosypesquisas@miradasalsur.com

Parecía ajeno a su vidrioso presente judicial y casi en estado de gracia; era como si Mauricio Macri hubiera logrado transportarse a un mundo paralelo. La escena transcurría en el restaurante del Jardín Japonés. El jefe de Gobierno porteño acababa de deglutir el último bocado de sushi, y ahora bebía un té verde, sin dejar de prodigar discretos arrumacos a su nueva prometida, la heredera textil Juliana Awada. Sus ojos lucían embelesados. Frente a la feliz pareja, un muchacho de la revista Gente insistía en saber detalles acerca de semejante triunfo del amor. Entonces, el novio soltó: –Confieso que en las cuestiones del corazón, soy un chichipío. Corría la tarde del sábado 24 de abril; al anochecer, Macri partiría con Juliana hacia su fugaz exilio en la India. Un día después, alguien se refirió a su persona con las siguientes palabras: “Por hacerle un favor a este pelotudo, me metí en un problema”. Se trataba del ex juez federal Fernando Archimbal, quien, sin disimular su ofuscación, agitaba entre las manos un ejemplar de Miradas al Sur. Allí se revelaba su inesperada visita, durante la mañana del miércoles 21, al juzgado federal a cargo de Norberto Oyarbide. En esa ocasión, tras anunciarse como el inminente sucesor de Guillermo Montenegro en el Ministerio de Seguridad, se dispuso a interceder por Macri. Como ya se sabe, Archimbal supo ser un exitoso operador judicial por cuenta de la Side menemista. Pero en esta ocasión, su intento fue infructuoso: el magistrado le pidió que se retirara de su despacho. Ahora atribuía la filtración de esa visita al entorno de Montenegro, con quien tiene una feroz inquina. Al día siguiente, un emisario suyo se vio con uno de los autores de aquella nota para desmentir los datos consignados en la misma. En resumidas cuentas, la versión de Archimbal consignaba que, sin conocer personalmente a Macri, recibió de su parte una consulta como abogado a través del empresario Nicolás Caputo; el motivo: la causa de las escuchas. Y sostuvo que su ida al juzgado de Oyarbide no existió. -¿Archimbal se sumo a la defensa de Macri? -quiso saber Miradas al Sur. -No. Sólo, se le pidió una opinión profesional. Fernando, entonces, recomendó que Mauricio declarara antes de ir a la India. Y sólo sondeó esa posibilidad en un encuentro con el juez. -¿O sea que hizo ante Oyarbide una gestión por fuera del expediente? -Se podría decir que sí. Pero el encuentro entre ellos fue casual: se habían encontrado en el restaurante Los Mirasoles. -¿Cuando? -Hace dos semanas. -Dicen que Oyarbide no va a Los Mirasoles desde fines de marzo. - Bueno, que sé yo, habrá sido hace cuatro semanas. En quel preciso instante, los noticieros irradiaban la imagen del ex ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski bajando las escalinatas de los tribunales federales de la avenida Comodoro Py. Acababa de prestar su declaración indagatoria ante el juez. Y ahora, a pesar del clima templado, transpiraba copiosamente. Motivos no le faltaban. Cuarenta y ocho horas después, haría lo propio el ex comisario Jorge Fino Palacios, pero con las muñecas esposadas. Y un rictus de furia, tal vez dedicado a su ex amigo Mauricio. Es sabido que el encono se debe a que el primogénito de don Franco no cumplió de manera satisfactoria el pedido de atender las necesidades de su familia. El viernes, finalmente, fue el turno del ex juez federal Montenegro, quien tal vez haya sentido una sensación paradojal: había regresado al mismo despacho en el que ejerció la magistratura, pero en calidad de sospechado. A más de 15 mil kilómetros de allí, Macri siguió tales acontecimientos desde la milenaria ciudad de Mumbai. Según una fuente cercana a uno de sus acompañantes –el director general de Comercio Exterior, Enrique Avogadro–, el enamorado mandatario habría quedado de una sola pieza al enterarse de lo declarado por Narodowski. Y hasta habría exclamado: “El Ruso prendió el ventilador”. Se refería a la parte de su testimonio en la que señaló que el responsable de la contratación del espía Ciro James en el Ministerio de Educación fue nada menos que el subsecretario administrativo Andrés Ibarra, un íntimo de Macri. En su declaración anterior -prestada el 9 de diciembre-, Narodowski no mencionó a Ibarra y había apuntado sobre su jefa de Gabinete, Rosana Alejandra Barroso como factotum de la contratación de James. Ahora su estrategia fue preservarla, a cambio de la cabeza de Ibarra. Para Macri, ello fue lapidario. El subejecutor y la monja negra. “A la licenciada Barroso la conozco desde 1996, fue mi alumna y trabajó conmigo en la Universidad de Quilmes”, le contó el lunes Narodowski al juez. Lo cierto es que la relación entre la joven funcionaria y el ex ministro parece inspirada en el personaje de Pigmalión. La empatía entre ellos es tal que en 2001 hasta firmaron juntos dos trabajo académicos intitulados El drama de la educación argentina y La educación física en los textos escolares. Por entonces, la señorita Barroso ya alternaba su oficio pedagógico con el interés por la política. Ambiciosa por el poder y apasionada por el dinero, no tardó en hallar en el PRO un espacio propiciador para semejantes apetencias. Su guía en ese viaje sería Francisco Aráoz Bugallo, un macrista de la primera hora, con el que mantuvo una relación sentimental. Desde luego, Macri no tardó en fijarse en ella. Y la convirtió en una de sus chicas de confianza. Tanto es así que, durante la primavera de 2007, cuando, ya electo, Macri intentaba armar su gabinete, ella le arrimó el nombre de su añejo mentor. Días después, un asombrado Narodowski aceptaría el cargo de ministro. Y ello contó con el beneplácito de Gabriela Michetti. A los pocos días, le fue presentado quien sería el subsecretario de su cartera; su nombre: Andrés Ibarra. El del 10 de diciembre de aquel año, se hizo cargo de la administración del Ministerio y de las obras públicas en los colegios. En otras palabras, sería el hombre de la caja. Y fue puesto allí por el propio Macri. Licenciado en Economía por la UCA, fanático hincha de Boca y horticultor aficionado, comenzó su carrera en Socma -el grupo empresario de los Macri- como becario de la constructora Sideco. Y en 1985 conocería a Mauricio. Fue el comienzo de una gran amistad. Desde entonces -junto con otros actuales funcionarios porteños, como Néstor Grindetti (Hacienda) y Daniel Chaín (Desarrollo Urbano), conformaría una alegre muchachada. En 1995 se desempeñaba como director financiero de Autopistas del Sol. A fines de ese año, Macri fue elegido presidente de Boca. Eso llevó a Ibarra a cumplir el sueño de su vida: convertirse en gerente general del club de sus amores. En ese ámbito, implementaría memorables innovaciones; entre ellas, una gerencia de seguridad. Para ello -a instancias de Mauricio- contrató al Fino Palacios. Y no tardaría en conocer a uno de sus adláteres: el ahora famoso Ciro James. Lo cierto es que -con Macri ya ungido como alcalde- el salto de la esfera privada a la pública fue para este hombre adicto al trabajo y al bajo perfil una experiencia a la que se tuvo que habituar. Al respecto, suele decir: “En Boca contrataba grandes obras en diez minutos, ahora, desde el estado, arreglar una estufa es un quilombo”. Y quizás en ello estén depositadas parte de las limitaciones de su gestión: en septiembre de 2009, sólo había ejecutado el 27 por ciento del presupuesto a su cargo. Sin embargo, con Barroso conformaría una dupla singular. Ambos reportaban directamente a Macri, quien así controlaba a uno a través del otro, además de reducir al pobre Narodowski a una figura protocolar. Su antigua discípula -también una cultora del bajo perfil- se movía en el Ministerio como un líbero, manejaba la caja paralela, sin dar ningún tipo de explicaciones. Tanto es así que llegó a dibujar 23 contratos para manejar unos 690 mil pesos anuales, bajo la pantalla de un presunto programa llamado Recorriendo escuelas. Con ese presupuesto financia, entre otros emprendimientos, el local partidario de Mitre y Combate de los Pozos, en el que funciona la Fundación Proyecto País, de su amigo Aráoz Bugallo. Y ahora, ya bajo el ala del reemplazante de Narodowski y Abel Posse, el analista de sistemas Esteban Bullrich, lo tentó a éste con juntar un millón de pesos para el 2011. Sucede que el ministro amasa el anhelo de convertirse en el próximo jefe de la Ciudad. Tal como en su momento reveló Miradas al Sur en calidad de primicia, en junio de 2008, James habría tenido encuentros personales con Macri en Barrio Parque para entregarle las grabaciones telefónicas de su cuñado, el manosanta Néstor Leonardo. Días después, el espía fue recompensado con una tentador puesto de trabajo. Tal vez Ibarra rememore con exactutud ese día de junio en el cual Barroso regresó del edificio de Bolívar 1 con la siguiente directiva: contratar “a un tal Ciro James”. Quizás en ese instante Ibarra haya esbozado una sonrisa, y no tardó en dar las indicaciones al respecto. Así fue como James obtuvo un jugoso contrato de seis mil pesos mensuales en el Ministerio de Educación. Yodo indica que de ello, Narodowski estaba perfectamente al tanto. En su declaración ante Oyarbide, además de señalar a Ibarra como el articulador de dicho contrato, sostuvo, sin que se le moviera un sólo músculo del rostro, que el espía había sido recomendado por dos funcionarios de la Universidad Nacional de La Matanza: su secretario técnico, Cristián Cabral, y el director editorial, Rolando Echave. Luego diría ante todo micrófono que se le puso a tiro: “Estoy acá para decir todo lo que sé. Y colaborar con la causa. Entre el miércoles y el jueves, Cabral y Echave fueron convocados por el magistrado. La declaración del primero de ellos fue: “No sólo no recomendé a James, sino que jamás supe que trabajaba allí”. En tanto, su colega diría bajo juramento. “Nunca conocí a Ciro James”. La situación procesal de Narodowski acababa de irse a pique. Y a Macri se le fueron a pique sus esperanzas de salir bien librado del asunto.

PARA ARRIBA Por qué suben Néstor y Cristina

Estudios de Carlos Fara y Ricardo Rouvier confirman que crece la imagen positiva de ambos, mientras que, desde el recambio parlamentario, baja la de las figuras opositoras.



En las últimas semanas los cambios de tendencia en la opinión pública vienen sorprendiendo


Por Demián Verduga
dverduga@miradasalsur.com

En los últimos tres meses, la imagen positiva de la presidenta Cristina Fernández creció cinco puntos y la de Néstor Kirchner ocho. En cambio, la de Julio Cobos cayó siete y la de Mauricio Macri dos, igual que la de Francisco de Narváez. La de Fernando Pino Solanas perdió 15 puntos en el mismo período y la de Elisa Carrió se mantuvo, aunque hace varios meses que viene bajando. Estas tendencias, contadas a Miradas al Sur por el consultor político Carlos Fara y confirmadas por otros analistas, indican que se consolida un cambio de tendencias en la opinión pública, iniciado hace ya algunas semanas. Las causas que lo explican –dicen los encuestadores– son: las últimas medidas del Gobierno, el final de la crisis internacional y la decepción de la sociedad con la oposición. Según Fara, la puesta en marcha de la asignación universal por hijo y la recuperación económica son claves para entender lo que está sucediendo. El consultor recordó que a los pocos meses de que Cristina asumiera estalló el conflicto con las entidades rurales, con un alto costo para el Gobierno en sus niveles de popularidad. Cuando el conflicto comenzó a diluirse se agudizó la crisis internacional. El quiebre financiero global tuvo un efecto menor en Argentina, por las medidas del Ejecutivo, pero se sintió. “Esto quiere decir que desde sus inicios el gobierno de Cristina lidió con el telón de fondo del crack mundial. Sólo los últimos meses fueron distintos”, dijo Fara. Y agregó que ese dato a veces se minimiza siendo que es clave para interpretar la evolución de la popularidad de la Presidenta y de Néstor Kirchner. Ciertos cambios en el estilo comunicacional, que según el consultor Ricardo Rouvier produjo el Gobierno, también explica la recuperación en las encuestas. Para Rouvier de ese modo se le restaron argumentos a los que acusaban al kirchnerismo de ser confrontativo. Otro hecho remarcado por el analista fue que el oficialismo, tras la derrota electoral, supo retomar la iniciativa política. “Fue una señal de fortaleza y gobernabilidad que a la larga es bien recibida por la población”, dijo. La caída. La mayoría de las figuras de la oposición bajó en las encuestas. Algunas de las explicaciones del fenómeno abarcan a todo el Grupo A y otras tienen que ver con cada dirigente. Al arco opositor en su conjunto lo golpeó la expectativa que generó en la sociedad el resultado electoral del año pasado. “Yo me atrevería a decir que la desilusión comenzó al día siguiente de la votación dijo –Rouvier–. Se había generado la idea de que todo iba a ser distinto y no fue así.” Fara, en esto, no coincide. Según él, la fantasía de que todo sería diferente continuó hasta que asumieron los nuevos miembros del Parlamento. Esto ocurrió el 3 de diciembre pasado, cuando los diputados se sentaron en sus bancas y votaron para que el Grupo A se quedara con el control de la mayoría de las comisiones. Sobre este hecho Fara señaló: “Gran parte de la sociedad lo tomó bien porque supuestamente iba a servir para ponerle equilibrio al poder del Gobierno”. Sin embargo, según el consultor, a los pocos días la percepción empezó a cambiar. La población notó que se había instalado una nueva conflictividad, provocada por las trabas que la oposición le ponía al Ejecutivo. Fara remarcó que el conflicto por las reservas le hizo daño a la oposición porque no fueron capaces de consensuar una postura común y que lo mismo sucedió con el tironeo para aprobar el pliego de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central. “A la población le gusta que las cosas funcionen. Cualquiera que aparezca trabando la gestión cae mal”, remató el consultor. Al analizar a cada dirigente por separado aparecen otras razones para el descenso en las encuestas. En el caso del vicepresidente –paradójicamente, la figura principal de la oposición– lo que sucedió fue que el lugar al que lo llevó el conflicto por la Resolución 125 comenzó a diluirse. Rouvier aseguró que Cobos interpretó que “haciendo la plancha” seguiría manteniéndose con buena imagen. Sostuvo que al terminar el debate por las retenciones el vicepresidente tocó su techo de popularidad. Pero las elecciones le cambiaron el escenario porque el kirchnerismo decidió retomar la iniciativa. “A partir de allí las aguas calmas sobre las que planeaba deslizarse se volvieron turbulentas y no pudo evitar que eso lo afecte”, remarcó Rouvier. Señaló además que la doble posición de Cobos (vicepresidente y opositor) cada día que pasa le resta más de lo que le suma. Sobre Elisa Carrió, ambos consultores coincidieron en que hace mucho tiempo que baja en las encuestas, aunque en los últimos tres meses se mantuvo. “Lilita tiene una imagen negativa muy alta”, dijo Fara y Rouvier agregó que la complica prometer cosas que no puede cumplir y pronosticar hechos que después no suceden. La situación de Eduardo Duhalde es parecida: tiene un alto nivel de percepción desfavorable. A criterio de estos analistas, en el caso del ex presidente se debe a que hace años que la sociedad lo ve como parte de “la vieja política”. A Pino Solanas la población lo veía como una figura nueva, fresca, según Fara. Una vez que asumió tuvo que empezar a tomar posiciones políticas y eso tiene costos. “Por lo tanto va perdiendo ese aura de ser novedad”, remató el consultor. Por su parte, Rouvier destacó que la caída de Pino es parte del castigo general de la sociedad sobre la oposición. En el caso de Macri, los analistas señalaron que su descenso se debe a los malos resultados de la gestión de la Ciudad y no a un rechazó de su figura como dirigente. Otra reflexión crucial tanto de Fara como de Rouvier: siendo que en política no suelen haber espacios vacíos, hay una relación íntima entre el crecimiento del Gobierno y la caída de la oposición. Liderazgo e intención de voto. El recuerdo de Fernando de La Rúa subiendo al helicóptero y despegando de la terraza de la Casa Rosada sigue teniendo un enorme peso en la memoria colectiva. Esa imagen complica la opinión que la sociedad tiene de la oposición, que se mostró incapaz de ponerse de acuerdo. “Quizá sea lógico por la diversidad ideológica que tienen”, dijo Fara. Sin embargo explicó que lo sucedido estos meses le indicó a la población que los referentes del Grupo A no podrían gobernar: “A partir de la crisis de 2001, la incapacidad para conducir el Estado quedó asociada a la debacle económica”. Completando el concepto, Rouvier agregó que una parte de la opinión pública puede no coincidir en todo con el kirchnerismo pero le reconoce su capacidad de gestionar. Los analistas señalaron que la reactivación económica y las medidas de inclusión social ayudarán al Gobierno a seguir recuperándose, pero la inflación y la inseguridad los pueden complicar. Aclararon que la elección de 2011 está muy lejos y su resultado es un enigma. Por ahora Néstor Kirchner encabeza la intención de voto a presidente con 25 por ciento porque los opositores no pueden transformar su imagen positiva en acompañamiento electoral.

Pagar salarios docentes no es PRO


ALREDEDOR DE MIL MAESTROS SUPLENTES DE LA CIUDAD NO COBRARON EN TODO EL AñO



El gobierno porteño no pagó los sueldos de 2010 a maestros suplentes de escuelas primarias. Algunos docentes no cobran desde octubre pasado. El Ministerio de Educación asegura que el problema lleva años y que no se puede solucionar “de un día para el otro”.


El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires adeuda los salarios de todo 2010 a maestros suplentes de escuelas primarias, y hay casos de docentes a los que se les deben sueldos desde octubre de 2009. Aunque la semana pasada el ministro Esteban Bullrich se comunicó en persona con una de las maestras damnificadas, que había iniciado una protesta a través de redes sociales, y le prometió que el sábado se realizarían los pagos, ese día sólo fueron depositados los sueldos de una minoría y, en muchos casos, sumas inferiores a las que correspondían. Desde el Gobierno de la Ciudad aseguran que es un problema que se remonta a gestiones anteriores, que no se puede resolver “de un día para el otro” y calculan que “para fin de año debería estar solucionado”. Mientras, al menos mil maestros llevan hasta cinco meses sin cobrar un peso.

“Esto viene pasando hace años”, responden desde el despacho del ministro Bullrich, donde aseguran que esta administración “por primera vez está trabajando para que se solucione”. Cecilia Paul, miembro de la asamblea de docentes del distrito 8, habló con este diario y reconoció que “esto no es algo nuevo, no se puede responsabilizar exclusivamente a la gestión actual”, pero también advirtió: “Antes, podía tardar un mes y medio, a lo sumo dos. Ahora hasta los mismos funcionarios les dicen a algunos compañeros ‘vos vas a cobrar en junio con suerte’”. Para Paul, es “lógico que no funcione” el circuito burocrático que se implementó tras los cambios realizados el año pasado, que incluyeron la tercerización de las liquidaciones a través de una empresa privada. “Desde que uno toma un cargo hasta que el papel llega a la persona que tiene que liquidar el sueldo pasa por cuatro oficinas diferentes en cuatro edificios diferentes”, agrega.

Noelia Lynch, una de las tantas maestras afectadas por esta situación, decidió hacer algo al respecto y comenzó una insistente campaña a través de Internet para dar a conocer su reclamo. Mediante su cuenta en Twitter, le insistió cada día a Bullrich, que también es usuario de la red de microblogging, para que se ocupara del caso. El jueves por la tarde, el mismo ministro la llamó a su teléfono celular para prometerle que el sábado se liquidarían todos los salarios adeudados. “El viernes volvió a llamarme para decirme que yo no iba a cobrar, pero que solamente son 45 los casos como el mío, que el resto se iba a normalizar –le relató a Página/12–. Después me enteré de que hay parvas enormes de personas que no cobraron, que cobraron mal, que les hicieron descuentos que no correspondían.”

Andrea Bohus, a quien no le acreditan su salario desde octubre del año pasado, también recibió la atención del ministerio. “El jueves me llamó un asesor de Bullrich para pedirme disculpas e informarme que lo que se me adeuda de este año lo van a pagar el 10 de mayo, pero que para lo que corresponde a 2009 no hay presupuesto, por lo que va a demorar más”, explicó.

Los problemas van más allá: al cobrar el salario de varios meses juntos, los docentes pierden la suma de la garantía que da el Estado nacional para asegurar el mínimo y, además, en muchos casos, se les descuenta el impuesto a las ganancias. El año pasado se hizo una presentación ante la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, que resolvió exigirle al Ejecutivo que pague en tiempo y forma, incluyendo los intereses correspondientes. Pero las resoluciones de este tipo no son vinculantes, “así que no dieron ni bolilla”, en palabras de Lynch. “Es un manoseo impresionante”, se lamentó Bohus, que además resaltó: “La política que hacen desde el Estado porteño es así, pretenden atender casos individuales cuando el problema está globalizado.”

Un poco más de respeto




Por Eduardo Aliverti

Sí, habría que tener un poco más de respeto por las palabras. Por algunas de ellas, mejor dicho. Y mejor todavía, por lo que connotan.

Estamos en democracia, para empezar por una perogrullada que, sin embargo, alguna gente parece perder de vista con extrema facilidad. Buena, mala, perfeccionada, empeorada, carente de demasiados derechos básicos, avanzando en otros. Pero estamos en democracia. Si en lugar de eso se prefiere hablar de “el régimen”, “sistema burgués”, “fantochada institucionalista”, “partidocracia”, “monarquía constitucional” u otros términos de vitupero, es legítimo pero hay que buscarle la vuelta a que se los puede vociferar sin problemas. Nadie va preso (apenas la segunda recordación primaria, ya apuntada por algunos colegas, y uno comienza a cansarse). También es atendible que esa prerrogativa, la libre expresión, no alcanza para vivir como se debería. Lo semantizó Anatole France: “Todos los pobres tienen derecho a morirse de hambre bajo los puentes de París”. Expresarse en libertad puede entonces no tener resultados prácticos, para quienes no comen ni se curan ni se educan con el decir lo que se quiera. Si además se afina la puntería para meterse con la libertad de prensa, por aquello de que todo ciudadano tiene derecho a publicar sus ideas sin censura previa, resulta que hay que contar con la prensa propia. Y en consecuencia pasamos a hablar de la propiedad de los medios de producción. Lo cual es igualmente legítimo, desde ya, pero con el riesgo de que se convierta en teoricismo si acaso no es cotejable con la época y circunstancias que se viven. Veámoslo a través del absurdo: si siempre es igual, democracia y dictadura también son iguales. En este punto el cansancio por las obviedades se incrementa. Y uno se pregunta si no se lo preguntan quienes sí viven de poder expresarse libremente por la prensa, pero para referirse al momento argentino como si continuáramos en plena dictadura.

Mataron a mucha gente acá. Picanearon, violaron, nos mandaron a una guerra inconcebible, robaron bebés, desaparecieron a miles, tiraron cadáveres al mar y adormecidos también, electrificaron embarazadas, regaron el país de campos de concentración, torturaron padres delante de los hijos. Se chuparon a más de cien periodistas acá. Si hasta parece una boludez recordar que estaban prohibidos Serrat y la negra Sosa, que las tres Fuerzas se repartieron las radios y los canales, que inhibieron textos sobre la cuba electrolítica, que en el ‘78 estaba vedado por memorándum criticar el estilo de juego de la Selección Argentina de fútbol. ¿Nos pasó todo eso y por unos afiches de mierda y una escenografía de juicio vienen a decirnos que esto es una dictadura? ¿Pero qué carajo les pasa? ¿Dónde están viviendo? ¿Cómo puede faltársele así el respeto a la tragedia más grande de la Argentina? Acá lo cepillaron a Rodolfo Walsh, ¿y hay el tupé de ir a llorar miedo al Congreso? Faltaría ir al Arzobispado. Si bendijo a los milicos, seguro que también puede dar una mano ahora que se viene el fin del mundo con el matrimonio gay.

Uno entiende que pasaron algunas cosas, nada más que algunas por más significativas que fueren, capaces de suscitar que sea muy complejo trabajar de periodista en los medios del poder. Lo de las jubilaciones estatizadas, lo de la mano en el bolsillo del “campo”, lo de la ley de medios audiovisuales y la afectación del negociado del fútbol de Primera. Ahora bien, ¿la contradicción aumentada entre cómo se piensa y dónde se trabaja justifica las sobreactuaciones? Es decir: puede pensarse que en verdad algunos dicen lo que pensaron toda la vida, y que otros quedaron presos de la dinámica furiosa de la patronal. Pero, ¿decir que estamos o vamos hacia una dictadura? ¿Que si esto sigue así puede haber un muerto? ¿Hace falta construir ese delirio para congraciarse? En todo el país, si es cuestión de propiedad mediática y de programas y prensa influyentes, bastan y casi sobran los dedos de ambas manos para contar los espacios que –con mayor o menor pensamiento crítico– apoyan al Gobierno. La mayoría aplastante de lo que se ve, lee y escucha es un coro de puteadas contra el oficialismo como nunca jamás se vio. La oposición es publicada y emitida en cadena, a toda hora. ¿Qué clase de dictadura es ésa? Ese libre albedrío, muy lejos de ser mérito adjudicable al kirchnerismo, ocurrió igualmente con Alfonsín, la rata, De la Rúa, Duhalde. Lo que no había sucedido es esta cuasi unanimidad confrontadora salvo por los últimos tiempos del líder radical, a quien por derecha se le cuestionaban sus vacilaciones y por izquierda también. Contra Menem recién cargaron en su segundo lustro, después de que completó el trabajo. La Alianza se caía por su propio peso. Con el Padrino pegar era gratis, porque el país ya había estallado. Pero en el actual, que después de todo es simplemente un gobierno más decidido que el resto en cierta intervención del Estado contra el mercado y en el perjuicio a símbolos muy preciados de la clase dominante, ¿qué tan de jodido pasa como para hablar de una dictadura? ¿Será que basta con tocar unos intereses para edificar en el llano la idea de que pueden empezar a matar? ¿Los Kirchner son Videla, Massera, Suárez Mason? Por favor, tienen que aclararlo porque de lo contrario hay uno de dos problemas. O se lo creen en serio y, por tanto, se toma nota de que desvarían. O saben que es una falsedad sobre la que se montan para condolerse y entonces se anota que está bien. Que no se justifica pero se entiende. Que quedaron tras las rejas de los medios en que laboran. Ojalá sea lo segundo, por aquello de que un tonto es más peligroso que un mal bicho.

Se cometieron varias estupideces en forma reciente. Se le dio mucho pasto a la manada, se perpetraron injusticias con colegas que no se lo merecen, se agredió a los que precisamente buscan victimizarse. Eso no es hacer política. Es jugar a la política. La diferencia entre una cosa y la otra es que cuando se ejecuta lo primero es bien medida la correlación de fuerzas. A quiénes se beneficia, cuánto se puede tensar la cuerda en la dialéctica entre condiciones objetivas y subjetivas; cómo no sufrir un boomerang, en definitiva, y si se produce cuánto de fuerte son las espaldas para sortearlo. En cambio, si se juega a la política todo eso es lo que importa un pito antes que nada, con el agravante de que las consecuencias las paga un arco mucho más amplio que el de quienes formularon la chiquilinada.

De ahí a que se tomen de esos yerros para hablar de peligro de muertos, de sensación de asfixia dictatorial, de avanzada totalitaria, media una distancia cuya enormidad causa vergüenza ajena de apenas pensarla. No es algo que no pudiera preverse. Como lo dijo allá por los ’80 César Jaroslavsky, otro sabio sólo que de comité pero muy ducho en transas y arremetidas: te atacan como partido político, y se defienden con la libertad de prensa.

Se sabe que es así. Pero igual uno ya está harto de los hartos que se hartaron ahora.

EL PUBLICISTA Carlos Souto y el arte de la fuga

Miradas salió en busca del publicista contratado por clarín. lo encontró marketineando a lo pavo pero remiso a la hora de explicar lo que hace.



Souto, durante un encuentro internacional sobre marketing político. Prefirió no dar respuestas a Miradas al Sur.

Campus de la Universidad Nacional de General San Martín. Av. 25 de mayo y Francia. Miércoles 28, 16 hs. y el sol que aúlla con rabia. El publicista Carlos Souto sale de su conferencia en la IX Cumbre Iberoamericana de Comunicadores. Saco cremita, va vestido como esos dealers que perseguía el teniente Castillo en Miami Vice. Es el empresario que el domingo pasado Miradas al Sur denunció por reclutar en negro a aprendices de periodistas o creativos para congestionar las líneas de teléfonos de ciertas radios –como Nacional, Metro o Rock&Pop– y saturar mediante falsos post las páginas digitales de medios como La Nación o Perfil para atacar al Gobierno y a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Sale Souto bajo ese sol intenso. Carga con la megalomanía de hacerse filmar a cada paso y allá va el cámara, siguiéndolo a paso redoblado. Descendiente de gallegos portugueses, su apellido, Souto, significa “bosque de castaños”, un árbol que prefiere las situaciones abrigadas y frescas. Será por eso que se va apresurado, para que el sol no lo descubra. Carlos Souto no quiere que le pregunten nada. Huye. Antes, en su conferencia, había dicho que creía en la democracia. “Soy un demócrata; vivo de la democracia. A mí me gustaría votar cada tres meses, para ver si estamos seguros de lo que votamos tres meses atrás.” Antes de comenzar la disertación, se había dicho que “por una cuestión organizativa”, no se iban a aceptar preguntas al final. Souto sabe que algunos ya saben lo que hace: apelando a tecnología de punta, La Ese manipula la opinión pública a favor de una empresa e impugnando una ley votada por los representantes del pueblo en el Congreso de la Nación. Democracia de bambalinas. Conferencia de Carlos Souto. Dice el folleto: “Creatividad, campañas y política”. Tras de sí, en la pantalla, un diploma del año 2000, pero sin la foto que lo mostraba con el rubio platinado que usaba después de haber trabajado con el Grupo Sushi. “Una imagen de la última vez que me presenté en público”, acota con un hilo de voz que le tiembla. “El video que van a ver es fruto de 13 años de trabajo. Soy un hacedor: hago campañas políticas. No tengo tiempo de explicar.” Pareciera que hablara para los que saben lo que hace. Se le arquean las comisuras hacia abajo y se le llenan los ojos de lágrimas. “¿Estará nerviosho, como su cliente?”, pregunta alguien, un tanto maligno. En la pantalla aparece él y el título real de la charla: “Políticas, mentiras y video”. En la sala Tanque del campus de la Unsam, La Ese exhibe un clip institucional de 25 minutos mostrando el basckstage de sus campañas electorales. Souto lo llama “documental”. En el mediometraje, aprovecha para mostrarse escribiéndole a Menem el discurso de su renuncia al ballotage de 2003. Y también saca lustre con el inefable Julio Cleto Cobos, al retarlo por su alicaída participación en su propio spot para gobernador de Mendoza: “¡Con energía, con continuidad…!”. El video asegura que Souto “ganó” seis elecciones. Lo dice también su página web, laese.com. Debe ser la única persona en el mundo que ganó tantos comicios y no asumió nunca. Hizo con otros creativos (Dick Morris, Ramiro Agulla, David Ratto, Miguel Sal) la campaña del “Dicen que soy aburrido”, con la que Fernando de La Rúa peleó en las presidenciales de 1999. Trabajó para que Aníbal Ibarra fuera un candidato ducho al enfrentar en televisión a Domingo Cavallo por la elección a jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de 2000. Hace de Chapulín Colorado para Julio Cobos en la disputa por la gobernación de Mendoza en 2003. “Una vez lanzada la candidatura de Cobos –cuenta en su sitio web-, y faltando apenas dos meses para la elección, todas las encuestas coinciden en ubicarlo 15 puntos por detrás del candidato rival. Entonces contrata a Carlos Souto.” Y hacer ganar a Francisco de Narváez el año pasado, en las legislativas bonaerenses. En la democracia soutista no gana la política, sino el mejor spot. Gana el marionetista de la comunicación masiva, el que manipula, el que tergiversa. En su página web ya lo advierten: “Hoy en día, La Ese está decidida a seguir invadiendo amigablemente el territorio más importante de las campañas en las que interviene: la cabeza y el corazón de quienes votan”. Atemoriza comprobar cómo el marketing y el periodismo se han equiparado y se confunden. El marketing se disfraza de información. Hay un periodismo que machaca con ideas prefabricadas. La Ese es la novia natural del gigante monopólico. Tras bambalinas. El rey de las tinieblas. Carlos Souto es alto como Tinelli, pelado al rapé y cool, a la moda de los ’80: el saco cremita también lo usó con Macri, De Narváez, Cobos. Cuando termina su disertación mágica, Miradas al Sur trata de que conteste en público –él mismo habilitó las preguntas– porqué contrató decenas de estudiantes para hacer el trabajo sucio contra una ley que democratiza el uso de los medios de comunicación en Argentina. Souto quiere hablar de su sistema de medición de imagen. El cronista le insiste: dé explicaciones. Souto dice que las dará al final. Responde otras preguntas y refiriéndose al cronista le perjura que al final le responderá. Responde otra y vuelve hacia el cronista y le dice al público que ahora sí le tiene que “preguntar” (sic) a éste cronista lo que le había preguntado. - …Respecto de la nota a la que te referís [“La agencia de comunicación que hace el trabajo sucio para Clarín”, Miradas al Sur, 25/4/10], se ilustra la nota: yo entrando con un directivo de Clarín, que es el octogenario arquitecto mío Atilio Di Cecco, que está haciendo reformas en los baños. Con eso quiero terminar. Muchas gracias, eh. Cubierto de sombras, cuando Carlos Souto sale, el cronista interpela. –Qué tal, Souto. Soy... – ¿Vos sos de Miradas al Sur? –Sí. Venía a preguntarle… –Al fin alguien da la cara. –Justamente, el que tiene que dar la cara es usted. ¿Está trabajando para el Grupo Clarín? –Mirá, yo nunca digo para quién trabajo, ni en el momento en que trabajo (sic). –Pero para De la Rúa… (Menem, Telerman, De Narváez y Cobos su asesoría en marketing fue pública.)* –Bueno, pasaron diez años. Pero para muchos clientes trabajo. Nuestro sistema, este… Pits de medición de imagen, es un sistema que le interesa a muchas empresas porque es absolutamente adaptable. Creeme que cuando lo conozcas, se te va a pasar toda la desconfianza y lo vas a adorar. Hasta por ahí consigo nuevos clientes a través tuyo. –¿Pero usted confirma que copan los blogs y los programas de radios con posts y mensajes en contra de la nueva ley de medios, pagados por el Grupo Clarín? –No, eso no. Si tuviera una máquina… Mirá, estuve preguntando. ¿Y sabés qué me dijeron? Que la única máquina que puede bloquear centrales telefónicas que hay en el país, la tiene la Side. Entonces digo, ¿cómo habrán sabido que hay una máquina de esas, no? –Claro, claro, pero los chicos empleados suyos llaman a las radios y escriben a los blogs (en aras de desprestigiar al Banco Nacional de Datos Genéticos)... –No, no. Nosotros lo que tenemos, sí, es un sistema de monitoreo que se llama Pits, que te voy a mostrar sin ningún problema, porque no tiene secretos y que es muy bueno y que controla taylormade (para cada cliente) temas específicos. No te puedo decir ni qué clientes ni qué temas. Pero de ninguna manera intervenimos en… coso, coso (sic). (Levanta la cabeza, la voz, e interpela a varios jovencitos que rondan alrededor, sin acercarse). Acá hay unos cuantos que trabajan en La Ese…. ¿No? (Silencio alrededor) ¿Así que hay unos cuántos que trabajan en La Ese? (El mutis reina en la universidad. Los jovencitos miran para abajo o para otro lado, como si los ojos del cronista fueran una cámara de televisión). ¿Y en negro cuál está? Que levante la mano. (Algunos se atreven a pispearlo de reojo, incrédulos. Sigue el mutis). ¿Entendés lo que te digo? (Palmea dos veces la espalda del periodista). –Sería importante que desmintiera…. –¡Por supuesto! –… que La Ese trabaja para el Grupo Clarín y que no preparó la ofensiva… –No, yo lo que desmiento… –Escúcheme. A usted lo escuché una hora y media. –Yo lo que desmiento es ¡que tengamos un taller clandestino de costura! Su aclaración costuril tiene que ver con una metáfora menor de la denuncia de la semana pasada en este medio. Souto apoya la mano sobre el grabador, pega media vuelta y se va. A las zancadas. El séquito de aprendices talentosos se arremolina tras él como la cohorte del maquiavélico alférez Yago, sembrador de la cizaña en el Otelo de Shakepeare. No desmiente lo otro, porque es cierto. El lunes, a los empleados que La Ese tenía en negro, es decir de manera clandestina, les prohibió que concurran a la casa antigua de Perú 837, donde funciona la agencia. El martes a algunos los blanqueó. Una manera original de entender la democracia. Allí corre y se aleja para volver al mundo de las tinieblas, Carlos Souto, el Democrático. Un bosque de castaños que da frutos espinosos. En las sombras. *Entre paréntesis, lo que el periodista pretendía preguntar pero el entrevistado se negaba subiendo la voz.

LAS RESERVAS DEL GRUPO FRENTE A LA PéRDIDA DE CREDIBILIDAD Y UN PANORAMA JUDICIAL ADVERSO




Desde que en 1976 Ernestina Noble “adoptó” a sus hijos Felipe y Marcela nunca tuvo que afrontar un panorama tan adverso.

Por Eduardo Anguita y Marcos Cittadini
politica@miradasalsur.com


Si en las próximas semanas se confirmará que Felipe y Marcela son hijos de desaparecidos y fueron apropiados por Ernestina Herrera de Noble, el impacto para el Grupo será de una magnitud imprevisible.


Si en las próximas semanas se confirmará que Felipe y Marcela son hijos de desaparecidos y fueron apropiados por Ernestina Herrera de Noble, el impacto para el Grupo será de una magnitud imprevisible. Esto está potenciado por el probable fracaso de la estrategia de frenar la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y las revelaciones sobre el origen de Papel Prensa. Las debilidades manifiestas de Clarín, sin embargo, no son suficientes como para prever una caída estrepitosa. El multimedios tiene puntos de apoyo que es importante reconocer y estudiar. La tarea de democratizar la comunicación y abrir los espacios a nuevas voces requiere de inteligencia y equilibrio para analizar la coyuntura.

Puertas adentro de los medios de Clarín, se sigue el día a día de las alternativas de los tres frentes abiertos y que amenazan con quitarle, por lo menos, el lugar hegemónico que tuvo en el último cuarto de siglo. Como grupo periodístico, Clarín descansa sobre un elemento intangible que es la credibilidad de su marca y no podría soportar que Marcela y Felipe hayan sido apropiados por la directora y principal accionista del diario. Más allá de la acusación penal que ella sufriría, la imagen de los medios sería vulnerada en muchos frentes. No sólo los lectores y espectadores sino también los mismos trabajadores de los medios quedarían sin argumentos frente a las audiencias y los lectores. La caída de ese valor intangible de la marca, a su vez, podría impactar en el valor económico del Grupo ya que, tal como analiza un empresario de comunicación, “ningún inversor nacional o extranjero querría invertir en una compañía cuya principal accionista y presidenta del directorio atraviese un proceso penal por delitos vinculados al terrorismo de Estado”. Pero más que por la depreciación vinculada a la imagen, los directivos de Clarín están más preocupados por el impacto que les causará la plena vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Especialmente por la consecuente pérdida de la posición dominante en el mercado del cable, su verdadero modo de hacer caja. La pesadilla de Gordon Gekko. En octubre de 2007, Clarín comenzó a operar en las Bolsas de Buenos Aires y de Londres y colocó en el mercado acciones clase B a un valor de 29,14 pesos por papel, lo que implicó una operación por 1.457 millones de pesos (458 millones de dólares). Según la propia empresa, esto valuaba a la compañía en cerca de 3.500 millones de dólares. La salida a Bolsa se hizo bajo la convicción y previsión de que no habría restricción en la cantidad de licencias de cable, ni apertura de pliegos de licitación a otros operadores, y que nadie les sacaría los derechos exclusivos para transmitir el fútbol de primera división. Desde que se supo que la AFA rescindía el contrato de televisación con TSC, el 11 de agosto de 2009, las acciones cayeron casi el 30 por ciento en veinte días. El 3 de septiembre, recibieron otro mazazo, que fue el rechazo a la fusión de Multicanal y Cablevisión. Cuando comenzó la oferta pública de acciones de la compañía, éstas llegaron a cotizar a 32 pesos, mientras que hoy cayeron a un quinto de ese valor y se cotizan a seis pesos. De esta manera, el hecho de que Clarín no valga más de 500 millones de dólares en Bolsa genera dos problemas. Por un lado, una falta de apalancamiento para tomar deuda y por otro, una falta de financiamiento propio. Los accionistas se preocupan al cuestionarse cómo se hace para invertir si no hay posibilidades de endeudarse. Según analistas financieros cercanos al Grupo, la única forma de avanzar que tienen es abrir el paquete de acciones clase A. Es decir, aquellas que dan poder de decisión a quienes las compran. Ese riesgo tiene el agravante de la caída del "valor de compañía". El riesgo que correrían Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto, José Aranda y Lucio Pagliaro –que controlan el paquete accionario– es que alguien invirtiera 50 millones de dólares y obtuviera una sexta parte de la sociedad y poder de decisión. Los memoriosos aseguran que este peligro ya se vivió en 2002 con el ex banquero menemista Raúl Moneta. En ese momento, el Grupo estaba endeudado en el exterior en dólares. La deuda externa argentina estaba valuada en un 30% de su valor por lo que todas las empresas argentinas habían caído en su valor de deuda nominal. Moneta reunió fondos buitre y compró la deuda de Clarín al 30% hasta adquirir más del 66%. El entonces presidente Eduardo Duhalde los auxilió al modificar la Ley de Quiebras y suspender la cláusula de Cram down, por la que el acreedor puede elegir cobrar la deuda o quedarse con parte de la empresa. Si no hubiese sido por Duhalde, Clarín habría estado en manos de Moneta. Es por eso que el matutino tituló “La crisis causó dos nuevas muertes” cuando la Policía Bonaerense mató a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki el 26 de junio de 2002 en la estación Avellaneda. La tapa había sido revisada por Magneto y aprobada por Duhalde en un proceso que forma parte de una rutina de hace años. Aún hoy, todas las noches antes de definir la tapa, hay una llamada entre Ricardo Kirchsbaum –secretario general de Redacción– y Héctor Magnetto, CEO del Grupo. A veces la llamada es a Martín Etchevers, gerente de Comunicaciones Externas, pero Magnetto siempre está al tanto. En otras épocas, después de eso se llamaba al Gobierno de turno y eso era un aviso o una amenaza. Según recuerdan dentro de la corporación, el acuerdo de Magneto y Duhalde para las elecciones de 1999 fue que si había una diferencia de éste sobre De la Rúa de más de un 5 %, Magneto empujaba al lomense para arriba. Si la diferencia era menor, lo dejaba solo para no perder credibilidad. Un valor que hoy no importa tanto. El dueño de la pelota. La capacidad política de un medio depende de su credibilidad, pero no sólo la causa contra la señora Herrera de Noble se la quitó. La sola discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual también mostró la caída de la pretensión de objetividad de todos sus medios. Para algunos analistas, Clarín en este último tiempo ha perdido ese capital que se ha desplazado a medios alternativos porque el público busca otra cosa. “La sensación de gran parte de la clase media es que no hace falta abrir el diario a la mañana porque ya se sabe qué va a decir.” Otro elemento que se considera es que se volvió previsible, y esto le quita posibilidades de ejercer presión. Para los empresarios mediáticos, la estrategia siempre fue construir un producto creíble, anexar otros negocios y lograr poder político con el medio insignia para presionar a favor de los emprendimientos laterales. Los ejemplos que se citan son los de Fox o del Chicago Tribune en los Estados Unidos. De eso se trata la pérdida de la ética periodística arrastrada hacia el funcionalismo capitalista. Pero en el caso de Clarín, para un experto consultado, “la falta de inteligencia muestra los intereses con una desnudez absoluta. Si se analiza la cobertura del tema agropecuario y se tiene en cuenta que uno de los miembros del directorio, José Aranda, tiene 45 mil hectáreas de campos de arroz en Corrientes junto a George Soros, se sacan algunas conclusiones. O se ve que en cierta forma fueron tibios con Botnia y se recuerda la contaminación de Papel Prensa en San Pedro, se establece otra conexión. Si cae la credibilidad del diario, del canal y la de los noticieros... si pasa todo eso, quedan destruidos”. El negocio de la televisión por cable es la mayor fuente de ingresos del monopolio, pero el negocio cambió: el pie oficial que pesó sobre la licitación de licencias de cable durante más de una década ya no existe. Hoy se venden pliegos y la competencia deja al descubierto la desinversión que la empresa llevó a cabo durante años amparada en la impunidad de la posición dominante. Antes, los cables regionales eran presionados con métodos claros: si no vendían su participación, no tenían el fútbol y eso decretaba su muerte. Esa espada de Damocles ya no pende sobre sus cabezas y las posibilidades de competir los dejan en una situación muy favorable. Para Clarín, hacer la inversión de up grade tecnológico es de un costo imposible de afrontar en estas condiciones. A escasos treinta kilómetros de Capital Federal tienen problemas para brindar Internet porque las redes no resisten, mientras que operadores de cable de ciudades chicas como Los Cardales, Villa Gesell o Alvear dan triple play con mejor calidad. Queda claro que la distribución del cable e Internet necesitan de una reinversión constante. En algunas ciudades las operadoras de Clarín llevan un atraso de seis años, que en términos tecnológicos es muchísimo. Según dicen, el interés por Fibertel no era tanto por la compañía como por la base tecnológica y por la buena imagen. Si los obligaran a deshacerse de Cablevisión, no sólo perderían dinero sino también una empresa para contraponer a Multicanal, que tiene una pésima estima por parte de los clientes. Además, en los últimos dos años Telecentro les quitó cerca del 25 % de un mercado que continúa siendo monopólico (porque Telecentro no tiene licencia para operar en Capital). Pertenecer tiene sus privilegios. Pero el grupo también tiene fortalezas y muchas están relacionadas con la disciplina de sus periodistas. Una forma de controlarlos es el sueldo. Ricardo Kirschbaum no gana por periodista sino por directivo. Es decir, él y otros responsables de la edición tienen remuneraciones de altos ejecutivos. Quienes están cerca observan que los más encumbrados no sacan los pies del plato porque siempre está la duda acerca del éxito de Clarín en su guerra contra el Gobierno. Otra manera de control es la bajada de línea directa que se hace a veces en el segundo subsuelo del edificio de la calle Tacuarí, donde no hay cámaras ni llega la señal de los celulares, un modo de impartir ordenes sin que quede registro. Por otro lado, muchos temen perder lo que se llama “quioscos”, verdadera fuente de financiación de ciertas figuras. Quienes tienen un extra en Metro o en una radio, lo tienen por ser periodistas de Clarín, Canal 13 o TN. Perder un ingreso implica perder todos. Algunos citan como ejemplo a Julio Blanck, editor jefe de Clarín, cuyo programa en la madrugada de FM La Isla concitó en un tiempo las pautas más jugosas del mercado. Muchos dicen que la actitud de cerrar P&E no fue una actitud monopólica sino política. Ese era el único lugar en el que los periodistas de Clarín ganaban dinero sin pasar por el medio. “Hoy en Metro están controlados porque los directivos saben a quién le están pautando, cuánto y controlan la línea editorial. Alguna vez en el viejo canal, a Fabián Doman lo llamó Martín Etchevers porque no le gustó algo que dijo en su programa y lo amenazó por teléfono con levantarle el programa aunque era un espacio que él pagaba”, advierten. Pero el disciplinamiento también tiene sus debilidades. Por ejemplo, Lorena Maciel leyó al aire un texto que decía que el Banco Nacional de Datos Genéticos está controlado por las Abuelas de Plaza de Mayo, se paralizó y luego pidió disculpas. O el hecho de que Juan Miceli –que ha demostrado más de una vez tener ética periodística– prefiera la pantalla de Canal 7 es una señal para el periodismo y puertas adentro del canal de Constitución. Entre los políticos, varios han estado cerca del Grupo por distintos motivos, como Felipe Solá o Julio Bárbaro. Pero hay casos más llamativos, como la militancia anti Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de Enrique Thomas y Silvina Giudici. O el diputado entrerriano Gustavo Cusinato, a quien le dan para que lea en forma textual escritos a favor del monopolio elaborados por el ex secretario de Comunicaciones Henoch Aguiar. O José Scioli, quien es señalado como informante del voto peronista cuando estuvo en el Congreso. Otros recuerdan que la íntima relación que tienen con Elisa Carrió es de larga data y, suspicaces, mencionan que la diputada pasó 20 días y gastó 67 mil pesos en la Posada del Quenti en Córdoba. Poco después salió una nota a doble página acerca del alojamiento en el Suplemento Viajes y Turismo de Clarín. Una apuesta desestabilizadora. El problema que tienen los que toman decisiones en el multimedio es que sus análisis y previsiones son sobre la base de desalojar al actual gobierno antes de que termine su mandato. La consigna “son ellos o nosotros” circula como una apuesta a crear –de modo artificial pero sobre todo antidemocrático– un escenario donde volteen la ley de medios y eviten que se conozca la identidad de Felipe y Marcela. No sólo eso significaría tumbar un gobierno sino someter una decisión soberana del Parlamento y la pretensión de condicionar a la Justicia. Pero tal vez sea demasiado tarde hasta para eso, porque aunque el kirchnerismo no triunfara en 2011, ellos perderán la posición monopólica en el espectro audiovisual y toda la maquinaria empresarial está montada sobre la base de tener posiciones dominantes en todos los medios que encaran. Esa es una debilidad relativa ya que, hoy por hoy, el impacto masivo de los medios controlados por Magneto no tiene competencia. Sí tiene competidores, que se van afianzando día a día, pero que no suplen con su calidad el peso cuantitativo del rating y la circulación de sus medios. La identidad de Marcela y Felipe puede producir un cambio imprevisible. El temor que les produce a los directivos se traduce en la cantidad de decisiones desacertadas. La solicitada y el video de Felipe y Marcela, armados por la agencia de Carlos Souto, demostró infinidad de fallas. A la falta de moral que trasunta tener dos personas cautivas de una identidad falsa, se contrapone el prestigio que tienen las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo. La sociedad ya tiene este tema como un debate cotidiano. Los mismos directivos de Clarín se ocuparon de instalarlo en la agenda pública. Algo contrapuesto al silencio de siempre. Lo hicieron por dos motivos contrapuestos. Uno es por impotencia, por incapacidad de asumir –y pagar el costo– que fueron parte de una dictadura cívico militar. El otro es que se preparan para lo inevitable y quieren aprovechar su gran capacidad de impacto mediático poniéndose en el lugar de las víctimas. Quieren que, aún después que se sepa la identidad de Felipe y Marcela, un sentimiento a-histórico y fascista se apodere de parte de la sociedad. Tienen la idea de que es mejor consolidarse como la expresión cultural de la derecha reaccionaria pero, al mismo tiempo, contar con la simpatía de algunos supuestos izquierdistas que, por centímetros de prensa y minutos de televisión, sean la cara ética de una maniobra para evitar la complicidad con el terrorismo de Estado.

Dos jóvenes que recuperaron su identidad les escriben a los Noble Herrera




Paula y Victoria le responden a la solicitada de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín mediante un texto conmovedor. Y el cambio de juez que puede acelerar el camino haciala verdad.

Por Diego Rojas

El jueves 22 de abril, Marcela y Felipe, los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, dieron a conocer sus voces a través de un mensaje televisivo y solicitadas publicadas en Clarín, La Nación, Crítica y Página 12. Los herederos de Ernestina Herrera de Noble –sospechados de haber sido arrancados a sus padres detenidos desaparecidos y entregados ilegalmente en adopción a la directora del diario Clarín– intervenían en el largo debate que los tenía como protagonistas silenciosos.

Sentados en un sillón, con la mirada fija y mediante una cadencia monocorde, repetían frente a cámara las mismas frases que podían leerse, también, a carilla completa en esos diarios. Denunciaban sentirse maltratados, perseguidos por el Gobierno, usados como un botín que se disputaba en medio de una embestida oficial contra Clarín. Pedían que se los respete, que cesara la persecución política y que no se los obligara a someterse a exámenes genéticos sin garantías de imparcialidad y sospechosos de inseguridad. Mirando fijo al lente, tomándose de a ratos las manos, Marcela y Felipe se mostraban como víctimas de un asunto doloroso que los excedía.

Es cierto. Son víctimas. Una victimización que se repite una y otra vez, constantemente, sin cesar, mientras la verdad permanezca sin salir a la luz. Una victimización que sólo podría resolverse, y ni siquiera de modo total, a través de la revelación de esa verdad. Pero mediante esa solicitada, Marcela y Felipe, víctimas, pedían no someterse a la verdad. Hundían sus propios dedos en una herida profunda. Una pregunta sobrevoló a los lectores y espectadores del testimonio de Marcela y Felipe: ¿puede una víctima pedir que su estado de víctima continúe sin una orientación externa?
El diario Miradas al Sur publicó el domingo 25 de abril una investigación que señalaba el origen de la intervención pública de los hermanos Noble Herrera. Una nota de Lucas Carrasco y Jimena Arnolfi sostenía que creativos de la agencia internacional de publicidad La Ese, dirigida por Carlos Souto y de relevante actividad en el asesoramiento de políticos opositores, habían escrito la solicitada y el guión del video protagonizado por los hermanos. La Ese, señalaba la investigación, también se ocupa de poblar el ciberespacio de comentaristas en los diarios virtuales en un intento por torcer la opinión pública en los asuntos vitales para el Grupo Clarín. El largo y frío texto de la solicitada no había nacido, como algunos sospechaban, en el dolor auténtico que los niños presuntamente apropiados, hoy adultos, exhiben cuando flotan en la incertidumbre que produce el desconocimiento sobre sus orígenes. Se trataba de una maniobra más para sostenerlos en esa incertidumbre, en ese dolor.

Paula y Victoria, dos hijas de detenidos desaparecidos apropiadas cuando recién eran dadas a luz y que recuperaron sus identidades durante los ochenta, decidieron escribir una carta a los hermanos Noble Herrera y a todos los jóvenes que dudan sobre su origen. Una carta a Marcela y Felipe, que son víctimas, y a todos esos jóvenes que sospechan que pueden ser víctimas (ese tipo de víctimas que repiten una y otra vez su condición, que se eternizan como víctimas a menos que conozcan la verdad de sus orígenes). Veintitrés reproduce la carta en estas páginas.

Paula Eva Logares es hija de Mónica Sofía Grinspon y Claudio Ernesto Logares. Fue secuestrada el 18 de mayo de 1978 en Uruguay y apropiada por Rubén Luís Lavallén, subcomisario de la brigada de San Justo, y Raquel Leiro. Conoció su identidad el 13 de diciembre de 1984, convirtiéndose en la primera nieta recuperada por Abuelas de Plaza de Mayo, reconocida por vía judicial y mediante un análisis de sangre.

María Victoria Moyano Artigas es hija de María Asunción Artigas y Alfredo Moyano. Nació en cautiverio en el Pozo de Banfield, el 25 de agosto del ’78. A las ocho horas de nacer fue apropiada por el comisario de la brigada de San Justo, Oscar Penna, y entregada al policía Víctor Penna y María Elena Mauriño. El 31 de diciembre del ’87 recuperó su identidad.

Hoy, Paula y Victoria escriben estas palabras desde la experiencia y el dolor, pero también desde la esperanza. Les hablan a Marcela y a Felipe y, a través de ellos, a la sociedad toda. A nosotros. Que también somos víctimas que nos eternizamos en la victimización mientras las huellas del poder de la represión estatal que se ejerció durante la dictadura siga perpetuándose a través de la falsedad y la mentira.


La carta de Paula Logares y Victoria Moyano

“La verdad nunca lastima”


A Marcela, Felipe y todo joven que dude sobre su identidad:

Escribimos esta carta porque queremos acompañar a cada nieto que enfrenta la experiencia de encontrarse con la verdad. Lo hacemos desde nuestro lugar de nietas que hoy sabemos quiénes somos escribiendo a quienes quizá pronto vayan a conocer su verdadera historia. Queremos hacerles saber que no están solos.

Lo peor ya pasó. Eso ocurrió cuando nos apartaron de nuestros padres, cuando fueron desaparecidos, cuando nos privaron de crecer junto a ellos. Ninguno de nosotros fue un chico abandonado. No nos olvidaron en una esquina. Si olvidamos esas vivencias es porque nuestro inconsciente no soporta vivir con eso. Pero forma parte de nuestras experiencias vitales, de quienes somos hoy. ¿Por qué, entonces, ese miedo terrible a conocer la verdad? ¿Por qué negarse a realizarse los exámenes? Con ese procedimiento se puede saber a qué familia de sangre se pertenece. Cada nieto apropiado construyó una identidad propia, una historia y unas características que le pertenecen. Existen otros datos irrevocables e irrefutables que les fueron negados y que, al saberlos, también formarán parte de aquella identidad.

* La nota completa, en la edición impresa de Veintitrés.

FELIZ CUMPLEAÑOS.. BARRIO QUERIDO !!!

Mauricio Macri muestra Xenofobia

Culpar a paraguayos y bolivianos por la falta de escuelas, jardines de infantes, comedores, etc. es un recurso característico de las derechas a nivel mundial.
Es facil. No hay ningun estudio que demuestre lo contrario. Asi como no hay ningun estudio que pruebe que, efectivamente, es asi.
O sea que si llega a Presidente va a culpar a los jujeños por la falta de empleo, a los sanjuaninos por lo que falta hacer en materia energética, a los cordobeses por las cuentas en rojo, etc.

El programa "Pescado para todos" avanza en el Gran Buenos Aires

"No hay mejor método de inclusión social que todos tengan trabajo en blanco, seguro y decente"

El Gobierno busca ampliar la asignación por hijo


A SEIS MILLONES DE NIÑOS




26-04-2010 / El subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil, Edgardo Depetri, adelantó hoy que se intentará expander la Asignación Universal por Hijo para beneficiar a más chicos. Y aseguró que "la medida puesta en vigencia a fines de 2009 "demuestra que fue una decisión correcta y fundamental".

Asignación Universal por Hijo
El subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil, Edgardo Depetri, adelantó hoy que se buscará "ampliar" la Asignación Universal por Hijo para beneficiar "a seis millones de niños".

Depetri aseguró que la medida oficial "está produciendo una caída estrepitosa de los niveles de pobreza", e indicó que "los instrumentos de política económica irán definiendo los aumentos en la Asignación" en poco tiempo.

"Hoy la gente está cobrando la Asignación Universal por Hijo para más de 3,5 millones de pibes, y la idea es ampliarlo para que accedan a este derecho 6 millones de niños", afirmó.

El flamante funcionario, en declaraciones a Eco AM 1220, señaló que el incremento del plan social "debe ir de la mano de la discusión de la Asignación Familiar, que se va a dar en la discusión paritaria" entre gremios y empresarios.

El dirigente piquetero enfatizó que la medida puesta en vigencia a fines de 2009 "demuestra que fue una decisión correcta y fundamental para seguir trabajando en la distribución del ingreso nacional".

Depetri asumió el 19 de abril pasado como subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil, que depende de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación a cargo de Oscar Parrilli.

El funcionario puntualizó, además, que iniciará una "campaña de instalación de mercados populares" con el objetivo de "abaratar los precios de la canasta para los sectores más populares".

"El 13 o 14 de mayo vamos a hacer un encuentro de productores en Salta", comentó, y agregó que analiza "distintas iniciativas" desde hace "cuatro años" para "tener una canasta básica de alimentos para los sectores más populares del país".

El líder del Frente Transversal reconoció un "corrimiento de precios" pero negó una "escalada inflacionaria". "Dar legitimidad a que Argentina va a un proceso inflacionario sería nefasto", señaló.

Por último, Depetri se refirió a los reclamos de planes de Cooperativas por parte de algunos movimientos sociales opositores al Ejecutivo Nacional.

"Vamos a abordar este tema en tanto no se lo presente en un ámbito de discusión electoral, política o ideológica, y no hacer de esto un instrumento de campaña electoral, como también muchos movimientos opositores lo han hecho", aseguró.

Por eso, prometió "convocar a diferentes movimientos sindicales, sociales, de la cultura, el deporte, cámaras de la producción para discutir iniciativas y propuestas que tiendan a fortalecer las políticas del Poder Ejecutivo Nacional".