Memorial del pueblo



Scalabrini Ortiz: Norte ideológico de FORJA

Debo reconocer que con Raúl Scalabrini Ortiz me ligan dos momentos históricos significativos. El primero, vinculado a aquellas primeras lecturas que influyeron marcadamente en la conformación ideológica de mi juventud, allá por los comienzos de la década de 1980. El segundo, operado hace unos diez años, oportunidad en que retomé los estudios relacionados con el pensamiento nacional.

La reaparición de Scalabrini Ortiz en mi itinerario intelectual estuvo rodeada de un componente intuitivo que me permitió, mientras los infaustos acontecimientos políticos y sociales de los años 2000 y 2001 obliteraban las esperanzas argentinas, recordar que el autor de Política británica en el Río de la Plata perteneció a una generación que pergeñó en nuestro país una profunda revolución estético-cultural, que precedió y a la vez determinó los aspectos liminares de la tremenda convulsión política acontecida a partir de octubre de 1945.

Convergiendo con tal reencuentro, un texto de Juan W. Wally con el que me topé providencialmente en Internet, Generación de 1940. Grandeza y frustración -texto que afortunadamente verá la luz en los próximos meses- confirmó mis sospechas, y me brindó numerosas claves que demuestran que ese conglomerado de hombres y mujeres dotados de una profunda sagacidad, de un brillo intelectual y estético inigualables, no sólo cobrarán inusual protagonismo en las primeras décadas del siglo pasado en el campo de lo artístico, sino que además incidirán, a partir de su obra, en los acontecimientos sociales y políticos de la segunda mitad del siglo pasado. Dos prolíficas corrientes literarias revolucionarán el ambiente de la época, ciertamente influenciadas, entre otros, por Leopoldo Lugones y Macedonio Fernández. Leopoldo Marechal, Jorge Luis Borges, Raúl Scalabrini Ortiz, Roberto Arlt, Armando Cascella, Leónidas Barletta, Álvaro Yunque son hombres que expresan por sí solos toda una epopeya. Pero a la vez poetas como Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, Alfonsina Storni, entre tantos otros, emergieron como reguero para contar las cosas nuestras a partir del milenario arte de la rima. Nuevos pintores surgieron para pintar paisajes y sujetos comunes, y entonces, el estibador y el gaucho adquirirán definitivamente carácter de sujeto histórico de la mano de Quinquela Martín y Molina Campos. Comenzará además la hora de esplendor del tango con Celedonio Flores, Osvaldo Fresedo, Carlos Di Sarli, Juan D’Arienzo, Alfredo Le Pera, Azucena Maizani, etc.

Además, una revalorización del folclore pondrá a nuestra música nativa en el centro de la escena, y el teatro costumbrista dará cuenta de una maravillosa fusión americana a través de las piezas de Samuel Eichelbaum y Armando Discépolo. Revolución artístico-cultural

La revolución artístico-cultural que protagonizó la generación décima (tal como la denomina Wally) entre las décadas de 1920 y 1940, tendrá un componente hondamente revelador, ya que si bien algunos de los artífices incorporarán a sus respectivas obras ciertas herramientas propias del vanguardismo europeo, la mayoría de los productos estéticos y culturales que emergerán en esa época apelarán a componentes nítidamente endógenos. Hay en esta progenie entonces una clara orientación hacia lo identitario local -y por tanto- un evidente sentido nacional en su obra.

Scalabrini Ortiz es un claro exponente de esta descendencia que se inició en el campo de la literatura con un libro de cuentos y diálogos titulado La Manga (1923). Pero recién llegará al conocimiento público a través del El hombre que esta solo y espera -una Biblia porteña- publicado por la editorial Reconquista en el año 1931. Este texto, enclavado en la corriente cultural a la que venimos refiriendo, advertirá al lector en el prólogo que "no catalogue vacío de sentido a lo que en el interior de este libro llamo espíritu de la tierra", del cual nosotros somos células "infinitamente pequeñas de su cuerpo, del riñón, del estómago, del cerebro, todas indispensables. Solamente la muchedumbre innúmera se le parece un poco. Cada vez más, cuanto más son".

Entre otros factores políticos, sociológicos, culturales y económicos que incidieron en los caracteres principales de la producción de esta generación, podemos destacar tres.

En primer lugar, es preciso referirse al fenómeno inmigratorio. El carácter aluvional de la gran inmigración, en especial, en la ciudad de Buenos Aires, hará tambalear los principios liminares sobre los que se asentaban los paradigmas socioculturales de la época. Es por ello que estos hombres y mujeres buscarán fortalecer desde un nuevo espíritu la cuestión identitaria, por ejemplo, apelando provocativamente al martinfierrismo, a fin de rescatar la herencia facúndica de nuestro país. Algunos de sus mentores, como Scalabrini Ortiz, complementarán este rescate con una apelación al vigor de ciertos aportes de los numerosos grupos que llegaban al país para asentarse definitivamente, y desarrollarán en consecuencia una tesis multígena para dar cuenta del componente social argentino.

En segundo lugar, los integrantes de esta descendencia serán testigos de un fenómeno pocas veces analizado con rigurosidad suficiente: la convergencia de los orilleros. Entre finales de la década de 1920 y principios de la de 1930 convergerán en las márgenes de la metrópoli aquellos primeros orilleros desplazados desde hacía décadas por el impulso del "progreso" de los vencedores de la batalla de Caseros; nuevas camadas de inmigrantes negados de tierras y asentados en las orillas de la urbe, y los migrantes internos, población rural expulsada de las labores agrícolas debido a la crisis del modelo agro-exportador del año 1930. Este fenómeno sociológico sería de notable importancia de cara a los procesos políticos que se avecinaban y daría lugar a nuevas expectativas que serían retratadas por nuestros artistas.

En tercer lugar, el rescate de la herencia federal del siglo XIX efectuada por el revisionismo histórico y la formación de las primeras corrientes nacionalistas provocarán una profunda reacción contra la anglofilia y la francofilia de las elites culturales de Buenos Aires, y por tanto, determinarán que un sector importante de esta generación se oriente hacia la búsqueda de los rasgos principales de la identidad cultural y política local. Debe tenerse en cuenta además que tanto Scalabrini, Jauretche como Manzi son hombres nacidos en las provincias (Scalabrini nace el 14 de abril de 1898 en Corrientes) que alternan en la gran metrópoli. Esta dimensión provinciana se manifestará posteriormente en el ideario integrador forjista que se conocerá luego como nacionalismo popular. Cabe además señalar que este proceso se verá enriquecido por algunos aportes de las miradas de orientación socialista muy características en las primeras décadas del siglo pasado.

Por último, es preciso manifestar que esta profunda revolución estético-cultural no se circunscribió estrictamente al ambiente artístico. La reafirmación americana cruzó toda la vida argentina extendiéndose inclusive al campo de lo científico, a partir de luminarias como Carlos Astrada, Nimio de Anquín, Carlos Cossio, Arturo Sampay, Rafael Bielsa, Ernesto Palacio, Saúl Taborda, Tomás Casares, Leonardo Castellani, Juan Mantovani, Rodolfo Irazusta, Julio Irazusta y Manuel Savio, entre otras. Itinerario intelectual

Antes de concentrarnos específicamente en el fenómeno forjista, cabe hacer una breve referencia al itinerario intelectual de Scalabrini Ortiz, ciertamente compartido por otros exponentes del nacionalismo argentino. El joven Scalabrini, durante su paso por la Facultad de Ciencias Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, participa activamente en una agrupación política estudiantil denominada Insurrexit de orientación socialista revolucionaria. Esta transición por la izquierda que deja una profunda "huella en su espíritu" era bastante natural en aquellos jóvenes, ya que en la década de 1920, la izquierda y el anarquismo aparecían como el primer elemento de reacción contra el sistema opresivo. Además, Scalabrini proviene de una tradición positivista impresa por su padre, Pedro Scalabrini, un prestigioso naturalista. Nótese en este sentido, que igual itinerario comparten Ramón Doll, quien tuvo un origen socialista incorporándose al nacionalismo en 1936, y Ernesto Palacio, quien en su juventud coqueteó con el anarquismo para luego evolucionar hacia el ideario nacionalista. Aunque perteneciente a una generación anterior, el mismísimo Leopoldo Lugones adhirió al socialismo junto a José Ingenieros, Roberto Payró, Ernesto de la Cárcova, e inclusive llegó a escribir en el periódico socialista "La Vanguardia".

El derrotero posterior de Scalabrini hacia el ideario nacionalista y popular probablemente será consecuencia no sólo de sus propias apreciaciones y descubrimientos respecto a la incidencia de Gran Bretaña en nuestra vida institucional y económica. Además de Macedonio Fernández, influirán en su pensamiento autores de la talla de José Luis Torres, Ernesto Palacio y los hermanos Irazusta, con los cuales cultivará una intensa amistad. Un primer y decepcionante viaje al Viejo Continente en 1924, y otro, en 1933, esta vez con motivo de su exilio, confirmarán definitivamente sus preferencias y su compromiso con la patria que lo vio nacer.

La aparición en su vida de don Arturo Jauretche en oportunidad de integrarse este último al periódico Señales, sobre el cual Raúl ejercía una influencia ideológica decisiva, llevará a Scalabrini a acercarse en el año 1935 a una agrupación denominada FORJA, Fuerza de Orientación Radical para la Joven Argentina, nucleamiento de clara orientación yrigoyenista. Allí dará su primera conferencia el 30 de septiembre de 1945.

Scalabrini nunca perteneció a la Unión Cívica Radical. De la copiosa información que surge del repositorio documental que perteneciera a Francisco José Capelli -último secretario general de la agrupación- y que afortunadamente ha sido rescatado para los investigadores, surge visiblemente que Scalabrini descreía absolutamente de la capacidad revolucionaria de un radicalismo, ya por entonces, absolutamente cooptado en su dirección por las huestes alvearistas, y por tanto, acoplado armónicamente al orden oligárquico impuesto por el justismo.

Scalabrini se integrará formalmente a FORJA cinco años después de su fundación, cuando reformado el estatuto, se elimina el requisito de afiliación al radicalismo. Sin embargo, el compromiso inicial que asumió con la agrupación le permitirá en poco tiempo ir convirtiéndose, como afirma Norberto Galasso, en "su principal teórico". Dos pilares

FORJA se estructurará entonces bajo dos pilares. Mientras Arturo Jauretche se concentrará en importantísimas labores de construcción y articulación político-institucional, Scalabrini centralizará su actividad en la producción teórica, y por tanto, impulsará entre otras acciones la publicación de los legendarios cuadernos (13 en total). Resulta notoriamente falsa la afirmación que circula por ciertos cenáculos respecto de que FORJA era una agrupación estrictamente radical. Scalabrini, como sostuvimos, se incorpora a ella desde sus comienzos informalmente pero adquiere, como ya se ha dicho, una importancia vital para la organización. Por su parte, la presencia activa de hombres de la talla de Miguel López Francés, quien luego será el corazón del gobierno de Mercante, Nicanor García, el jefe de FORJA Mar del Plata, quizás la filial más importante en el interior del país, y Darío Alessandro, entre otros, probará que FORJA contuvo en su seno y desde sus inicios expresiones no vinculadas al partido centenario.

Resulta además inexacto afirmar que FORJA fue una agrupación esencialmente integrada por intelectuales. Muy por el contrario, la labor articuladora de Jauretche permitió, en primera instancia y a través de la figura del legendario Libertario Ferrari, contribuir con la incipiente nacionalización de las conciencias de las clases trabajadoras argentinas. Numerosas obras así lo acreditan, entre las que se destacan las de Hiroshi Matsushita y Cristián Buchrucker. Libertario Ferrari llega a ser miembro de la conducción de la CGT, y paulatinamente transmitirá los contenidos forjistas al seno del movimiento obrero. Entre tantos resultados, los documentos de FORJA contribuirán a fortalecer la conciencia obrera respecto al imperialismo real, es decir, el británico, ya que, tal como explican antiguos militantes del campo sindical, mientras la diatriba de los componentes de la izquierda tradicional insistía en vincular al imperialismo yanqui con todos nuestros males, los obreros eran plenamente conscientes de que las empresas estratégicas de nuestro país estaban bajo dominio británico. El trabajador, cuya inteligencia intuitiva es vital, encontrará en el discurso forjista los argumentos para denunciar lo que ya se sabía que sucedía. Por su parte, la acción forjista influirá en los cuadros militares de la logia creada por el General Perón (GOU), en especial, a través de la relación de Jauretche con el mayor Estrada. De esta forma, cuadros militares jóvenes accederán, gracias a esta relación, a los trabajos de, entre otros, Scalabrini, Torres y Del Río.

La labor de Scalabrini en FORJA proseguirá hasta el 1 de febrero de 1943, fecha en que abandona la agrupación por ciertas discrepancias con su conducción. Es a partir de esa fecha que dejarán de producirse los cuadernos y que la creación teórica de FORJA disminuirá, reduciéndose fundamentalmente a las labores preparatorias para la convulsión futura. En tal sentido, FORJA es casi la única agrupación que saldrá a manifestarse a favor del pronunciamiento del 4 junio de 1943.

No obstante su alejamiento, Scalabrini dejará una impronta imborrable en la organización, no solamente en lo que respecta a la denuncia de los oscuros lazos que nos unían a un imperio como el británico, sino a otras cuestiones sumamente vitales para el futuro de nuestro país que aún hoy no han sido definidas, y en especial, aquella que refiere a la cuestión de nuestra conformación nacional.

En un breve ensayo que denomina Principios para un orden revolucionario, texto cuya ubicación se torna bastante dificultosa, ya que no ha sido reeditado, y que fuera escrito a principios de 1946, Scalabrini define los caracteres de nuestra nación a la que asigna el carácter de multígena. El autor observaba en su época una tendencia hacia la conformación de al menos dos tipologías nacionales: la monógena, basada en ciertos componentes homogéneos en materia étnico-racial y cultural, y cuya referencia principal era el modelo alemán, y la multígena, correspondiente a aquellas comunidades de base diversa como la nuestra. Rescatando entonces la idea vasconceliana de la raza cósmica y del encuentro, pero sin desconocer los componentes altamente traumáticos del proceso de la conquista, Scalabrini, mirando directamente a la realidad, presta especial atención a los caracteres diversos que conviven en nuestra nación real y a la dimensión inclusiva de tal convivencia. Scalabrini encuentra allí una multigeneidad que ya tiene su idioma, su historia, sus instituciones, sus costumbres, su cultura, es decir, una integración que se extiende hacia los primeros habitantes de estas tierras y que resulta sumamente valiosa. Como hombre proveniente de una tradición paterna naturalista, Scalabrini sabe que en la naturaleza la homogeneidad es sinónimo de muerte y la heterogeneidad es sinónimo de vida, y por tanto, nuestra diversidad constitutiva debe ser apreciada y eficazmente conducida.

Scalabrini es esencialmente un patriota, ama a su tierra, y se esmera por desarrollar una teoría de lo nacional sobre la base de la realidad, de lo que es, en definitiva, el ser. Por eso incorpora al pueblo concreto en el concepto de nación, distanciándose así de otros nacionalistas que interpretaban que la nación había sido derogada en la batalla de Caseros. Esta noción de nación es retomada por Juan Domingo Perón, un criollo que supo comprender la multigeneidad de nuestros orígenes y llevarla a la práctica en sus acciones.

Por último, Scalabrini nos deja otra enseñanza. Mientras luchaba denodadamente por la nacionalización de las empresas de servicios y la independencia económica, promovía una verdadera democratización del país a través de la formación de "nuevos cuadros patrióticos, nuevos diputados patrióticos, nuevos gerentes patrióticos". Coincide entonces con Arturo Jauretche y con Ernesto Palacio en que la Argentina necesitaba nuevas elites con conciencia nacional para llevar a cabo una empresa nacional. Más de cincuenta años después, similar mensaje nos legó Fermín Chávez, quien al sostener que "las crisis argentinas son primero ontológicas, después éticas, políticas, epistemológicas y recién por último económicas", nos advirtió que sólo una elite dirigente ligada orgánicamente a su pueblo y dotada de nítido compromiso nacional podrá superar ese trance ontológico que nos impide conducirnos hacia el destino digno y autosuficiente que nos merecemos

Detuvieron al capitán Sosa presunto autor de la masacre de Trelew



El fin de un secreto de la Armada

El represor fue arrestado en una inmobiliaria de Recoleta. Un hijo de desaparecidos, que le había comprado el departamento sin saber quién era, aportó los datos para ubicarlo. Su paradero fue durante años un secreto. Está acusado de 16 asesinatos y tres intentos de homicidio por la masacre de Trelew.

Según las crónicas periodísticas de los últimos veinte años el paradero del capitán de fragata retirado Luis Emilio Sosa era uno de los secretos mejor guardados por la Armada Argentina. Sin embargo, apenas cuatro días después de que la Justicia federal librara su orden de detención, agentes de la Brigada de Drogas Peligrosas de la policía de Chubut detuvieron al marino de 73 años en una inmobiliaria de la Recoleta.

Un hijo de desaparecidos que dos años atrás le compró un departamento, sin saber que el anciano era el célebre marino acusado de masacrar a 16 presos políticos en la Base Almirante Zar de Trelew, insultó de bronca cuando lo supo y aportó un dato clave para dar con el represor. Mañana será trasladado a Rawson y el jueves será indagado por el juez Hugo Sastre.

Fueron necesarios treinta y cinco años, cinco meses y veinte días para que la Justicia argentina diera con uno de los dos principales acusados por la masacre de Trelew. Los policías chubutenses, que por su especialización en narcotráfico se movilizan de civil, se presentaron a las 14.57 en un domicilio de Austria al 2000, el último registrado a nombre de la esposa de Sosa. Los atendió un hombre joven.

No, no vive acá. Le compré el departamento hace dos años.

¿Sabe cómo encontrarlo? -preguntaron los policías.

No, no lo vi más, no tengo ninguna relación -hizo un silencio y tanta pregunta le generó curiosidad-. ¿Por qué lo buscan?

Está acusado por la masacre de Trelew -le explicaron los agentes.

El muchacho se sobresaltó con la noticia.

¡Hijo de puta! -gritó. Luego explicó que sus padres eran desaparecidos, confesó que quería ayudar y pidió “un par de horas para ver si se me ocurre alguna punta”. Revolvió papeles viejos hasta dar con la dirección de la inmobiliaria donde compró la propiedad: “Acher Salomón”, en Pueyrredón 1317, piso 3, departamento C, barrio de Recoleta.

El propio dueño recibió a los policías. No hizo falta demasiada explicación. “Es mi amigo. Su esposa trabaja acá. Los está esperando”, resumió. Levantó el teléfono y le informó al marino sobre la visita anunciada. Minutos después llegó Sosa, solo. Se entregó manso a su destino inexorable.

Por sus 73 años, el cáncer que padece y el antecedente Febres, que obligó a replantearse los criterios de seguridad a varios magistrados, Sosa quedó alojado en el edificio Centinela de Gendarmería Nacional. Hoy a las 9.30 será trasladado a Rawson en el mismo avión de la provincia que a primera hora traerá al gobernador Mario Das Neves. Mañana prestará declaración indagatoria ante el juez Sastre.

“No fue sencillo ubicarlo, todo lo contrario”, resumió el secretario del juzgado federal, Mariano Miquelarena.

“Deseaba fervientemente poder saber algo antes de morirme pero no pensaba que se fuera a concretar”, confesó emocionada Soledad Capello, la madre de Eduardo (militante del PRT-ERP), de 86 años. Durante años junto con su marido la mujer viajó 1400 kilómetros cada semana para visitar a su hijo preso en Rawson. Para ayudarlo a combatir el frío le tejía pullóveres y medias que Eduardo repartía entre sus compañeros. “Acabo de brindar. Es un placer fuera de los límites”, describió Capello, querellante con el patrocinio del Centro de Estudios Legales y Sociales.

“Recibimos la noticia con muchísima alegría, porque es una deuda histórica y un avance enorme en la lucha contra la impunidad”, consideró Luis Eduardo Duhalde, titular de la Secretaría de Derechos Humanos y uno de los abogados que viajó a Trelew después de la fuga del penal de Rawson para exigirle al gobierno de Alejandro Lanusse garantías sobre la vida de los presos capturados. “La masacre de Trelew tiene un carácter emblemático por ser el antecedente más notorio de la aplicación del terrorismo de Estado aplicado durante la dictadura.”

La Secretaría de Derechos Humanos pidió la detención de Sosa & Cía. el 22 de agosto pasado, al cumplirse 35 años de la masacre. “El juez me dijo en ese momento que era ‘un poco prematuro’ pero que lo tendría presente cuando la causa avanzara”, contó Duhalde, quien sabía que Sosa cobraba su retiro como oficial retirado de la Armada y que Panamá le denegó un pedido de radicación el 16 de mayo pasado.

Cuando Sosa despegue rumbo a Rawson, el juez Hugo Sastre les recibirá declaración indagatoria a los dos primeros detenidos: el capitán de navío (R.) Rubén Norberto Paccagnini, jefe de la base Zar que sugestivamente pidió licencia el día anterior a la masacre, y el capitán de fragata (R.) Emilio Jorge del Real, que está acusado de haber estado presente durante los fusilamientos. Ambos nombraron como defensores a dos penalistas chubutenses: Fabián Gabalachis y Gustavo Latorre.

El cabo primero Carlos Amadero Marandino tenía previsto retornar al país desde Estados Unidos esta semana. Habrá que ver si la orden de captura librada el viernes lo hizo cambiar de planes. “Del que menos datos tenemos es del teniente Bravo”, admitió Maquilarena. Carlos Guillermo Bravo, el otro “gran secreto” de la Armada Argentina, es el segundo protagonista estelar de la masacre. Tal vez en los próximos días caiga otro mito.

Por Diego Martínez

Repercuciones - La Nación



Kirchner prometió a piqueteros cargos en el Gobierno

Les dijo que Cristina no se sumará al PJ

Néstor Kirchner les confirmó ayer a líderes de organizaciones piqueteras que les respetarán los cargos en el gobierno de Cristina Kirchner que les prometió en diciembre último y los convocó a formar parte de un movimiento más amplio que el justicialismo, que comprenderá a todos los sectores sociales y políticos kirchneristas.

En sus oficinas de Puerto Madero, además, el ex presidente les adelantó que Roberto Lavagna y Daniel Scioli no ocuparán ninguna vicepresidencia en el nuevo PJ "reorganizado", según trascendió en fuentes seguras.

La reunión contó con mucha miga política. Según confiaron a LA NACION participantes del encuentro, Kirchner les aclaró, también, que su esposa no integrará cargo alguno en el nuevo justicialismo reorganizado: ni congresista ni miembro de la conducción.

Los líderes piqueteros se fueron más tranquilos porque Kirchner les aseguró que su prioridad no es fortalecer el PJ solamente, sino liderar "un amplio movimiento nacional y popular" que los contenga a ellos.

Quienes escucharon eran Luis D Elía, de la Federación de Tierra y Vivienda; Edgardo Depetri, del Frente Transversal; Humberto Tumini, de Libres del Sur, y Emilio Pérsico, del Movimiento Evita, el único que estaría dispuesto a trabajar dentro del PJ, por ser de origen peronista.

"Ni Lavagna ni Scioli ni (José Manuel) De la Sota ocuparán una vicepresidencia en el PJ. No es cierto que hubo un acuerdo así con Lavagna", los tranquilizó Kirchner, según pudo saber LA NACION de fuentes oficiales. Tras el pacto entre el ex presidente y Lavagna había trascendido que éste tenía asegurada la vicepresidencia primera del partido.

Se lo veía afable y de buen humor. Incluso cuando se refirió al futuro partidario de su esposa, la presidenta: "Cristina (Kirchner) no va a ocupar ningún cargo en el PJ".

D Elía, Depetri, Tumini y Pérsico escuchaban muy interesados. Uno de ellos, según supo LA NACION, le preguntó a Kirchner si todavía quedaba en pie la participación piquetera en el gobierno de Cristina Kirchner. "Sigue igual. Está todo en marcha, tal como se acordó", dijo el ex presidente, en una respuesta que revela que sigue teniendo injerencia en los cargos del Gobierno, hoy en manos de su esposa.

Aquellos viejos acuerdos consisten en que Oscar Laborde, cercano a Depetri, será secretario de Relaciones con la Comunidad en la Cancillería; Tumini irá como subsecretario de Derechos Humanos; Rubén Pascolini, hombre de D Elía, encabezará una Comisión de Tierra y Hábitat, y Pérsico recalará en el PJ o en un cargo en el Estado.

Los cuatro visitantes desmintieron haber hablado de cargos, pero otras fuentes oficiales lo confirmaron.

D Elía, Depetri y Tumini le llevaron sus reparos al ex presidente a la idea de que él asumiera como jefe del PJ. Ello, explicaron, no es bien visto entre los piqueteros de izquierda, enfrentadas con el peronismo.

"Quiero que ustedes participen activamente en un movimiento nacional y popular mucho más amplio", los tranquilizó Kirchner.

Por ello, acordaron que se conformará una mesa coordinadora en la que habrá un representante de la UCR, el socialismo, el Frente Grande, los intransigentes, los democristianos, los piqueteros y la CGT.

Por Mariano Obarrio De la Redacción de LA NACION

Repercuciones - Clarín



Kirchner dará espacio a piqueteros K y ellos harán una marcha por Cristina

A vos te voy a regalar un escudito del PJ", le dijo Néstor Kirchner a Humberto Tumini en el final de la reunión que ayer mantuvo con los piqueteros aliados del Gobierno en su nuevo refugio político de Puerto Madero. Tumini, el más antiperonista de los dirigentes -y quien junto a Luis D’Elía veía con desagrado su decisión de presidir la fuerza que fundó Perón-, no tuvo más opción que sumarse al coro de risas de sus compañeros.

La broma de despedida es el mejor símbolo de que la intención de Kirchner de presentarse como candidato a presidir el PJ no abrirá grietas en el vínculo. Más aún: el ex presidente habló de habilitar espacios en la nueva conducción del PJ y, además, aseguró que los puestos que ocupan en el Gobierno los dirigentes que integran sus agrupaciones sociales no corren ningún peligro.

Los piqueteros D’Elía (Federación Tierra y Vivienda), Edgardo Depetri (Frente Transversal), Emilio Pérsico (Movimiento Evita) y Tumini (Libres del Sur) no abandonaron el coqueto barrio porteño sin anunciar que ellos también harán un aporte a la causa K. El 1º de marzo, antes de que Cristina Kirchner hable en el Congreso, harán una marcha en apoyo a la nueva gestión. "Vamos a movilizar a miles de compañeros", anunciaron. Depetri confió que el anfitrión "nos convocó a seguir construyendo desde diferentes identidades".

En el grupo que visitó a Kirchner existen posiciones antagónicas. D’Elía y Tumini ven con malos ojos que el ex presidente intente apoderarse de la presidencia del peronismo. "Néstor está por encima del partido, tiene una coalición más amplia", explicaron hasta minutos antes de la reunión. En cambio, Pérsico y Depetri trabajan para que el deseo de Kirchner se cristalice. Es más, Pérsico tendría asegurado un puesto de congresal dentro de la futura conducción.

El "Grupo de los cuatro" pareció ocultar las diferencias al ingresar y al salir del edificio de la calle Olga Cossettini. Se lo vio sonriente y despreocupado. "¿La seguimos en el café?", propuso D’Elía en la retirada. Bien, ¿por qué todos satisfechos? Ellos mismos, casi con palabras calcadas, lo explicaron: "El presidente (así lo llamaron) nos dijo que va a presidir el PJ y que no va a ser un partido hegemónico, sino que será el eje principal de un movimiento nacional y popular y que mantendrá la pluralidad".

Un comentario, pronunciado en tono discreto, se filtró como segundo argumento para apoyar a Kirchner en la interna peronista: "Kirchner desconfía de todos y quiere que lo ayudemos", dijo uno de los piqueteros. Ese "todos", en rigor, tiene nombres y apellidos: Carlos Menem, Alberto y Adolfo Rodríguez Saá y José Manuel De la Sota. En la lista, algunos kirchneristas también incluyen al ex presidente Eduardo Duhalde.

Kirchner: el PJ no será un partido hegemónico



“Vamos a construir una alianza plural”

El ex presidente les aseguró que tendrán reuniones periódicas con funcionarios de Gobierno. Contestó a las dudas sobre su decisión de encabezar el PJ y dijo que no quería dejar el partido en manos de “la derecha”. Se confirmaron los nombramientos que adelantó Página/12.

“Es un encantador de serpientes. Muy lúcido.” Emilio Pérsico eligió esa definición con su mejor sonrisa. Se refería al anfitrión que lo había recibido en el cuarto piso de Olga Cossettini 1553, Puerto Madero. Nada menos que Néstor Kirchner. El ex presidente citó en sus ya famosas oficinas vidriadas del edificio Costero a los dirigentes de los principales movimientos kirchneristas. Aparte de Pérsico (Movimiento Evita) estuvieron Luis D’Elía (Federación de Tierra y Vivienda), Edgardo Depetri (Frente Transversal) y Humberto Tumini (Libres del Sur).

También participó el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. La reunión duró dos horas; fue una puesta al día de la relación entre Kirchner y las organizaciones sociales. Aunque se habló de América latina, del aporte de los movimientos en la gestión y de las prioridades en materia social, la charla se concentró sobre dos ejes bien definidos: la decisión de Kirchner de encabezar el justicialismo y la insistencia del ex presidente en que no habrá un partido hegemónico. “Vamos a construir una alianza plural con otros sectores políticos y sociales”, les dijo.

Kirchner recibió a los cuatro dirigentes en una mesa redonda del cuarto piso. En un costado estaba Parrilli, interlocutor oficial con las organizaciones sociales. Fanático de los números y seguidor obsesivo de las cuentas públicas, el ex presidente dedicó los primeros quince minutos a hacer un repaso de las estadísticas del país. Como en muchos actos de campaña, repasó las mejoras en materia de pobreza, indigencia, desempleo; también destacó el crecimiento de las reservas monetarias.

Luego de la introducción, entró de lleno en el tema de fondo. Su designación como nuevo jefe del Partido Justicialista. Allí se escuchó la primera sorpresa de la reunión.

Yo no quería ser, pero me lo pidió Cristina -dijo Kirchner.

Así explicó su futuro nombramiento al frente del justicialismo. La misma decisión que había resistido en sus cuatro años de gobierno. Como argumento, el ex presidente habló de la crisis económica en Estados Unidos. También hizo mención al peligro potencial que hubiera significado dejar al PJ en manos de sus rivales, actuales y futuros. Aunque no los nombró, se refería a José Manuel De la Sota, Adolfo y Alberto Rodríguez Saá y Ramón Puerta. Kirchner imagina a esos dirigentes aliándose con Mauricio Macri para dotar a la centroderecha de alguna inserción sobre los votantes tradicionales del peronismo. Esa convergencia, advierte Kirchner, podría competir con chances en 2011.

Los argumentos del ex presidente fueron seguidos con atención por sus invitados. De los cuatro, sólo Pérsico había anticipado su disposición a sumarse al nuevo PJ (ya está decidido que será secretario de organización y formará parte de la mesa nacional de quince miembros). Con matices, los otros tres ya tenían decidido mantenerse al margen del partido. El más crítico era Tumini, ya que Depetri y D’Elía no cuestionaban la resolución de Kirchner: entendían la postura aunque decidieran permanecer fuera del justicialismo. Como era de esperar, las diferencias saltaron a la luz cuando el ex presidente terminó de argumentar.


Entiendo los argumentos, pero no estoy de acuerdo -planteó Tumini.

Yo voy a ser el garante de que no va a haber un partido hegemónico ni autoritario -respondió Kirchner-. Vamos a construir una alianza plural con otros sectores políticos y sociales.

Tras hacer esa aclaración, en la que insistió bastante, Kirchner prometió que durante los próximos cuatro años tendrán reuniones periódicas con funcionarios de Gobierno. Los contactos serán al menos una vez por mes. El responsable por el Ejecutivo seguirá siendo Parrilli. Kirchner también alentó a los movimientos para que participen activamente en la mayor parte de las políticas sociales. Kirchner les adelantó que en poco tiempo se pondrán en marcha planes específicos para luchar contra el paco (pasta base de cocaína). También habrá iniciativas en materia de tierra, vivienda, juventud y niñez. El ex presidente quiere que los ex piqueteros colaboren en esos temas. “Tenemos que institucionalizar el movimiento social”, fue uno de sus latiguillos.

Al referirse puntualmente al PJ, los dirigentes sociales escucharon una de las definiciones más punzantes de Kirchner. El ex presidente dijo que no creía que el empresario Francisco de Narváez fuera a competir con una lista y que en la nueva conducción no habría lugar para Eduardo Duhalde. Tampoco para Carlos Menem y los hermanos Rodríguez Saá. Luego explicó por qué había decidido esperar a dejar el sillón para iniciar el aggiornamiento del PJ a su imagen y semejanza.

“Es muy difícil ser presidente y al mismo tiempo construir un partido”, aseguró. Tras escucharlo por casi dos horas, sus invitados se fueron con una certeza: que Kirchner será clave en la definición de las candidaturas en 2009 y 2011. “Con él en la presidencia del partido tiene la lapicera asegurada”, comentó a Página/12 uno de los visitantes.

En la reunión hubo algunas bromas. Kirchner le dijo a Tumini que le regalaría un escudito peronista, el dirigente de Libres del Sur (con pasado en el PRT y el Partido Intransigente, quien nunca militó en el peronismo) le contestó que tenía uno en su mesita de luz. Kirchner también dedicó bastante tiempo a hacer un diagnóstico de la situación internacional. Elogió al candidato demócrata estadounidense Barack Obama y comentó que Julio De Vido viajó a Venezuela para ratificar la alianza con Hugo Chávez.

Cuando salieron de la reunión, los cuatro dirigentes se encontraron con el paisaje de un Puerto Madero, en frenético crecimiento. A un costado se veía el Faena Hotel, cubierto de ladrillo a la vista. “Este es el otro país posible, que decía el General”, ironizó Depetri.

Martín Piqué

Se aprobó en general la Ley de Licencia por puntos




Como se preveía , la Legislatura porteña a aprobó –en general- la Ley de Licencia por puntos. La misma comenzará a regir a partir del mes de agosto de este año y le otorgará un total de 20 puntos a cada conductor que se irán descontando con cada infracción que se cometa

La Legislatura porteña aprobó el viernes por la noche -en general- la polémica "Ley de Puntaje o Scoring", que pena las infracciones de tránsito que cometan los conductores porteños con el descuento progresivo de un total de 20 puntos que se otorgan con el registro.

Sobre un total de 53 voto emitidos, 52 legisladores se pronunciaron a favor de la ley y uno, Patricia Walsh de Izquierda Unida (IU), en contra.

Tras la sanción general de la ley los diputados se aprestaban esta noche, en una sesión que comenzó con más de dos horas demora, a debatir cada uno de los artículos y anticiparon fuertes disidencias.

Los bloques de extracción macrista sostienen que la autoridad debe identificar al conductor en todos los casos, salvo cuando el vehículo cruce con el semáforo en rojo, y aplicar la pena sobre su registro.

En tanto, los legisladores kirchneristas y socialistas afirman que esta práctica es inviable y abogan para que la sanción recaiga sobre el dueño del vehículo en infracción: si éste no fue el autor de la falta, explican, que se presente con el real infractor ante el juez y se le resten lo puntos a quien corresponda.

"Esta no es una ley recaudatoria. Lo que queremos es ponerle límite a la cantidad de accidentes que ocurren en la ciudad y al mismo tiempo empezar a ordenar el caótico tránsito porteño", afirmó el presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura porteña, Daniel Amoroso, sobre el inicio de la sesión.

Le siguió en el discurso la legisladora Silvia La Ruffa del Frente para la Victoria (FPV) quien señaló, entre otros puntos, que "no corresponde la obligación de identificar al conductor" para que la norma sea más efectiva y "no entre debilitada".

La nueva ley, que entraría en vigencia en 180 días, establece que todos los conductores reciban 20 puntos iniciales junto al registro de conducir y ante cada falta constatada por las autoridades, se les quitará una cantidad determinada según la gravedad de la infracción cometida.

La falta más grave que pena la norma es "organizar o disputar picadas callejeras", que se castigará con el descuento de los 20 puntos, la quita de la licencia de conducir durante 60 días y la obligación de realizar un curso de educación vial.

El proyecto de ley llegó al recinto parlamentario con el concenso de los bloques mayoritarios prácticamente, en todos sus articulos, y se aprobó en la primera sesión extraordinaria de hoy.

El "scoring" empezaría a regir en agosto: el proyecto prevé un plazo de seis meses entre la promulgación y la entrada en vigor de la ley que incluye 22 infracciones, que serán incluidas en una primera etapa, y otras cuatro que se sumarán un año más tarde.

Según el proyecto original de la norma, finalizado el primer año de implementación se borrarán los puntos perdidos y nuevamente se contará con 20 unidades.

La falta más grave que se penaliza es "participar, organizar o disputar picadas callejeras", hecho que se castiga con el descuento de los 20 puntos, suspensión del conducir durante 60 días y la obligatoriedad de realizar un curso de educación vial.

La negativa a someterse al control de alcoholemia, conducir en estado de ebriedad o bajo efectos de estupefacientes, incumplir obligaciones legales en caso de accidente y exceder la velocidad permitida, restan 10 puntos.

En tanto, habrá un descuento de 5 puntos por circular con elementos para evadir controles antirradar o antifoto, conducir al manipular teléfono celular o auriculares conectados a equipos reproductores de sonido o imágenes en los asientos delanteros.

Otras infracciones por las que se descuentan 5 puntos son no respetar la prioridad de paso en bocacalles o el indicador de "Pare", invadir mano contraria, interferir el paso de una fila de escolares, violar el semáforo y barreras ferroviarias bajas.

Circular con la licencia vencida o sin anteojos en casos estipulados, no tener licencia que habilite para conducir la categoría del vehículo que se trate, no usar cinturón de seguridad, llevar a menores de edad en el asiento delantero, son faltas que restarán 4 puntos.

Misma cantidad de puntos se quitará por girar en lugares prohibidos o en "U", circular marcha atrás en forma indebida, obstruir una vía transversal, no ceder el paso a vehículos de servicios públicos o emergencia, o no respetar la senda peatonal.

Finalmente, habrá un descuento de 2 puntos por "no respetar las indicaciones de la autoridad competente" y "circular sin casco en motocicletas".

Kirchner con los dirigentes sociales.



No todos dicen te quiero

Malestar dentro del PJ por el acuerdo con Lavagna- Varios dirigentes oficialistas se muestran con recelo por el acuerdo con Lavagna. Kirchner ordenó desactivar eventuales reacciones.

¿Qué tienen en común una película de Woody Allen con el ex ministro de Economía Roberto Lavagna? Aparentemente nada, pero si se hiciera una leve adaptación a la comedia musical Todos dicen te quiero la comparación dejaría de ser caprichosa. Sólo es necesario un ajuste. La película imaginaria se llamaría Todos dicen te odio. Y describiría la relación actual entre Lavagna y una parte no menor del oficialismo -exceptuando a Néstor Kirchner y al peronismo bonaerense- tras su hiperpromocionada reconciliación pública con el ex presidente. Sorprendidos por la foto conjunta de Kirchner y Lavagna en Olivos, funcionarios y dirigentes oficialistas estuvieron varios días sin entender nada.

Desde el ministro de Planificación, Julio De Vido, hasta los referentes de los movimientos sociales K se debatieron entre la confusión y el descontento. Kirchner supo que el acuerdo con su ex ministro no caería bien y encargó a Alberto Fernández y Oscar Parrilli que desactivaran eventuales reacciones públicas. Aun previendo malhumores internos, Kirchner eligió tender puentes con una figura de peso que podría competir con el armado de Mauricio Macri en el distrito porteño.

Sólo unos pocos privilegiados tuvieron algún elemento para imaginar lo que pensaba hacer Kirchner. Haciendo honor al mecanismo radial en la toma de decisiones, el ex presidente mantuvo en secreto la negociación con Lavagna y las gestiones del senador José Pampuro. En algunas charlas en su bunker de Puerto Madero, Kirchner apenas alcanzó a anticipar que quería formar un instituto de economistas afines al keynesianismo (en sus propias palabras, que defiendan un modelo de “crecimiento e inclusión social”) para enfrentar a los gurúes ortodoxos. Al principio imaginó a ese instituto dentro de la Fundación Calafate, luego lo vinculó con el nuevo justicialismo que surja tras la normalización y la reafiliación masiva.

Ante sus interlocutores, el ex presidente comentó que quería formar ese think thank con economistas de ideas heterodoxas que pudieran debatir en foros internacionales. Pocos economistas argentinos responden a ese perfil. Y el más conocido fuera de las fronteras es, sin duda, el propio Lavagna. Por otro lado, la recuperación del diálogo con el ex ministro aportaba otros beneficios. Si la crisis económica estadounidense llegara a afectar a la Argentina, Lavagna sería una fuente de consulta natural. Quizá hasta una alternativa de recambio para desembarcar en el Palacio de Hacienda.

Pero la figura del economista tiene también un perfil político, sobre todo tras haber salido tercero en las elecciones presidenciales con más tres millones de votos. En los últimos días, Kirchner llegó a reconocer que Lavagna podría posicionarse en el sistema político como un “contrapeso” de Mauricio Macri con vistas al 2007 o 2011.

Ajenos a todas estas consideraciones, muchos dirigentes del oficialismo reaccionaron con descontento ante el acercamiento a Lavagna. Archienemigo declarado desde los primeros tiempos, De Vido no ocultó su bronca. Incluso hubo quienes lo escucharon hacer catarsis mientras acompañaba al empresario Marcelo Mindlin a entrevistarse con la Presidenta. La escena se produjo el martes a la noche en la Casa Rosada. El titular de Planificación no fue el único que tuvo que hacer un esfuerzo por no hacer público su pensamiento.

También los dirigentes de los movimientos K observaron la negociación como un hecho consumado, sin decir mucho o directamente callando. Fernández y Parrilli se las ingeniaron para contener a los jefes de las cuatro agupaciones con más presencia en el país, el Movimiento Evita, Frente Transversal, Federación de Tierra y Vivienda y Libres del Sur. Con matices, ninguno veía con demasiado entusiasmo la reaparición de Lavagna en la escena K.

El propio Kirchner ofreció sentarse con los dirigentes sociales. La reunión con Emilio Pérsico, Edgardo Depetri, Luis D’Elía y Humberto Tumini tendrá lugar el miércoles 13 de febrero. El lugar todavía no está definido. Podría ser la Quinta de Olivos, también las oficinas de Puerto Madero. En la reunión se hablará de la decisión del ex presidente de aceptar la presidencia del PJ. También sobre la negociación con Lavagna para que ocupe un cargo en la conducción del PJ. Kirchner quiere que el nuevo consejo nacional incorpore caras nuevas que tengan un pasado en el peronismo y que al mismo tiempo supongan un cambio. En ese lugar habría puestos garantizados para Depetri y Pérsico, también para el diputado Juan Carlos Dante Gullo, en los ’70 cara visible de la JP regionales.

La discusión sobre Lavagna seguirá por mucho tiempo. Su retorno a la Quinta de Olivos divide aguas, aunque el ex presidente se está ocupando por atenuar las diferencias. El temor de ciertos sectores del kirchnerismo -y aquí están también los ex Frente Grande- es que el regreso del economista sea un eslabón más de la cadena que parece dejar al kirchnerismo en manos de la estructura tradicional del peronismo.

Por Martín Piqué

La CTA se reunió con Cristina Fernández de Kirchner



Yasky: “El gran problema que tenemos hoy sigue siendo la desigualdad”

Por espacio de tres horas se extendió la reunión entre la Primera Mandataria y el Secretariado Nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina, encabezado por su secretario general Hugo Yasky y los Adjuntos Pablo Micheli y Pedro Wasiejko. A las 22 culminó este encuentro en el que la CTA presentó su demanda por una justa distribución de la riqueza, Personería Gremial y Paritaria Social.

A las 19, la presidenta de la Nación Cristina Fernández, junto a los ministros Alberto Fernández (jefe de Gabinete) y Carlos Tomada (Trabajo) recibió a una nutrida delegación de la CTA en la Sala de Situaciones.

La reunión se extendió por espacio de dos horas y no hubo respuestas claras al reclamo histórico de reconomicmiento legal para una Central que posee 1.200.000 afiliados.

En referencia a los alcances del encuentro, el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, explicó que “en el marco de un diálogo respetuoso, pero con contenido, la Central hizo su planteo, en un proceso de crecimiento económico, para avanzar en políticas distributivas orientadas por el Estado y así se garantice una más justa distribución de la riqueza”.

El dirigente, en diálogo con los periodistas al término de un encuentro que se extendió por espacio de tres horas, dijo: “Hay que transformar el crecimiento de la Argentina en desarrollo económico; el gran problema que tenemos hoy sigue siendo la desigualdad porque el crecimiento se concentra y para contrarrestar esto la CTA realizó propuestas políticas concretas: el funcionamiento con continuidad del Consejo del Salario; una Ley de Primer Empleo Joven; una Ley Nacional de Salud; la recomposición de los ingresos de los sectores desocupados, en el marco de una Paritaria Social que permita discutir en cada barrio, en cada localidad, en cada provincia el acceso a una vida digna”.

Asimismo, Yasky renovó el pedido para que “la CTA sea reconocida legalmente; es decir, obtenga la Personería Gremial. Estamos convencidos de que es necesario resolver este tema”. Sin embargo, “la Presidenta planteó que ese tema está en el Ministerio de Trabajo. Nosotros creemos que el expediente está cerrado; ya debe salir. Además, la OIT (Organización Internacional del Trabajo) respalda plenamente nuestro reclamo”.

En este punto, el secretario Adjunto Pedro Wasiejko manifestó que “no es necesario modificar la Ley de Asociaciones Sindicales” para otorgarle la Personería Gremial a la CTA, “los elementos que hay son suficientes. El Gobierno no ha dicho nada al respecto, siendo el país signatario de los de los tratados internacionales”.

En relación otras temáticas esbozadas a la primera mandataria, el titular de la CTA informó que se pidió la apertura “de espacios de diálogo que permitan resolver la problemática que se vive en el Indec, reactivando la comisión que se había creado, para poder encontrar las soluciones que hagan falta para terminar con esta situación irregular, en la que se ejerce presión sobre los trabajadores, hay gente que intimida, no se reconoce a la Junta Interna”. Y agregó: “Nosotros tenemos la voluntad y la predisposición a tener espacios de interlocución”.

En este punto Pablo Micheli, secretario Adjunto de la Central, afirmó que “pedimos que se dé continuidad a estas reuniones; incluso, que en los ministerios se habrán espacios de diálogo”. Apuntó que “son los grupos económicos los que no quieren la Personería Gremial y son los que atacan a nuestros delegados”. Para lugar expresar que “es una contradicción recibirnos y después no firmar el decreto de nuestro reconocimiento legal”.

El secretario general de la CTA también se refirió a la pretensión oficial y empresarial de ponerle topes a las demandas salariales. “La experiencia en 2006 y 2007 ha demostrado que es inviable la idea de poner techo a la demanda salarial de los trabajadores”, dijo Yasky. “Los trabajadores tienen un termómetro muy eficaz que es el bolsillo, para determinar el nivel de la demanda y los trabajadores siempre lo han hecho con responsabilidad”.

Por último, subrayó que “si en este país hay inflación no es por culpa de los salarios, sino de aquellos empresarios, que a pesar de tener niveles altísimos de rentabilidad, tienen una cultura especulativa”.

ACTA Jueves 7 de febrero de 2008, por Mariano Vazquez *

Asperezas y deudas


Por Mario Wainfeld

El encuentro de la Presidenta con la cúpula de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) fue posterior y bien diferente al que mantuvo con el de la Confederación General del Trabajo (CGT). El orden cronológico es también de preferencias, no sólo legales. Más adelante, se irá dilucidando qué significan otras diferencias mutuas de trato. El cónclave con la CGT fue entre amigable y empalagoso, poblado de alabanzas (y olvidos) mutuos. La reunión de ayer según el Gobierno fue “áspera”, “dura y franca” para la CTA.

El Indec, el “modelo”, la conflictividad docente, el reconocimiento de la personería gremial, la influencia (o no) de presión de grandes grupos económicos sobre decisiones del Gobierno fueron varios de los puntos ríspidos de una discusión que duró casi dos horas (ver nota central).

“No esperábamos que nos otorgaran la personería hoy pero sí un trato mejor”, sinceró el secretario adjunto Pablo Micheli a la salida del encuentro. En la lectura de la CTA lo más positivo fue que se acordaron “canales de interlocución” en líneas generales y en especial respecto del Indec.

La personería gremial, pues, seguirá en el freezer. Todos lo venían sabiendo, pero sigue siendo una mala noticia. “Si no lo hizo Kirchner”... comentan de ambos lados de la larga y áspera mesa tendida ayer a la noche.

— -

Recuerdos del presente: “Presidente, la personería la tiene que reconocer usted, antes de irse. A Cristina le va a quedar menos margen”, le dijo el secretario general Hugo Yasky a Néstor Kirchner un tiempito antes del fin de su mandato, narran testigos irrefutables. Pasadas las elecciones, en la cómoda transición, Kirchner dispondría de margen para aprobar una asignatura pendiente y alisarle la cancha a su sucesora. Kirchner pasó por alto el consejo. Hoy día, sabido era de antemano, la Presidenta tiene menos juego para hacer lo debido.

La negativa a reconocer personería a la CTA es una concesión del Gobierno a uno de sus aliados principales, una ofrenda en el altar de la CGT.

En el Gobierno son mayoría los funcionarios importantes que asumen, en la intimidad, que el fundamento de la negativa es sustancialmente político y que no hay buenos motivos legales para prorrogarla. En soledad, discurre distinto Julio De Vido, un peronista entre clásico y arcaico en su discurso.

Pero, como sucedió tras el diálogo entre Yasky y Kirchner, prima en el oficialismo la idea que signó la reacción de éste: nunca es el momento debido. Cristina Fernández les aseguró a sus visitantes que el tema es puramente legal, que depende de que se decida el longevo expediente que tramita en Trabajo. Todos los contertulios de ayer saben que no es así.

La gobernabilidad del primer tramo de la gestión de Cristina Kirchner depende de cómo se encarrile en los próximos meses la puja distributiva institucionalizada. Los trabajadores argentinos, merced a su tradición sindical y de lucha, tienen conciencia de sus derechos y no se chupan el dedo. Por lo tanto, ningún laburante sindicalizado cree en los índices oficiales y no admitiría que sus dirigentes cerraran una paritaria por menos del doble de aumento de la inflación dibujada por el Indec, para empezar. Para mantener su representatividad y su poder político, los líderes cegetistas deberán hacer equilibrio entre los reclamos de sus bases y los de gobernabilidad que le formula el oficialismo. Para que se esmeren en ese cometido, el Gobierno le concederá muchas cosas, entre ellas el mantenimiento del statu quo en el tema que nos ocupa.

El primer semestre pasará engarzando las convenciones más relevantes y culminando en la convocatoria al Consejo del Salario, una secuencia que inauguró la gestión de Néstor Kirchner y que será reprisada por una administración por ahora muy refractaria a la novedad. Hasta que se cierre ese ciclo, momento que coincidirá, más o menos, con la Asamblea anual de la OIT.

— -

El verano en Ginebra: En junio llegará la Asamblea anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que acumula reclamos contra Argentina por su irregular régimen de asociaciones profesionales, que lo distancia de los “países normales” que los Kirchner suelen ambicionar en sus discursos.

Las reprimendas de la OIT al Gobierno se repetirán y es verosímil que incordien en mayor medida a Cristina (más afecta a intervenir en cónclaves internacionales) que a su esposo. De cualquier manera, señalan funcionarios de Trabajo baqueanos en Ginebra, las observaciones o sanciones no pueden llegar muy lejos. Y enumeran avances de la etapa: la performance de Argentina desde 2003 es más que buena: hay convenciones colectivas (más de mil el año pasado), una tasa de afiliación baja para las marcas locales de hace décadas pero alta comparada con otros países, miles de sindicatos y standards de libertad más parecidos a los del primer mundo que a los de la mayoría de los países emergentes.

Todo indica que el Gobierno apurará ese mal trago, al que ya está habituado, sin novedad en el frente.

— -

Sinrazones: “En el fondo no les conviene”, musitan algunos conocedores oficiales del espinel “la CTA está muy dividida, la bandera de la personería la unifica, es una consigna común. Cuando se concrete, se acentuarán sus tensiones”.

Otros explican el recurrente cajoneo en una seguidilla de enojos del momento, reacciones de la mesa chica ante declaraciones o movilizaciones de la central alternativa o de alguno de sus cuadros.

El primer argumento tiene un tinte paternalista, el segundo confunde un derecho republicano (retaceado a millones de trabajadores, no sólo a sus líderes) con una gracia, supeditada a la discrecionalidad del gobernante.

— -

Transiciones: La reunión de ayer (aún con sus encontronazos), la incorporación de la CTA al directorio del PAMI y al Consejo del Salario, el trato de su dirigencia con el Gobierno por canales formales e informales comprueban que la central alternativa ha tenido reconocimientos y avances con el kirchnerismo. Sus dos gobiernos la tratan mejor que los precedentes pero no cumplen con todas las de la ley, lo que podría justificar la trillada imagen del vaso medio vacío o medio lleno.

Al mismo tiempo, la emergencia del kirchnerismo suscitó al interior de la CTA una crisis identitaria y de pertenencia similar a la acontecida en partidos de centro izquierda u organismos de derechos humanos, muy aquerenciados en la oposición pura y dura desde los 90 y, quizá, desde el ’83. En la CTA conviven oficialistas confesos, opositores convencidos tanto como militantes, cuadros y organizaciones en permanente debate y realineamiento.

Los severos modos de Cristina Kirchner en su encuentro inaugural seguramente azuzarán esas polémicas.

— -

Lo que viene y lo que sigue lejos: “Esta reunión deja como saldo la posibilidad de abrir una serie de canales” y “la presidenta reconoció a la CTA aún en las diferencias que podemos tener de enfoque” fue el saldo más positivo que recuperó Yasky en la propia Casa de Gobierno. La CTA es un interlocutor y tiene una presencia pública, conquista que en alguna medida se fue pactando con este gobierno. Las diferencias son sensibles, aunque las puertas de la Rosada y de Trabajo están abiertas, según se expresó y se graficó ayer.

Claro que la deuda que Kirchner no honró en su mandato sigue pendiente. Y aunque ayer no se haya franqueado del todo, la Presidenta la mantendrá en moratoria, por un plazo que (da la impresión) será muy largo.

Reportaje a Edgardo Depetri



Kirchner, Lavagna y la nueva realidad

- Vamos al grano: Kirchner, el PJ, Lavagna... se ha movido de manera casi brutal el tablero político argentino. Edgardo, como hombre de la CTA, como referente del Frente Transversal y parte de los denominados movimientos sociales.... Bueno, ¿como lees esta nueva realidad política argentina que ha sacudido al país?

En principio, hay que darle un encuadre: donde, como y por qué se produce esta movida por parte del ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner. Es sabido que para muchos analistas políticos, marzo de 2008 era el mes de la hecatombe, el inicio de un levantamiento del 19 y 20 del 2001, el conflicto social, la crisis institucional, donde el gobierno de Cristina iba a ser jaqueado por los mismos grupos económicos, por la inflación, por la pelea salarial, por levantamientos y saqueos en el conurbano bonaerense. Como que iba a ver una crisis de poder, o de vacío de poder institucional. El hombre que venía promoviendo eso, era Eduardo Duhalde, el mismo que venía haciendo reuniones con dirigentes políticos, sociales y económicos de la argentina y grupos del PJ comprmetidos con la represión: y era ese el mensaje de la nueva etapa, el inicio del jaqueo al gobierno nacional. No iba a haber tregua.

-Pero porqué Lavagna, que era un pacto que parecía no se podía realizar, que era un hombre de la derecha...

Kirchner toma la decisión de discutir en el PJ, en primera instancia. Luego, refundar el partido justicialista y para eso se ofrece a ser el presidente del partido justicialista y no está llamando solamente a Lavagna -que tuvo sectores exduhaldistas que lo acompañaron en su campaña a presidente... no sólo a ellos sino que está reconstituyendo el aparato del Partido con otros referentes, incluso sociales, sindicales, partidarios.

Nuestra diferencia con Lavagna fue la famosa frase que los salarios generan inflación. Esto era en función a los intereses que representa. Y nosotros decimos que el modelo de acumulación debe ser distributivo y los salarios de los trabajadores no generan inflación. Por el contrario, son fundamentales para reactivar la economía y distribuir equitativamente el ingreso.

Convocar a Lavagna es una posibilidad que tiene Kirchner y está bien que lo haga, es su rol y es su perspectiva de ir constituyendo una fuerza política que él la expresa. Me parece que tiene que ver también con esta necesidad de tener una estructura, un lugar desde donde convocar a todos.

Bueno. Lavagna es lo que es, el hombre que representa a los grupos económicos, sobre todos sectores productivos de la economía. Y eso es lo que lo diferencia: no es un orgánico al sector financiero, como un Bleger o Machinea. Lavagna expresa los intereses de los grupos vinculados, fundamentalmente a Techint y sectores que tienen grandes inversiones en argentina. Kirchner suma fuerzas para avanzar en la economía, tal como lo planteado por la presidente Cristina Fernández, que ha ratificado un compromiso con la reactivación del aparato productivo nacional, con creación de empleo, con mejorar los ingresos de los trabajadores, con un Estado presente en la economía y con la voluntad de que ese proceso que inició Néstor Kirchner tenga continuidad sobre su mandato.

Reagrupamiento de fuerzas: la derecha

La derecha, es notorio, está agrupando como puede sus fuerzas. Y es notorio que estamos ante un gobierno que tiene enfrentamientos con Estados Unidos. Esto es así y sigue siendo muy fuerte nuestra opción de implementar unidad con Chávez, con Evo Morales, con Lula. Ese objetivo de refundar la patria latinoamericana. No es un camino fácil, siempre lo supimos. Y también en eso está la disputa que se está llevando adelante y se va a profundizar, con respecto a la distribución de la renta nacional. Y vemos todo el esfuerzo que hacen los empresarios que, a través de la inflación, intentan transferir a sus ganancias lo que debería ser ingreso y bienestar para el pueblo.

Entonces tenemos eso: trabajo, mayores salarios en la Argentina y una fuerte opción de los medios de comunicación potenciando a Macri - Macrismo como derecha orgánica- y tratando que se vaya construyendo como una proyecto nacional y también es muy notorio el trabajo que vienen impulsando algunos sectores en reagrupación Macri -Scioli. Esta opción binorma que tiene Scioli, como gobernador de la provincia de Buenos Aires, que si bien ascribe como parte del Kirchnerismo, puede por intereses del poder, expresar un reagrupamiento de los sectores de centro derecha en Argentina.

Entonces me parece que esa es una decisión de Kirchner. Desde nuestro visión, los que son afiliados al partido justicialista y los que creen en ese partido y creen que son lo que tienen que estar discutiendo esa perspectiva, bueno, que lo hagan.

Nosotros, desde el Frente, desde la CTA, desde los movimientos sociales, nosotros vamos a seguir nuestro camino. Hemos enfrentado claramente a Lavagna, seguiremos planteando nuestras diferencias, nosotros seguimos pensando lo mismo. Somos de orígenes diferentes y de miradas diferentes... lo otro, es una visión táctica de Néstor Kirchner pero en el marco de una construcción mucho más amplia que no sólo debe integrar a la discusión de los trabajadores, del pueblo argentino, sino también integrar intereses que está confrontados en términos de clases sociales. Con sus dificultades que tienen que ver con una mirada mucho más abarcativa y que tiene que ver con la reactivación y de un modelo de acumulación del ingreso nacional que debemos discutir y fundamentalmente, discutir sus formas de distribución. De eso no nos bajamos. La distribución de la riqueza es el tema madre.

“...lo más importante es lo que está haciendo nuestro pueblo”

Hay algo que está haciendo Néstor y el gobierno, pero lo no podemos olvidar que lo más importante es lo que está haciendo nuestro pueblo: la militancia popular y las opciones que tenemos de construcción política: en Argentina y con el gobierno de Cristina que es el poder real. Y que no tenemos duda, está cambiando el país, que avanzamos hacia un país mejor: desde como viene bajando la desocupación, la mortalidad infantil, la educación y que hay un avance de los trabajadores sobre los ingresos.

Un gobierno que está convocando a todos los sectores. La CTA ha sido convocada por la presidenta. Y nosotros seguiremos luchando por este nuevo modelo sindical, un nuevo modelo político un nuevo movimiento social y cultural que exprese la visión de las mayorías. En ese sentido hemos venido avanzando...

Volviendo a Néstor. El tiene un lugar muy importante en el nuevo armado nacional. Y es algo que respetamos pero seguiremos proyectando nuestra fuerza como lo venimos haciendo desde nuestra fundación, desde donde parimos este nuevo sueño...

-De cualquier manera, la actitud de Néstor Kirchner produjo en ciertos movimientos sociales, una actitud crítica, de no concordancia, aquello de nada con el PJ.

Bueno. Nosotros no somos comentaristas de la política. Nosotros hacemos política, eso con todas las dificultades que tiene y los desafíos que se tienen. Kirchner puede ser candidato a presidente del PJ porque lo puede ganar. Fue presidente, tenemos el gobierno y Néstor puede ganar la conducción del PJ. Es su acumulación de poder... no un comentar sobre el poder. Es como si yo digo “voy a renunciar al Bando Mundial cuando no soy director del Banco Mundial. Uno no puede hacer política con lo que no es. Y mucho menos puede hacer política con el poder de los otros.

Se hace política con lo que uno es y con el poder que uno tiene. Entonces no es estar a favor o en contra de Néstor. Es su posibilidad, su forma de forjar un entramado político que tiene fuerza como para hacerlo.

Ahora, yo creo que todo esto que hablamos, lo de Kirchner con Lavagna, como presidente del PJ.... Digo, creo que no colisiona con un objetivo estratégico que es construir una fuerza política de la gran mayoría del pueblo argentino y a la vez que sea capaz de ir acompañando decisiones estratégicas que debe asumir el Estado para que, cada vez más, exista un modelo de acumulación con una justa distribución del ingreso. Y en democracia, que es la única posibilidad que tenemos para resolver los problemas económicos y sociales y culturales que tenemos como pueblo.

El Frente Transversal seguirá su rumbo, el rumbo que decidieron todos los compañeros que lo conformamos

¿Sí, qué pasa con el Frente Transversal?

Bueno. Nosotros venimos, mayoritariamente, militando desde el peronismo. Y eso es un sentimiento, un hecho cultural, fue como los definió Cooke “el hecho maldito del país burgués”. Y todavía, después de tantos años de la muerte del General Perón y después de más de 50 años, aquello de las patas en la fuente, todo ese camino recorrido, tanta sangre y sin embargo, todo ese mensaje, toda esa historia, su mística sigue estando presente en millones de argentinos. Y también en muchos de nosotros. Eso no se niega.

Pero... siempre hemos calificado: una cosa es el peronismo otra el PJ. El PJ fue casi una asociación ilícita y en muchos lugares de la argentina. Con excepciones, por supuesto. Y muchos compañeros que mantuvieron en alto las verdades de Perón, de Evita. Y del proyecto estratégico que se planteo en su momento. Nosotros creemos que el PJ en su conjunto fue un instrumento de poder y un instrumento de los enemigos de la clase trabajadora y el pueblo.

Instrumento que usaron para la peor masacre social que tuvimos que soportar como pueblo, fundamentalmente con el menemismo y el duhaldismo.

Por eso nosotros desde hace mucho hemos planteado construir una organización política de nuevo tipo y por eso la CTA, por eso el Frente Transversal, han parido y son parte de una nuevo modelo sindical en nuestro país. Un modelo que recupere la esencia de la representación de los trabajadores y discutir con el Estado y con los empresarios un modelo de país donde los trabajadores tengamos un rol central.

Y hacemos un modelo sindical y no somos la CGT, es otro modelo, que también se proclama parte del partido justicialista y que fueron cómplices de todo el proceso de destrucción del patrimonio nacional. Con excepciones también. No es bueno creerse el dueño de la verdad. Pero nosotros con la CGT no. Con el PJ no. A pesar de esas excepciones que hablamos. No olvidamos que con muchos compañeros de la CGT compartimos lucha y llenamos la Plaza contra el menemismo.

Como lo que venimos diciendo lo sostenemos con hechos y con una conducta. Estamos tratando de construir una perspectiva de nueva coalición política, social y cultural -no haciendo antiperonismo. No nos vamos a sumar a la prédica de los gorilas que invalidaron e invalidan el proyecto del peronismo agarrándose de estos casos de “ilícitos”. Y asumen la muerte del peronismo o la muerte del movimiento nacional y popular, la muerte del hecho cultural y del hecho revolucionario de transformación que significó el peronismo en una etapa de la historia.

Entonces, creo que sí tenemos una pertenencia: el Frente para la Victoria. Y en ese proceso de pertenencia lo que haga Néstor Kirchner nos impacta, nos impactará. Insisto que la decisión de ir por el PJ por el ex presidente, es una opción lógica en su estrategia de poder - en la estrategia del poder de él. Porque tiene la decisión y la posibilidad de poder hacerlo.

“...lo importante es la política. Y la política no es solo un partido, es la construcción de un nuevo modelo sindical, es la incorporación de los movimientos sociales, la opción de ir al territorio con formación de cuadros, con proyecto productivos...”

Nosotros no iremos al partido justicialista. Ahora, si en el Frente Transversal hay compañeros que creen a nivel nacional, o niveles locales o provinciales, que pueden hacer un aporte y lo necesitan en esa construcción,debemos hablarlo y discutir para qué y como eso ayuda a consolidar nuestra politica.

Lo que importa

Lo importante no son los instrumentos, lo importante es la política. Y la política no es solo un partido, es la construcción de un nuevo modelo sindical, es la incorporación de los movimientos sociales, la opción de ir al territorio con formación de cuadros, con proyecto productivos, con programas de salud, con las viviendas, con agua mas trabajo, con las empresas textiles que estamos haciendo, incorporando a los jóvenes, la pelea contra el paco. Esa es la construcción. La construcción y el debate sobre el modelo de país que queremos construir, no solo con trabajadores, con los intelectuales, con los sectores medios, con pequeños empresarios... nuestra perspectivas de integrarnos al gobiernos en áreas donde podamos ayudar en ese sentido.

Y está nuestra mirada sobre América latina, nuestra concepción de la derrota del ALCA y la necesidad de fortalecer vínculos con Chávez, Evo, Con Tabaré o Lula. Y desde ahí construir una perspectiva constructiva que proyecte la creación de empleo... y que estamos encarcelando a los genocidas.

Por eso, la política es una concepción táctica y de un momento. Por eso, volviendo al principio. No podemos ver esto por si nos conviene o no. Hay una movida política y realizada por un hombre que fue presidente de los argentinos y que tiene puesta toda su energía en conformar un proyecto político del que creo, no estamos afuera.

Lo que sigue vigente para nosotros, son los mandatos fundantes que nos dieron origen: vamos a construir un nuevo modelo sindical. No cerramos puertas pero vamos a bregar como lo venimos haciendo por lograr una nueva síntesis política. Y la distribución de la riqueza, es uno de los ejes fundamentales. Como la salud, la educación y el derecho del pueblo a una vida digna. Eso nos sostiene y eso nos impulsa a seguir en la CTA y en el Frente Transversal.

En marzo inauguraría el Complejo Cultural 25 de Mayo



La Señora Corina Cruciani ha sido designada por el Ministro de Cultura del GCBA, como "Directora General de Complejo Cultural 25 de Mayo". Y se prevé que se hará su esperada inauguración en el mes de marzo.

Por Vecinos X el 25 de Mayo

La Directora informó a "Vecinos por el 25 de Mayo", que durante la última semana de enero o la primera semana de febrero, la empresa constructora, Caputo S.A., entregará al Gobierno de la Ciudad la obra terminada.

Durante el mes de febrero los técnicos asignados del GCBA se interiorizarán en el uso de la infraestructura del Complejo Cultural.
Está prevista la inauguración para el mes de marzo.

CONTACTOS

SUBCOMISIONES DE TRABAJO de "Vecinos por el 25 de Mayo"

- Subcomisión de Música: Carlos Salatino - 4523-3070;carlosdsalatino@yahoo.com
- Subcomisión de Artes Visuales: Jorge Mercado - 4521-7676; mercjorge@gmail.com
- Subcomisión de Teatro: Dina Poleff - 4553-6986;
- Subcomisión de Difusión Comunitaria - Mónica Dittmar - 4543-7142; monditt@arnet.com.ar

3er. CICLO DE CINE DE VERANO

Por tercer año consecutivo, "Vecinos por el 25 de Mayo", continuamos con la muy positiva experiencia de los dos anteriores Ciclos de Cine de Verano. Nuevamente lo realizamos al aire libre, frente al Complejo, porque todavía no estaba el Final de Obra.

Hubiera sido nuestro deseo que después de la "Apertura de puertas", realizada el 21 de noviembre de 2007, este ciclo lo hubiésemos realizado dentro de nuestro querido "Complejo Cultural 25 de Mayo". Lamentablemente, hasta la fecha de las proyecciones, la empresa constructora Caputo S.A. no había finalizado la obra, y seguía a cargo de los trabajos.

La directora designada recientemente por la nueva administración del GCBA, Sra. Corina Cruciani ha informado sobre la fecha prevista de entrega al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en los primeros días de febrero. Asimismo tenemos agendada una reunión de trabajo para el lunes 4 de febrero en el Complejo Cultural para su puesta integral en marcha a mediados de marzo, comentario que nos hiciera antes de partir para participar en un festival de teatro en Méjico.

Este año "Vecinos por el 25 de Mayo", pudimos realizar solamente dos proyecciones los dos últimos sábados de enero, dado que se retrasaron los permisos porque no había personal asignado por el nuevo gobierno para dichas tareas.

Fue necesario presentar una nota firmada y vuelta a firmar a Dirección de Transito del GCBA, con pedido de corte de calle a la Policía Federal (Secc.39ª), notificación del CGPC Nº12, al Área de Descentralización para la provisión de sillas y diferentes gestiones que logramos superar.

Además de la poca voluntad de la empresa constructora en facilitar algunos medios, no contamos con el apoyo del Ministerio de Cultura para sostener la actividad, ni la colaboración del Cine Móvil del INCAA como en años anteriores.

Debimos alquilar un "cañón" para proyectar el día sábado 19. A la siguiente función el CGPC Nº 12 nos cedió su proyector, además de la pantalla, contando con la colaboración del personal del Área de Cultura a cargo de Carolina Passalacqua.

No se pudo bajar la intensidad del alumbrado público a pesar de haber hecho el pedido al GCBA y algunos comerciantes no se hicieron eco de la propuesta y la pantalla de 2 mts x 2 mts. tampoco ayudo.

De todas maneras el gran atractivo fueron los números vivos propuestos espontáneamente con muchas ganas de participar como Paloma, una vecinita campeona de gimnasia aeróbica, Dina nos hizo cantar con su Chichipio, también nos emocionó el canto y la música popular de Marìa Paz, una vecina viajera y Mauri, un clown con sus malabares.

Es de destacar la participación activa de cientos de vecinos preocupados por la apertura del Complejo colaborando con "Vecinos por el 25 de Mayo" para lograr llevar a cabo el ciclo. Agradecemos el apoyo constante y efectivo que garantizará el funcionamiento, la puesta en marcha y afianzará el proyecto cultural de todos los vecinos

CONTACTOS

Envíe su dirección de correo electrónico a lavozdel25@gmail.com, y lo incorporaremos a nuestra cadena de mails para recibir información actualizada.

Asalto a la modernidad


Por Horacio Verbitsky -

Embajda vacante y disolución del obispado militar Como resultado de la decisión vaticana de negar el acuerdo al divorciado embajador Iribarne, la sede en el Vaticano será atendida durante los próximos cuatro años por el encargado de negocios. El Congreso tratará la disolución del obispado castrense, creado por decreto. El rechazo al ex ministro es un denuesto al 27 por ciento de los argentinos adultos que conviven con su pareja fuera del matrimonio.

La embajada argentina ante el Vaticano quedará vacante durante cuatro años y una ley del Congreso dispondrá la disolución del Obispado castrense. Al mismo tiempo, el gobierno nacional intentará mantener relaciones de mutuo respeto con el Episcopado argentino, que no participó en la decisión vaticana de rehusar el plácet al designado embajador Alberto Juan Bautista Iribarne, amigo personal de uno de los obispos más influyentes del país e hijo de un piadoso oficial del Ejército.

El pequeño estado de 821 habitantes surgido del acuerdo de Letrán que Pío XI y Benito Mussolini firmaron en 1929 ha hecho saber que no lo aceptará porque antes de unir su vida a la de María Belén Trigo, hace nueve años, se divorció de Inés Urdapilleta, quien ha explicado en vano qué buen padre es su exposo. Los obispos locales tampoco tuvieron intervención en la crisis que se desarrolló desde febrero de 2005, cuando el ex obispo castrense Antonio Baseotto sugirió resolver las diferencias con la política sanitaria de Ginés González García arrojándolo al mar con una piedra de molino al cuello.

El rechazo vaticano a Iribarne y sus previsibles consecuencias facilitarán la posición beligerante contra el gobierno del presidente de la Iglesia argentina, Jorge Bergoglio, y harán más arduo el empeño de los obispos dialoguistas, como los otros miembros de la Comisión Ejecutiva, Agustín Radrizzani y Sergio Fenoy, y el responsable político del Episcopado, Alcides Casaretto, quienes no ven la conveniencia ni la inevitabilidad de una ruptura, en especial a partir de las reiteradas señales de buena voluntad emitidas por la presidente CFK.

Cada cual atiende su juego

El Vaticano hizo saber desde el primer momento que Iribarne no pasaría con facilidad. Esto desconcertó al gobierno nacional, que había pensado la designación de un ministro de Néstor Kirchner como un gesto de distensión. Otras señales similares fueron la audiencia a solas en la que Kirchner y la entonces presidente electa Cristina Fernández recibieron en noviembre al secretario de Estado Tarcisio Bertone, y el encuentro de Cristina en la segunda semana de su gobierno con la conducción del Episcopado argentino. Luego de obsequiar a Bertone con una imagen de la Virgen de Luján, los Kirchner le comunicaron la invitación argentino-chilena para que el Papa asistiera a los actos al cumplirse un cuarto de siglo de la solución del conflicto limítrofe por las islas sobre el canal Beagle. Bergoglio debió pedir la audiencia en contra de su voluntad, por decisión de la mayoría de los 22 miembros de la Comisión Permanente. CFK la concedió de inmediato pero Bergoglio volvió a tomar distancia el 31 de diciembre, con una sagacidad que también muestra la amplitud de sus principios.

El Arzobispo porteño se reunió en la Plaza de Mayo con los militantes de los partidos PTS, PCR, PO MST y MAS, que se disputan la conducción de la lucha iniciada en noviembre por la reincorporación de 85 despedidos del casino flotante. Además les permite sostener sus carteles colgantes en las columnas de la Catedral. Esta actitud excepcional en un antimarxista inflexible y sin actividad conocida de apoyo a trabajadores en problemas, responde a la participación en el paquete accionario del casino de Cristóbal López.

Primo político del ex gobernador patagónico Sergio Acevedo, López comenzó su actividad como empresario del juego en Santa Cruz durante la gobernación de Kirchner. En la última semana de su presidencia, Kirchner prorrogó por quince años la concesión que el senador Eduardo Duhalde firmó durante su desempeño interino en el Poder Ejecutivo, por la que López explota 3.000 máquinas tragamonedas en el hipódromo de Palermo y lo autorizó a colocar otras 1.500. También es llamativa la saturación de policías y prefectos y el rigor con que persiguen y golpean a los manifestantes. La elección de este blanco no genera dificultades a Bergoglio dentro del Episcopado, ya que fue Casaretto quien frustró el proyecto del ex gobernador bonaerense Felipe Solá de permitir la instalación de las máquinas de López en el hipódromo de San Isidro.

Bergoglio también estimuló la rotunda posición de Elisa Carrió, quien dijo que “Kirchner es Cristóbal López”, que el problema del casino “prueba la corrupción de Néstor y Cristina Kirchner”, que el juego es la mejor manera de lavar dinero y que el gobierno manipulará a algún juez para garantizar la impunidad. Hasta 1965, la Iglesia financió sus actividades mediante la explotación de juegos de azar como los que administra López. Pero ese año la asamblea plenaria del Episcopado renunció a ese sistema recaudatorio a raíz de planteos críticos de los obispos Jerónimo Podestá y Alberto Devoto.

Alternativas

Cuando el Senado prestó el acuerdo para la designación de Iribarne, el nuncio Adriano Bernardini indagó a distintos funcionarios de Ceremonial y de la Secretaría de Culto acerca de la vida privada del embajador. Le dio pie para ello la insólita omisión del estado civil en el curriculum vitae del funcionario. El nuncio se interesó una vez por la situación matrimonial de Iribarne y otra por sus convicciones. “¿Está casado, es católico?”, preguntó.

Cuando se fue insinuando la posibilidad del rechazo, la presidente CFK analizó dos alternativas: dejar la embajada en manos del encargado de negocios Hugo Gobbi, un heredo-diplomático designado allí a solicitud del ex presidente Raúl Alfonsín, o escoger un nuevo candidato y someterlo al escrutinio de Benedicto XVI y sus dicasterios romanos. La primera opción era la más simple: la embajada ante el Vaticano sólo tiene funciones protocolares, dado que el pilar de la relación bilateral es el nuncio apostólico en el país. Un obstáculo de la segunda era la reducción del universo de alternativas: cuatro millones de ciudadanos conviven como Iribarne con una persona fuera del matrimonio. Según el censo de 2001, 14,5 millones de los habitantes mayores de 14 años viven en pareja pero sólo 10,6 millones están casados.

Es decir que el 27 por ciento de la población adulta de la Argentina entra en la categoría de indeseable para la sede apostólica. Esto ayuda a comprender lo que está en juego en este episodio: el rechazo a Iribarne es una impugnación confesional a los estilos de vida que con libertad eligen los ciudadanos argentino. Ningún gobierno que se respete puede aceptar semejante anatema, menos uno como el de CFK cuyas propuestas reformas a la ley del registro de las personas procuran democratizar la vida cotidiana con independencia del sexo o el estado civil. Un infradotado con micrófono acusó al gobierno, con un extraordinario parangón: ¡el envío de un divorciado a Roma equivaldría al de un nazi a Israel!

Plan canje

Para evitar malentendidos, el gobierno hizo saber que no habría una segunda nominación. El mismo mensaje fue transmitido en Roma y en Buenos Aires, por el embajador saliente, Carlos Custer, al sustituto de la Secretaría de Estado vaticana para las relaciones generales, Fernando Filoni, y por el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, al nuncio Bernardini. Ambos prelados plantearon en el alambicado lenguaje de las insinuaciones que el plácet a Iribarne no era imposible y exploraron dos hipótesis: que el embajador aceptara la exclusión de su mujer de cualquier actividad ceremonial, al estilo de lo que el Vaticano le impuso a la esposa del ex presidente mexicano Vicente Fox durante una visita al Papa, y que el gobierno negociara un avenimiento en la situación del Obispado castrense.

Ambas propuestas fueron declinadas, una por Iribarne, quien no estaba dispuesto a aceptar tal iniquidad, y otra por el gobierno: una situación no podía condicionarse a la otra y la designación de Iribarne tenía el propósito de desatar aquel nudo porque, a diferencia de Custer que es un hombre de la Iglesia, el ex ministro responde al gobierno que integró.

De Lafitte a Baseotto

El vicariato castrense fue creado en 1957 por un decreto de los dictadores Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Francisco Rojas y convertido en obispado castrense en 1992 por un decreto de Carlos Menem. Esos decretos oficializaron sendos acuerdos negociados con la Santa Sede, durante los reinados de Pío XII y Juan Pablo II. El Congreso nunca los ratificó, por lo que conserva plena virtud su facultad (en el artículo 64 de la Constitución de 1853, 68 de la de 1949 y 75 de la vigente) de “aprobar o desechar” los “concordatos con la Silla Apostólica” o “la Santa Sede”, según la variable terminología de un único texto.

Por imposición de Aramburu y Rojas el primer titular del vicariato castrense fue el arzobispo de Córdoba Fermín Emilio Lafitte, organizador de los comandos civiles que actuaron en el golpe militar que en 1955 depuso al presidente Juan Perón. Pío XII remitió a Lafitte una oración para que la rezaran los militares argentinos, a quienes definía como soldados cristianos. “Bajo las banderas de una nación de historial limpio y de íntegra tradición católica velamos a fin de que no sea alterado el imperio de la ley y de la justicia, y aseguramos el orden y la paz que son indispensables para que la Patria viva tranquila”, decía. El pontífice convalidaba así el rol policial asumido en forma extrema con los fusilamientos de junio de 1956.

En las dos décadas siguientes ese desvío de su misión devastaría a las Fuerzas Armadas y, a través de ellas, a la Nación argentina. Los sucesores de Lafitte entre 1959 y 1981, Antonio Caggiano y Adolfo Tortolo, fueron al mismo tiempo presidentes de la Conferencia Episcopal y tuvieron una importancia decisiva en la diseminación entre los oficiales de las Fuerzas Armadas de la doctrina de la seguridad nacional, en su vertiente francesa de guerra contrarrevolucionaria, que se aplicó con trágicos resultados a partir de 1976. En 2002, a pedido del senador Duhalde, el Vaticano designó como obispo castrense a Antonio Baseotto, quien visitó la Corte Suprema de Justicia para reclamar a sus integrantes que cerraran los juicios por violaciones a los derechos humanos.

En febrero de 2005, a raíz de la carta de Baseotto a GGG, el Poder Ejecutivo solicitó al Vaticano que designara a otro obispo castrense. Ante la negativa, Kirchner firmó el decreto de cesantía como secretario de Estado, en el que sostuvo que esa metáfora evocaba los vuelos de la muerte. Baseotto respondió en forma provocativa que no le constaba que hubieran existido esos vuelos durante “la famosa dictadura”, pese a que su secretario en el obispado era el capitán de fragata Alberto Angel Zanchetta, quien como capellán de la ESMA silenciaba con parábolas bíblicas sobre la separación de la cizaña del trigo el escrúpulo de los marinos que regresaban de la macabra faena.

El blooper de Bernardini

El tratado vigente establece que el cargo es provisto por el Papa, con acuerdo del Presidente, pero nada dice sobre mecanismos de remoción. Mientras el gobierno nacional entendió que quien daba el acuerdo también podía retirarlo, el Vaticano sostuvo que la remoción de un obispo no competía al poder temporal. Este sofisma pasó por alto que Kirchner no cuestionó el carácter episcopal de Baseotto, sino su actuación al frente de la diócesis personal de los militares.

El empecinamiento vaticano por mantener a Baseotto durante dos largos años, hasta que llegara a la edad fijada para la jubilación eclesiástica, reabrió el mal cerrado capítulo de la conducta de la jerarquía católica durante los años del terrorismo de Estado, con gran fastidio del Episcopado que hubiera preferido que se olvidara. El 18 de noviembre pasado L’Osservatore Romano publicó un reportaje al cardenal Bertone, quien al regresar de la Argentina dijo que los medios deberían ocuparse menos de los actos de la Iglesia en el período de los gobiernos militares y más de la epopeya misionera.

Para el secretario de Estado, la denuncia de las violaciones a los derechos humanos y a las normas de la democracia es legítima, pero más importante y formativo es dar espacio a un bosque que crece que a un árbol que cae, aunque haga más ruido. Concluyó que no sólo los “llamados gobiernos militares” faltan a la democracia, porque también otros elegidos por el voto popular “se transforman en verdaderas dictaduras”, lesivas de los derechos de “los cuerpos intermedios, que son el humus de la democracia”.

Benedicto XVI aceptó la renuncia de Baseotto y propuso para sucederlo una terna integrada por los obispos de Chascomús, Carlos Malfa, de Avellaneda-Lanús, Rubén Frassia y de Rafaela, Carlos Franzini. El gobierno no objetó a ninguno de los tres y el Vaticano escogió entonces a Malfa. La comunicación formulada por el nuncio Bernardini muestra en qué manos inhábiles ha quedado la relación de su gobierno con la Argentina: decía que Benedicto XVI había “designado” a Malfa, cuando el convenio vigente establece que antes de designar al obispo castrense el Papa debe solicitar el “previo acuerdo” del presidente de la República.

Para borrar las huellas de su gaffe, el nuncio pidió al Poder Ejecutivo que le devolviera la nota y la reemplazó por otra en la que solicitó el acuerdo presidencial para la designación. El Poder Ejecutivo tuvo la discreción de no ventilar el mal paso del nuncio, descalificatorio para un miembro de la más antigua burocracia del mundo, pero le aclaró que necesitaba tiempo para decidir y que el silencio no podría interpretarse como asentimiento tácito.

La disolución

En marzo del año pasado la senadora frentevictoriana Adriana Bortolozzi, esposa del ex gobernador de Formosa Floro Bogado, presentó un proyecto de ley que denuncia el tratado de 1957 y sus enmiendas de 1992 y dispone el cese en sus funciones el obispo castrense, sus capellanes, los sacerdotes militares de las tres Fuerzas Armadas y de las fuerzas de seguridad. Los miembros de las fuerzas armadas y de seguridad gozarán de libertad para profesar su religión y no podrán ser obligados a participar de ceremonias litúrgicas en actos oficiales, tal como ocurre en el vecino Uruguay desde hace un siglo.

En agosto de 2007, Bernardini agradeció por escrito al gobierno “el no avance” del proyecto y sostuvo que la anulación unilateral de un acuerdo bilateral regido por las normas del derecho internacional “no sería de interés de ninguna de las partes”. En su lugar propuso buscar una solución amistosa, compatible con el derecho a la libertad religiosa y “pleno respeto a la laicidad del Estado y a la libertad de culto de cuantos en las Fuerzas Armadas no pertenecen a la Iglesia Católica”. Citó en la nota un discurso sobre la estabilidad del orden jurídico, pronunciado por CFK durante la campaña electoral.

El gobierno tomó en cuenta este ofrecimiento, pero cuando comunicó que estaba dispuesto a formar una comisión que estudiara los pasos a seguir para la conclusión del acuerdo, el Vaticano hizo saber que estaba dispuesto a admitir una estructura mínima e incluso la designación de capellanes de otras confesiones, pero no la disolución del obispado. Esta suma de rechazos cierra los caminos para la solución consensual. Que los miembros de las fuerzas armadas y de seguridad practiquen el culto de su preferencia en los templos próximos a sus domicilios, como los escribanos, las manicuras y los cartoneros, es coherente con las propuestas del gobierno de integración castrense, demoliendo lo que queda de los muros que aíslan a ese micromundo del resto de la sociedad.

Madres tomó posesión de la ESMA



“Están aquí más vivos que nunca”

Con Hebe de Bonafini a la cabeza, la Asociación Madres de Plaza de Mayo empezó a transformar ayer el ex Liceo Naval en un “lugar de vida”. El inmenso predio de la ex Escuela de Mecánica de la Armada se va convirtiendo así en el Espacio de la Memoria. El 30 de abril será inaugurado el Centro Cultural Nuestros Hijos.

“Vivan nuestros hijos desaparecidos, viva la vida, le ganamos a la muerte”, dijo emocionada la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. El lugar se llenó de aplausos. Así terminó ayer el “desembarco” de las Madres en el ex Liceo Naval de la Escuela de Mecánica de la Armada, donde funcionará desde el 30 de abril el Centro Cultural Nuestros Hijos, que dirigirá la cantante Teresa Parodi.

Soles y flores de todos colores le “dieron vida” a las paredes ocres de lo que fue hasta hace poco un instituto de formación de la Marina y parte del centro clandestino de detención por el que pasaron cerca de 5 mil desaparecidos.

Un camino sembrado de flores de papel con pañuelos blancos pegados en el centro guiaba a la gente por los doscientos metros que unen la entrada del futuro centro cultural con el portón de entrada a la ESMA por Avenida del Libertador. Las Madres, con Bonafini a la cabeza, llegaron caminando y entraron de a dos al ex liceo donde se montó un pequeño escenario.

“Vamos a pintar la vida compañeros”, invitó la presidenta de Madres mientras se escuchaba a coro: “Madres de la plaza, el pueblo las abraza”. Vasitos de plástico con temperas de colores, pinceles y hasta las manos sirvieron para decorar con banderas argentinas, corazones, flores, soles, estrellas y frases el hall central del lugar. “Podrán cortar las flores pero nunca detendrán la primavera”, se repetía entre las cuatro paredes.

Más temprano, Bonafini se había reunido con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, para agradecerle la apertura del predio a la sociedad civil (ver aparte). Así comenzó su discurso la presidenta de Madres, reconociéndole a Néstor Kirchner “la reivindicación de nuestros hijos revolucionarios”.

El proceso de traspaso de todo el predio comenzó el 24 de marzo de 2004, cuando el gobierno nacional anunció que allí funcionaría el Espacio de la Memoria. Desde entonces, este es el primer proyecto que se pone en marcha. En noviembre pasado, a días del cambio de mando el matrimonio presidencial encabezó el acto en el que se firmó el acta acuerdo entre los gobiernos.

El predio de 17 hectáreas y 34 edificios será administrado en conjunto por el Estado nacional, la ciudad de Buenos Aires y entidades sociales y de derechos humanos, entre ellas Madres, Abuelas y los sobrevivientes de la ESMA.

“Iremos diseñando para que esto no sea un mosaico de cosas dispersas sino un proyecto integral”, le explicó el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, a Página/12. Acompañando a las Madres también estaba Judith Said, la coordinadora del Ente Tripartito del proyecto en la ESMA.

Estuvieron presentes el director del Archivo de la Memoria, Ramón Torres Molina, y el del futuro director del Centro Cultural Haroldo Conti, Eduardo Jozami. Ambos funcionarán en otros dos edificios de la ESMA.

Después de recorrer las paredes pintando, las Madres se acercaron al escenario y escucharon a la directora del centro cultural. Parodi, con borrador en mano para no olvidarse de nada en medio de “tantas emociones”, comenzó por explicar su objetivo al frente del proyecto: “Estoy aquí porque he aceptado este enorme desafío de cambiar odio por amor, llanto por alegría, muerte por vida”.

Como un poema, se imaginó las actividades que se desarrollarán: “Cantaremos canciones dentro de estos muros, hablaremos de poesía, seremos maestros, alumnos, alfareros, músicos, actores, artesanos, poetas, titiriteros, honestos soñadores, esperanzados habitantes de un mundo mejor, en el que creemos porque creemos en nosotros mismos”.

Aunque no hace mucho el edificio era utilizado por los militares, en los casi tres meses que restan hasta la apertura queda por verificar el funcionamiento de todos los servicios y el acondicionamiento de la estructura edilicia. Más adelante esperan lograr editar una publicación para “llegar a todos lados y que la gente sepa lo que se hace en el centro”.

Entre cientos de personas que participaron del “desembarco” de las Madres había representantes de la Hotel Bauen, recuperado por sus trabajadores y obreros de los planes de construcción de viviendas en las villas. También estaba la ex ministra de Economía y actual coordinadora general de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Felisa Miceli, y el diputado porteño, Juan Cabandié, nacido en la ESMA durante la dictadura y recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo.

El consideró que es necesario “resignificar el dolor con una propuesta de vida que abarque la generación actual y las venideras”. Sin embargo, desde otros organismos plantean que no se debería modificar el lugar para que funcione como un museo donde se muestre el horror del terrorismo de estado.

Lejos quedó el recuerdo de un decreto firmado en 1998 por el entonces presidente Carlos Menem, en el que ordenaba la demolición de los edificios del centro clandestino para crear “un espacio verde de uso público y el lugar de emplazamiento de un símbolo de la unión nacional”. Otro de los fallidos proyectos para la ESMA, fue la creación de “un polo educativo militar”, que incluía una escuela de guerra del Ejército y la Fuerza Aérea.

Esa idea había sido analizada en el 2000 por el entonces ministro de Defensa, Ricardo López Murphy, durante el gobierno de la Alianza.

“¡Los quemaron vivos y no pudieron, los tiraron al río vivos y no pudieron, los enterraron abajo de las autopistas y no pudieron! ¡Nuestros hijos no son huesos, son vida que nace siempre como semilla en cada uno de ustedes!”, concluyó Bonafini.

Informe: Sebastián Abrevaya.