Modelos: Entre la confrontación y el acuerdo



Por Horacio Verbitsky

Mientras el gobierno nacional intenta definir un modelo de acuerdo para el desarrollo, la administración porteña emprende una vía de confrontación. CFK, Moyano, la CTA, las cámaras patronales y las posibilidades del acuerdo social. La legitimidad electoral de Macri y los preceptos constitucionales que desde hace medio siglo protegen al empleo público del despido arbitrario. Fallos judiciales que protegen la dignidad del trabajo y la libertad sindical.

Cristina Kirchner y Hugo Moyano. Quienes tienen diálogo con una y otro saben que la disposición recíproca es favorable. Ni amor ni espanto, sólo mutua conveniencia.

La reunión que el martes tendrá la presidente CFK con el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, será sólo la representación pública del ensayo general que ambos realizaron el fin de semana último, sin anuncio previo ni informe posterior. Allí se disiparon los malos entendidos que nutrieron versiones sobre ánimos belicosos. En poco menos de un mes y medio del nuevo gobierno, ambas partes delimitaron territorios y mostraron su respectiva capacidad de daño, que nadie quiere llevar de la exhibición al acto.

Quienes tienen diálogo con una y otro saben que la disposición recíproca es favorable. Ni amor ni espanto, sólo mutua conveniencia; la JP y la JSP descansan en paz. El modelo de acuerdo que la presidente propuso al asumir se contrapone con el de confrontación que desde el gobierno de la Ciudad autónoma de Buenos Aires propone el hombre de negocios con el Estado Maurizio Macri, quien ya ha comenzado a chocar con la realidad social y con las instituciones, que ponen límite a sus deseos imperativos. Letra para la melodía

En diciembre Moyano mantuvo una discreta reunión con el sector patronal de los camioneros, nucleado en la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, Fadeeac, en busca de dotar de letra a la melodía del acuerdo social. El gobierno sólo ha adelantado sus grandes líneas generales. En condiciones internacionales que recuerdan a las que permitieron medio siglo de crecimiento espectacular entre 1880 y 1930 pero que son incluso más favorables, la concertación propuesta girará sobre acuerdos sectoriales.

La novedosa estabilidad previsible debería permitir un trabajo fino sobre las cadenas productivas, capitalizando las ventajas ostensibles del país, cuya relación con las grandes potencias asiáticas es mucho más horizontal y promisoria de lo que fuera el trato con Gran Bretaña hace un siglo. Pero ello requerirá mejorar también la eficiencia de la gestión en las dos alas del gobierno nacional. Demasiadas decisiones se demoran en el cuello de botella de los dos superministerios que ocupan Alberto Fernández y Julio De Vido, que concentran más de lo que pueden manejar. Una misma obra puede anunciarse varias veces, pero eso no apresura su terminación y más bien refleja su retraso.

Metas bi o trianuales

En aquel encuentro empresarios y sindicalistas analizaron posibles metas a 2 o 3 años, que incluirían la sanción de un Estatuto que reglamente la actividad de los camioneros. De mayor jerarquía que el Convenio Colectivo de Trabajo, el Estatuto podría comprender cláusulas de estabilidad en el empleo e indemnizaciones especiales por despido, como las que protegen el trabajo de los periodistas. Lo que se estipule en esa mesa podría extenderse luego a los demás gremios y cámaras patronales del transporte, incluyendo el de pasajeros. Las conversaciones también exploraron la posibilidad de incluir a las fábricas de vehículos, con la hipótesis de producir camiones Mercedes Benz a bajo costo, dada la necesidad de renovación que se estima en unas 80.000 unidades.

En cambio no resulta viable una negociación salarial a ese mismo plazo, consecuencia de la incertidumbre que sembró la política de tierra arrasada en el INDEC, donde el cambio de gobierno no ha traído alivio. La rotura deliberada del instrumento de medición no sólo degrada la calidad institucional, también tiene consecuencias económicas, sociales y políticas de largo plazo. La manipulación que comenzó por un indicador se fue extendiendo luego a otros. Esta devaluación de la palabra oficial también deteriora el rol de arbitraje estatal, situación que sólo puede beneficiar a los más fuertes.

En torno del 20

Según el consultor Ernesto Kritz, de la Sociedad de Estudios Laborales, que encuestó a 128 compañías líderes que emplean 184.000 personas dentro de convenio, ni patrones ni trabajadores “reconocen el IPC como base de cálculo para el ajuste salarial”. Por esa razón, en un mercado de trabajo formal cercano al pleno empleo, las empresas han ido corrigiendo al alza sus previsiones salariales y estiman un promedio de aumento en torno del 20 por ciento. Ante “otro año de alto crecimiento de los ingresos nominales de los asalariados de convenio resta ver como evolucionarán los ingresos reales”. Con tan cauta frase, Kritz alude a la capacidad de las grandes empresas en mercados oligopolizados para defender por medio de la inflación su sabrosa parte del ingreso.

A mediados de año Moyano debe revalidar su cargo en la CGT. Una lectura generalizada señala que el gobierno apoya su continuidad porque le garantiza que no habrá una puja salarial salvaje. A cambio recibiría prebendas y la permisividad oficial para el despliegue de su sindicato sobre otros trabajadores que realizan su actividad sobre ruedas.

El conflicto más evidente, pero no el único, es el que enfrenta a los camioneros con la Federación de Empleados de Comercio y Servicios, de Armando Cavalieri, por el encuadramiento de los trabajadores de logística en supermercados. En los últimos años Moyano logró el trasvasamiento de unos 5000 trabajadores a sus filas. Pero esto incrementó en forma significativa los ingresos de esos trabajadores, moderó su jornada laboral, les aseguró la elección de delegados y un cambio favorable en las demás condiciones de trabajo.

El sindicalismo empresario

Cavalieri integra con el gastronómico Luis Barrionuevo, el paramédico Carlos West, el ferroviario José Pedraza y el electricista Oscar Lescano el núcleo del sindicalismo empresario conocido como Los Gordos.

Ellos fueron el ariete que Menem utilizó en 1989 para vencer las resistencias sindicales a las políticas privatistas y desreguladoras. La creación de un sindicalismo empresario había sido recomendada por la central estadounidense AFL-CIO como medio de atenuar la reacción de los trabajadores contra “los ajustes necesarios” y desarmar “prevenciones nacionalistas”. Las autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial analizaron en Washington con sindicalistas “La dimensión social de la reestructuración económica”.

Allí, el subgerente del BID Richard Fletcher rindió homenaje a Lescano y encomió el ajuste latinoamericano a la globalización mundial del capital, que definió como un “proceso inigualable”. La Federación de Trabajadores de Luz y Fuerza y los petroleros fueron los primeros en adoptar esa política, con la que sus dirigentes hicieron grandes negocios mientras se empobrecían sus afiliados. La idea de que este sector podría ser más combativo que la actual conducción cegetista, sólo puede repetirse contando con la ignorancia o el desinterés del receptor.

Néctar para la libertad sindical

En desacuerdo con aquellas decisiones el Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata decidió desvincularse de la Federación nacional (Fatlyf) y se afilió a la CTA, donde formó la Federación de Trabajadores de la Energía (FeTERA). En represalia, la Federación de Lescano dejó de transferirle las contribuciones patronales destinadas a Turismo, Cultura, Vivienda y Educación establecidas en el Convenio Colectivo de Trabajo. Hace dos meses el juez Alberto Vidal ordenó la entrega al sindicato marplatense de 7,7 millones de pesos por el periodo 1995-2001, aduciendo que la Federación es la recaudadora pero no la propietaria de las contribuciones patronales.

El fallo en favor de la libertad sindical reconoce que un sindicato de primer grado readquiere su autonomía plena si en forma orgánica decide no pertenecer más a una entidad de segundo grado o Federación. Los aportes son un salario indirecto y sus beneficiarios directos todos los trabajadores, ya sean afiliados o no.

Otros fallos en la misma dirección firmó en diciembre la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Néctar Quispe Quispe fue despedida cuando inició los trámites para obtener la representación propia y de sus compañeros en el taller de Bajo Flores de la Compañía Argentina de la Indumentaria. Los jueces Oscar Zas y Julio César Simón, con la disidencia de María Cristina García Margalejo aplicaron a este caso laboral la ley anti-discriminatoria, que invierte la carga de la prueba, y declararon nulo el despido porque la empresa no probó en forma convincente que tuviera otro motivo que la discriminación contra la actividad sindical.

De este modo la justicia extendió el concepto de “actividad sindical”, protegida por ley, a cualquier ejercicio relacionado con la defensa de derechos laborales, aunque no se desarrolle en un sindicato establecido, del cual el activista sea afiliado o representante. Esto abre la puerta a la creación de nuevas listas opositoras e inclusive de nuevos sindicatos sin riesgo de represalias.

El mismo tribunal, esta vez por unanimidad, aceptó que la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), perteneciente a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), eligiera delegados en el municipio mendocino de Godoy Cruz. La Municipalidad se negaba porque desde 1971 la representación de los intereses colectivos de los trabajadores sólo correspondía al Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Godoy Cruz, afiliado a la CGT, con exclusión de ATE y de UPCN.

La Cámara resolvió aplicar una resolución posterior que admitió el otorgamiento de personería gremial a asociaciones del sector público sin desplazar a las preexistentes. El Ministerio de Trabajo consideraba que esa Resolución 255/03 no tenía efecto retroactivo. El voto de Zas cita diversos tratados internacionales, el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y una decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que reconoció “el derecho a utilizar cualquier medio apropiado” para ejercer la libertad de asociación en materia laboral.

Paradojas

En la década pasada Moyano formó junto con el colectivero Juan Manuel Palacios el Movimiento de los Trabajadores Argentinos, MTA, que participó junto con la CTA en la mayoría de las movilizaciones en contra del proyecto neoliberal. Pero desde su elección como secretario general de la CGT el 5 de julio de 2005, Moyano se opuso a que Néstor Kirchner cumpliera su promesa de reconocimiento de la CTA, con la que había tenido estrechas relaciones en el pasado. Durante la gestión del dirigente histórico de la CTA, Víctor De Gennaro, el reclamo de la personería fue un eje central en la relación con el gobierno.

Ante el incumplimiento de la palabra del ex presidente, el nuevo secretario general, el maestro Hugo Yasky, exige que el gobierno garantice que no habrá persecuciones por el ejercicio de la actividad sindical. La CTA, con un modelo organizativo distinto al de la CGT, de afiliación directa y democracia interna, también reclama ser oída por la presidente. Un documento que elaboró en conjunto con otras entidades de pequeñas y medianas empresas agropecuarias, industriales y financieras que a fines del siglo pasado formaron parte del Frente Nacional contra la Pobreza, postula una denominada “paritaria social”.

Aunque el documento no lo diga, mientras Moyano representa al sector formal privado, cuyos ingresos obtuvieron una significativa recomposición en los últimos años, la CTA representa al sector público e intenta expresar los intereses de los asalariados no formales (que todavía son cuatro de cada diez) y de los desocupados, cuya situación no mejoró en la misma forma. Y ni la CGT ni la CTA organizan a los trabajadores del 88 por ciento de las empresas del país en las que no hay ni siquiera un delegado gremial.

La CTA encomia “valiosas decisiones” oficiales como la política de derechos humanos, el rechazo al ALCA y a los condicionantes del FMI, pero sostiene que el modelo de acumulación con inclusión social definido por la presidente sólo es posible mediante una equitativa distribución de la riqueza, con crecimiento de los salarios reales de los trabajadores y de la cantidad y calidad del empleo (la participación de los asalariados en el ingreso aun es menor que en 2001).

Con esa finalidad sugiere diversas medidas de fomento al mercado interno, las pequeñas y medianas empresas y la actividad regional, mediante regulaciones que reviertan los procesos de concentración y extranjerización; aranceles a las importaciones, retenciones segmentadas a las exportaciones y reintegros; programas de vivienda y democratización del crédito; desarrollo de las cadenas productivas y reforma integral del sistema tributario como principal eje redistribuidor de ingresos. Esas propuestas tienen cierta afinidad con algunas definiciones que el ministro de Economía Martín Lousteau le transmitió el jueves al gobernador santafecino Hermes Binner, quien participó en el espacio político que integra la CTA.

Estabilidad absoluta

El jefe de gobierno de la Ciudad autónoma de Buenos Aires chocó en cambio con la justicia, que dispuso el reintegro de sus primeros 2400 despedidos. Al anunciar que esos trabajadores cesarían en sus funciones, Macri sostuvo que eran ñoquis o que habían sido contratados con fines electorales por su predecesor Jorge Telerman. Pero numerosos casos de personas con años de antigüedad en la tarea y que cumplían con su trabajo en forma normal refutan esa afirmación.

El gremio Sutecba acordó con Macri la realización de un censo que determinara la situación laboral de cada trabajador y dejó en la nebulosa los casos de los ya despedidos. Ante el amparo presentado por ATE la jueza Elena Liberatori ordenó la reposición de los 2.400. Entonces Macri y la vicejefa Gabriela Michetti cambiaron de discurso y dijeron que no estaban en condiciones de identificarlos porque ni ellos los conocían. Esto no les impidió cuestionar el fallo porque ordena el reintegro en forma genérica sin nombrar a las personas que beneficia.

Lo que le toca aprender ahora a Macri es que la legitimidad electoral no tiene primacía sobre los derechos y garantías constitucionales. En mayo pasado la Corte Suprema de Justicia ratificó en el fallo “Madorrán, Marta Cristina c/ Administración Nacional de Aduanas s/ reincorporación”, la vigencia de la estabilidad absoluta de los empleados públicos, garantizada desde hace medio siglo por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.

La Aduana había despedido a Madorrán sin invocar la causa y pagándole la indemnización prevista en la Ley de Contratos de Trabajo. Según la Corte el “derecho a la carrera” también está protegido por los instrumentos internacionales constitucionalizados en 1994 como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

La estabilidad absoluta implica que es nula cualquier violación y forzoso reincorporar al empleado dado que esta garantía es operativa aun cuando ninguna norma la reglamente. El voto de los jueces Elena Highton y Juan Carlos Maqueda sostuvo que las leyes reglamentarias no pueden ir en contra del precepto constitucional, sobre todo cuando “está en discusión un derecho humano”. La Corte citó al convencional Carlos A. Bravo, quien denunció “las cesantías en masa en ocasión de los cambios de gobierno” y planteó que ningún empleado público podría “ser dejado cesante sin causa justificada y sin previo sumario administrativo”. El fallo reivindicó el principio de que en caso de duda debe privilegiarse la justicia social y las condiciones de vida que favorezcan la dignidad humana. Coherencia

Si algo no puede reprochársele a Macri es falta de coherencia. Nombró como personal de planta de su gabinete a Nicolás Caputo, uno de los mayores contratistas de obras públicas que es además su amigo íntimo; intenta prohibir los cortes de calles, privilegiando el orden en el tránsito sobre la libertad de expresión; vetó una ley sancionada antes de su asunción que establecía un subsidio para las víctimas del Plan Conintes, presentada por el ex legislador kirchnerista Miguel Talento; puso al frente del Teatro Colón a un funcionario político de las dos últimas dictaduras. Horacio Sanguinetti fue director de asuntos jurídicos del ministerio del Interior durante la presidencia de Alejandro Agustín Lanusse y asesor de gabinete del ministro Horacio Liendo durante el gobierno del general Roberto Viola, datos que constan en su legajo oficial pero no en su curriculum que arranca con cautela en 1983.

(Informes, Mercedes González y Ana Adelardi.)

Defienden al Club All Boys Saavedra

El Movimiento Social del Deporte (MSD) de la Ciudad decidió en reunión de sus integrantes defender al Club ubicado en el barrio porteño de Saavedra, ante denuncias de unos pocos vecinos de esta institución, en una nota publicada en una web de noticias, quejándose por la precariedad de sus instalaciones.

Por Marcelo Heredia

Luego de una nota publicada en una conocida web de noticias, donde vecinos del Club All Boys Saavedra denunciaban a la institución por la precariedad de sus instalaciones, el Movimiento Social del Deporte (MSD) de la Ciudad decidió en reunión de sus integrantes defender al Club.

A través de un comunicado, el Movimiento señala: "El Club fundado en el año 1932, con el anexo Biblioteca Bernandino Rivadavia, paso como todos los clubes de barrios por los distintos avatares de la vida política argentina, con dirigentes buenos y malos y algunos seguramente hasta con algún grado de corrupción. Pero desde hace un tiempo una nueva dirigencia esta llevando adelante la reconstrucción del Club".

Y agrega: "Durante el pasado año puso todos sus balances al día y presentó en la Subsecretaría de Deportes de la Ciudad, todos los requisitos pedidos por está para su inscripción en el Registro de Instituciones Deportivas, que fija la Ley del Deporte porteña, recientemente reglamentada. Y el club cumplió con todo. También fue un participante activo en la Red de Clubes".

El MSD es una organización política-deportiva, que tiene entre sus objetivos principales la defensa de los clubes a través de una gran Red de Clubes nacionales, y que tiene como integrantes, entre otros, al ex funcionario porteño, Víctor Lupo. "¿No será que hay alguna intención extraña de entes inmobiliarios, en un lugar donde la tierra es tan costosa de la ciudad de Buenos Aires?. Recordemos cuantos clubes desaparecieron en las últimas décadas por estos motivos o para transformarlos en red de gimnasios pagos, a costos elevados para los vecinos de un barrio", aseguran.

Más de 1,2 millones de personas se pasaron al sistema de reparto



Dejaron las AFJP para volver al Estado. El nuevo director ejecutivo de la ANSeS, Claudio Moroni, aseguró que “casi 900.000 serían cotizantes regulares”. Además, estimó que "la mayoría tiene más de 40 años". Las cifras, sin embargo, son provisorias porque el Correo no remitió todos los formularios.

Según las primeras estimaciones que maneja el ANSeS, 1.263.278 personas eligieron pasarse al sistema de reparto desde las AFJP.

La posibilidad de pasarse al sistema público cerró el martes 15 de enero y se volverá a abrir dentro de cinco años.

Los datos fueron confirmados por el nuevo ejecutivo de la ANSeS, Claudio Moroni, quien estimó que "la mayoría son personas de más de 40 años, que es la gente que más se preocupa de su futura jubilación".

En diálogo con el diario Clarín, calculó que “casi 900.000 serían cotizantes regulares, que aportaban todos los meses. Eso representa el 20% del padrón de cotizantes del sistema de jubilación privada."

Sin embargo, los datos son preliminares, porque “el Correo todavía no remitió todos los formularios”.

”Es un buen nivel de traspaso”, aseguró Moroni, mostrándose conforme con la cantidad de gente que eligió el sistema de reparto. Y afirmó que eso demuestra que “recuperó legitimidad social”.

Sobre el futuro, dijo que seguirán con la política llevada a cabo en los últimos 4 años, y, según él, “eso significa mejorar las jubilaciones manteniendo una total responsabilidad con relación al conjunto de la política económica oficial”.

Las cifras provisorias marcan que el nivel salarial de los traspasados supera la media del sistema. Y que, en proporción, los mayores pases se concentraron entre las mujeres mayores de 40 años.

Entre los especialistas se atribuye la mayor preponderancia femenina a que en el régimen privado, a igual cantidad de fondos acumulados, las mujeres, al tener una expectativa de vida mayor, tienen un beneficio inferior al del hombre.

Además de este 1,2 millón de traspasos, la ANSeS recibió durante la segunda mitad de 2007 un poco más de un millón de afiliados de las AFJP.

Fue por la transferencia de los regímenes especiales (docentes, investigadores, jueces y diplomáticos) y las mujeres de más 50 años y los hombres mayores de 55 años y que tenían menos de 20.000 pesos en sus cuentas. Y más de 250.000 "indecisos", quienes desde mediados del año pasado están pasando al Estado. Hasta entonces, eran distribuidos entre las AFJP.

Así, como consecuencia de los cambios jubilatorios, entre traspasos obligatorios y voluntarios, la ANSeS terminará recibiendo casi 2,5 millones de afiliados.

El nuevo mapa previsional se configuraría del siguiente modo:

Las AFJP pasarían a contar con casi 10 millones de afiliados y 3,6 millones de cotizantes regulares.

El régimen público también tendría una cifra similar de cotizantes regulares que se compondría del 1,3 millón de aportantes monotributistas y personal doméstico y otros 2,5 millones entre sus actuales aportantes más los "indecisos" y traspasados.

A su vez, desde este mes tanto el sistema público como el privado tendrán una mayor recaudación. La ANSeS, por el mayor número de aportantes. y las AFJP. por la suba del aporte previsional del 7% al 11%.

FALLO JUDICIAL INSTA AL GOBIERNO PORTEÑO A REINCORPORAR A LOS DESPEDIDOS



La Jueza en lo Contencioso Administrativo y Tributario Elena Liberatori, falló a favor de la medida cautelar presentada por la ATE en el marco del conflicto que el Sindicato viene sosteniendo con el Gobierno porteño por los más de 2400 trabajadores precarizados dejados cesantes. En el fallo insta al Gobierno de la Ciudad a reincorporar a los trabajadores en sus funciones. No obstante, ante la no apertura de canales de diálogo por parte del Gobierno de la Ciudad, la ATE mantiene la manifestación convocada para el día de mañána.

La jueza del fuero en lo contencioso administrativo porteño Elena Liberatori falló a favor de la medida cautelar presentada por la Asociación Trabajadores del Estado el día lunes 14 de Enero, referida a los más de 2400 despidos definidos por el Jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri. De esta forma, instó al Jefe de Gobierno a reincorporar a los trabajadores a sus funciones.
La medida cautelar presentada por nuestro sindicato, se apoya principalmente en el hecho de que los trabajadores fueron despedidos bajo la acusación de ser “ñoquis” o de “no prestar un servicio útil a los vecinos”, aunque sin que se presentara prueba alguna que sustente dichas acusaciones.
En referencia al acuerdo firmado entre el otro Sindicato y el Gobierno de la Ciudad, estableciendo que se realizará un censo en el mes de marzo, donde ser revisarán otros 18.000 contratos, en el fallo consta lo siguiente: “Con relación al mismo estamento de personal contratado, la Administración posibilita a la gran mayoría de trabajadores en esa misma situación de revista, la demostración del cumplimiento efectivo de servicios mediante un censo a realizarse próximamente.
El relevamiento de los empleados con relación a diversas modalidades en cuanto al trabajo que cumplen, no reviste objeciones en sí mismo.
Lo que sí pareciera objetable jurídicamente es el hecho de negar esa posibilidad a un grupo de esos trabajadores cuando lo que está en juego es su subsistencia económica.”
De esta forma, la Jueza instó al Gobierno de la Ciudad a reincorporar en forma inmediata a los trabajadores despedidos, con las funciones que ejercían hasta el mes de Diciembre: “RESUELVO: 1. ordenar el mantenimiento de la prestación de servicios del personal ‘contratado’ de la Ciudad de Buenos Aires – en sus diversas modalidades – al 31.12.07, con la asignación de idénticas tareas normales y habituales que ese personal realizaba hasta esa fecha y el correspondiente pago de las remuneraciones pertinentes, hasta tanto se resuelva en definitiva; 2. se brinde a dichos trabajadores la posibilidad de ser incluidos en el Censo a realizarse en el mes de marzo de 2008”.
Este fallo no hace más que demostrar lo injustificado y arbitrario de la decisión del Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, de despedir a 2300 trabajadores. Y es una nueva herramienta en la lucha por la reincorporación de los trabajadores cesanteados.

Impuestazo, despidos y veto a la creación un laboratorio estatal



Macri, el gobierno de los gerentes y las recetas del menemismo
Por Roberto Koira, especial para Causa Popular.-
El menú de Mauricio Macri en el gobierno de la ciudad es un completo regreso a las medidas antipopulares de los años 90, que muchos porteños parecen extrañar. No le alcanzó con el impuestazo del ABL, sino que va por más: despidos al por mayor y el veto a la ley que creaba un Laboratorio Estatal de Producción de Medicamentos en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo hay otra frutilla que decora el postre, la llegada de los gerentes privados a la política, una nueva raza que, después de destacarse en empresas del ámbito privado, se presentan como los mágicamente solucionaran todo con un buen gerenciamiento del aparato del estado. Son personas sin verdadera vocación política y de ideología light que toman este camino como una aventura nueva en su vida, pero ante el fracaso correrán rápidamente a refugiarse a su antigua vida empresaria.
Con respecto a la creación del Laboratorio Estatal, el decreto de veto -que lleva el número 2135- explica que “si bien el Poder Ejecutivo comparte el espíritu del emprendimiento, apreciando los beneficios que reportaría un laboratorio de las características descriptas en el mentado proyecto de ley, el desarrollo del laboratorio en cuestión no resulta viable, sin perjuicio de que oportunamente se lleven adelante acciones de gobierno que permitan sentar bases sólidas que posibiliten contar con un Laboratorio Estatal de Producción de Medicamentos”.



Esto es refutado por la oposición porteña, ya que la ley tenía partida asignada porque el proyecto pasó por la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Por lo demás, la suma necesaria para la iniciativa era de un millón de pesos: sin necesidad de recordar todas las leyes especiales, votadas en estas semanas, que le otorgan al Gobierno de la Ciudad facultades para contratar en forma directa por sumas millonarias.

Aunque no estuviera en el presupuesto el jefe de Gobierno está en condiciones de asignar esa cantidad; pero aseguran que Macri tiene un arreglo con los laboratorios privados, y por eso vinieron frenando el proyecto durante años.

En el caso de los despidos masivos, el conflicto se inició la semana pasada, cuando se anunció la no renovación de 2400 contratos, a los que el gobierno de la ciudad calificó de “políticos”. Se trata de personal que cumplía funciones en distintas áreas, bajo la modalidad del decreto 959, un régimen que amparó a los contratados que facturaban sus servicios. Para Macri, esos contratados fueron incorporados en el último año por Jorge Telerman.

Sin embargo los sindicatos porteños aseguran que la gran mayoría de ese personal tiene una antigüedad superior y siempre estuvieron precarizados, por lo que fueron incorporados al empleo público mediante este decreto, para que tengan aportes sociales y jubilatorios.



A Mauricio no le alcanza con los 2400 despidos concretados, hay otros 18.100 trabajadores que están en situación vulnerable, ya que el gobierno asegura que revisará su situación laboral. Son, además de los incluidos en el decreto 959, los contemplados en el 948, que es previo, mediante el cual se blanquearon unos 10.000 contratados. El macrismo habla de reestructurar el Estado porteño, pero no sabe cuál sería la planta ideal para la administración pública, admiten que aún no tienen ese dato, que la reestructuración se encuentra en estudio y que los resultados recién estarán en marzo. Mauricio hace oídos sordos a los pedidos gremiales de sentarse a negociar y se siente cómodo en su rol de chico duro al que no le tuercen el brazo. ¿Caprichito de nene millonario?, en su pensamiento la “Chusma” no tiene derechos, por eso también propone hospitales “exclusivos” para porteños. Y ahí esta el gerente mayor de la nueva política, con un olor tan de los noventa, que a Mauricio parece que ya les crecieron las patillas y sólo falta que hable de las maravillas de una nueva flexibilidad laboral. Seguro que en un par de años nadie lo votó y que el 60 % de los votos que sacó el año pasado fue producto del realismo mágico.

Fuentes: Página 12, Telam.

Elisa Carrió, socia de Mauricio, y un posible pacto secreto Macri - Sutecba


Por Causa Popular.-
Aunque el conflicto por la intervención de la obra social municipal porteña ha ingresado en un callejón judicial de marchas y contramarchas, la nueva ley que logró el macrismo gracias al apoyo de Elisa Carrió ha desatado nuevas sospechas respecto al nuevo escenario político. Al respecto, el titular del bloque kirchnerista en la Legislatura porteña, Diego Kravetz, denunció que el Gobierno de Mauricio Macri alcanzó un acuerdo secreto con el gremio de municipales (Sutecba), motivo por el cual no se revisó el cese de los contratos de unos 2.300 trabajadores y consideró como una contradicción que la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, "que tiene un discurso tan republicano", haya "prestado los votos para semejante actitud.
"Cuando se junta el sindicato con la gente de Macri y hacen un acta-acuerdo después del paro, nada se dice de los 2.300 despidos, con lo cual evidentemente hay otro acuerdo que pasa por otro lado y que la gente no conoce", advirtió Kravetz.

Al respecto, el titular de la bancada del Frente Para la Victoria consideró que con ese pacto "el sindicato vuelve a equivocarse y a perder legitimidad social" puesto que "la gente no sabe qué se negoció".

"Habría que transparentar estas cosas. El que debe defender a la gente que se echó y hace un acta de acuerdo donde no dice nada acerca de ellos, descubre que evidentemente el acuerdo pasa por otro lugar", dijo el diputado, quien además reconoció que "el gobierno de Macri fue más inteligente" que los sindicalistas a la hora de las negociaciones.



Por otra parte, Kravetz volvió a advertir sobre el "avasallamiento institucional" de Macri, al impulsar en la Legislatura porteña la aprobación del decreto de intervención de la obra social de la ciudad (ObSBA) pese al fallo adverso de la Justicia.

"La Legislatura, gracias al apoyo de la Coalición Cívica, votó una ley contraria a la sentencia judicial, lo cual realmente genera un conflicto de poderes. Entiendo que Macri quiera mostrar impronta, pero no puede avasallar a las instituciones de esa forma", se quejó el diputado. En este sentido, consideró como una contradicción que la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, "que tiene un discurso tan republicano", haya "prestado los votos para semejante actitud".

"Si lo hiciera el kirchnerismo seríamos los hegemónicos antidemocráticos que avasallamos a las instituciones", cuestionó Kravetz en declaraciones a radio América. Negó, al respecto, que Carrió y Macri hayan tenido un "acuerdo puntual", e instó a reconocer públicamente que son "socios" políticos.

"Deberían blanquearse estos acuerdos que existen entre las fuerzas políticas. Hubiera sido más fácil que Carrió dijera que tiene un nuevo socio" y que por ese motivo "acompaña ciertas cosas que le gustan menos", a que "la opinión pública se entere de un día para el otro que Carrió no es más republicana", dijo.



Y agregó: "Cuando uno hace acuerdos puntuales, trata que ese acuerdo sean lo menos dañino posible y coyunturales. Ahora, dejar la única bandera que tiene Carrió por un acuerdo coyuntural, o es un error político de una magnitud incomprensible para una mujer que entiende de política, o no es un acuerdo puntual sino otra cosa. El motivo del paro en un principio fueron los 2300 despidos.

Pero después se firma un acuerdo donde nada se dice de esto. La gente ya no entiende nada, no conoce por dónde pasa esto, y todo se deslegitima. El sindicato es acá el que tiene que levantar la bandera.

No puede preocuparse más por la obra social que por los despidos. Esta gente son trabajadores, no números. Ahora parece que, según Macri, sindicato que para, sindicato al que le saco la obra social. Paremos un poco, no.”

Informe Especial: Un fantasma conservador recorre Buenos Aires



Por Carmelo Paredes, especial para Causa Popular.-
Si alguien esperaba que el verano tuviera algún nivel de tranquilidad, las esperanzas las debe haber perdido cuando comenzó a enterarse de las primeras medidas del gobierno de Mauricio Macri, jefe comunal de la Ciudad de Buenos Aires desde el 10 de diciembre. Desde que asumió, el mismo día que lo hizo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Macri quiso mostrarse diferente, especialmente porque ganó el cargo con una amplia mayoría de votos. Quienes lo eligieron lo hicieron convencidos de que al no provenir del mundo de la política tradicional, haría cosas diferentes, pero todo indica que aunque lo esta intentando la suerte la resulta bastante esquiva, ya que buena parte de sus resoluciones han desatado conflictos de la más variada especie y han dejado al descubierto las desgarradoras realidades de una ciudad que se prepara para un ajuste brutal y donde los que mas pierden, volverán. Crónica de una nueva tragedia porteña: despidos, recortes y ajustes.
Apenas llegó al ejecutivo, “el Berlusconi argentino”, como suelen llamarlo sus opositores, resolvió dar prioridad a los habitantes de la Ciudad en el ingreso a los hospitales públicos de su administración. La capital argentina tiene cerca de 3 millones de habitantes y está rodeada por una serie de distritos que pertenecen a la Provincia de Buenos Aires. Son los que conforman el llamado “conurbano bonaerense” y su población supera los 6 millones de habitantes.

Estos distritos y la capital, componen el área metropolitana que suma alrededor de 10 millones de almas repartidos desigualmente en la cuenca del Río de la Plata. Desde el recrudecimiento de la crisis en 2001, buena parte de los habitantes de esta franja que rodea la capital, recurre a los hospitales públicos capitalinos ante el desborde de la estructura sanitaria de su territorio.

No es ninguna novedad que parte del presupuesto sanitario porteño es destinado a atender pacientes provenientes de otras zonas, pero la medida del nuevo gobierno cayó como una broma pesada para miles de personas en vísperas de navidad. Es que en la dinámica sanitaria de la capital argentina y la Provincia de Buenos Aires pueden advertirse las características más perennes de la crisis y cualquiera puede advertir los enormes sacrificios que hacen cientos de familias para conseguir un turno que les garantice un diagnóstico adecuado, o que reduzca la espera de un estudio de meses a días. Algo que muchas veces puede separarnos de la vida o la muerte, pero que fue ignorado por la nueva gestión neo conservadora.

Aumento de impuestos y despidos

Tras esa primera medida, el segundo paso fue inaugurar su gestión con un enorme aumento en el impuesto por Alumbrado, Barrido y Limpieza que había asegurado en su campaña que no tocaría. Se ganó así una buena porción de antipatía de parte de sus propios votantes, que debieron haber creído en esa afirmación ahora traicionada.

Esta medida fue otra pésima noticia para los porteños antes y después de año nuevo, pero su impacto fue opacado por la espectacularidad con la que anunció una primera ola de despidos de empleados municipales. El Jefe de Gobierno argumentó que se trataba de empleados que no iban a trabajar, pero las razones se fueron disipando en la medida que esos presuntos “ñoquis” salieron a la calle.

La medida de ajuste logró lo que la dirigencia sindical no pudo en años: salir juntos a repudiar los despidos. Fue una primera pisada sobre un gran hormiguero y ante el repudio generalizado, la respuesta del nuevo gobierno fue redoblar la apuesta y así intervino la obra social de los municipales que, como parecen demostrar varias auditorías e investigaciones, era una fuente de recepción de dinero que luego se destinaba a fines oscuros porque por cierto, no se utilizaron para mejorar los servicios a los afiliados.

De esta manera Macri ocupó la escena política con una clara embestida contra uno de los sectores mas cuestionados por la sociedad, como es el sindicalismo. Desde hace tiempo, las sospechas sobre un presunto desmanejo en las obras sociales por parte de varios gremios importantes están instaladas en el imaginario del electorado.

De contradicción en contradicción



Pero en este caso, más allá de los graves errores políticos cometidos por un gremio tan polémico y conservador como el sindicato conducido por Amadeo Genta y Patricio Datarmini, la movida de Macri demuestra que los únicos reflejos que posee son propios de un empresario. Así reaccionan los gerentes cuando una medida de fuerza los desafía. Macri hizo lo mismo, adelantó sus planes y pateó uno de los hormigueros más grandes de la ciudad.

De hecho, el argumento de la libre opción acaba de derrumbarse luego de que el periodista David Cufré, de Página 12, recordara que "El año pasado, cuando se votó por la libre opción jubilatoria, el bloque de diputados de Macri intentó mantener cautivos a la gente en las AFJP: al momento de votar, el bloque de diputados de Macri fue el único que votó en contra. Ahora, Macri, como jefe de gobierno porteño, es quien habla de la libre opción para las obras sociales y dice que los municipales deben tener la libertad de elegir la asistencia de salud. La verdad, no se entiende la postura de Macri, es algo contradictoria."

Pero las contradicciones no son solo patrimonio del macrismo. En el seno del naciente arco opositor porteño también sucedieron. De hecho, aunque muchos consideraban que la intervención de la maltrecha Obra Social porteña era cuestión de tiempo, la medida cosechó el reconocimiento de algunos sectores críticos del macrismo. Al respecto, el matutino citado, pero esta vez en la pluma del periodista Raúl Dellatorre, recordó un dato que puede servir para aclarar la profundidad del conflicto: La “desregulación” y la “libre opción” nacen con una ley de Menem pensada para desmantelar el sistema solidario de salud sindical a principio de los ’90.

Su objetivo era capturar la crema del negocio, es decir la afiliación de los empleados de sueldos altos, a través de la tercerización de obras sociales en favor de empresas de medicina prepaga que compraban el gerenciamiento de las mismas a dirigentes sindicales dispuestos a escuchar ofertas. De eso, hubo y sigue habiendo mucho.

Como el sistema de control de obras sociales fue, en el mejor de los casos, ineficiente -en el peor, cómplice-, estas fachadas de obras sociales operaron sacándole el máximo jugo al negocio: buena hotelería para internaciones, prestaciones básicas pero con buen marketing, “venta” de servicios extra a los afiliados (pagos de diferenciales por planes más amplios) y traslado al “fondo de reintegros” del Sistema Nacional de Salud de los costos de las prestaciones de “alta complejidad”. Del otro lado del río quedaban las obras sociales “pobres”, con afiliados pauperizados, de salud quebrada y por lo tanto más demandantes. Conclusión: la solidaridad quedó partida al medio.”

Y el periodista concluye: ¿No hay razones históricas para sospechar que a este modelo apunta Macri con “su” desregulación de la Obsba? Incluso circulan versiones de que está en formación una nueva “obra social de profesionales” para absorber a los “liberados” de más alta remuneración. Está claro que Patricio Datarmini (titular de la Obsba, secretario general de Sutecba y mano derecha de Amadeo Genta) no es el mejor ejemplo de democracia sindical y solidaridad de clase.

Pero ningún desaguisado en el manejo de la obra social justifica levantar las banderas de la “desregulación” por quienes han luchado contra las injusticias del neoliberalismo de los ’90. Para derrotar a Datarmini, Macri no es necesariamente el camino. Ni la “libre opción” la puerta “democrática” de salida cuando la elección se plantea en un mercado de salud dominado y controlado por grandes capitales y dirigentes sindicales asociados.”

Impresiones iniciales



Sin embargo, la medida de intervención a la obra social resultó tan letal para los sindicalistas conservadores cuestionados, que tras días de tires y aflojes, distintas fuentes indican que el sindicato aceptará sin chistar una primera ola de más de 2500 despidos a cambio de que la obra social no sea completamente intervenida. La puntada final la dio la ex progresista Elisa Carrió, cuyos diputados locales dieron los votos necesarios para que el legislativo comunal diera vía libre para la intervención, que hasta entonces había sido frenada por una resolución judicial.

Macri buscó y logró ubicarse como referente de la oposición a partir de su gestión en la Ciudad, e intentó mostrarse firme e indeclinable. Pero al interior de su fuerza en formación, se discuten dos estrategias sobre la proyección política a nivel nacional del nuevo dirigente derechista.

Un sector propone que Macri comience a construir una fuerza nacional que consolide una alternativa de poder al kirchnerismo. Del otro lado, los más duros sostienen que el ex presidente de Boca Juniors debe gobernar y, con eso basta y sobra, para que sea observado como un referente y para que se encolumne detrás de su sombra la oposición. Hasta el momento, parece primar la “real politik” de la gestión, una prueba palmaria de que el discurso progresista que había articulado para atravesar su techo electoral, fue solo el mismo recurso con el que Menem ganó las elecciones en 1989 e hizo todo lo contrario durante toda una década.

Pero la construcción partidaria le reclama mejores oficios. Hasta ahora no parece haber logrado siquiera cohesionar a su propia tropa, con enfrentamientos internos que varias veces lo llevaron, antes y después de las elecciones, a sufrir el riesgo de la soledad en el poder. Pero eso no es todo, tiene al gobierno nacional en contra, ya que es considerado un potencial adversario político en futuras elecciones nacionales, y con el poder que ha logrado acumular el kirchnerismo, se puede suponer que se le hará la vida lo más difícil posible.

Pero por ahora faltan señales para confirmar que los esfuerzos buscarán cohesionar una fuerza política y social de oposición que vaya más allá de los intereses de la Casa Rosada. Por lo pronto, las voces de la calle no pueden ocultar su malestar y eso en verano, es un mal presagio para el primer año del nuevo gobierno neo conservador de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires.

La industria farmacéutica, feliz

El macrismo se opuso a la creación de un laboratorio estatal




El jefe de Gobierno Mauricio Macri vetó la ley que creaba un laboratorio estatal para proveer de medicamentos al sector público. Una nueva traba para que el derecho a la salud sea una realidad para todos los porteños.

Por Martina Noailles
Para la Cooperativa de Editores de Publicaciones EBC

Aunque para la industria farmacéutica constituyen una mercancía, no hay duda de que los medicamentos son un bien social. La dimensión económica que los instala -como lo hace con tantas otras cosas- como un bien de mercado, obstaculiza el derecho de todas las personas a acceder a ellos y muchas veces (muchas, demasiadas) condena a muerte a vidas que están fuera del siniestro juego de la oferta y la demanda.

En la Ciudad de Buenos Aires, un gran porcentaje de la población no cuenta con cobertura médica. Hace algunos meses, durante la campaña a jefe de Gobierno, Mauricio Macri prometió implementar políticas para mejorar la salud pública de los habitantes del suelo porteño. A tres semanas de asumir su cargo, el empresario utilizó su poder de veto como si defendiera intereses privados.

La ley que Macri se negó a promulgar creaba el Laboratorio Estatal de Producción de Medicamentos, una excelente herramienta para proveer de remedios al sector público y garantizar, así, la accesibilidad a los sectores más desprotegidos.

La ley 2566 se había aprobado el 29 de noviembre durante una de las últimas sesiones de la vieja Legislatura y el mismo día que los diputados porteños otorgaron superpoderes al jefe de Gobierno para contratar obras por hasta 150 millones de pesos en escuelas públicas, sin pasar por los mecanismos habituales de control.

Si bien el proyecto de crear un laboratorio público en la ciudad venía siendo impulsado desde hace años por distintos legisladores, su tratamiento siempre había sido boicoteado. Cuando finalmente la iniciativa llegó al recinto, parecieron verse otra vez esas trabas: la ley debió votarse en particular cuatro veces por un presunto mal funcionamiento del sistema electrónico de votación.

El resultado final fue 22 a 21, con la votación positiva del kirchnerismo, la Coalición Cívica y la izquierda, y la oposición del macrismo, cuyos legisladores respaldaron un dictamen de minoría que restringía los alcances del futuro laboratorio a la elaboración de los medicamentos llamados “huérfanos”, es decir, aquellos que no son desarrollados por la industria farmacéutica por su baja rentabilidad. Nada de perturbarles el negocio.

Las razones

Toda ley cuenta con 10 días hábiles para que el jefe de Gobierno la promulgue o la vete. En caso de no hacerlo, la norma queda promulgada automáticamente. En este caso el plazo se cumplía el 2 de enero y fue exactamente ése día a última hora que Macri firmó el decreto 2135 de veto total.

La única explicación de esta decisión la dio, dos días después, el vocero del ministro de Salud Jorge Lemus quien argumentó que “el veto se debió a que la Legislatura decidió crear el laboratorio sin contemplar que no se había incluido la partida necesaria en el presupuesto 2008”. El vocero no supo responder porqué se recurrió al veto total sin antes barajar otras variantes que no frenaran de lleno la creación del laboratorio.

En cuanto al financiamiento, la ley establecía que el laboratorio no sólo recibiría fondos del presupuesto del Gobierno porteño, sino que también contaría con recursos propios del comercio de especialidades medicinales producidas, donaciones de particulares o instituciones, e ingresos de prestaciones, docencia e investigación.

“La Ciudad debe garantizar el acceso a los medicamentos de toda la población. Su objeto no sólo debe ser la elaboración de las llamadas drogas "huérfanas" sino también la fabricación, a menor costo, de algunas drogas esenciales que puedan abastecer la red hospitalaria pública y neutralizar potenciales maniobras oligopólicas”, señaló a la Cooperativa EBC la ex legisladora del Frente para la Victoria Ana María Suppa, quien junto a su compañera de bloque Beatriz Baltroc habían impulsado la ley como vicepresidentas primera y segunda de la comisión de salud.

Al conocer la noticia del veto, Suppa opinó que “Macri declama preocupación por la salud pero estas palabras no se corresponden con las decisiones que está tomando. Lo que comprueba que carece de sensibilidad social, algo fundamental para quien gobierna porque la salud es una inversión y no un gasto”.

La importancia de un laboratorio público

La ley que vetó Macri otorgaba al laboratorio la función de “desarrollar, elaborar, fraccionar, controlar y asegurar la calidad y comercialización de drogas y medicamentos para la atención primaria y hospitalaria del sector estatal, así como la capacitación de recursos humanos, la investigación y desarrollo en estos campos”. Y establecía que debía producir no sólo medicamentos huérfanos sino otros “que se consideren básicos o imprescindibles para atender los problemas de salud de los sectores más desprotegidos”.En una situación como la crisis de 2001, por ejemplo, el laboratorio hubiera tenido un rol decisivo para producir remedios en medio del desabastecimiento.

El médico sanitarista y director del Hospital Argerich Donato Spaccavento destacó el valor de que la ciudad cuente con un laboratorio de esas características. “La salud es un derecho humano. Muchas personas enfermas por falta de recursos eligen dar de comer a sus hijos en lugar de comprar medicamentos. Por eso es esencial que el Estado se haga cargo de una canasta de 100 medicamentos que se distribuyan a través de los programas nacionales”, sostuvo y aclaró que “la Ciudad tiene los recursos tecnológicos y humanos para hacerlo”.

En Argentina existen 37 laboratorios de producción de medicamentos estatales en funcionamiento, mayormente dedicados al abastecimiento local (ver recuadro). Estos laboratorios públicos producen en su mayoría fármacos de uso masivo, “medicamentos básicos esenciales” de tipo ambulatorio para utilizase principalmente en la Atención Primaria de la Salud, tanto de Unidades Sanitarias como de Farmacias Hospitalarias que resuelven nada menos que entre el 80 y el 85 por ciento de las necesidades de la población.

Para tener una idea comparativa, los 9 laboratorios hoy habilitados por la Anmat tienen capacidad de producir más de 700 millones de unidades por año, lo que representa aproximadamente el doble de todo lo que provee anualmente el Plan Remediar.

En la Ciudad de Buenos Aires funciona un laboratorio similar, modelo que según la ley vetada hubiera servido de base para el frustrado nuevo ámbito de producción.

El Taller Protegido Número 4, dependiente de Salud Mental, produce en un predio del Neuropsiquiátrico Moyano psicofármacos, medicamentos para tuberculosis (el único que lo hace en el país), un 30 por ciento de medicamentos esenciales y drogas huérfanas, como la indicada para el Chagas, que ya no se fabrican en los laboratorios comerciales. De allí salen unos 500 mil comprimidos mensuales de medicamentos que abastecen el sistema hospitalario público.

La paradoja es que funciona en un lugar que no posee las condiciones para que sea habilitado por la Anmat, por lo cual no puede distribuir su producción en otras provincias: debe hacerlo a través del Ministerio de Salud de la Nación. Si la ley se hubiera promulgado, el Taller junto al Laboratorio estatal porteño se hubieran instalado en el Polo Farmacéutico que se construye en Lugano para laboratorios privados.

“Además de crear un laboratorio estatal es importante desarrollar programas de control de calidad. Estas medicinas deben tener las mismas garantías que cualquier droga de laboratorio privado, sino se terminará produciendo medicinas de pobres para pobres”, advierte Spaccavento.

Sería interesante y hasta un deber del flamante jefe de Gobierno explicar a la sociedad por qué vetó una ley que hubiera modificado sustancialmente la situación actual, mejorando la accesibilidad a los medicamentos a los sectores sin cobertura médica, asegurando la calidad de los productos, ahorrando recursos al Estado, propiciando la investigación y el desarrollo en el área farmacéutica, y generando puestos de trabajo y centros de desarrollo en la Ciudad.



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Los laboratorios estatales en el país

Desde septiembre pasado, 21 de los 37 laboratorios estatales que existen en Argentina conformaron la Red Nacional de Laboratorios Públicos Productores de Medicamentos, que agrupa a laboratorios municipales, provinciales y nacionales con el objetivo de promover la investigación y la producción de medicamentos a menor costo que los que se elaboran en laboratorios privados, y también para elaborar aquellos que perdieron interés comercial para las empresas farmacéuticas, simplemente porque se trata de enfermedades de personas de bajo o nulo poder adquisitivo.
La creación del laboratorio estatal en la Ciudad había recibido el apoyo de la Red.

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Denuncian irregularidades en la colonia del Parque Sarmiento



La Defensora del Pueblo de la Ciudad, Graciela Muñiz, reiteró su denuncia sobre las irregularidades encontradas en la colonia de verano del Parque Sarmiento donde informa que se detectó "carencia de insumos médicos, de personal de seguridad, instalaciones eléctricas en mal estado y falta de higiene”.

La Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, profesora Graciela Muñiz, denunció que se encontraron irregularidades en la colonia de verano del Parque Sarmiento.
Entro otras cosas, en su informe denunció “carencia de insumos médicos, de personal de seguridad, instalaciones eléctricas en mal estado y falta de higiene”.

Además su informe señala " en el sector de discapacidad no había alambrados perimetrales, permitiendo que los discapacitados se contacten con restos de escombros y basura, además de estar habilitada una sola pileta por falta de bombas de desagote y de material de limpieza para las mismas".

Al hacer referencia al consultorio médico, señalo" es una carpa instalada en medio del parque y los profesionales no tienen ventilador ni agua, además de la peligrosa escasez de insumos médicos" y agregó "un niño sufrió un bronco espasmo y no pudo ser atendido porque no había nebulizador."

Dicha denuncia ya había sido realizada por la Defensora adjunta en martes pasado, y la misma fue extensible hacia otras colonias dentro del ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

Cuando Drago se separó de Urquiza:

Una ordenanza “fantasma” propuso hace 25 años dividir la ciudad en 149 barrios


La insólita norma, que no llegó a tener vigencia, planteaba una nueva división geográfica de la Capital Federal. De haber prosperado, Villa Urquiza, Saavedra, Coghlan, Villa Pueyrredón y Parque Chas hubieran tenido que recortar sus límites para dar lugar a nuevos barrios, entre ellos Drago, Parque Sarmiento y Platense.


Alguna vez Luis María Drago fue, además de una estación ferroviaria, un barrio limitado por Av. de los Incas, Av. Alvarez Thomas, Av. Monroe, Av. Triunvirato, vías del Ferrocarril Mitre, Av. Rómulo A. Naón, Juramento, Estomba, La Pampa y Tronador. Claro que su creación fue efímera, ya que estuvo comprendida en una ordenanza que jamás se instrumentó. Estamos hablando del poco conocido proyecto de dividir la Ciudad de Buenos Aires en 149 barrios bajo la Intendencia Municipal del Dr. Guillermo Del Cioppo. Corrían los primeros días de diciembre de 1982 y la iniciativa duró lo que un suspiro.

Vale la pena recordar los nombres de aquellos barrios: Abasto, Acoyte, Agronomía, Almagro Norte, Almagro Sur, Almirante Brown, Arroyo, Balbastro, Barracas, Barrancas, Beiró, Belgrano, Belgrano A, Belgrano R, Bellas Artes, Boedo, Caballito Norte, Caballito Sur, Casa Amarilla, Catalinas Norte, Catalinas Sur, Catedral, Catedral Norte, Caseros, Cobo, Coghlan, Colegiales, Congreso, Constitución, Comandante Luis Piedrabuena, Comodoro Rivadavia, Chacarita, De la Riestra, De las Fragatas, De las Luces, Del Botánico, Del Cid, Del Hipódromo, Del Museo Saavedra, Del Seminario, Devoto, Devoto Sur, Dorrego, Estación Buenos Aires, Evaristo Carriego, Excursionistas, Facultad de Ingeniería, Facultad de Medicina, Ferrocarril Oeste, Flores Este, Flores Oeste, Flores Sur, Floresta, Floresta Sur, Fonrouge, General San Martín, Golf, Hipólito Vieytes, Ingeniero Huergo, La Boca, Lacroze, Las Malvinas, Leandro N. Alem, Liniers, Los Virreyes, Lugano I y II, Luis María Drago...


Luego de hacer una pausa para respirar, continuamos la interminable enumeración: Luis Vernet, Manuela Pedraza, Martín Rodríguez, Mataderos Centro, Mataderos Este, Mataderos Norte, Montserrat, Monte Castro, Montes de Oca, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora de Pompeya, Nuestra Señora del Valle, Nueva Chicago, Nueva Pompeya, Núñez, Olivera, Once, Pacífico, Palermo, Palermo Chico, Palermo Viejo, Parque Avellaneda, Parque Centenario, Parque Chacabuco, Parque Chas, Parque Lezica, Parque Patricios, Parque Saavedra, Parque Santojanni, Parque Sarmiento, La Paternal, Platense, Plaza Irlanda, Plaza Italia, Plaza Libertad, Plaza Miserere, Primera Junta, Puán, Puente Alsina, Coronel Ramón L. Falcón, Recoleta, Retiro, River, Roca, Sáenz, San Agustín, San Carlos, San Cayetano, San Cristóbal, San Isidro Labrador, San José de Flores, San Lorenzo, San Pedrito, San Pedro, Santa Cruz, Santa Rita, Santa Rosa, San Telmo, San Telmo Viejo, Saturnino Segurola, Tellier, Tte.Gral. Luis J. Dellepiane, Tribunales, Varela, Vélez Sarsfield, Versailles, Villa Crespo-Atlanta, Villa Crespo-Canning, Villa del Parque Centro, Villa del Parque Este, Villa del Parque Oeste, Villa Lugano, Villa Luro Norte, Villa Luro Sur, Villa Luzuriaga, Villa Mitre, Villa Ortúzar, Villa Pueyrredón, Villa Real, Villa Riachuelo, Villa Soldati y Villa Urquiza.

Sí, aunque usted no lo crea, por unas horas fueron más de cien los barrios porteños, según el mito que popularizó el cantante Alberto Castillo.

Proyecto megalómano

Podemos observar, salvando algunas distancias, el espíritu faraónico que signó al mal llamado Proceso de Reorganización Nacional (en realidad, Proceso de Desorganización Nacional), que se mantuvo en el gobierno del país entre l976 y 1983. Un ejemplo: Osvaldo Cacciatore, intendente municipal anterior a Del Cioppo, “inventó” durante su gestión -siguiendo el ideario sustentado en el libro La ciudad arterial, del Dr. Guillermo Laura, su Secretario de Obras Públicas y Urbanismo- la construcción de siete autopistas en distintas zonas. En verdad, la única que hemos visto terminada es la “25 de Mayo”, que va del Centro al Aeropuerto de Ezeiza. Nosotros conocemos y muy bien la traza de la famosa AU3, que tenía previsto extenderse entre la Av. Gral. Paz y el Puente Alsina, que dejó desde 1980 en Saavedra y Villa Urquiza un desastre edilicio y habitacional insalvable para los distintos gobiernos comunales hasta la fecha.

Veamos ahora cómo surgió la idea de los 149 barrios, que modificaba sustancialmente la Ordenanza 26.607 del 21 de abril de 1972. Esta norma, firmada por el intendente Saturnino Montero Ruiz, que había modificado a su vez la Ordenanza 23.698 del 11 de junio de 1968 dictada por el entonces intendente Manuel Iricibar, planteaba una ciudad de 46 barrios. Aclaremos que desde aquel intento desmesurado de 1982 sigue rigiendo la Ordenanza 26.607, salvo los agregados de los barrios Nº 47 (Puerto Madero) y Nº 48 (Parque Chas). Un número muy lejano a los 149 propuestos por Del Cioppo.

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, a través de su Instituto de Arte Americano “Mario J. Buschiazzo”, dirigió una nota fechada 24 de agosto de 1981 en la que proponía un relevamiento de los barrios de Buenos Aires, atendiendo razones de origen y desarrollo urbano. En la edición del 5 de diciembre de 1982, el diario La Nación publicó un artículo titulado “Ahora son 149 los barrios de la Capital” (ver facsímil de página 5), donde el cronista explicaba que una ordenanza de la ex Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires establecía que la ciudad quedaría dividida en 149 unidades geográficas.

Esto significaba agregar 103 barrios más, a partir de subdividir los que ya existían. En los considerandos de esa ordenanza “fantasma” se expresaba que “era necesario revisar la delimitación originaria tomando en cuenta las circunstancias de la realidad actual sobre las grandes transformaciones que se han producido en el ámbito urbano”. Certificaba que la Subsecretaría de Planeamiento había realizado los estudios técnicos necesarios, ajustando la división administrativa de la ciudad en sus límites exactos.



Barrios de ficción

De haber prosperado la iniciativa, Villa Urquiza, Saavedra, Coghlan, Villa Pueyrredón y Parque Chas hubieran tenido que recortar sus límites para dar lugar a seis nuevos barrios, según el siguiente detalle:

Coghlan: Tronador, San Francisco de Asís, Quesada, vías del Ferrocarril Mitre, Republiquetas, Zapiola, Roosevelt, Av. del Tejar, Av. Monroe y vías del Ferrocarril Mitre.

Luis María Drago: Av. de los Incas, Av. Alvarez Thomas, Av. Monroe, Av. Triunvirato, vías del Ferrocarril Mitre, Av. Dr. Rómulo Naón, Juramento, Estomba, La Pampa y Tronador.

Del Museo Saavedra: Av. de los Constituyentes, Av. Gral. Paz, Andonaegui, Republiquetas, Av. Triunvirato y Av. Congreso.

General San Martín: Av. Gral. Paz, Av. de los Constituyentes, Av. Albarellos, Bolivia y Ezeiza.

Manuela Pedraza: Vías del Ferrocarril Mitre, Av. Triunvirato, Republiquetas, vías del Ferrocarril Mitre, Quesada, San Francisco de Asís y Tronador.

Parque Chas: Av. de los Constituyentes, La Pampa, Av. Alvarez Thomas y Av. de los Incas.

Parque Saavedra: Vías del Ferrocarril Mitre, Av. Ruiz Huidobro, Pinto, Paroissien, Av. Cabildo y Republiquetas.

Parque Sarmiento: Republiquetas, Andonaegui, Av. Gral. Paz y vías del Ferrocarril Mitre.

Platense: Zapiola, Republiquetas, Cabildo, Av. Monroe, Av. del Tejar y Franklin Roosevelt.

Villa Pueyrredón: Av. Gral. Mosconi, Av. San Martín, Av. Gral. Paz, vías del Ferrocarril Mitre y Av. de los Constituyentes.

Villa Urquiza: Av. de los Constituyentes, Av. Congreso, Av. Triunvirato, Av. Monroe, Av. Alvarez Thomas y La Pampa.



Crónica de un fracaso

Con fecha 13 de diciembre de 1982, el entonces director del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, Ramón García Melero, mediante nota Nº 8.253-IHCBA-82 (que originó el Expediente 71.767/82), dio cuenta al subsecretario de Cultura de la Intendencia Municipal, Jorge Caldas Villar, de la información aparecida en los diarios Clarín y La Nación. Le informa que se encuentra en estudio un proyecto de modificación de los límites de los 46 barrios que existen actualmente, con lo que se pasaría a 149.

Continúa la nota del director del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires: “Los barrios, es decir cada una de las partes en que se dividen los pueblos grandes o sus distritos, y los arrabales, que son barrios extramuros o barrios fuera del recinto de la población, tienen su origen en la natural evolución y crecimiento urbano de las ciudades. Su nacimiento y desarrollo posterior, e incluso su escisión y aún desaparición, puede estudiarse a través de la historia, que es quien puede reconstruir mediante la investigación cuáles eran sus límites en las diversas épocas en que se divide la historia de las ciudades”. Agregaba la nota que el Instituto proponía el mantenimiento de la actual división de los 46 barrios, la que podría, no obstante, ser sometida a un profundo estudio por si era necesario efectuar algunas modificaciones.

Asimismo, proponía que si fuera de rigor la división en 149 barrios -y si existiera algún motivo especial para justificar dicha modificación- no se le otorgara el nombre de “barrios” sino el de “sectores”, “circunscripciones” o “polígonos”, con la agregación que surgiera del destino que se deseara otorgar a esta división anunciada. Entre otras consideraciones, la ordenanza “fantasma” agregaba que la delimitación de los barrios, tomando en cuenta sus antecedentes históricos, serviría para atender prioritariamente la configuración espontánea de las comunidades vecinales y conocer mejor las necesidades y aspiraciones de sus componentes, creando una vía de comunicación más estrecha y eficaz entre los vecinos y el gobierno comunal.

Nunca más se supo que sucedió con la iniciativa, que seguramente quedó en el archivo de alguna repartición o, como se suele decirse, “cajoneada” sin remedio.

El caso Drago

El barrio o, mejor dicho, los barrios se fueron creando lentamente alrededor de un templo o de una plaza. Más adelante en el tiempo, nacieron en torno a estaciones de ferrocarril o industrias grandes, como es el caso de los mataderos. En la permanente consulta de libros y mapas se habla de la división parroquial de 1769 (San Nicolás, Socorro, Concepción, Monserrat, Piedad y Catedral). En 1794 el entonces intendente de Policía Martín Boneo solicitó subdividir la ciudad en barrios-cuarteles, que conformaban diferentes números de manzanas. Ya en 1813 se incorporó San Telmo y en 1823 Catedral de dividió en Norte y Sur. En 1830 surgieron Del Pilar y San Miguel, en 1833 Balvanera y así sucesivamente se fueron ampliando las diferentes divisiones, a la par del crecimiento de Buenos Aires.

El profesor Mario Sabugo, autor de numerosas publicaciones sobre la temática barrial, entiende al barrio como una “institución”. O sea, una forma específica de organización comunitaria y luego un “territorio”. Es decir un determinado lugar poblado y construido por sus habitantes, según entiende Vicente Cútolo en Historia de los barrios de Buenos Aires (1996). “Vivir en la ciudad es vivir en un barrio. La ciudad aparece poco menos que como una abstracción y el sitio concreto en que se vive es el barrio”, dicen Liliana Barela y Mario Sabugo en El libro del barrio. Teorías y definiciones, (2004).

Ya ven, amigos, que hemos caminado de un lado al otro pero nuestro comienzo y final es el barrio que aún no es: Luis María Drago. Observemos que posee casi todos los atributos necesarios para serlo: la estación de ferrocarril, instituciones como la sede universitaria de la UBA, trozos de importantes avenidas, comercios de todo tipo y, lo más importante de todo, sus habitantes, que hace tiempo que reclaman por su autonomía. “Para nosotros Villa Urquiza termina en Alvarez Thomas”, ilustra Alejandro Liska, presidente de la Asociación de Vecinos de Luis María Drago.

Agradecemos la importante colaboración de la Dirección General del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.
Periodico El Barrio

Sobre el maletín y el caso Antonini: La CIA contra la integración latinoamericana: Nombres y apellidos


Informe sobre el largo brazo de la CIA en torno al caso Antonini Wilson. El papel de la oficina especial de la CIA contra Venezuela y Cuba y sus sospechosas vinculaciones con los fiscales que están detrás del caso de la valija. La tarea de los medios de comunicación.

Cuando Cristina Fernández de Kirchner ganó las elecciones presidenciales argentinas el 24 de octubre de 2007, muchos halcones republicanos deben haber pensado que las relaciones entre Caracas y Venezuela, ya no serían lo mismo. No fueron los únicos, algunos periodistas y analistas, tanto en Caracas como en Buenos Aires, pensamos y publicamos lo mismo.

El 2 de diciembre pasado se celebró en Venezuela un referéndum constitucional mediante el cual el Presidente Hugo Chávez, se proponía profundizar la vía al socialismo y habilitar su posible reelección en 2012. Chávez y los bolivarianos fueron derrotados en las urnas. En Miami y Washington hubo festejos.

Entre los que festejaron los resultados del 2-D, se encuentran demócratas, republicanos y los servicios de inteligencia de Estados Unidos, para ellos la destrucción de la revolución bolivariana es uno de sus objetivos principales (detallaremos luego).

En este contexto se produjo pocos días después (10 de diciembre), la asunción de Cristina Fernández en Buenos Aires. Durante su campaña, Cristina se preocupó por mostrarse bien cerca de las estructuras del poder tradicional.

La entonces candidata presidencial, no evidenció ningún gesto de acercamiento fuerte con Chávez (incluso viajó especialmente a Caracas para reunirse con representantes de la comunidad judía venezolana, para quienes Chávez no es una figura menos diabólica que el presidente iraní Mahmoud Ahmadineyad u Osama Bin Laden).

En 2007, quienes mueven las fichas del tablero de ajedrez global, habían logrado un avance importante al montar una exitosa campaña de desinformación y desprestigio internacional contra el presidente venezolano y su propuesta de reforma.

En este marco, la semana de asunción de la nueva presidenta argentina -se insiste, con un Chávez golpeado- se aparecía como una excelente oportunidad para perfeccionar el cerco sobre el líder bolivariano, de cara a un jaque mate tan anhelado.

Para esto hacía falta mover una pieza en el tablero, la pieza designada fue el peón Guido Antonini Wilson, un venezolano estadounidense que fue detenido en Buenos Aires por no declarar una valija con 800 mil dólares, que presuntamente serían utilizados para financiar la campaña de Cristina Fernández.

Como por arte de magia Antonini terminó en Miami colaborando con la justicia estadounidense en el armado de una causa, que durante la semana de asunción de la esposa de Néstor Kirchner, parecía perfecta para lanzar la operación que acabaría con la alianza que durante 4 años habían tejido los gobiernos de Argentina y Venezuela.

Sin embargo algo no funcionó, los ultraconservadores se apresuraron, se confiaron demasiado, y montaron una operación demasiado obscena.

A continuación se harán públicos una serie de hechos que demuestran de manera incontestable las siguientes afirmaciones.

1- Que el gobierno estadounidense designó a un grupo de agentes de inteligencia con la declarada misión de operar acciones de inteligencia con el propósito último de destruir a la revolución bolivariana.

2- Que en ese marco debe entenderse la aparición del peón Antonini, ya que quienes dirigen esa causa judicial están ligados personal, política e ideológicamente con algunos de los agentes encargados de detener el proceso de emancipación venezolano.

3- Que por ende, la proclamada independencia de los representantes de la justicia estadounidense por parte de los principales medios de comunicación del sistema, es falsa e insostenible desde todo punto de vista.

4- Que a partir de estos hechos, se reafirma la existencia de una estructura comunicacional global, que al ocultarnos estas pruebas de manera sistemática (por ignorancia, pereza intelectual o intereses concretos) impone una realidad ficticia que genera la manipulación de la opinión pública en pos de los intereses políticos de un país, en este caso, Estados Unidos.

En este grupo están incluidos la gran mayoría de los grandes medios de comunicación de nuestro continente.

Paso a paso.

1- La oficina de inteligencia contra Venezuela y Cuba

En septiembre de 2006, el bloque de diputados del partido demócrata pidió a George W. Bush, que cambie el eje bélico, retire las tropas de Iraq y apunte sobre Venezuela, país que lidera las reservas de petróleo mundiales.

Para la misma época hubo otro pedido especial dentro de los servicios secretos, la CIA solicitó al director nacional de los Servicios de Inteligencia, John Negroponte, la creación de una división especial para centralizar, unificar y coordinar desde una sola estructura las actividades contra Venezuela y Cuba.

La CIA solo tenía cinco divisiones de este carácter especificado, las oficinas contra Irán, Corea del Norte, Contraterrorismo, Contrainteligencia y Proliferación de armas.

A fines de 2006, semanas antes de la reelección del presidente Chávez en Venezuela, Bush designó como encargado de este departamento especial de la CIA a Norman Bailey. Según un comunicado público del propio organismo de inteligencia, Baily se ocuparía de centralizar las operaciones contra Cuba y Venezuela mediante la creación de un área “estratégica en la recolección de información y el análisis, identificando y llenando vacíos de información y planificando y asegurando la implementación de estrategias”.

Bailey tiene 75 años y una larga experiencia en el mundo de la inteligencia, desde la década del ’80 trabajó en inteligencia especializado en asuntos latinoamericanos, fue funcionario de Ronald Reagan, George H. Bush y George W. Bush.

En 1989, una de las importantes misiones de la CIA fue la organización de la invasión a Panamá, donde otro de los peones estadounidenses, Manuel Noriega, dejó de ser funcional a los intereses de la potencia usamericana y debió ser removido del tablero.

En la ejecución de esta operación, el agente Bailey jugó un papel destacado, su quirúrgica misión consistió en transformarse en asesor del entonces presidente panameño, hasta el mismo momento en el que comenzó la invasión.

(Atención en este nexo Norman Bailey-Panamá. Adquirirá relevancia más adelante cuando nos adentremos en el caso Antonini).

El actual responsable de las operaciones de inteligencia contra Venezuela y Cuba también es hombre de extrema confianza de John Negroponte, quien lideró operaciones de terrorismo en Vietnam, Honduras e Iraq, entre otros.

A Negroponte se lo responsabiliza por el asesinato de 40 mil vietnamitas. Desde Honduras, donde fungió como embajador en los ’80, organizó la base de entrenamiento de El Aguacate, centro de operaciones de la contra nicaragüense. Más cerca en el tiempo, se le encomendó la compleja tarea de dirigir la embajada estadounidense en Bagdad.

Durante su gestión en la capital iraquí, se lo acusó de financiar y coordinar a grupos paramilitares con el fin de alimentar un conflicto interreligioso funcional a los intereses de dominación de su país en la región.

El ex embajador de Washington en Bagdad sabe recompensar a sus amigos, las operaciones de Mobil Oil en el invadido territorio árabe cuentan con la asesoría de la empresa Norman A. Bailey Incorporated con sede en 8618 Westwood Center Dr Vienna en Washington.

Las asesorías de Bailey no se circunscriben al ámbito petrolero, el actual responsable de la inteligencia contra Venezuela también “colaboró” con el ex presidente argentino Eduardo Duhalde, a quien en plena crisis político, social y financiera en marzo de 2002, recomendó reprimir fuertemente la protesta social, llamar a elecciones anticipadas y entregar el territorio nacional para pagar la deuda externa.

Beily convenció a Duhalde de la necesidad de conseguir financiamiento internacional para superar la crisis. Para tal fin le recomendó al entonces presidente la contratación de tres empresas especialistas en lobby y comunicaciones.

Una de las empresas contratadas -anunciadas mediante Decreto N 533/2002- fue Zemi Communications, propiedad de Henry Kissinger, cuyos antecedentes en la historia reciente de América Latina no hacen falta destacar (aunque si lo creen necesario pueden repasarlo en (http://www.heterodoxos.org/2003-iii/divulgacion/ss.valtiomies_vai_sotarikollinen.es.html).

Casualmente entre los principios políticos que promueve Kissinger desde hace 30 años, figura el endeudamiento planificado de países con recursos estratégicos.

Los vínculos del jefe de inteligencia contra Venezuela con los halcones del pentágono no terminan allí. Esta es la definición que sobre Norman Bailey ofreció otro de los neoconservadores más destacados, Otto Reich, cubano de nacimiento y anticastrista por convicción: “Bailey es un hombre altamente capacitado, que comprende la acción política, la diplomacia y también comprende los aspectos psicológicos del mundo en el que estamos”.

Reich sabe de lo que habla en materia de acción política y psicológica (para analizar su prontuario en materia de desestabilización se recomienda la lectura de su hoja de vida en (http://www.nadir.org/nadir/initiativ/agp/free/imf/bolivia/reich.htm).

Reich y Bailey estrecharon lazos en la misma Honduras contrarrevolucionaria de los ’80.

Ya quedó establecido el marco de relaciones que nos muestra quién es políticamente Norman Bailey, además ha quedado claro que el responsable de la oficina de inteligencia contra Venezuela y Cuba, también es un conocedor de la realidad argentina y de sus protagonistas políticos. Ahora repasaremos algunas de sus declaraciones textuales para que no queden dudas acerca de sus concepciones ideológicas:

“Chávez es un dictador civil, un peligro dentro y fuera de Venezuela”.

“Chávez es culpable de ocho pecados capitales: Impulsa un eje populista-izquierdista junto a Fidel Castro y Evo Morales. Encabeza la prédica regional contra Estados Unidos. Es el principal opositor al ALCA. Apoya financieramente a movimientos indígenas de izquierda en países andinos. Brinda apoyo logístico a las FARC. Financia a Cuba con petróleo venezolano. Transformó a la Isla Margarita en un refugio para terroristas islámicos. Interfiere en conflictos bilaterales como en el caso Bolivia-Chile por la salida al mar”.

“Si Kirchner avanza en la consolidación de relaciones con Chávez y ese estúpido gasoducto, Argentina no recibirá más ayuda de Estados Unidos”.

2/3- Los fiscales del caso Antonini ¿Independientes?

Como se ha podido observar, la revolución bolivariana y sus relaciones con el resto de América Latina son una preocupación de primer orden para quienes desde Estados Unidos han impulsado una oficina especial para atacar este proceso. Ahora se demostrará que los representantes de la justicia estadounidense encargados del caso Antonini, están relacionados con quienes operan de manera directa contra la revolución bolivariana.

Estas relaciones sustentarán el punto 3, que evidencia la indivisible relación entre el poder político y la causa Antonini.

En Estados Unidos, los fiscales generales de los 50 estados que conforman la unión, son elegidos mediante el voto de los electores. Suele ocurrir en la mayoría de los casos, que los fiscales generales sean aliados políticos de los presidentes o de los gobernadores de turno.

Esto ocurre en la Florida, donde el Fiscal General es Bill Mccollum. Sobre sus preferencias políticas no hay lugar a dudas, antes de ser Fiscal General, Mccollum fue congresista republicano durante 20 años y luego se postuló como candidato a senador por el mismo partido. En marzo de 2004 en plena campaña, Mccollum habló de la necesidad de “introducir oficiales de inteligencia entre los turistas extranjeros que viajan a Cuba desde otros países”.

Las actividades del Fiscal General de La Florida junto a los sectores más conservadores de la derecha de su país son públicas. En 1987 durante su mandato como congresista en la Cámara de Representantes Mccollum participó en las audiencias por el escándalo Irán-Contra. En el momento de interrogar al contrarrevolucionario Félix Rodríguez (asesino del Che) sobre sus actividades y las de Luis Posada Carriles, lo felicitó por su papel destacado en la lucha contra el comunismo.

En los últimos años, la revolución bolivariana se ha transformado en un nuevo objetivo de Mccollum y sus aliados.

A lo largo de 2007, un grupo de ciudadanos nucleados en torno a la Fundación del Consejo de Seguridad Americano, presentó en distintos escenarios un audiovisual titulado “Crisis en las Américas, un documental sobre el dictador Hugo Chávez”.

Este material fue relanzado el pasado 7 de noviembre en el Club de Campo Doral Park de Miami. Faltaba poco menos de un mes para el referéndum en Venezuela y la campaña internacional en contra el presidente Chávez estaba en su punto más álgido.

Entre los patrocinantes del documental estuvieron dos congresistas republicanos de dilatada trayectoria anticastrista como Lincoln Díaz Balart y Connie Mack, para quien proyectos informativos como Al Jazeera o Telesur no son más que micrófonos al servicio de los terroristas. Entre los auspiciantes del material audiovisual que acompañaron a Díaz Balart y Mack, estuvo el Fiscal General de la Florida, Bill Mccollum.

Según los relatos de quienes tuvieron oportunidad de ver el material, “Crisis en las Américas, un documental sobre el dictador Hugo Chávez”, intenta relacionar al presidente venezolano con el terrorismo, el tráfico de drogas, la violencia, el despotismo, el comunismo cubano, el fraude electoral, el eje del mal y el Islam radical.

Casualmente, los mismos puntos que descubrimos dentro de los pecados capitales de Chávez enumerados por Bailey.

Operaciones Negras

Una de las fuentes reiteradas dentro del audiovisual es Otto Reich, quien en 1983 dirigió la Oficina de Diplomacia Pública para Latinoamérica y el Caribe (OPD, según sus siglas en inglés). La OPD, según revela el escritor Greg Grandin en su libro Empire’s Workshop, “estaba oficialmente a cargo de implementar una aproximación nueva, no tradicional, para definir los términos de la discusión pública sobre la política en Centroamérica”.

La OPD empleó una táctica que utiliza frecuentemente la CIA en otros países colocando artículos e historias en la prensa bajo el nombre de algún tercero. Estas actividades, conocidas en el mundo de la inteligencia como propaganda negra, fueron llevadas a cabo dentro de Estados Unidos con el total conocimiento de la Casa Blanca.

En 1987, el Congreso ordenó el cierre de la OPD de Reich, bajo acusación de estar implicada en una “operación prohibida y encubierta de propaganda”, pero en ese entonces los funcionarios del Departamento de Estado dijeron que simplemente reorganizarían la oficina, distribuyendo sus funciones entre otras partes del departamento.

Todo parece indicar que cumplieron su palabra.

La operación de propaganda negra que se pretendió constituir mediante “Crisis en las Américas un documental sobre el dictador Hugo Chávez” fue tan evidente que el material no logró trascender dentro de la sociedad estadounidense, sin embargo siempre hay sectores ultraconservadores que intentan legitimar este tipo de manipulaciones.

La periodista Ericka Andersen realizó una interesante reseña de este material para el diario “Human Events”, el pasado 27 de septiembre. De paso entrevistó a Bill Mccollum, el testimonio del Fiscal General de La Florida nos permite una vez más entender su pensamiento:

“Chávez es una parte importantísima en el problema de la droga en Suramérica. Yo pienso que es uno de los mayores traficantes, tal vez de la historia”.

El pasado domingo 23 de diciembre, el periodista argentino Horacio Verbitsky, publicó en su columna del diario Página12, que cuando ocurrió el suceso de la valija de Antonini en agosto pasado sólo hubo dos medios que denunciaron una relación entre el dinero incautado y la campaña de Cristina Fernández, uno de los artículos no llevó firma y el otro fue firmado por un periodista que nadie conoce.

Todo parece asemejarse demasiado a un guión armado por esos personajes que como el mismo Reich afirmó “comprenden la acción política y los aspectos psicológicos del mundo en el que vivimos”.

Los fiscales de la causa Antonini - Mulvihill

El Fiscal con más exposición pública en el caso Antonini es Thomas Mulvihill, primer asistente de la Fiscalía General. Mulvihill procesa crímenes como narcotráfico, espionaje y violaciones a las leyes de exportación, por esta razón, mantiene un vínculo muy cercano con agencias de inteligencia con el FBI o la CIA.

Por sus investigaciones de casos federales contra el crimen organizado, Mulvihill recibió varios premios de reconocimiento de agencias de inteligencia en Washington.

Este fiscal vive en el sur de la Florida hace más de 20 años, y según las crónicas periodísticas, conoce perfectamente las problemáticas de la región, al punto que en el pasado participó e investigó la detención del general Manuel Antonio Noriega en Panamá.

Es de suponer que si el fiscal Mulvihill investigó al derrocado ex presidente panameño y tiene vínculos estrechos con los servicios de inteligencia, debe conocer personalmente al agente Norman Bailey, quien es un connotado miembro de esos servicios, y fue unos de los máximos responsables de las operaciones en Panamá.

Hilar más fino sería deducir que a partir de estos hechos Mulvihill y Bailey tienen una relación personal o una alianza política, pero podríamos aventurarnos a hacerlo, si observamos el mundo de relaciones de ambos. Uno de los cercanos colaboradores de Bailey es Roger Noriega, quien el 12 de diciembre pasado salió a defender públicamente a Mulvihill y su equipo, mediante una columna de opinión periodística publicada por el conservador diario La Nación de Buenos Aires.

Dijo Noriega: “Lo que es bastante inusual es que, en vez de meramente negar la acusación, la presidenta Kirchner impugnó ferozmente las motivaciones de los investigadores estadounidenses, sosteniendo que la querella penal buscaba “cubrir de basura” su presidencia”.

Estas declaraciones provocaron la reacción del ex presidente, Néstor Kirchner, quien calificó a Noriega como un “funcionario lamentable” y exigió que la justicia estadounidense extradite al prófugo Antonini.

Alexander Acosta

Otro de los fiscales implicados en la causa Antonini es Alexander Acosta, su nombre no suele aparecer en los medios de comunicación, sus antecedentes no lo ayudan a sostener la imagen de un fiscal independiente.

El 13 de noviembre de 2003 hubo una convención de abogados sobre legislación internacional y soberanía americana organizada por la Sociedad Federalista con sede principal en Washington. El fiscal Alexander Acosta fue uno de los invitados a disertar. El orador de orden de este exclusivo encuentro fue John Negroponte.

Podríamos pensar que no es más que una casualidad que Acosta y Negroponte hayan confluido en esta reunión, pero podríamos pecar de ingenuidad tal vez, este encuentro indica cuánto menos, una coincidencia intelectual y política.

Esta aseveración se confirma cuando descubrimos que 2 años y 11 meses más tarde, exactamente el 10 de octubre de 2006, el Fiscal Federal del Distrito Sur de la Florida, Alexander Acosta, anunció la creación de un Grupo de Trabajo para Reforzar las Sanciones a Cuba, conformado por agencias del gobierno, incluyendo el FBI, el Servicio de Rentas Internas, Inmigración y Control de Aduanas, el Departamento de Comercio, el Servicio Guardacostas y la Aduanas y Protección de Fronteras.

Como puede observarse las actividades de este fiscal exceden ampliamente el marco investigativo para ingresar en el terreno del activismo político, y en este caso dentro de las causas más reaccionarias como lo es la profundización del estrangulamiento económico contra Cuba, condenado de manera casi unánime por las Naciones Unidas en cada oportunidad que se presenta.

Hay otro caso que evidencia la confluencia ideológica -y una muy probable coordinación en materia de acción política- entre este fiscal del caso Antonini y el congresista republicano Lincoln Díaz Balart (gestor del video basura contra Chávez):

En febrero de 2007, Acosta encausó a dos ciudadanos estadounidenses por solicitar licencias de viaje a Cuba a nombre de iglesias inexistentes, lo que habría permitido que más de 4500 cubanoamericanos obtuvieran permisos para visitar a sus familias en la isla caribeña.

Según declaró el fiscal oportunamente, ’’los dos arrestos y la investigación son un indicio del compromiso del gobierno federal en endurecer el embargo comercial...esta decisión es importante para ayudar a una transición democrática en la isla’’.

El congresista Díaz Balart, no se quedó atrás y sustentó públicamente el accionar de Acosta, a quien cariñosamente llama Alex:

’’El fiscal federal Alex Acosta y su equipo de trabajo merecen reconocimiento y apoyo por sus esfuerzos continuos para hacer cumplir eficazmente el embargo de Estados Unidos contra el régimen terrorista en Cuba’’.

Por mera coincidencia durante 2006, Díaz Balart había hecho un llamado público para que se impulsaran las causas judiciales a los violadores de licencias religiosas.

Acosta también tiene una relación fluida con el Fiscal General Mccollum, desde mayo de 2006 ambos participan activamente en el “Proyecto Niñez segura” una iniciativa nacional creada en Estados Unidos para proteger a los menores contra la explotación y los abusos sexuales.

El 23 de marzo de 2007, representantes de Niñez Segura de La Florida brindaron una conferencia de prensa para repasar los avances del programa. Alexander Acosta y Bill Mccollum aparecieron declarando sentados uno al lado del otro.

Kenneth L. Wainstein

Otro de los funcionarios implicados en la investigación es Kenneth L. Wainstein, asistente del Fiscal General de Justicia del Departamento de Seguridad Nacional. Según palabras del propio Wainstein, sus funciones son las de “supervisar las operaciones de inteligencia y las operaciones legales relativas a la seguridad nacional”. Wainstein fue designado por el presidente Bush para el cargo, y su aprobación por el senado demoró 5 meses. Es una especie de viceministro del Secretario de Justicia Michael Mukaesy, lo que indica sus estrechas relaciones con el poder político republicano. Entre sus obligaciones, también está la de articular sus tareas con el director nacional de los Servicios de Inteligencia, John Negroponte.

Reflexiones sobre los puntos 2 y 3

¿Es este equipo de trabajo el artífice de una operación basura contra Venezuela y Argentina?

Demasiados indicadores nos empujan a pensarlo. En resumen:

Durante todo 2007 una oficina de inteligencia de la CIA se dedica a planificar operaciones contra Venezuela. El responsable de esta dependencia (Bailey) tiene nexos fluidos con los principales implicados en operaciones de inteligencia armadas por la Central durante los últimos 30 años, el cubano americano Otto Reich, John Negroponte y Roger Noriega.

Todos estos personajes tienen fuertes vínculos con el anticastrismo más duro de Miami, desde donde, junto a sus compañeros de la Fundación del Consejo de Seguridad Americano, también lanza operaciones de inteligencia contra Venezuela el Fiscal General del Estado (Mccollum).

Uno de los fiscales que tratan el caso (Mulvihill) es asistente de Mccollum, está fuertemente ligado con los servicios de inteligencia y muy probablemente mantenga una relación fluída con el responsable de la oficina de la CIA encargada de desestabilizar a Venezuela (Bailey) ya que ambos estuvieron implicados en el caso Panamá-Manuel Noriega.

Cuando la competencia de Mulvihill es cuestionada por el gobierno argentino, Roger Noriega (colaborador cercano de Bailey) asume su defensa pública.

Otro de los fiscales federales encargados de la causa (Acosta) es un reconocido activista contra la revolución cubana, diserta junto a John Negroponte en Washington y realiza tareas de beneficencia junto al Fiscal General de La Florida (Mccollum).

Un tercer responsable de la causa ( Kenneth L. Wainstein) es un funcionario con categoría similar a la de un viceministro de justicia, entre sus funciones -según el mismo declara- está la de supervisar operaciones de inteligencia, también debe articular sus labores con John Negroponte.

Si a Norman Bailey y sus colaboradores de la oficina de desestabilización de la CIA, se les ocurriera montar una operación basura con la intención de generar una fricción entre Venezuela y Argentina utilizando el caso Antonini, este sería el grupo de trabajo ideal.

4- Para entender la manipulación montada por los medios de comunicación utilizaremos un caso testigo. El 26 de diciembre de 2007 el “prestigioso” matutino Washington Post publicó un editorial en la que asegura que la postura de la presidenta argentina en torno al caso -recordemos que la mandataria denunció una “operación basura”- obedecía a su ignorancia acerca del funcionamiento del sistema judicial de Estados Unidos. Esta es la cita textual:

“Hay quienes, demostrando su ignorancia del sistema judicial estadounidense, culpan al gobierno del presidente Bush por los resultados de una investigación penal. La reacción demuestra que las esperanzas de un cambio en la política exterior argentina probablemente fueron falsas. En vez de distanciarse del escándalo, ambos (la presidenta argentina y su esposo) le han hecho el coro a Chávez denunciando “trucos sucios”, de la Casa Blanca y un supuesto plan estadounidense para subyugar a Argentina”.

No hace falta agregar que estas “afirmaciones” fueron reproducidas por todos los grandes medios de nuestro continente como si lo escrito por el editorialista del Washington Post fuera una verdad absoluta. Esto llegó a millones de lectores que pudieran creer que la causa Antonini no tiene ninguna implicancia con el poder político y es tan sólo una investigación penal.

Pudieran pensarlo porque desde esos grandes medios -como se ha demostrado- se manipuló la realidad y se le negó a la ciudadanía su esencial derecho de acceder a la información completa sobre el caso.

Notas.

1- Este informe fue redactado sobre la base de una investigación personal y de artículos publicados por la agencia de comunicación Rodolfo Walsh (http://www.agenciawalsh.org/) y por la revista usamericana Z Magazine (http://www.zmag.org).

2- Entre los objetivos de esta investigación no figura establecer la categoría o el origen de los ilícitos que podrían derivar del caso Antonini Wilson.

Andrés Sal.lari Rebelión