LOS NUMEROS EN LA CIUDAD, POR ZONA


LOS NUMEROS EN LA COMUNA 12


COMUNA 12


















CIRCUITO 124
VILLA PUEYRREDON NORTE (GRAL. PAZ,CONSTIT., LADINES, CAMPANA)
MESAS 5033 A 5078
45 MESAS

CRISTINA
3952 32%

DUHALDE
2326 19%

R. SAA
1773 14%

BINNER
1751 14%

ALFONSIN
1092 9%


COMUNA 12
CIRCUITO 125
VILLA PUEYRREDON SUR (LADINES, CONSTIT., CAMPANA, DEL CARRIL)
MESAS 5079 A 5133
54 MESAS

CRISTINA
4279 29%

DUHALDE
3000 21%

BINNER
2228 14%

R. SAA
1919 13%

ALFONSIN
1563 10%

CARRIO
876 6%


TOTAL V. PUEYRREDON (99 MESAS)
1) CRISTINA 8231 31%
2) DUHALDE 5326 20%
3) BINNER 3976 15%
4) R.SAA 3692 14%
5) ALFONSIN 2655 10%
6) CARRIO 1580 6%


COMUNA 12
CIRCUITO 126
VILLA URQUIZA NORTE (SIBERIA) - CONST.,RIVERA,TRIUNV.,LARRALDE
MESAS 5134 A 5182
48 MESAS

CRISTINA
4185 32%

DUHALDE
2807 21%

BINNER
1884 14%

R. SAA
1713 13%

ALFONSIN
1182 9%

CARRIO
721 5%


COMUNA 12
CIRUITO 127
VILLA URQUIZA (CENTRO) RIVERA, TRIUNVIRATO,LA PAMPA, CONSTIT.
MESAS 5183 A 5243
60 MESAS

DUHALDE
4035 24%

CRISTINA
3984 24%

BINNER
2792 17%

ALFONSIN
1907 11%

R. SAA
1811 11%

CARRIO
1080 7%


COMUNA 12
CIRCUITO 128
VILLA URQUIZA (NORTE) NUÑEZ, TRIUNV., RIVERA, VIAS MITRE
MESAS 5244 A 5292
48 MESAS


CRISTINA
3752 29%

DUHALDE
2737 21%

BINNER
2094 16%

R. SAA
1620 13%

ALFONSIN
1306 10%

CARRIO
761 6%


COMUNA 12
CIRCUITO 129
VILLA URQUIZA (ESTE) RIVERA, TRONADOR, LA PAMPA, TRIUNVIRATO
MESAS 5293 A 5359
66 MESAS

CRISTINA
5074 30%

DUHALDE
3784 21%

BINNER
2980 17%

R. SAA
2000 11%

ALFONSIN
1772 10%

CARRIO
1161 6%



TOTAL VILLA URQUIZA ( 222 MESAS )
1) CRISTINA 16995 29%
2) DUHALDE 13363 23%
4) BINNER 7866 13%
3) R. SAA 7144 12%
5) ALFONSIN 6197 11%
6) CARRIO 3723 5%



COMUNA 12
CIRCUITO 130
COGHLAN
MESAS 5360 A 5406
46 MESAS


CRISTINA
3339 26%

BINNER
2217 18%

DUHALDE
2605 21%

R. SAA
1361 11%

ALFONSIN
1301 10%

CARRIO
960 8%


TOTAL COGHLAN (46 MESAS)
1) CRISTINA 3339 26%
2) DUHALDE 2605 21%
3) BINNER 2217 18%
4) R. SAA 1361 11 %
5) ALFONSIN 1301 10%
6) CARRIO 960 8%



COMUNA 12
CIRCUITO 131
SAAVEDRA (OESTE - BRIO. C. SAAVEDRA - R. SAENZ PEÑA)
MESAS 5407 A 5422
15 MESAS


CRISTINA
1205 28%

DUHALDE
938 21%

BINNER
662 15%

R. SAA
562 13%

ALFONSIN
435 10%

CARRIO
261 6%



COMUNA 12
CIRCUITO 132
SAAVEDRA (CENTRO - BRIO. MITRE )
MESAS 5423 A 5477
54 MESAS


CRISTINA
4501 31%

DUHALDE
3199 22%

BINNER
2085 14%

R. SAA
1849 13%

ALFONSIN
1385 9%

CARRIO
859 6%



COMUNA 12
CIRCUITO 133
SAAVEDRA (NORTE)
MESAS 5478 A 5531
53 MESAS

CRISTINA
4049 27%

DUHALDE
3369 22%

BINNER
2414 16%

R. SAA
1656 11%

ALFONSIN
1464 10%

CARRIO
995 6%


TOTAL SAAVEDRA ( 122 MESAS)
1) CRISTINA 9755 29%
2) DUHALDE 7506 22%
3) BINNER 5161 15%
4) R. SAA 4067 12%
5) AFONSIN 3284 10%
6) CARRIO 2115 6%




Total comuna: emitidos 133.239 80,54% participacion
Cristina 38320 29%
Duhalde 28800 21%
Binner 19220 16%
R.Saa 16264 12%
Alfonsin 13437 10%
Carrio 8388 6%

Por qué Cristina ganó con lo justo












Por Eduardo Anguita

Los resultados del último domingo expresan no sólo la preferencia de las mayorías populares por la propuesta de continuar con el cambio, sino también la fuerte disposición de las capas medias urbanas y rurales de adherir al modelo encabezado por Cristina Fernández de Kirchner. En efecto, distritos del Conurbano bonaerense como por ejemplo La Matanza, Florencio Varela o Berazategui mostraron que a la tradición peronista militante de esos distritos se sumaron los resultados de gestión. Los programas centrales del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner tuvieron una continuidad de ocho años ininterrumpidos de crear empleos, llevar el agua corriente y las cloacas a las barriadas humildes, apostar por la educación, generar programas sociales y apostar a la redistribución de la renta a favor de los asalariados.


Pero además, tanto en el interior rural de Santa Fe como en el de Córdoba, las PASO dieron un resonante triunfo a la fórmula Cristina Fernández de Kirchner – Amado Boudou. La explicación no sólo está en algo básico como fue el diálogo entablado por el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, con todas las entidades de productores agropecuarios, que permitieron acelerar créditos, reembolsos o medidas consensuadas con el sector.

Hay algo en común entre aquel voto que acompañó al kirchnerismo desde el inicio –y que es de origen peronista y progresista– con el voto más conservador y atado a los beneficios sectoriales como suele resultar el de los pueblos rurales. El eje en común es la justeza con que actúa la presidenta. Lo dijo ella en la conferencia de prensa que dio unas horas después de conocidos los resultados.

Cuando una cronista le preguntó si podía adelantar cómo sería la campaña electoral de cara al 23 de octubre, Cristina dijo que seguiría trabajando y recordó que el único acto de campaña para las PASO fue el de cierre, un sencillo acto en el Teatro Coliseo. Eso sí, ante consultas que parecen menores como el uso de la boleta única, la presidenta mostró que tiene una memoria descomunal para recordar algunas de las cosas a corregir en los únicos distritos en los que se usó esa modalidad, concretamente en Córdoba y Santa Fe.

Pero, además, aprovechó para recordar algunos otros detalles, también de apariencia menor, respecto de cómo se armaron los espacios de publicidad política televisiva que permitieron a los votantes recordar las boletas de los candidatos. Pequeños detalles institucionales. Pero que están en la cabeza de quien gobierna el país y al mismo tiempo en la cabeza del ciudadano de a pie. Cristina apela al hecho de que los militantes, como ella, viven demasiado imbuidos de la política. Y recuerda que el común de los ciudadanos no la palpita con la misma intensidad. Esa sola mención es síntoma de que ella no vive en una burbuja. Da la tranquilidad de que ella no pierde la dimensión del día a día.

ABRIR EL PADRÓN, ABRIR EL CORAZÓN.

En estas elecciones aumentó el porcentaje de votantes en relación con las elecciones presidenciales de 2007 y a las legislativas de 2009. Y eso que se trató de unos comicios inaugurales destinados a transparentar internas abiertas en todos los niveles y no los comicios para renovar presidente. Eduardo Duhalde –que cosechó muy pocos votos en Lomas de Zamora– intentó intoxicar al electorado advirtiendo que el oficialismo pretendía evitar las PASO. Eso motivó que el ministro del Interior, Florencio Randazzo, saliera más veces a explicar en qué consistían estas elecciones inaugurales. Quizá por esta actitud de serenidad y docencia fue que Cristina también cosechó más votos en San Isidro o Vicente López, distritos con fuerte arraigo antiperonista, que otros candidatos.

Obtener más de 10 millones de votos y tener 38 puntos más que el segundo es ganar con lo justo. Entendido lo justo no como esa voz popular que muestra que ganó raspando sino que lo hizo con valores de justicia. Porque el comportamiento de los militantes y dirigentes que esperaban los resultados en el mismísimo Hotel Interamericano era de alegría y de fraternidad.

Podría pensarse sin transgredir el sentido común que una diferencia desmesurada, absolutamente inédita, podría dar lugar a comportamientos también desmesurados. Pero si algo se puede inferir en estas horas es la serenidad de los gobernantes. Una serenidad que produjo empatía en algunos opositores. El caso de Hermes Binner que reconoció el aluvión de votos.

El de Ricardo Alfonsín que se apresuró a saludar a los triunfadores. Y, cada cual a su manera, el gesto de Mauricio Macri que sin ninguna irritación fue contado por la presidenta en la conferencia de prensa y deja un retrato de la Argentina opulenta y con poca disposición al trabajo. Macri le aclaró a Cristina que esta vez no estaba en calzoncillos (como contó él mismo cuando relató la vestimenta que tenía cuando recibió el llamado de la presidenta en la segunda vuelta de las elecciones porteñas). El jefe de gobierno estaba en bermudas disfrutando de un crucero tal como le relató a Cristina tras felicitarla. Cada cual se exhibe tal cual es por estas horas.

Y un caso emblemático al respecto resultó la candidata de la Coalición Cívica, que la votaron algo más de un 10 % de quienes la siguieron en las presidenciales de 2007 que, dicho sea de paso, salió segunda. Esta vez, pese a sus apariciones televisivas en los programas de TN y de sus innumerables salidas radiales, sólo la acompañaron uno de cada diez antiguos votantes.

Los dueños y editores de Clarín quizá tengan dos lecciones para aprender tras verificar que tanto Elisa Carrió como Eduardo Duhalde despertaron sólidas antipatías. La primera es que más no significa mejor. Es decir, mucha prensa no es lo mismo que buena prensa. Y prensa no significa política.

La sociedad argentina quedó desenganchada de las recetas del FMI hace unos años. También lo hizo este domingo respecto de las recetas de Héctor Magnetto. Y la segunda posible enseñanza es que los ataques arteros a Hebe de Bonaffini, o Estela de Carlotto o Raúl Zaffaroni que coronaron el sinnúmero de intentos de descrédito tuvieron un efecto bumerán.

El papel de los medios como elemento de estimulación glandular no sirvió. En este sentido, lo que quedó al descubierto es que sí hay una vinculación estrecha entre la dimensión de la política y la de la vida personal y familiar.

Alguien podría decir que Macri y sus asesores de imagen lo detectaron y sacaron provecho. No es peyorativa la hipótesis. No es malo que un candidato tenga alertas tempranas para detectar humores y deseos del electorado. Es mucho mejor que sea un gesto natural y no impuesto. Como fue el caso de Cristina cuando el domingo por la noche llamó a su hija Florencia para que subiera a acompañarla mientras saludaba al país. La chica tardó un ratito en llegar y quedó claro que estaba sorprendida por el llamado.

Resulta saludable que alguien que tiene la máxima responsabilidad en los hechos públicos del país pueda incluir a sus propios hijos en los momentos de trascendencia. Porque lo del domingo es, probablemente, un hecho de magnitud histórica. No en lo relativo a los números, desmesurados, sino en las cualidades. Es convincente que Cristina, después de haber acompañado como legisladora y primera dama a su marido, Néstor Kirchner, entre 2003 y 2007, sienta que en este nuevo período de cuatro años que se avizora, necesite tener a Máximo y Florencia cerca.

Por un lado porque no está Néstor, un tipo al que todos mencionaron como imprescindible. Por el otro, porque la juventud asomó en el último año como parte de lo nuevo en el proceso de transformación. Y entre esos jóvenes Máximo Kirchner es parte del entramado de nuevos dirigentes. Como una desgracia familiar lo dejó ausente del escenario del Panamericano, el destino hizo que Cristina necesitara abrazarse a Florencia, la menor, la que ella misma dijo que era la preferida del padre. Fortalecer la familia es dejar un tejido de políticas públicas que resulte la contracara de los noventas.

De modo que nada mejor que, en medio de los dolores propios de las pérdidas, abrir una ventana para que la sociedad comparta las pérdidas de la Presidenta. Porque ella asumió, desde mucho antes, el compromiso de que en las familias humildes y trabajadoras, en la medida de lo posible, no falte el pan, el techo, el agua corriente, la cloaca, la electricidad y los buenos ejemplos. Eso es lo digno. Es lo justo. Por eso, este domingo que pasó, Cristina ganó con lo justo

Se acabaron las palabras









Las primarias no cumplieron el objetivo seleccionador que tenían en un principio pero resultaron un mapeo general de cómo está situada políticamente la sociedad. Y los votos –quizás la forma más perfecta de democracia– arrojaron a las palabras. El 24 de marzo de 1976, Félix Laíño, por entonces director del diario La Razón, publicó una de las tapas más nefastas en la historia del periodismo nacional. Tituló: “Se acabaron las palabras”. Significaba que se había terminado el tiempo de los errores del gobierno de Estela Martínez de Perón y del endeble sistema democrático argentino y que llegaba el tiempo de la dictadura


Era algo así como “La Hora de la Espada” lugoneana, el llamado a la violencia más brutal de la cual hemos sido víctima los argentinos.

Hoy, a más de 35 años de esa tapa, los argentinos le dijeron –llenando de votos las urnas en las elecciones primarias– a los tituleros de los principales medios hegemónicos –Clarín y La Nación– que las palabras que se acabaron fueron las de aquellos que intentan revalidar su poder con las operaciones políticas y no legitimarse por los votos. Más allá del resultado de las primarias de ayer, el hecho en sí de que más del 75% del electorado haya decidido participar de un acto de profundización del sistema democrático como fue la experiencia de ayer, demuestra que la realidad se ha impuesto sobre la virtualidad construida por las palabras.

1. El primer mensaje que la sociedad envío ayer a la clase política es que quiere más y no menos democracia. Que tiene ganas de participar y que deja pasar las oportunidades para manifestar su voluntad.

2. El segundo mensaje que arrojaron los resultados de ayer es sobre el verdadero peso de los medios de comunicación hegemónicos. Por primera vez en democracia, un gobierno alcanzó un 50% de los votos en una elección en contra de la campaña política más salvaje llevada adelante por la prensa. Es decir, hay que analizar profundamente cuál es la influencia real de los medios frente a la voluntad de los ciudadanos.

3. La tercera señal es que en la Argentina se acabaron los votos cautivos. Ya no hay un voto férreamente identificado con un partido o una ideología, sino que prepondera el voto estratégico, útil, circunstancial, que, además, evalúa concienzudamente la gestión de los políticos. Es por eso que un ciudadano puede votar a Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires y a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en las generales. O a José Manuel de la Sota o a Antonio Bonfatti, en las locales, y al Frente para la Victoria, en las nacionales. Lo que importa es la gestión, la evaluación que hace el ciudadano del buen o mal gobierno al que tiene que evaluar. Se trata del voto “cajita feliz”, que percibe el estado de bienestar general y apoya la continuidad de lo estatuido. Prueba de esto es que el gobierno –para dolor de cabeza de Hugo Biolcatti– ganó incluso en la cuenca sojera.

4. La cuarta señal es la relación que la presidenta de la Nación ha entablado con la sociedad argentina. Hoy por hoy no hay ningún político que tenga la representatividad de Cristina Fernández. Es un liderazgo con un fuerte componente carismático, pero sobre todo con una contundente legitimidad racional. La apelación primaria que hace la mandataria en sus discursos está siempre basada en la política en su máxima expresión: desde lo estrictamente ideológico hasta la pragmática del día a día de la gestión. Esto significa que ella es el factor necesario de la política frente a la contingencia de los demás políticos del Frente para la Victoria y, obviamente, el justicialismo.

5. Hay en el voto mayoritario de ayer también un importante tinte ideológico, que se encuentra enclavado en la juventud y en los sectores que llegan al kirchnerismo desde el progresismo o la centro-izquierda. Son aquellos que apuestan a la profundización del modelo y que esperan que el tercer mandato del kirchnerismo sea una apuesta indubitable a la redistribución de la riqueza en la Argentina.

6. En la Argentina de hoy no hay lugar para “lo viejo”. Ni Eduardo Duhalde –son su patético discurso de anoche apelando a las “banderas subversivas” ni a su política de “darle un susto” al gobierno– ni Ricardo Alfonsín –con su campaña descalificadora y la apelación constante a su padre– lograron hacer frente al Modelo Nacional y Popular, con su capacidad de proyectar un futuro tangible para millones de argentinos.

7. Hace unas semanas, cuando Macri ganó en la Ciudad, escribí que la ganadora era Cristina. Hoy queda comprobado que el único candidato de centro derecha que podría haber llegado a hacerle relativa competencia al oficialismo no puede presentarse a las elecciones presidenciales del 23 de octubre.

Hoy lunes comienza la carrera final hacia las presidenciales del 23 de octubre. La diferencia entre Cristina Fernández y la oposición es de más de 35 puntos. Parecen pisos y techos difíciles de traspasar. Las primarias no cumplieron el objetivo seleccionador que tenían en un principio pero resultaron un mapeo general de cómo está situada políticamente la sociedad. Y los votos –quizás la forma más perfecta de democracia– arrollaron a las palabras.

Unasur: aceleración en la unidad latinoamericana - Por Edgardo Depetri










Encuentro con Lula y con Mujica. ¿Cómo fue la invitación de Cristina, cómo vino…? bueno, creo que fue como resultado de nuestra construcción latinoamericana. Del trabajo enorme que estamos haciendo como Frente Transversal y como movimiento popular desde la secretaría a cargo de Oscar Laborde, su rol en Cancillería y su peregrinar permanente por encuentros y plenarios latinoamericanos que nos llevó a que hace un par de años atrás hiciéramos el Foro de San Pablo en Argentina. Allí habló Néstor Kichner ante todos los delegados internacionales y también nos recibió Cristina Fernández en la Casa Rosada.

Eso es construcción, como lo fue y es nuestro trabajo con el PT de Brasil y nuestra historia en la izquierda nacional y latinoamericana, en el peronismo, en el movimiento nacional y nuestro rol también en el movimiento popular, en el Gobierno, en la CTA, en los movimientos sociales, nos dio la puerta de entrada a construir lazos sólidos con los movimientos sociales, populares y políticos de América Latina que hoy gobiernan la mayoría de los países. Especialmente con Lula.



Eso significó nuestra anterior visita a Brasilia para entrevistarnos con Lula. Quisimos aprovechar esa posibilidad de reunirnos con Lula no solo para sacarnos una foto, sino que apostamos a que esa reunión fuera un espacio de unidad en el movimiento popular en la Argentina, más allá de como estemos parados en los procesos electorales o en las centrales sindicales. Por eso, a esa reunión con Lula habíamos invitado a los compañeros de La Cámpora, compañeros de la CGT de Hugo Moyano, a Mariotto como expresión de intelectuales, al Frente para la Victoria, a Sabatella. Fuimos con Yasky porque era clave para nosotros que estuviera la Central de Trabajadores en una interlocución con quien fue presidente de Brasil en dos oportunidades y hoy es un hombre importante de la política internacional. Y en ese compromiso que también tuvimos de la visita de Lula a la Argentina, cuando nosotros imaginamos que podía estar viniendo Lula al país. Entonces, aprovechando un poco la discusión que veníamos teniendo también con el Gobierno de cómo ir armando esa proyección de Lula en el país, tuve una invitación de la Casa Rosada de acompañar a la Presidenta en su visita a Brasilia, en una reunión cumbre con Dilma Ruseff y también en la inauguración de la Embajada argentina en Brasil, cuya piedra fundacional había puesto Néstor Kirchner cuando era presidente, junto con Lula. Fue una invitación en la que la Presidenta, de alguna manera, nos dio un lugar destacado, sabiendo de nuestra presencia y nuestra relación con el PT y con Lula especialmente.

¿Si fue bien eso? Hermoso, hermoso. Fue una caricia al alma. Aparte, nuestra llegada a Brasil vino precedida por otro triunfo para los pueblos de América Latina, que es la asunción de Ollanta Humala, rompiendo el eje que había armado los Estados Unidos con Chile, Perú y Colombia, el eje del Pacífico. Ese país hoy es tomado, gobernado, consolidado por Ollanta, un líder nacional, popular, un hombre que ha alentado la derrota del ALCA y la integración de los pueblos de América Latina.

Y para sorpresa incluso de la propia Cristina o Dilma Russeff que después la expresaron en sus discursos, o en sus análisis cuando estuvieron hablando ante la prensa, ante las comitivas que acompañábamos, o entre empresarios, sindicalistas, movimientos sociales y populares, con una extraordinaria reunión de los presidentes de UNASUR, después de la asunción de Ollanta Humala, y una caracterización que hacían las dos presidentas, del salto enorme que han pegado los países latinoamericanos. Es más, tomando decisiones estratégicas para protegerse de la crisis internacional, de la crisis del default en Estados Unidos, la crisis griega, la española.

¿Y de eso se habló en la conferencia de prensa?

Fue lo sorprendente. Como que se estaba dando un nuevo paso en la unidad real de nuestros pueblos. El tema de la crisis financiera internacional que deriva de la erupción de los capitales que huyen de los lugares de crisis económica y también la gran sobre oferta de productos de todo tipo. De bienes y servicios, industriales o de servicios que ofrecen hoy, ante también la crisis de sus mercados en el Centro, se ofrecen a bajo precio, casi como un dumping social, tan solo para poder colocar las empresas transnacionales toda esa producción en nuestros mercados.

Eso haría peligrar las fuentes de trabajo porque se sustituye lo que podría ser producción nacional por producción importada, mercancía importada. Entonces, el análisis de Cristina y Dilma, tomaban una dimensión de la aceleración en la unidad, producto de la crisis internacional y promovida por el propio presidente Santos, mocionando que se reúnan los ministros de Economía de todos los países de América Latina, ahora el 15 de agosto, para tomar medidas concretas que nos alejen de esa situación de crisis en el mundo.

Lo que hay que ver, es que los analistas de la derecha hablaban de barreras ideológicas para producir los procesos de unidad, pero después de la reunión de Unasur, está cada vez más claro que los gobiernos latinoamericanos están todos trabajando en común.

No al ALCA en Mar del Plata

Esto tiene que ver con la derrota del ALCA en Mar del Plata, ahí comienza y pega un giro la construcción del Mercosur, con los gobiernos populares que gobiernan los países en América Latina. Y con la UNASUR, con el rol de Néstor Kirchner y antes su gobierno. Algo que modifica la historia política, económica y social de la Argentina de dejar de mirar a Europa o a Estados Unidos para mirarse hacia adentro y sobre todo hacia los pueblos de América Latina. Pueblos que están demostrando un crecimiento enorme de sus economías y, aparte, crecen creando empleo y resolviendo desigualdades. Esto es lo que dejó como conocimiento el haber acompañado a Cristina y tener el privilegio de ver y poder hablar con algunos de estos representantes del gran cambio de Latinoamérica.







Y con Mujica












Si algo nos faltaba ver, era participar -también invitado por la Presidenta-, al almuerzo que se le ofreció a Pepe Mujica con una maestría y con una capacidad asombrosa... allí estuve con Hugo Yasky compartiendo la mesa. Y Pepe Mujica, el presidente uruguayo es así como se ve. Campechano, abierto. Un tipo muy frontal. Y dijo una frase ya célebre: “si los latinoamericanos no somos tan estúpidos, estamos condenados al progreso. Tenemos que tener una estupidez normal. Con que tengamos una estupidez normal, ya vamos a estar bien. Y a no pelearnos con nuestros vecinos”. Eso dijo Mujica, y es su forma de ser.

También planteó que alguna vez “el imperio nos quiso poner como estado tapón y nosotros somos un estado puente. Somos un país puente. Y planteó la crisis, que por ahí ellos en la pelea por la independencia hubiese sido mejor haber amarrado el caballo en la Pirámide de la Plaza de Mayo. “Pero buscábamos nuestra identidad y la estamos encontrando en este tiempo con nuestros hermanos- dijo- que somos más que eso, porque nacimos de la misma placenta”. Y planteó que el único país del mundo donde los uruguayos no se sienten extranjeros es en la Argentina.

Así que, la verdad, escuchar la sabiduría de este hombre al ir marcando ese rumbo de unidad y de asumir la necesidad de consolidar esta integración que debe ser complementaria y nos debe identificar en todo el mundo, ha sido realmente un escenario maravilloso. Eso en lo referente a nuestra visión de latinoamericana. Como Frente Transversal y como parte activa de este proyecto nacional y popular que comenzó Néstor y ahora sigue Cristina.






Cristina 2011… y después profundizar el modelo – Por Edgardo Depetri











Nosotros estamos tratando de transmitirle a los compañeros y compañeras que hay una feroz ofensiva del poder económico y multimediático contra Cristina Fernández de Kirchner y contra nuestro gobierno. El calendario electoral muestra que el poder trabaja para desgastar, deslegitimar, golpear y tratar de debilitar, y si pueden derrotar, las posibilidades de triunfo de Cristina. Nosotros tenemos que ser muy concientes que el enemigo es el poder económico. Un poder que al no tener candidato nacional que le posibilitara pelearle a Cristina Kirchner -al bajarse Macri a la Ciudad-, tienen que sostener su disputa con Cristina Kirchner en las elecciones provinciales.

Pensamos que votaron masivo a Macri porque, en primer lugar, el multimedio Clarín ha blindando a Macri. Y no en la campaña política, lo viene blindando desde hace años, desde que lo eligió como el posible sucesor. Por eso fueron promoviendo un triunfo contundente en primera vuelta. Ellos necesitaban mostrar el derrumbe del kirchnerismo. Después trabajaron para Miguel del Sel en Santa Fe.




Evidentemente era muy difícil ganarle a Bonfatti. En Santa Fe venía gobernando Binner con un nivel de aceptación importante. Era muy difícil para Agustín Rossi ganarle en la provincia. Pero horadaron y trabajaron para que Rossi llegara tercero. Era la mejor forma de demostrar que el kirchnerismo estaba en retirada. Ahí, trabajando con Reutemann como ordenador de ese sistema político, con Del Sel y el duhaldismo y el macrismo, para mostrar una nueva caída y un nuevo debilitamiento del kirchnerismo.

El calendario llevó a Córdoba donde nosotros no tenemos candidato. Y ahora saltan diciendo de una nueva derrota del Kirchnerismo. Entonces, de esta manera el poder va alimentando y consolidando un escenario político que debilite la opción de Cristina de cara el 14 de agosto, las elecciones primarias, y de cara a octubre.

Y al mismo tiempo trabajan sobre la desconfianza interior del propio Frente para la Victoria, poniendo a La Cámpora en la mira, la demonización, y buscan generar una crisis a nuestro interior, fundamentalmente con el Partido Justicialista por haber quedado supuestamente afuera de las listas. Atacan al el movimiento obrero y a Moyano en un intento de hacer crecer la disputa del PJ dentro del Frente para la Victoria y alentar el conflicto social. El poder trabaja para ese diseño institucional que tiene que ver con la elección pero más con el futuro. Porque en la elección, elección que podemos ganar, y ganarla bien, en primera vuelta, pero ellos ya están trabajando para el 11 de diciembre, el día después. Porque ganando las elecciones en primera vuelta no lo vamos a derrotar, simplemente ganamos una elección. Por eso yo digo que lo que el poder plantea es un escenario de desestabilización, de destitución y de cambio de política.

En esto debemos estar atentos. Ellos tienen que tratar de desestabilizar al Gobierno, debilitarlo y si no pueden hacerlo por perder en las elecciones, que quede lo más debilitado posible. Un diseño institucional con fuerte presencia y predominio de actores y representaciones que son funcionales a la estrategia del poder para condicionar el rumbo de Cristina Fernández de Kirchner en su próximo mandato de 4 años.

Y esto que digo ya lo ha dicho la Presidenta. Por eso es que todos estamos trabajando y resolviendo espacios de unidad muy alto para profundizar lo que hemos hecho hasta ahora. Por eso los militantes de los movimientos populares tienen que afianzarse en sus convicciones. Tenemos que salir a militar fuerte la candidatura de Cristina en todo el país. Tenemos que recuperar los niveles de adhesión en la Capital, en Santa Fé y Córdoba, porque muchos de esos votos que fueron a otras expresiones políticas, Cristina los va a tener cuando dispute la presidencia de la República. Por eso, hay que trabajar construyendo una fuerza social, organizada, política, institucional para dar el debate en la defensa del modelo y cómo profundizamos, y cuáles son los instrumentos para seguir profundizando el rumbo de cara a los próximos 4 años de nuestro gobierno.

Pero qué pasa con Clarín, Clarín como vocero de un sistema político y cultural. Porque lo que proponen es más concentración de riqueza en pocas manos. Entonces, con ese objetivo y respondiendo a sus intereses y los intereses imperiales, todo es operatoria contra el gobierno: la trata, el fútbol, la cultura, la seguridad. Crea un clima, parece que estuviéramos en medio de una guerra civil. Lo que está pasando en Jujuy, por ejemplo, lo que pasó en el Indoamericano. Se produce un hecho y se produce lo que se llama la utilización de elementos para debilitar al gobierno.

No hay ingenuidad. Es su estrategia o una de sus estrategias. Ellos saben que Cristina es la única que puede enfrentarlos con posibilidad de éxito. Y aparte, es real: Cristina Fernández de Kirchner concentra hoy, en el imaginario popular, en la solidaridad del pueblo, en la legitimidad de la sociedad, el ser la única candidata del campo del pueblo que le puede pelearles el poder. Porque si bien el poder no tiene un hombre del riñón, como es Macri que crió de potrillo, ha armado con De Narváez, Alfonsín, Duhalde la opción más importante que tiene el poder. Y Duhalde que trata de trabajar sobre el PJ, sobre los gobernadores, los intendentes. Ahí hay una reconstitución de la derecha. Todo lo que sea oposición los lleva.

Pero un poder fuerte en términos de poder real de fuego, de que ocho de cada diez palabras que emite el multimedio Clarín son contra el gobierno nacional. Son ataques permanentes, operaciones judiciales, conflictos sociales, un día la inseguridad, otra con las Madres, con Zaffaroni, con las tomas. No hay ninguna duda que en Jujuy es Ledesma el que actúa. Allí no pueden explicar que Ledesma prometió 15 hectáreas para urbanizar y hacer viviendas populares y después no cumple el acuerdo con la Corriente Clasista y un juez manda a desalojar, se va de vacaciones y entra la policía brava jujeña, que tiene complicidad con el Ingenio y se producen muertes.

Y ahí ya tracciona políticamente el Grupo Clarín.

Por eso hablo que ellos van tocando todos los frentes posibles, no se detienen ni se desmienten. La agenda que imponen es un operativo por día. Por eso las declaraciones de Alberto Fernández. Las declaraciones de Alberto Fernández no son de alguien que sale a hablar porque se siente golpeado por lo que dice la Presidenta en un libro. Si fuera así, pide una entrevista a la Presidenta, o le manda una carta personal, trata de llegar de alguna manera. No contesta por Clarín. Contestar por Clarín, La Nación y TN es una decisión política, en el marco de una operación multimediática que apunta a desprestigiar a la Presidenta, de tratarla de fabuladora, de mentirosa. Pasa que esto no es nuevo: Alberto Fernández ya pone en discusión la sucesión presidencial al interior del Partido Justicialista, cosa que ya había hecho antes de que muriera Néstor Kirchner. Ya antes dijo que ni Néstor Kirchner ni Duhalde tenían que ser los candidatos que llevara el Partido Justicialista a la elección. O tenía que ser Ortubey o Sciolli.

Y ante la desaparición física de Néstor y la consolidación de las políticas públicas de Cristina, Cristina empezó a ser garante del proyecto con toda legitimidad como fue la asignación por hijo, las jubilaciones y el trabajo. Por eso Alberto Fernández tuvo que retirarse de esa operación, perdió y ahora vuelve. Vuelve para desgastar a Cristina en la misma estrategia del Grupo monopólico Clarín y de los grupos económicos en la Argentina. Y vuelve por si falla la estrategia y no puedan ganarnos las elecciones, y pararse en ser garante del diseño político futuro de la Argentina que, convengamos que es complejo cuanto menos para el kirchnerismo, para Cristina y para el movimiento popular.

Porque nosotros podemos –ya lo dije- llegar a ganar la Presidencia, no tengo dudas, y en primera vuelta. Pero queda Macri en Capital; Reutemann y Del Sel en la provincia de Santa Fé; Sciolli en la provincia de Buenos Aires; De La Sota en Córdoba; Ortubey en Salta, en sociedad con Romero. Y quedan los intendentes del conurbano que van a medir en función de los intereses de sus secta, o sector, o de pago chico y no de proyecto nacional. Y un aliento al conflicto social, tratando de azuzarlo a Moyano para que discuta el paro por mejoras salariales, por el mínimo no imponible, la disputa por las listas. Con cualquier excusa van a trabajar para dividirnos. La etapa no viene regalada.

Creo que hay que tomar conciencia de ese escenario que tenemos

Sí, creo que hay que tomar conciencia de ese escenario que tenemos. Por eso decimos que es tiempo de unidad, de no confundir y de no poner el carro adelante del caballo. Nuestra pelea es por el poder y hay que unir a todos los que estén “adentro” del Frente para la Victoria. En eso diferencio las operaciones del poder de las posiciones personales de los dirigentes políticos y sociales y los propios gobernadores. Por eso Sciolli cierra con nosotros. Moyano también trabaja. La CTA discute al interior de la clase trabajadora pero no plantea políticas de fractura con la CGT por una cuestión de sigla o de aparato, si no que trata de discutir el mínimo no imponible, el tema de la asignación por hijo, de mejorar los ingresos de la población.

Entonces, no confundir las operaciones del poder y algunos que juegan para el poder con la realidad cotidiana y concreta del pueblo argentino que está mejor. Por eso, como el pueblo estando mejor, va a votar a Cristina. Y yo creo que Cristina, la respuesta que le va a dar el poder, a los oligopolios, a las multinacionales, es profundizar el rumbo, pero no esperando hasta ganar las elecciones, sino ahora. No tengo duda que se van a mejorar las asignaciones por hijo, el programa Argentina Trabaja o las jubilaciones. O que los convenios colectivos van a ir cerrando cada vez más, resolviendo mejoras en los ingresos a la población. O el derecho a la educación, a la salud o a la previsión. Hoy, nueve de cada diez mayores están en el sistema previsional. Ese es el camino.

No tenemos que construir una categoría de trabajo para pobres

Aparte, nosotros tenemos que ir al proceso electoral no solamente defendiendo y defendiéndonos por lo que hicimos sino por lo que vamos a hacer. Porque el pueblo argentino por lo que hicimos ya nos pagó, ya nos votó. Entonces tenemos que ir a discutir con el pueblo, a interpelarlo, porque nos tienen que defender por lo que ya hemos hecho, pero fundamentalmente por lo que vamos a hacer hacia el futuro. Esto es un desafío para toda la militancia. Hay que hablar del futuro, de los sueños, del país que soñamos. De lo que quedó pendiente.

Decir que tenemos que duplicar los puestos de trabajo que logramos hasta hoy. Que tenemos que traccionar la idea de que ningún argentino tiene que dejar de tener trabajo. O por lo menos dejar de tener ingresos. Por eso hay que discutir una nueva categoría del trabajo. No solamente alcanza con el crecimiento de la economía en la industria o en los servicios o en el Estado. Hay que meter mucho trabajo social, autogestionado. Los pequeños productores capitalizados y produciendo alimento barato para la población. Los cooperativistas no sólo trabajando en términos de pintar el cordón o haciendo una vereda, si no construyendo pequeños talleres, capacitándose, haciendo la secundaria, haciendo oficios, instalándose en el debate.

Es todo un proceso que el Gobierno –y nosotros- debe profundizar. Ya ha mostrado un camino muy claro. La asignación por hijo universaliza el problema de los pibes, la estatización de las AFJP universaliza la situación de los jubilados. En el trabajo hay que dar el gran debate nacional para que el piso de igualdad sea, precisamente, el trabajo. Y el trabajo bien pago. No cualquier trabajo. No tenemos que construir una categoría de trabajo para pobres. Tenemos que construir un trabajo digno, bien pago y que resuelva una obra de infraestructura o que en el sector de la industria sea parte del modelo económico nacional. Es un hecho cultural.

Habrá que pensar y habrá que trabajar porque los paradigmas se van construyendo con el debate, con la idea y con la apertura de ver cómo vamos resolviendo los problemas porque no hay un librito que diga cómo hacerlo si no que lo vamos ha ir construyendo con el protagonismo de todos los compañeros y compañeras. Por supuesto que lo que hace el poder económico no es la propuesta. Entonces hay que construir un gran consenso nacional, una gran fuerza y ponernos en un piso de discutir la igualdad social como perspectiva para el conjunto de la comunidad que vendrá de diferentes intervenciones: estatal, privada, de servicios, asociativas, que necesitan incorporar sobre todo a los jóvenes, que es el desafío que tenemos.

Si se habla de los jóvenes, hablemos de los 700.000 pibes que no trabajan ni estudian. ¿Cómo resolvemos esas cuestiones? Eso no es discurso, son decisiones políticas. Es como la expropiación de las AFJP: hicimos ochocientos discursos pero Cristina estatizó las AFJP. O la asignación por hijo y hemos avanzado por muchos sectores. Ahora, con el trabajo, es exactamente lo mismo. Creo que ahí el movimiento obrero, la CTA, la CGT, los sectores populares, tenemos un rol muy importante que asumir en el combate del trabajo en negro, en construir organización social para crear trabajo e ingresos y como dije al principio, comprender que estas políticas, esto de pretender un Estado de Bienestar, tiene enemigos muy poderosos. Podemos hablar del golpe del 55, del 76, la imposición de políticas neoliberales, la captación cultural por medio del imperio. No va a ser fácil avanzar. Hay que poner todo. Y no nos podemos descuidar.

Todos con Cristina 2011.

Con una campaña puerta a puerta en la Comuna 12










El kirchnerismo continúa con la campaña en la ciudad de Buenos Aires de cara a las elecciones primarias obligatorias del 14 de agosto. “Hay que mantener el proceso de reindustrialización en el país que se inició en 2003”, aseguró el ministro de Economía y candidato a vicepresidente por el Frente para la Victoria (FpV), Amado Boudou, en una timbreada por el barrio de Villa Urquiza. Lo acompañaron los candidatos a diputados nacionales por el distrito Roberto Feletti y Andrés Larroque, junto a los ministros Carlos Tomada y Nilda Garré, entre otros.

“La reindustrialización favorece el consumo interno y la creación de fuentes de trabajo”, aseguró Boudou mientras mantenía una conversación con un vecino en el living de la casa. A partir de las tres de la tarde la primera plana de la conducción kirchnerista caminó por las calles Altolaguirre y Burela, en la Comuna 12, para “timbrear” y dialogar con los vecinos cara a cara tal y como lo hizo Fele-tti en la primera recorrida por la Comuna 6 en Caballito, el miércoles.

Boudou, Feletti y Tomada fueron acompañados por los candidatos María del Carmen Bianchi y Larroque, además del legislador recientemente reelecto Juan Cabandié. Los ministros Garré, Tomada y Débora Giorgi, de Industria, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, completaron el equipo. Se dividieron en grupos de tres y recorrieron tres cuadras dialogando con los vecinos.

PERFORMANCE DEL PRO Y DEL FPV EN LOS BALOTAJES 2007 - 2011




“Nuestro ADN es dar la batalla” UNA REUNION DE BALANCE DE LA PRESIDENTA JUNTO A FILMUS Y TOMADA










En el despacho presidencial, el senador y el ministro de Trabajo analizaron el triunfo de Mauricio Macri y la performance del Frente para la Victoria en el ballottage porteño. “Hicimos la mejor elección en la historia del FpV en la Capital”, dijo Filmus

Por Julián Bruschtein


Cristina Fernández de Kirchner recibió ayer al binomio kirchnerista que compitió por la Jefatura de Gobierno de la ciudad. El senador Daniel Filmus y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se reunieron en la Casa Rosada con la Presidenta y desmenuzaron las elecciones en la ciudad de Buenos Aires. “Analizamos positivamente todo el proceso de la elección”, aseguró a Página/12 el ex candidato a jefe de Gobierno. “Está en nuestro ADN dar la batalla”, les dijo CFK apenas ingresaron al despacho.

“Se analizó el esfuerzo que realizamos para lograr la mejor elección en la historia del Frente para la Victoria en la ciudad de Buenos Aires”, señaló a este diario el ex ministro de Educación sobre la reunión que mantuvo con CFK en el despacho presidencial de Balcarce 50. “Forma parte de nuestro ADN dar la batalla” hasta el final, les dijo la Presidenta a los dirigentes porteños apenas se sentaron a la mesa haciendo alusión al ballottage que ganó el jefe de Gobierno Mauricio Macri. La diferencia entre el macrismo y el kirchnerismo en la primera vuelta el 10 de julio levantó especulaciones sobre la posibilidad de que Filmus y Tomada no se presentasen en la segunda vuelta, decisión que se descartó rápidamente y se encaró un llamado para conformar una coalición que pudiera acortar la distancia entre las dos fuerzas más importantes de la ciudad.

El encuentro con CFK se mantuvo durante cuarenta minutos en los que se analizó el desempeño electoral de la fuerza política que encabeza la presidenta en la Capital Federal. Fernández de Kirchner convoca a los dirigentes que encabezan las listas del kirchnerismo en las distintas provincias con quienes realiza un balance de los comicios. Así fue con la gobernadora electa de Catamarca, Lucía Corpacci, el candidato en Chubut, Carlos Eliceche, y la de Tierra del Fuego, Rosana Bertone. La semana pasada se reunió también con el diputado Agustín Rossi, que perdió en Santa Fe y los dirigentes María Eugenia Bielsa –la diputada más votada en la elección provincial, que se quedó con la mayoría en la cámara de diputados santafesina– y quien encabezará la lista de diputados nacionales, el intendente de Rafaela, Omar Perotti.

Después de su paso por Pilar para inaugurar la ampliación de un laboratorio farmacéutico, la Presidenta recibió a la fórmula kirchnerista porteña con gran cantidad de información sobre las elecciones. Según pudo saber Página/12 hicieron un repaso por la historia de las elecciones en el distrito desde el 2003 en adelante donde confirmaron el aumento del caudal de votos en un distrito siempre difícil para el gobierno nacional. “Si el 24 por ciento logrado en el 2007 anunció la victoria presidencial, esta vez se puede decir que estamos mejor de cara a las elecciones de octubre”, señaló un dirigente que frecuenta los pasillos de la casa de gobierno. También analizaron “la presión mediática a favor de Macri, que dificultó imponer una agenda de temas y blindó la figura del jefe de Gobierno como si no estuviera procesado por las escuchas ilegales, ni hubiera subejecutado el presupuesto de Educación y Salud”, agregó la fuente kirchnerista.

Luego de comentar CFK “el mal gusto” de las declaraciones de Macri acerca de que había atendido su llamada para felicitarlo en “calzoncillos y remera” en su casa, una porción importante de la reunión se la llevó el trabajo político que deberá encarar el kirchnerismo porteño para las primarias obligatorias del 14 de agosto y las presidenciales del 23 de octubre. “La tarea es generar una estructura lo más amplia posible. Tenemos que pensar en algo como el Frente Amplio uruguayo, un espacio bien abierto y pluralista”, confió la fuente dejando traslucir la estrategia oficialista para la ciudad, que intentará ampliar la cantidad de votos logrados en el ballottage para consolidar la performance de la Presidenta.

“Sepan que no vamos a abandonar la lucha” DANIEL FILMUS FELICITO A SU RIVAL Y REMARCO QUE “SOMOS LA UNICA FUERZA NACIONAL QUE LLEGAMOS AL BALLOTTAGE










Rodeado por gran parte del gabinete nacional, el candidato kirchnerista, acompañado por Carlos Tomada, asumió la derrota, pero destacó que “somos la primera fuerza de oposición de la Ciudad”. El líder de Proyecto Sur, Pino Solanas, se llevó cantitos de repudio

“Somos la primera fuerza de oposición de la Ciudad y la segunda fuerza después del oficialismo en la Legislatura”, aseguró ayer el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Filmus, al reconocer la victoria del jefe de Gobierno Mauricio Macri. El ex ministro de Educación casi llegó al 37 por ciento de los votos, aumentando su caudal entre una instancia y otra, pero no le alcanzó para derrotar a Macri, que llegó al 63 por ciento restante. “Somos la única fuerza nacional con candidato presidencial que ha entrado al ballottage”, chicaneó Filmus a Macri recordando que el líder de PRO se bajó de su candidatura presidencial.

“Tenemos que analizar por qué no llegó el mensaje a todos los porteños”, analizó Filmus haciendo una autocrítica de la campaña. La fórmula salió apenas pasadas las 20 para dar la conferencia de prensa en la que aceptaron la victoria de Macri, pero resaltaron el desempeño del kirchnerismo en las elecciones de la ciudad. En la primera vuelta del 10 de julio Macri llegó al 47 por ciento de los votos, mientras que Filmus y Tomada lograron casi el 28 por ciento, lo que los dejó en el escenario de ballottage, como lo indica la Constitución porteña. Allí reveló que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “se comunicó telefónicamente con el ingeniero Macri para felicitarlo por el desempeño electoral que ha tenido”.

En la vereda, los militantes de la Corriente Peronista, el Peronismo Militante y el Munap (Movimiento Universitario Nacional y Popular) hacían frente al frío saltando y desplegando sus consignas. “Che Solanas botón/ che Solanas botón/ vos votaste a Macri/ la puta madre que te parió”, entonaban con saña recordando al cineasta Fernando Solanas, líder de Proyecto Sur, que no apoyó al binomio kirchnerista para el ballottage. A medida que pasaban las horas, iban llegando los militantes de cada una de las escuelas en las que habían fiscalizado la elección. A esa altura, los bombos retumbaban entre los autos y el entusiasmo no decayó a pesar del resultado adverso.

El bunker esta vez fue en la sede social del Suterh, el sindicato de porteros que encabeza el jefe del justicialismo porteño, Víctor Santamaría. En el segundo piso estaba el Vip donde los funcionarios del gobierno nacional siguieron el escrutinio. Con un clima más calmo que en la primera vuelta, los comentarios fueron dirigidos más hacia las primarias abiertas del 14 de agosto que al ballo-ttage porteño. Allí estaban el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el titular de la ex Side Héctor Icazuriaga; el ministro de Educación, Alberto Sileoni, y el secretario de Medios, Juan Manuel Abal Medina. Abal Medina llegó con su maletín lleno de papeles con el esbozo de la votación en la ciudad. El diputado peronista Carlos Kunkel explicaba que “en Santa Fe ganó el socialismo y en Capital el PRO, que no tienen nada que ver entre ellos”, dijo apuntando a la campaña que la oposición encabeza para hilar las derrotas del kirchnerismo y llevarlas al terreno de las presidenciales.

Al igual que en el escrutinio de la primera vuelta, a medida que llegaban los datos de las distintas comunas, los ánimos iban cambiando. “Estos de Proyecto Sur bajaron la línea de votar en blanco o a Macri, es decir votar contra Cristina”, comentó a este diario un dirigente kirchnerista, mientras mostraba un mensaje de texto en el que la información mostraba mayor diferencia para el jefe de Gobierno en la segunda vuelta que en la primera, en mesas de la zona sur. Raudo, el dirigente buscó otro mensaje y leyó: “Cildáñez imbatible. 2º round”, y explicó que “en las villas fue donde más lo votaron a Filmus. Donde había organización territorial es donde Filmus recibió el mayor apoyo”.

La fórmula salió temprano a dar la conferencia de prensa porque “ya teníamos los datos de nuestros propios conteos”, explicó Filmus a Página/12. La Presidenta monitoreó la elección desde la quinta presidencial en Olivos y de allí fue comunicándose con sus ministros y funcionarios. “El resultado de la segunda vuelta es bueno de cara a las elecciones primarias de agosto”, explicó el candidato ya con la cabeza en la campaña para fortalecer la candidatura de Fernández de Kirchner. Hoy se reunirá con los dirigentes de 70 agrupaciones kirchneristas porteñas para continuar con el armado del espacio político en la ciudad.

La presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, llegó promediando la tarde y la siguió el viceministro de Economía, Ricardo Feletti. Integrantes de Carta Abierta como el ex vicerrector de la UBA Jaime Sorín, y el abogado Damián Loretti, se mezclaban entre los dirigentes juveniles Andrés Larroque, de La Cámpora, y el legislador Juan Cabandié. Los partidos políticos aliados también asistieron todos al bunker kirchnerista. El diputado bonaerense Martín Sabbatella llegó acompañado por todo el bloque de legisladores de Nuevo Encuentro. Gabriela Cerruti, Edgardo Form y Gonzalo Ruanova rodeaban al ex intendente de Morón junto al diputado Carlos Heller, del mismo espacio político. Por otro lado llegó el ex jefe de Gobierno y legislador electo Aníbal Ibarra, quien señaló luego a este diario que “quien crea que éste es un voto que se va a reflejar a nivel nacional, se equivoca”.

La gente esperó afuera con el empedrado de la calle Venezuela como escenario, esperando a que sus candidatos salieran a saludar por última vez. Un nutrido grupo de vecinos de la Villa 31 cantaba y saltaba cuando Filmus y Tomada –junto a Sabbatella, Cerruti, el dirigente social Jorge Quito Aragón y otros legisladores propios y aliados– se asomaron al balcón para dirigirse a sus seguidores. “Les quiero dar las gracias y sepan que no vamos a abandonar la lucha”, arengó el candidato a vicejefe cosechando los aplausos de los militantes. La agrupación La Cámpora y la JP Evita agitaban sus banderas rojas y negras y celestes y blancas mientras Filmus tomaba el micrófono. “Vamos a ser leales a los ideales por los que se luchó en esta campaña. Pero también vamos a ganar el 14 de agosto y el 23 de octubre”, lanzó a viva voz el senador arrancando el “borombombom, borombombom, para Cristina, la reelección”.

La Recaída de Buenos Aires












Por Juan Sasturain


En esta hermosa ciudad, rebautizada última y malamente CABA, prácticamente no hay cosa que no se haya hecho, reformulado o padecido dos veces. La doble circunstancia, de todo tipo –repetición, binaridad, inversión–- parece estar en su naturaleza. Desde el mismísimo nombre, como ha recordado dramáticamente el maestro Marechal en Megafón: este caserío fue bautizado en origen de dos maneras, como “ciudad de Santa María y puerto de los Buenos Aires” –o algo así–; es decir que nos quedamos, emblemática / programáticamente, con el nombre del puerto en lugar del de la ciudad... El atormentado Murena, desde otro lado ideológico incluso, tuvo mucho y original que decir al respecto. Y cabe recordar que además de ser ingenioso y original solía tener razón, como Oscar Wilde.

Sin irnos de ahí, de la fundación, esta ciudad necesitó ser puesta dos veces en el lugar para finalmente quedar donde está, como si hubiera costado pegarla al barro de la orilla pastosa del Plata sin plata alguna. Sabemos que don Pedro de Mendoza, el que se muere de frío en la barranquita del Parque Lezama donde supuestamente hizo pie –y resbaló–, hizo lo que pudo, pero no alcanzó; se necesitó que el vasco Garay llegara desde el banco para refundar lo deshilachado y soslayando los huesos mal sepultados y mal comidos de los originales pobladores la refundó con el énfasis y la convicción propia de los de su estirpe. Que los querandíes no se lo perdonaran y se lo hicieran pagar al tiempo con su vida, no invalida el gesto: lo rehecho, rehecho estaba. Y ahí quedó Garay, pegado a la Plaza y a la Casa, y señalando con el dedo.

Es obvio que los máximos y más vistosos avatares que experimentó el destino de Buenos Aires –ya cabeza de Virreinato– fueron las consabidas invasiones inglesas de la primera década del siglo XIX. Que fueron dos, claro, y como debe ser: si Beresford nos primereó y acá se enseñorearon por un tiempo los casacas rojas –ídolos de nuestra burguesía comercial– hubo una criolla y heroica Reconquista; y si el alocado Whitelocke calculó mal al año siguiente y se mandó al River Plate sin cálculos ni promedio adecuados, hubo una porteña Defensa aguerrida que lo rechazó largo y definitivamente.

Quiero decir: dos Nombres contiguos; dos Fundaciones sucesivas y superpuestas; una Reconquista y una Defensa, inolvidables y simétricas hazañas –Liniers mediante–, como históricos partido y revancha por la Copa Soberanía... Toda una historia de pares no empardables. Pero esta misma Buenos Aires, que ha sobrevivido gloriosamente a administraciones bárbaras y cajetillas, milicos demoledores y ladrones de guantes multicolores, en los últimos años –autonomía y democracia bienvenidas y ejercitantes– ha incorporado (para algunos diagnosticadores que seguro sangramos por la herida, qué duda cabe), un nuevo par de avatares retrógrados y preocupantes: la Caída de hace cuatro años en manos de la política marketinera que considera a la Ciudad como una Empresa; y la Recaída de ayer, resultado desalentador en tanto y en cuanto no hubo forma ni aptitud ni actitud ni concierto a la hora de encontrarle la vuelta a la enfermedad y –pese a los síntomas alarmantes– tras la consulta a los interesados, seguir con el tratamiento equivocado.

En fin... “Ahora sólo nos cabe esperar”, como suelen decir los médicos, en las convencionales películas melodramáticas, al salir de la habitación donde el paciente está cachuzo, maltrecho o poco menos. En esos casos el guión le suele hacer decir al facultativo que (el paciente, la chica, el héroe o la Ciudad) está en manos de Dios, el Destino o Responsable equivalente. No es éste el caso, ni mucho menos.

Y –esperemos que no– pero sabemos que son jodidas las Recaídas.

Depetri responsabilizó a Blaquier y al Ingenio Ledesma por los incidentes en Jujuy








El diputado del FpV culpó al empresario y a la firma "por incumplir la promesa de entregar a los asentados las 15 hectáreas", causa de los episodios de violencia donde murieron cuatro personas. En la Ciudad hay protestas


El diputado nacional por el Frente para la Victoria (FpV), Edgardo Depetri, responsabilizó "a Blaquier y al Ingenio Ledesma por el incumplimiento de entregar a los asentados las 15 hectáreas que habían prometido", que derivaron en los incidentes de Jujuy y se solidarizó "ante todo, con los familiares de las víctimas", en comunicación con Radio América.

"Responsabilizamos a Blaquier y al ingenio Ledesma por el incumplimiento de entregar a los asentados las 15 hectáreas que habían prometido. Es lamentable que se pague con cuatro vidas el derecho a una vivienda", afirmó el diputado nacional a través de un comunicado de prensa.

"El ingenio es propietario de miles de hectáreas y ha recibido subsidios multimillonarios para mantener la producción de azúcar. Recordemos que son los mismos que asesinaron a nuestros militantes en la triste Noche del Apagón, que significó el secuestro, la tortura y la desaparición de muchísimos compañeros", expresó Depetri.

En diálogo con Radio América, Depetri indicó: "Estamos preocupados. He hablado con Luis D´Elía, con Hugo Yasky. Ahí la responsabilidad clara de estos asesinatos es de la familia Blaquier. Son los que permanentemente tiene beneficios de todos los gobiernos. Tienen fuertes vínculos con los gobierno locales, la intendencia y vinculaciones con el PJ local".
"La familia Blaquier y el ingenio Ledesma, son responsables. Lo que digo no es nada nuevo, este ingenio fue responsable de la noche del apagón, colaborando con la dictadura y con los secuestros. Están actuando con la impunidad de ser dueños del poder económico de la zona. Que hay complicidad entre el juez y el ingenio, no hay dudas. Para fallar a favor de los empresarios son muy rápidos", agregó.

Depetri: Alberto Fernández sigue siendo un hombre de Clarín






Disparen sobre el bocón: El diputado Edgardo Depetri lo acusó de haber impulsado la candidatura presidencial de Daniel Scioli y atribuyó sus dichos a “una operación mediática para desgastar a Cristina”. Fue luego que el ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner publicara una carta abierta negando vínculos con el multimedio.

La mecha la encendió la periodista Sandra Russo al incluir en su última obra una cita en la que la presidenta Cristina Kirchner acusaba a Alberto Fernández de actuar como “un vocero de Clarín”. El resto del escenario se construyó con premura a partir de declaraciones cruzadas y con un corolario publicado en uno de los diarios de mayor tirada del país: el ex jefe de Gabinete desmintió a través de una carta abierta vínculos con el multimedio. También reveló en el diario La Nación que Néstor Kirchner y la actual Presidenta compartieron numerosos encuentros con Héctor Magnetto en los años anteriores a la visagra del conflicto del campo




El diputado Edgardo Depetri se sumó hoy a los dichos del secretario de Medios, Juan Abal Medina, y cuestionó duramente la postura de Alberto Fernández al acusarlo de montar una “operación política para desgastar a Cristina” Kirchner.

“Si se sentía mal con la Presidenta, le hubiera dado una carta, pero no publicarla en un diario. Él sigue almorzando con los directivos de Clarín todos los jueves. No está bien ni mal, pero que lo explicite”, arremetió el legislador en declaraciones al ciclo Político (A24).

Depetri aseguró que Fernández “aspira a convertirse en un protagonista de la escena nacional” de cara a las elecciones de 2013 y 2015. “Es uno de los hombres que va a disputar la transición después del 2011. Se pone en el lugar del Grupo Clarín y los grupos económicos y utiliza este hecho para desgastar a Cristina y generar dudas”, dijo.

En otro orden, el diputado del Frente para la Victoria reveló que “antes de que muriera Néstor Kirchner, Fernández propuso a (Juan Manuel, gobernador de Salta) Urtubey y a (Daniel, gobernador de Buenos Aires) Scioli como candidatos a presidente”. Según Depetri, el ex jefe de Gabinete buscaba evitar la reelección de la Presidenta y colocar en la máxima magistratura a un dirigente más cercano a los “grupos económicos”.

“Consolidado del lado del poder económico, el rol de Alberto Fernández era presentar un candidato afín a ese poder. La ratificación de Cristina –como candidara- aborta esa opción que estaban construyendo Fernández y los grupos de poder”, sintetizó el legislador nacional que justamente asumió su banca en reemplazo de Néstor Kirchner.

¿El retorno de la antipolítica? Por Ricardo Forster







Un extraño y preocupante déjà-vu parece desplegarse en algunas zonas de la vida política argentina. Primero fue el turno de Mauricio Macri que logró un resultado mucho más abultado de lo que se esperaba; ahora nos encontramos con que Miguel Del Sel, un absoluto recién llegado desde la pantalla televisiva y de los teatros de variedades, disputó, cabeza a cabeza, la gobernación al candidato de Binner




Y desplazó a un lejano tercer lugar a Agustín Rossi, cuya lista para legisladores provinciales, por esos extraños sortilegios de los acuerdos políticos envenenados y la nueva boleta única que lleva a los votantes a elegir nombres más que partidos, salió primera quedándose con la mayoría de la representación en la Cámara de Diputados y dominando también la de Senadores.

Derrota de Rossi pero “triunfo” de la “transversalidad” peronista en Santa Fe (el inefable ex corredor de Fórmula Uno habrá esbozado una enigmática sonrisa ante resultados tan raros que hicieron gobernador a Bonfatti pero perdiendo la Legislatura, le dieron el segundo lugar a Del Sel pero como si fuera un globo vacío porque muy pocos de los que integraron sus listas lograron entrar, y transformó al Frente encabezado por Rossi en el ganador de la representación mayoritaria de la Legislatura provincial).

Un oscuro zarpazo del cualunquismo de los años ’90 busca hacerse un lugar en el centro del escenario recordándonos, por si lo habíamos olvidado, que en importantes sectores sociales sigue persistiendo la antipolítica, esa misma que se vio fortalecida por el espectacular giro farandulesco que el menemismo le imprimió a la vida nacional al mismo tiempo que, acolchado y protegido por los aires neoliberales de la época, desplegó, de la mano de la convertibilidad cavallista, el proyecto de mayor desindustrialización del país previamente anticipado por el plan de Martínez de Hoz en los peores años de la dictadura. Esto también hay que decirlo para eludir los eufemismos: hay un voto, expresado en amplios sectores que votaron a Macri en la primera vuelta de la ciudad de Buenos Aires y que ahora se vuelcan en Santa Fe por un candidato sacado de la galera y proveniente del vodevil, que mezcla los persistentes reflejos de la derecha con una suerte de neopopulismo televisivo que busca constituirse en la verdadera fuerza que venga a disputarle al kirchnerismo la hegemonía electoral.

Algo de la esencia de la democracia, que siempre se juega en el espacio público y en el interior de los lenguajes políticos, ha sido nuevamente puesto en entredicho por la reaparición del voto antipolítico, ese que le permitió a un recién llegado, alguien sin ninguna relación con cualquier tradición política, rozar la posibilidad de alzarse con la gobernación de una de las más importantes provincias del país. Da vértigo sólo imaginar si le hubiera tocado al Midachi gobernar Santa Fe.

En más de una ocasión he resaltado el papel fundamental de los grandes medios de comunicación en la construcción del sentido común y en el forjamiento de una opinión pública inclinada hacia la sospecha permanente de la política y de los políticos. La matriz neoliberal desarrollada con especial intensidad en la última década del siglo pasado sigue habitando ciertos núcleos sociales que entremezclan individualismo, autorreferencialidad, cuentapropismo moral con fascinación televisiva que, sobre todo, interpela a quienes han quedado más al margen de la inclusión social y que tienden a identificarse con los personajes que emanan del éter televisivo. Miguel Del Sel supo explotar ese lugar, supo “descender” hacia el pobrerío, los más abandonados entre los abandonados, y con algunos gestos de cercanía logró seducir a quienes se sienten despojados de todo, incluso, de reconocimiento. Seguramente, y pensando en los más desposeídos, quedará por articular una crítica de la política allí donde sigue sin encontrar los vasos comunicantes que le permitan llegar a quienes finalmente acaban por votar la luminosidad que emana de una celebridad aunque ese voto vaya contra sus propios intereses. El olvido, la marginalidad, la ineficacia de políticas sociales de reparación, pero también la bastardización de la esfera pública y la potencia de la sociedad del espectáculo han hecho lo suyo para regenerar, en el interior de la vida argentina, un fenómeno que creíamos ya superado pero que persiste entre nosotros. Siendo el gobierno de Cristina Fernández el que más ha hecho por mejorar la situación de los más dañados, más le cabe profundizar en políticas de reparación que impidan que ese neopopulismo televisivo continúe avanzando.

Sobre este arco variopinto que reúne a las clases medias acomodadas con votantes provenientes de zonas muy dañadas de la vida social (aquellos que están sumergidos y que, en el caso de Santa Fe, se han inclinado, al menos una porción significativa, por Del Sel) se va tejiendo el núcleo sobre el que intentará tejer su estrategia de cara a octubre el duhaldismo. Queda claro también que una porción importante del radicalismo santafesino rompió, en los hechos, su alianza con el socialismo como ya lo había hecho Ricardo Alfonsín, el hijo conservador de su padre, a nivel nacional inclinándose hacia la derecha recién llegada de De Narváez. Señales de alerta que no deberían ser subestimadas aunque, y esto también es importante decirlo, no constituyen ninguna novedad en el complejo mapa de la política nacional en la que ya hemos visto situaciones parecidas pero con un final muy distinto al que sueñan los grupos concentrados del poder económico-mediático que buscarán, por todos los medios, nacionalizar lo que son manifestaciones de un espectro geográfico que, en los últimos años, le dio la espalda al proyecto inaugurado en mayo de 2003 por Néstor Kirchner.

Tal vez lo más grave sea la reaparición de ese reflejo cualunquista y antipolítico que no se ha desvanecido y que, hoy por hoy, representa la esperanza de la restauración conservadora. Este es el rostro de la nueva derecha: una alquimia de ofensiva mediática impresionante más la continuidad, con otros nombres, de la espectacularización desideologizante que le ha vuelto a imprimir el macrismo a la escena política argentina incorporando a sectores sociales que nada tienen en común y que, por esas cosas de las extrañas vicisitudes santafesinas, acaban mezclando el agua y el aceite en las figuras emblemáticas del voto agrario (el mismo que se expresó con particular virulencia durante el conflicto por la 125 y que dejó una marca profunda en el sentido común de los agricultores de la zona más rica del país llevándolos con especial virulencia a la antipolítica) y el del cholulismo de amplios sectores populares por los que no ha pasado en vano el profundo daño social-cultural de la década del ’90. En esa extraña confluencia de clases medias enriquecidas y sectores hundidos en la pobreza se expresa la potencia, muy actual, de la despolitización que tiende a favorecer, en última instancia, a la derecha que se alimenta fervorosamente de ese rechazo cualunquista. Un nuevo rostro para el peligro autoritario en una época, la actual, que mayoritariamente tiende a reducir las diversas formas de participación en función de reproducir dispositivos de dominación que perpetúen la desigualdad y la injusticia.

Ahí está, pues, el bloque alrededor del cual gira la estrategia de la derecha. Romperlo será, una vez más, la tarea de un proyecto de matriz nacional popular que viene cambiando la vida del país y de su gente en los últimos ocho años pero enfrentándose a la pervivencia de lo que sigue sin resolverse en términos económicos (allí donde continúan persistiendo núcleos de pobreza que terminan por ser absorbidos por esa derecha estetizada de acuerdo a la visión de un Durán Barba) y, en un sentido fundamental, culturales (allí donde de ninguna manera se ha terminado la disputa por el sentido que viene dándose, al menos, desde el 2008). Doble problemática que exige distintas acciones de parte de un gobierno nacional que ha sabido atacar con inteligencia y coraje algunos de los restos persistentes de una sociedad desigual.

Por un lado, seguir profundizando políticas de reparación social que no se desentiendan de los sectores más vulnerables y, por el otro, continuar con la batalla cultural simbólica que sigue siendo un núcleo decisivo de un proyecto que necesita expandir su base de sustentación social. La querella por el sentido es, tal vez, el hueso más duro de roer allí donde sigue persistiendo, con potencia, el modelo representacional heredado del menemismo. En Santa Fe, una parte no despreciable del electorado dejó constancia, por distintos motivos, de aquello no resuelto y de lo espectral noventista. Saber interpretarlo es hacerse cargo, también, de las dificultades y de los desafíos.

Hay que señalar, sin embargo, que, más allá de la novedad inesperada del voto a Del Sel, en el 2007 también se había dado un escenario previo a las elecciones de octubre que resultó francamente negativo para el kirchnerismo que, de todos modos, terminó ganando con el 46 por ciento de los votos y ungiendo a Cristina Fernández como presidenta. Destaco esto porque veremos con qué intensidad y virulencia se va a desplegar una campaña encabezada por la corporación mediática que buscará convertir estos resultados en un anticipo de lo que puede llegar a pasar en las elecciones presidenciales del 2011. En todo caso, habrá que tomar la debida nota de esta reaparición en la actualidad argentina de modelos provenientes directamente de la década del noventa, modelos que hunden sus raíces en las mutaciones culturales provocadas por el neoliberalismo y que encuentran en los medios de comunicación concentrados el instrumento decisivo para su irradiación social. Nada más difícil que combatir contra esta tendencia antipolítica que, incluso, puede seducir, bajo la inquietante forma del éxito publicitario de los nuevos magos de las campañas electorales a lo Durán Barba, a quienes dicen estar en las antípodas ideológicas de Macri y sus aliados. Dejarse envolver por el lenguaje del vaciamiento y los globos de colores es empezar a mutar de piel. Por eso, hoy más que nunca, sigue siendo fundamental tener claridad respecto de lo que se defiende y por qué.

Entrevista a Juan Pablo O´Dezaille - El destino lo hacemos nosotros, no Macri






“Veinte puntos es mucho. Demasiado. Eso desconcertó. Macri. Creo que lo menospreciamos. Nos quedamos en eso de “el inútil”. En someterlo al desprecio por su no gestión. Cosa que es cierta, lo de Macri fue una no-gestión. Sin embargo él pudo nadar por encima de todo y nos saca veinte puntos. Ahora vamos a la segunda vuelta y vamos con todo. Aquí lo importante es el proyecto nacional y eso es lo que tenemos que defender y profundizar” Esto viene diciendo Juan Pablo O´Dezaille.

Juan Pablo es Subsecretario de Organización y Capacitación Popular del Ministerio de Desarrollo Social, y referente en la Ciudad del Frente Transversal –además de ser uno de sus fundadores.

Desde le piso 17 del Ministerio de Desarrollo Social, a través de los ventanales mirando al este, detrás de los edificios, el río, una línea marrón, difusa en la tarde. Está eso ¿no? El río. Uno piensa, se puede pensar en la historia de la mole blanca, el espacio de Evita. Desde donde la historia comenzó a escribirse empujando para otro lugar, definitivamente ya no sería lo mismo. Atrás había quedado el país de los hacendados. Era del pueblo trabajador. Luego, bombardeos, golpes, muertes, la fuerza del imperio, todo por voltear eso que hizo el pueblo junto al general Perón. O el General junto a su pueblo. Y aquí estamos. En el mismo edificio y hablando “de lo mismo” pero en otra época



Entonces Juan Pablo cuenta: acá estamos trabajando fuerte, en todo el país. Tratando de acompañar la nueva etapa. Una etapa que, quizá un poco subterránea y con los cambios que se han producido desde el 2003, cuando Néstor y ahora con Cristina. Un Estado, desvastado. Hemos recorrido camino y que ahora estamos en otro espacio. Creo que en el mundo laboral se ve más claro, pese a que seguimos teniendo mucho trabajo no registrado- digamos que los conflictos antes eran defensivos, mantener el trabajo trabajo, y hoy es paritarias abiertas y por aumentos de salarios. Incluso el impuesto a las ganancias.

Y este Ministerio está trabajando bien hace tiempo. Alicia Kirchner tomó esto y empezó a decir hace ya años que la mejor política social era generar trabajo. Generar trabajo es lograr la recomposición de la red familiar. No estamos en la época de conseguir comida o un plan, ahora es trabajo. Tarea que todavía queda para profundizar, que se encaró, pero hay mucho para reparar luego de tanto neoliberalismo. Otro tema es institucionalidad popular.

Institucionalidad que significa que los compañeros y compañeras que están en el territorio aun en las situaciones vulnerables, puedan tener acceso a su representación, a niveles de reconstitución de ese tejido social que fue devastado, desde los clubes de barrios, los centros de salud, las cooperadoras escolares, las representación de los propios compañeros en los lugares que tienen que ver con lo lectivo, a nivel barrial. Y empujar para asumir desde la propia organización, en conjunto con el Estado, ese rol participativo. Ya no esperando que el Estado llegue con un paliativo. No. En esta etapa, tan compleja estamos.

-Y Macri te sacó 20 puntos.

Nada de chicanas. No me joda. Macri no es el problema.

Eso dice Juan Pablo O´Dezaille. Al piso 17 no llegan los ruidos. Como si buenos Aires –la CABA al decir de los que no la quieren- fuera silencio. En el horizonte, dibujado un barco negro, lejos sobre ese río que manda reflejos y bruma. Uno piensa si alguna vez estuvo Evita en este mismo lugar, mirando ese mismo río. ¿Cómo sería ella? O como sería si supiera que sin tiempo, ella está. ¿Habrá mirado desde esta misma ventana?

“Ahora el tema es el trabajo…” es la voz de Juan Pablo. El trabajo dice. Y dice: en esto entran los cooperativistas, el Plan Argentina Trabaja, una manera de incorporar y generar procesos de organización. Creo que, básicamente, la idea que tiene la Ministra, como reflejo de este Gobierno, es generar mejores condiciones de vida a través del empleo, pero que eso perdería mucho significado si no genera organización popular. Y digo organización popular en cuanto a hacerse dueño de los propios procesos y profundizarlos y mejorarlos.

-¿Entonces no es Macri?

El destino lo hacemos nosotros, no Macri. Si vos trabajás en una obra en tu propio barrio, o en tu propio territorio, donde vos sabés que estás mejorando el acceso a la escuela, o el centro de salud donde van a ir tus propios pibes, el proceso de compromiso es mucho mayor que trabajando en un lugar que permita un ingreso digno, pero fuera de tu área de vida cotidiana. Uno defiende mucho más lo que construye como propio y sabe que es parte de su comunidad, que lo que puede ver como cuestión aislada de terminar el trabajo e irse a su casa y es un proceso como divorciado.

En Argentina, con Néstor, con Cristina, se logró sumar cinco millones de empleos. Un salto enorme. La obra pública en todo el país fue un factor importante. Ahora, si además esa obra pública se convierte en obra en tu propio territorio, en tu distrito, donde tu comunidad es la que disfruta y lo sostiene, tu compromiso con esa obra es mucho mayor y pasás a pensar cómo mejorar aún más esa obra, esa infraestructura y generar otros procesos. Eso me parece que es una clave para poder organizar al territorio. Ese es el armado, el poder popular tiene un espacio ahí, creo.

Viene la pregunta por la Ministro ¿Cómo es trabajar con Alicia Kirchner?

Alicia sinónimo de gestión. Un ejemplo: el año pasado la ejecución del presupuesto fue casi del 99%. Y Alicia diciendo por qué no se terminaba de ejecutar el 100%. Entonces, desde la decisión política de hacer crecer el presupuesto, desde la gestión de la ejecución de ese presupuesto y además desde la calidad de la ejecución de ese presupuesto. Eso es gestión y eso es mover esta mole. En todo el país está la mano de Alicia.

Uno se puede preguntar ¿Dónde no ha estado Alicia Kirchner en estos años de gestión? No hay pueblito que no conozca. La Ministro no sólo tiene una -diría- brutal capacidad de trabajo. También es sensibilidad de saber cómo proyectar y darle raíces a las políticas que aplica, y que no es sólo poner plata para asistir. Es poner sí para asistir, pero lo fundamental es promover, desarrollar, encontrar lo mejor de nuestro pueblo. Y enfocar el poder popular. Ahí va todo.

- ¿Tejido social es poder popular?

¿Qué otra cosa sino? Para sacarlos a los pibes del paco, los padres tienen que tener trabajo, una vivienda y más, vida social. Nadie nace chorro, ni nadie nace para vivir marginado. Es una sociedad que empujó a eso. Y es la propia sociedad, nosotros como conjunto, los que tenemos que rearmar un país para todos… ¿es así, no? Es Juan Pablo. Tiene un llamado en el celular. Debe atender. El río sigue allí. Más marrón en el caer de la tarde. El barco no está. No quiero pensar en Eva. O no se puede dejar de pensar en ella. ¿Habrá estado aquí, en este mismo lugar mirando ese mismo río? Esta enmarcada en un fiche. No es lo mismo.

Otra vez Macri. No para molestar sino medio inevitable. Juan Pablo es responsable del Frente Transversal Capital y tiene que mover las tabas y que los demás sumen. O algo así.

Ante todo, hay que apretar los dientes y militar con todo para esta segunda vuelta. Eso está claro. Pero hacia futuro, hay que hacer una lectura más fina porque esta Ciudad no tiene casi un 50% de gorilas y fachos como se llegó a decir. Me parece que hay un punto en que esta Ciudad, quizá como otros centros urbanos, el habitante de está mejor que hace diez años. Esta ciudad, que fue la ciudad epicentro del 19 y 20 de diciembre, donde la consigna era “piquete y cacerola, la lucha es una sola”. Hoy, diez años después, la situación de todos los estratos está mejor y eso no es por Macri.

Lo que Macri logró hacer fue apropiarse de ese bienestar para generar la cuestión del poder local. Y creo que logró apropiarse de esa situación. Y que nosotros como militantes, siendo parte de un proyecto político, quizá no hemos podido traducir bien que hay una obra que es del Gobierno Nacional, de un esfuerzo inmenso de todo el pueblo argentino y de este proyecto, que es lo que hace que se haya levantado el nivel de vida. Digo, nosotros transpiramos la camiseta y Macri sin despeinarse, se llevó el postre.

O, en el caso que es un gran déficit en la Ciudad de Buenos Aires, que es el tema del problema habitacional, nos encontramos con una estafa, con proceso terrible y muy doloroso producto de Sergio Shocklender manejando la Fundación, estafando a las propias Madres y de manera indirecta al Estado. Pero lo que no logramos dejar en claro es que el año pasado el gobierno de la Ciudad construyó 17 viviendas y las Madres construyeron casi 800 en la Ciudad. El caso Shocklender es absolutamente repudiable, tienen que ir presos, han provocado un daño mucho más fuerte aún del daño que ya de por sí era la defraudación, cuando hay de por medio un tema tan sensible como la vivienda popular. Además han logrado dejar un flanco abierto en el tema de Derechos Humanos, en las organizaciones de Derechos Humanos y la representación política, simbólica y cultural que tiene eso. Le ha abierto la puerta a una derecha cerril y con absoluto rencor.

Pero no pudimos dejar en manifiesto que esas viviendas están hechas y son casi 800. No hemos sabido hacerle sentir a los habitantes de esta Ciudad que hay una tarea muy fuerte y que si se está mejor es gracias a un proceso nacional, no de la gestión, del endeudamiento, la no ejecución y la discriminación de Macri. Asombra o nos dejó desconcertados ya que la capacidad de Macri ha sido ponerse por arriba de todo eso, quedar como el oficialismo y tener un discurso que, renegando de la política, lo cimienta en una política absolutamente destructiva.

-¿Y ahora?

Apretar los dientes –ya lo dije. Y militar. Y luche compañero. !Luche! Hay que poner todo para la segunda vuelta. Y este luche que te digo es un grito. Me sale desde el alma. !Carajo!

Ahora una pausa. Juan Pablo, como sorprendido de haber gritado, sonríe y dice.

Ahí no se acaba el mundo. Es una ciudad difícil. Pero la vida es difícil. No por eso uno baja los brazos. Con la derecha, con los grupos de poder, no se puede descansar y cada equivocación, a nosotros, a los de abajo, nos sale cara. Entonces, fuerza compañero. Codo a codo. Juntos.

-Y Luche.

!Claro!. ¡O decime una mejor!

Lo vimos






Lo digo como hombre de provincia, de lo que ustedes llaman “interior”: me consta que a muchos ciudadanos/as que no votamos en la Ciudad de Buenos Aires nos preocupa enormemente la perspectiva de que nuestra vieja Capital Federal vaya a seguir gobernada, cuatro años más, por una persona a la que desde el comienzo de su gestión vimos achicar presupuestos y reparticiones de educación y de cultura, y que llegó a designar a un troglodita en el Ministerio de Educación y tardó once días en darse cuenta. Reflexión respetuosa de los que votaron a Macri- A muchos argentinos que no estaremos allí el próximo domingo 31 nos alarma un jefe de Gobierno al que vimos designar a ex policías de pésima trayectoria al frente de la naciente Policía Metropolitana; que ordenó la compra de pistolas-picanas y que está procesado por haber ordenado escuchas telefónicas ilegales

La verdad es que sin agraviar uno puede sostener que es muy peligroso que ese hombre haga de la mentira política un estilo tan fuerte. Es un político que dice no serlo, pero que cuando fue diputado nacional vimos que fue un campeón de mediocridad porque casi no apareció por el Congreso, aunque seguramente cobró todos sus sueldos.

Lo vimos esta misma semana previa al ballottage decisivo, aplaudiendo las exageraciones del nunca sutil señor Biolcati en la Rural. Y después en Santa Fe, junto al señor Del Sel, lo vimos engañar a la ciudadanía al sostener, con la complicidad del terrorismo periodístico, que “no son políticos”. Pretenden ser representantes de una “nueva política”, pero tienen detrás, aunque los ocultan vergonzantemente, a los señores Duhalde, Venegas, Barrionuevo, Amadeo, Puerta o Toma, que de nuevos, precisamente, no tienen nada.

De igual forma, cuando el señor Durán Barba, talentoso publicista y acaso padre del triunfo PRO en la primera vuelta porteña, aparece coludido en una causa penal por enlodar al adversario mediante recursos ilegales, vimos que este hombre niega que eso sea “campaña sucia”, pide infantilmente “basta de agresiones” y le reclama a Daniel Filmus que haga “alguna autocrítica”, materia que él mismo desconoce por completo.

Vimos también que es duro para perseguir a miles de trapitos que se ganan la vida cuidando coches, pero es muy blando para combatir con los que lucran con la prostitución. Persigue con más saña a los pobres que a los explotadores de mano de obra esclava, de los que hay tantos en su ciudad.

Vimos que pintó bicisendas y acertó con el Metrobús, que es una idea de transporte público imperante en muchas capitales latinoamericanas, pero no cumplió su promesa de construir diez kilómetros de subte por año. Al contrario, la ampliación de la red de subtes porteña es una realización del gobierno nacional.

Vimos cómo aumentó un 300 por ciento el impuesto de alumbrado, barrido y limpieza, pero mantiene a la ciudad insólitamente mugrienta, contrariando la Ley de Basura Cero.

Vimos que otorgó reiterados beneficios al Grupo Clarín y otros monopolios, como una licitación por 275 millones de dólares por computadoras que valen menos de la mitad.

Vimos que permitió y defendió la participación de represores y aliados de la dictadura en el Gobierno de la Ciudad.

Vimos que vetó decenas de leyes votadas por la Legislatura, la mayoría sobre políticas sociales. Asimismo cerró centros culturales en todos los barrios y desalentó la participación de los vecinos. Vimos que cerró cursos gratuitos de capacitación laboral en el Centro Cultural Ricardo Rojas.

Vimos el desmanejo del Teatro Colón, con cuyos músicos está en permanente conflicto, además de que avanzan la reconversión del coliseo en una especie de ópera-shopping y la tercerización de su producción operística.

Vimos cómo vació los hospitales públicos, hoy carentes de insumos básicos como el gas. Y vimos cómo también las escuelas públicas carecen de gas y sus problemas edilicios incluyen riesgo de derrumbes. Y vimos y escuchamos denuncias sobre la compra de netbooks con altísimos sobreprecios.

Y también vimos y vemos que no controla la construcción en la ciudad, lo que implica una pérdida de patrimonio histórico y arquitectónico, que es de la nación entera.

Vimos cómo permite el accionar de matones que golpean y maltratan a las personas en situación de calle, al mismo tiempo que vetó leyes que promovían beneficios para construir comedores y alojamientos temporarios.

Vimos cómo cerró el Servicio de Zooterapia para niños y adolescentes discapacitados, donde se usaban animales, en particular perros, para la rehabilitación.

Y vimos, asombrados, cómo decidió también reducir el presupuesto del Hospital Garrahan, con el argumento de que no todos los niños que se atienden en el hospital son porteños. ¿A ustedes realmente les parece que los argentinos de fuera de Buenos Aires no merecemos el Garrahan?

Y vimos al Hospital Borda sin gas y en peligro de cierre, como el Moyano, donde se rumorea que hay ofertas inmobiliarias inconfesadas.

Vimos cómo se subejecutan presupuestos en salud, educación y vivienda, mientras crece el endeudamiento.

Y vimos también que es un dirigente que huye de los debates, acaso porque no podría tener un apuntador a sus espaldas, como vio todo el país por la tele. Ese tipo que desde atrás le dictaba al oído lo que tenía que decir... ¿a ustedes no les produjo algo así como vergüenza ajena cuando lo vieron?

A mí me cuesta entender cómo se puede votar a un político así, devenido mezcla de Susana-Mirtha-Tinelli de la política. Un hombre vacío de ideas, de discurso, que frivoliza todo y así descoloca lo mejor de la ciudadanía porteña, históricamente de vanguardia, innovadora y culta.

Yo digo que es un hombre que no merece a esa ciudad, porque siempre tiene excusas, echa culpas a los demás, no se hace cargo de nada y hace la plancha como una especie de inimputable autodeclarado y autoimpune. Dios no lo quiera, pero, ¿ustedes se imaginan una tragedia como la de Cromañón con este hombre en el gobierno?

Apenas soy un hombre de provincia sin intención de ofender a nadie, que respetuosamente le propone que este domingo 31, antes de votar, reflexione sobre esto que usted también ha visto. Porque todos lo vimos. Lo vemos.