Una marcha que no huele bien


Por Nora Veiras

Desde el lunes pasado, una cadena de mails convoca a una “marcha federal” en lenguaje castrense. Página/12 investigó su origen.

Al lockout agropecuario se lo vio estallar en las calles y en los medios. Hubo también otro estallido que pasó inadvertido en forma pública pero no fue menos contundente: el que se propagó por Internet. El lunes pasado empezó a circular por e-mail la convocatoria a una “Marcha Federal del Campo” con un “Plan Esquemático de Movilización a Capital Federal”. En un rudimentario lenguaje castrense, se daban precisiones de puntos de encuentro, horas y cantidad estimada de participantes con el objetivo de “generar la sensación pública del poder de los productores rurales quienes se mueven fundamentalmente por la Dignidad del campo”. Otro mail identificaba entre los supuestos autores de la movida a militares retirados, ex miembros de la Side y a un funcionario de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Los involucrados niegan su autoría, pero Página/12 pudo saber que los mismos nombres estarían bajo investigación por urdir distintas conspiraciones.

Las computadoras de los uniformados fueron inundadas por esos mensajes y en distintas avenidas porteñas se mezclaban ruralistas con la activista Cecilia Pando y Federico Young (ver foto), titular de la Agencia de Control Comunal, designado por Mauricio Macri. Young comparte con Pando las críticas a la reapertura de causas judiciales contra los represores y es, además, un activo productor rural. Quizás en sus declaradas 1250 hectáreas de la Estancia El Paye y en su carácter de delegado de la Asociación Rural de Chivilcoy ante la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires (Carbap) se encuentre la causa del entusiasmo del funcionario macrista para hacer sonar su cacerola en la esquina de Santa Fe y Callao.

Dios los cría

El supuesto plan de organización preveía que el viernes 28 “los grupos denominados como ‘autoconvocados’ que responden al accionar de las instituciones del campo en sus diferentes formas según el territorio, bloquean las rutas nacionales y convergentes (...). La coordinación en Area Gran Buenos Aires y Capital Federal se hará mediante uso de celulares sobre líneas que se informarán en forma reservada en las últimas tres horas previendo bloqueo por parte de servicios de inteligencia; se usarán frecuencias alternativas de Nextel, según detalle reservado que será distribuido personalmente entre los coordinadores”. El e-mail anónimo estimaba que llegarían a la Plaza de Mayo unos 8570 vehículos y que se congregarían unas 25 mil personas.

Fechado el jueves 27 apareció en algunas casillas de mails un “Parte de Operaciones” que señalaba el carácter “apócrifo” de la convocatoria y lo atribuía a “una maniobra de acción sicológica organizada por los ciudadanos identificados a continuación”: Juan Bautista Yofre (a) Tata, ex secretario de Inteligencia del Estado; Iván Germán Velázquez, actual subdirector de Inteligencia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria; Daniel Reimundes, general retirado del Ejército; Gabriela Roxana Pousa, periodista, y Héctor Alderete, director de la página web Seprin destinada a criticar la política de Defensa del kirchnerismo y a penar por la suerte de los represores.

En el libro Side. La Argentina secreta, Gerardo Young cuenta que “si algo marcó la gestión del Tata (designado por Carlos Menem en julio de 1989) fue que devolvió a La Casa a muchos de los militares a los que habían expulsado los radicales. Y a los duros. Nombró como director de la Escuela de Inteligencia al general de brigada Carlos Martínez, el mismo que había sido jefe de la Side durante los últimos años de la dictadura. (...) También nombró al teniente coronel retirado Carlos Doglioli como director de contrainteligencia y a Pascual Guerrieri como director de Planeamiento. Guerrieri era un tipo de verdad pesado. Oficial de Inteligencia del Ejército, en la dictadura había dirigido centros clandestinos de detención en Rosario, tenía las manos manchadas con sangre y ni una gota de culpa”.

–¿Usted me ve a mí mandando esos mails? Esos mails salieron de otra computadora y me los atribuyen a mí. Ya le he comunicado al Gobierno que no tengo nada que ver con eso. Del otro lado de la línea Yofre le da a Página/12 su versión.

–¿Con quién se comunicó del Gobierno?

–No quiero comprometer a gente del gabinete. Los que lo tienen que saber en el Gobierno lo saben. Yo no tengo ni una maceta, ni casa propia. Me voy a meter yo a promocionar una marcha de dirigentes agropecuarios. Es una canallada, a todos estos tipos hace mucho tiempo que no veo. Lo meten al pobre Reimundes, que está retirado.

–Convengamos en que estar retirado no exime de nada.

–Esto es falso. Identifiqué la computadora de donde salió esto por el número de IP. No voy a ir a la Justicia a perder tiempo porque no me van a dar bola. Yo estoy retirado de todo. No me presto a estas cosas.

Minutos después de cortar, Yofre llama a la redacción para reenviar el mail que le envió al productor televisivo Diego Gvirtz para avisarle que habían usado su computadora para lanzar los mails. “Esta es la prueba de que le hackearon la máquina a él y desde ahí mandaron los correos a mi nombre”, dice Yofre.

El general Reimundes, que se desempeñó como secretario general del Ejército bajo el mandato de Ricardo Brinzoni, también negó haber participado en el operativo. Aseguró a este diario que a Yofre hace un mes que no lo ve y que no conoce ni a Velázquez ni a Alderete. Reimundes es un militar muy activo entre los retirados que aspira a presidir la Sociedad Militar Seguros de Vida –la caja de las Fuerzas Armadas– y tiene sólidos vínculos con el ultraderechista cura domínico Aníbal Fosbery, líder de Fasta. La comunidad en la que estudia la numerosa prole de Cecilia Pando y donde la misma activista castrense supo trabajar. Fosbery reivindicó hace apenas un par de años al nazi Erich Priebke como un notable vecino de Bariloche.

“Lo que más me ofende es que crean que soy tan torpe. Pregúntele a cualquiera que me conozca si fulano de tal con la aptitud y capacidad que tiene podría haber hecho esa convocatoria. Yo intervengo a cara descubierta”, asegura el general y pregunta: “¿A usted le parece que un funcionario de la Policía de Seguridad Aeroportuaria puede estar en algo así?”, en alusión a Velázquez.

La PSA depende del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos que dirige Aníbal Fernández. Página/12 habló con un alto funcionario que conoce a Velázquez, responsable del área de Contrainteligencia de la PSA y experto en informática. El funcionario explicó que “no confía en Velázquez pero tampoco en sus enemigos. Estos son chicos raros que hacen un trabajo raro también. Ahora, la ley le prohíbe a un policía hacer actividades políticas, si hay pruebas le abriremos un sumario”.

Velázquez fue detenido en abril del ’99 acusado de vender instrucciones para armar bombas en disquetes. Pertenecía a la Comunidad Nativa de Organizaciones Regionales (Cóndor) que formó el vicecomodoro Horacio Riccardelli. En ese momento, un grupo de militantes de ultraderecha se presentó en el juzgado acompañando al vicecomodoro y al abogado Pedro Bianchi, activo defensor de represores, para reclamar por la libertad de Velázquez.

Detrás de la protesta agropecuaria se esconde una trama de intereses que están lejos de agotarse en la disputa por el aumento de las retenciones móviles. La guerra de mails evidencia que algo huele muy mal y no es precisamente la bosta campestre.

Edgardo Depetri


Comunicado de prensa:
Los productores critican a D’Elía porque tienen mala memoria

"Los pequeños productores tienen mala memoria; se olvidan que durante el menemismo estuvimos junto a Luis D’Elía apoyándolos para evitar que les remataran sus campos", dijo Edgardo Depetri al referirse a las críticas de Alfredo de Angelis –delegado entrerriano de la Federación Agraria- porque la Presidenta compartió el palco, el jueves, con el dirigente de la Federación de Tierra y Vivienda.

"Luis D’Elía es un compañero que siempre estuvo al lado de los que sufren porque no pueden mandar a sus chicos a la escuela", agregó el diputado nacional y dirigente de la CTA y fustigó a De Angelis que se quejó porque a los chacareros les cuesta mucho mantener a sus hijos universitarios en Buenos Aires.

Depetri recordó también que "en los piquetes de los pobres se come polenta, guiso y tortas fritas con mate, en cambio, ellos se dan el lujo de comer asado de exportación al lado de sus flamantes 4x4", y consideró que "declaraciones como la de De Angelis son funcionales a los intereses de la Sociedad Rural y los pools de siembra que ya no discuten retensiones sino cómo debilitar al gobierno".

Dip. Depetri: (011) 15 5057 2132

Prensa: (011) 15 5599 6606

(011) 15 4422 4539

Buenos Aires, 29 de marzo de 2008

El logos de Cristina F.


Por José Pablo Feinmann

Las polémicas son sanas hasta cierto punto. Después, llega un momento en que uno se dice: “Ya no vale la pena: ni yo lo voy a cambiar ni a modificar en algo a fulan@ ni él (ella) me va a modificar a mí”. Luego de cruzarnos un par de veces en los setenta (cuando los dos éramos militantes en algún grupo del peronismo o cercano a él), luego de haber sido jurados en un concurso de cuentos sobre derechos humanos a comienzos del ’84, luego de haber participado en un congreso en Maryland sobre la recuperación de la democracia y de haber ido a escuchar buen jazz en Georgetown, luego de haber tenido una conversación en la confitería La Opera en 1989, luego de que me invitara y yo gustosamente fuera a un aniversario de Punto de Vista en 1998, y también: luego de haber compartido muchas cosas, mi alejamiento con Beatriz Sarlo fue cada vez mayor.
Mis diferencias no provienen de sus modalidades personales: a mí me gusta cómo es Beatriz, ese tono medio rioba que tiene, su humor, su erudición, su inteligencia. Recuerdo una noche –creo que del ’94– en que Alfaguara presentó los cuentos completos de Cortázar en el ICI, tocó el piano Gandini y, no bien se fue, me atreví y toqué yo. Recuerdo a Filippeli que, hacia el final, me pidió: “Tocá ‘El hombre que amo’, José”. Y hasta recuerdo que me sorprendió que me pidiera justo la canción de Gershwin que más me gusta y que mejor solía tocar. Pero: la cosa es ya difícil, porque todo eso quedó atrás.

Aclaro: esto no es una polémica. Sólo quiero decir, antes de marcar mis duras diferencias con un artículo que publicó en La Nación, todo lo que nos unió, los lugares similares de los que venimos, y que, en rigor, debiéramos poder dialogar y hasta ser medio amigos. Pero Beatriz se ha ido tan lejos, se ha llenado de tantos odios, se ha ido tan a la derecha y a sus medios, que son poderosos, que sólo falta que se aparezca en Rosario junto a Vargas Llosa.

Ella, que insistía desde Punto de Vista en definirse constantemente como “una intelectual de izquierda”, ya no es sólo un cuadro intelectual de la derecha, ya es un cuadro de la oligarquía, una militante agraria. O lo fue la noche en que se entremezcló con las señoras de las exquisitas cacerolas, las cacerolas VIP, para aconsejarlas.

La cosa es que en un artículo del 27 de marzo, como columnista de La Nación, escribió que los cacerolistas del campo fueron agredidos por el peronismo. Es una pena que una mujer de la inteligencia de Sarlo se encrespe tanto, se enfurezca con el peronismo y se convierta en una antiperonista, camino del que no se retorna, porque el antiperonismo es el atajo más efectivo para terminar en la derecha, rodeado por lo más reaccionario del país.

Si leyera el Suplemento sobre peronismo que publico en este diario –posiblemente lo lea– vería cómo un tipo que fue peronista puede hoy no serlo pero sin pasarse al bando gorila. Se puede ser un peronista desgarrado, con montones de ilusiones rotas encima, con pocas ilusiones nuevas, pero no un gorila: eso creo ser yo. (Aunque para muchos peronistas sea un gorila, así es este país. Hay un libro que se llama: Manual del antiperonismo ilustrado. Ese, entre otros, sería yo. El tipo me llena de insultos. Algunos son muy ingeniosos.)

Un peronista que poco cree en Perón pero no niega que eso que llama “la gran novela del peronismo” es mucho más que él y que vale la pena narrarla, de tanta pasión, de tanta tragedia que hay ahí. Pero gorila, y desde los medios del antiperonismo tradicional, desde los medios del poder agrícola, desde los medios de las grandes corporaciones, no, nunca.

Es difícil, pero es posible. Sé que me dicen “kirchnerista” y Kirchner sabe que no lo soy, y eso a veces le da una bronca considerable y a veces, creo, me tiene estima. (Si es que tiene tiempo para pensar en mí.) Pero vamos al texto de Sarlo: Se presenta como una veterana de las manifestaciones, cosa que es. Sarlo ha sido, desde las movilizaciones revolucionarias de los setenta hasta los cacerolazos VIP de hoy, una experta en movilizaciones.

Al serlo, está capacitada para orientar a estos nuevos, iracundos, representantes del descontento social. Le dice, entonces, “a una señora que caminaba con su cacerola y con su hija de seis o siete años” que se vaya porque “van a empezar las piñas”. “

La señora quedó estupefacta.” ¿Cómo, nos van a pegar a nosotros? Y sí, señora, habría que decirle, pues Sarlo no parece habérselo dicho, eso puede pasar en una manifestación. Usted, ante todo, no tendría que haber traído a su hija de “seis o siete años” porque en cualquier momento se aparecen unos negros peronistas y les rompen la jeta a usted y a su hijita. ¿O no se lo han dicho? Estos gronchos, querida, son capaces de todo. Por ahí, la volvés a encontrar dentro de cinco años laburando de prostituta en una villa.

Sarlo sabe de lo que habla. Yo también respeté excesivamente (es decir, les tuve miedo) a las patotas de la Juventud Sindical y del CdeO en los setenta, que eran durísimas, que ejercían el peor matonaje. Los peronistas vienen de abajo. Si el peronismo nunca “se porta bien” es porque representa, desde Perón y Eva, a la negritud de este país, a los cabecitas, a los grasitas, a los que les armó sindicatos, y esta gente, vea, tiene malos modales: si, por ejemplo, ven a una señora, con una nena, golpeando una cacerola Marmicoc con un cucharón de bronce se van a enfurecer.

Seguro que le afanan la cacerola Marmicoc y, ya se sabe, a la nena también. Pero Sarlo debió haberle dicho a la señora que había unos cuantos neonazis en la manifestación. Y que esos fuertes chicos de Belgrano y Recoleta acaso pondrían en su lugar a los negros de la provocación. A quienes Sarlo enfrentó y les dijo en la cara: “Esto es una provocación”. Ahora, ¿lo otro no es una provocación? Cortar las rutas, cuando las cortan los agraristas, no es una provocación.

Pero no: no pienso ir por aquí. Sigamos: Sarlo encuentra a otra señora (o la inventa, un recurso literario válido) y le hace decir que Cristina F. no fue “una dirigente política en su juventud”. (¿Alguna prueba de esto, Sarlo, o sólo el valiente testimonio agro-gorila de la señora?) “Porque”, sigue la señora que cita Sarlo, “a los de la JP había que ganarles una discusión”. Ya lo creo, señora: y tanto, que, en lugar de discutir, porque sabían que perdían, al final los mataron a todos, a los clandestinos, a los de superficie, a los hermanos, a los primos, a los que alfabetizaban en las villas, a los que pintaban casas de pobres, a los obreros de las comisiones internas, se les quedaron con los hijos, etc.

Todo por no poder discutir con ellos. En cambio, Cristina F. sobrevivió. ¿Saben por qué? La señora agro-gorila (que habla por medio de la pluma de Sarlo) tiene la respuesta: “porque esta mujer nunca le ganó a nadie una discusión mano a mano”. ¡Claro! Por eso los militares la dejaron viva.

Me apena, Beatriz, y me da bronca también que tu gorilismo haga de mí forzosamente un peronista. Porque ya no quiero serlo. Me gustaría ir más allá. Avanzar, pero sobre esa base, eh. No negándola neuróticamente. En la Argentina, un partido de centroizquierda (que es lo más que podríamos lograr, y no la reforma agraria como piden los eternos despistados) no debiera desconocer algunas cosas que el peronismo hizo, y debiera abominar de otras: del Perón que puso a Villar (asesino educado por los paras franceses, formado para la tortura en la Escuela de las Américas, el que rompió con una tanqueta las puertas del PJ en donde eran velados los muertos de la masacre de Trelew) en la Jefatura de Policía, del Perón que pidió que ficharan a la periodista Ana Guzzeti porque le había hecho una pregunta incómoda ¡en una conferencia de prensa! (¿Ves? Será por eso que K no las hacía.

A ver si le surgía el Perón que todos llevan dentro y pedía que lo ficharan a Morales Solá.) Pero eso es lo que me molesta de los gorilas: son tan cerradamente antiperonistas, tan intolerables en su odio de clase o en la negación de su pasado, que la creatividad se les torna imposible. (Sarlo ha dicho que reniega de todo lo que escribió antes de 1980, creo que ésa era la fecha, cito de memoria, ¿cómo es posible eso, cómo es posible cercenarse así? ¿Por qué, porque acompañó al peronismo en ciertos trechos, porque estuvo en el PCR apoyando a Isabel pero con la comprensible actitud de bloquear el golpe?)

El gorila te obliga a defender al peronismo. Porque te das cuenta en seguida de lo que siempre está detrás del gorila: nosotros, te dicen, no somos ellos; no somos los negros, las clases inferiores, la barbarie que describió Sarmiento. Somos cultos, somos blancos, somos educados y si no lo entienden los vamos a matar a todos de nuevo. Porque también –desde Ambrosio Sandes, Paunero e Irrazábal hasta Videla– somos los que mejor y más hemos liquidado gente en la Argentina.

El primer peronismo, señores, con todo lo autoritario y enemigo de la democracia que fue, tuvo un solo, lamentable muerto: Ingalinella. Después vino la Triple A: que mató peronistas, a Troxler, a Atilio López y a valiosos hombres de la izquierda como Silvio Frondizi. Pero sobre todo: peronistas, cuadros de la JP, clandestinos y de superficie. Pero la patria agraria y financiera que respaldó a Videla y Martínez de Hoz arrasó con una generación completa. Estoy harto de discutir con gorilas, Beatriz: no quiero defender al peronismo. Quiero pensarlo. El gorila, con su odio, te impide pensar.

En cuanto a Cristina F., Sarlo dice, con frialdad, que “se dice” que “habla bien”. Reconoce que habla “de corrido”, que no vacila y que no se confunde “con los tiempos de los verbos”. Eso solo, Beatriz, haría de Cristina F. uno de los presidentes o de los políticos más insólitos de nuestra historia. Pero discrepo con Sarlo: Cristina F. no habla bien por no confundir los tiempos de los verbos, habla bien porque dice verdades que pocos se atreven a decir.

Porque tiene razón es que habla bien. Porque hoy, ante este semigolpe institucional, ante este odio de clase, ante esta bronca que le tienen a este gobierno (sobre todo, como bien dice ella, por su política de derechos humanos), que los proto-golpistas califican de “revanchista”, “montonero” y “terrorista”, elementos de los que dicen se compone, la Presidenta no se amedrenta y les dice a los agro-piqueteros que son los “piquetes de la abundancia”. Y algo impecable, de una enorme justeza para definir la “tragedia” de los grandes productores (los pequeños es otro asunto que habrá que diferenciar): que el problema que tienen, dice Cristina F., la causa por la que luchan, reside en que si tienen tres 4x4 jamás aceptarán el despojo de tener sólo dos. Por eso habla bien Cristina F.

Porque habla instrumentando el sentido que los griegos y toda la tradición de la filosofía de Occidente hasta Heidegger da a la palabra logos. Logos es pensamiento, concepto, discurso, razón. Y, muy especialmente para el tema que tratamos, logos es inteligencia. ¡Esto es un escándalo!

El agro-golpismo, los ilustrados de la derecha y hasta los malhablados de las radios enfrentan hoy a una peronista que no sólo es inteligente, sino, además, mujer. Este “escándalo” los tiene locos. No lo pueden tolerar. Cristina F. tendrá que usar largamente su logos para que lo toleren, para que lo entiendan. De ahí, no de ellos, surgirá la estabilidad y la fuerza de la democracia argentina.

Imperdible: La Nación Sábado 8 de Noviembre de 2003



Piqueteros: que impere la ley

Una movilización de protesta dispuesta por un sector del movimiento piquetero obligó ayer a cortar el tránsito por varias avenidas de la ciudad, con lo cual la circulación de vehículos por el centro de la urbe porteña se convirtió, una vez más, en un verdadero pandemónium. Dado que estas provocaciones se están reiterando con frecuencia casi cotidiana, es hora de preguntarse si las autoridades están dispuestas a continuar tolerando que el derecho de unos cuantos ciudadanos a exponer públicamente sus ideas o sus necesidades siga siendo ejercido en detrimento del derecho de los demás ciudadanos de transitar libremente por las calles de la República.
El atascamiento del tránsito se traduce, en muchos casos, en una agresión física y moral intolerable. No es exagerado decir que constituye una forma más de violencia. El hecho de que miles de automotores -ómnibus, taxis, autos particulares y, eventualmente, hasta patrulleros policiales y ambulancias- se vean reducidos repentinamente a un estado de absoluta inmovilidad configura una irregularidad inadmisible. La reiteración de esas modalidades de protesta introduce en la vida cotidiana de una ciudad, como queda dicho, un componente de violencia inocultable. Lo más grave es, tal vez, el acostumbramiento en que estamos cayendo los argentinos ante esa realidad anómala, contraria a todo principio de racionalidad.

Las autoridades deberían comprender que la mejor muestra de respeto que se les puede dar a los integrantes del movimiento piquetero es la de tratarlos como a los restantes ciudadanos, en un riguroso pie de igualdad, y no en atribuirles derechos que a los demás habitantes de la Nación jamás se les reconocerían. Hace algún tiempo se habló de constituir una brigada antipiquetera que ayudaría a coordinar los movimientos de quienes cortan rutas, calles y avenidas. Desde el lado de los piqueteros se respondió que el propio movimiento está en condicion de formar milicias que garanticen la disciplina durante esas movilizaciones de protesta.

Días atrás se oyó decir a un lider piquetero que su movimiento no vacilaría en tomar la Casa de Gobierno. Poco después se oyó decir a otro dirigente que estaría dispuesto, a su vez, a ocupar la sede del Gobierno para sostener a las legítimas autoridades. Dislates de esta magnitud atentan contra las bases mismas del orden y el Estado de Derecho.

Si los organismos del Estado no logran ponerle un freno a los desbordes de estos grupos disolventes, se llegará a un resquebrajamiento del orden público que hará imposible el normal desenvolvimiento de la vida social, del trabajo y de la actividad productiva. Sería lamentable que fuera la sociedad la que tuviera que salir a decirle ¡basta! a las provocaciones de los piqueteros, como se vio obligada a decírselo, hace poco, a los secuestradores y a las organizaciones del crimen.

Corresponde insistir en que los piqueteros deberían ser tratados rigurosa y estrictamente como lo que son: un grupo de ciudadanos, sujetos a los mismos derechos y obligaciones que los demás habitantes de la Nación. Para eso no se necesitan brigadas ni milicias especiales. Hacen falta, únicamente, convicción y voluntad para asegurar el imperio de la ley, con parejo rigor, en todos los rincones de la República.

“El Estado debe intervenir más”


Reportaje a Mercedes Marcó del Pont, jefa del banco Nación

La economista defendió así las retenciones móviles al campo. Pidió una vuelta a la Junta Nacional de Granos, con el Estado como único comprador y fijador de precios. Criticó a las entidades agropecuarias. SeccionesTapa

Habla de todos los temas, casi como si fuera ministra. Se le oyen frases que usa poco Martín Lousteau, como “devaluación salvaje”, “establishment reaccionario”, “brutal transferencia de ingresos” y “compañero de militancia”. La presidenta del Banco Nación, Marcedes Marcó del Pont, opinó en un reportaje con Crítica de la Argentina que la inflación sólo puede frenarse con más intervención del Estado. Y que no sólo hay que cobrarle retenciones móviles a la soja sino volver a un esquema como el de la Junta Nacional de Granos, con el Estado como fijador de precios y comprador único.

–¿Falló el Gobierno en explicar para qué sirven las retenciones?

Y, uno puede hacer una autocrítica... A veces no explicamos lo suficiente las decisiones porque estamos convencidos de que son virtuosas. Igual sorprende esta reacción, porque las retenciones están desde mediados de 2002 y permiten redistribuir parte del excedente extraordinario que genera la renta agraria al desarrollo agropecuario y otras prioridades del gasto público.

–¿No será el problema que no se coparticipa lo recaudado o que no llega a las provincias?

Creo que la discusión es ideológica. Se ha teorizado mucho sobre la sojización y el monocultivo, sobre la pérdida de rentabilidad de otras actividades, pero no se entiende el rol de las retenciones para fomentarlas.

–¿Por qué se desecharon propuestas como la de un esquema diferencial para los más chicos?

Eso suena muy atractivo pero no le veo forma de implementación. Si no se pone un límite a la soja se tornan inviables las otras actividades.

–Hasta ahora la sojización se dio durante el gobierno de Kirchner.

Muchos pedimos las retenciones desde la devaluación y específicamente las móviles, que son la forma más eficiente de captar esa renta extraordinaria. El campo no dio tiempo para debatir. Cuando oigo a quienes han sido compañeros de lucha contra la convertibilidad, como Eduardo Buzzi, veo muchas contradicciones.

–Usted destaca que las retenciones captan renta extraordinaria. ¿Por qué el Gobierno disimuló el impacto fiscal de la suba?

Lo que pasa es que el principal riesgo con este esquema no lo asume el productor sino el Estado, porque si bajan las cotizaciones cae la recaudación. Y además ésta no es una medida fiscalista.

–¿No se usa la caja para disciplinar a gobernadores con la obra pública?

Hay un relevamiento permanente del Gobierno de las necesidades de obra pública de las provincias. Es una discusión ideológica. No hay más que oír a los que piden que el Estado se retire y que se liberen los mercados.

–¿No oyó a quienes plantean que no hace falta menos sino más regulación y que se podría volver a la Junta Nacional de Granos?

Coincido absolutamente. Eso es lo que hicimos con el mercado consignatario yerbatero en Misiones y Corrientes.

–¿Puede redoblar el Gobierno su intervención en los mercados si se tensa la pelea con el campo?

Para una política agroalimentaria integral hace falta un Estado regulando e interviniendo. Pero si la retención móvil fue revulsiva para ciertos sectores concentrados, ni quiero pensar lo que plantearían ante políticas más activas.

–¿Qué? ¿Un golpe de Estado como el que denunció Luis D’Elía?

Y... a mí los cánticos del cacerolazo de ayer (por el martes) en Olivos me hicieron poner los pelos de punta. Menos mal que no tenemos plafond político ni fuerzas armadas legitimadas u organizadas...

–¿Lousteau se debilitó políticamente?

Esto no fue un capricho de Martín. Él está respaldado por la Presidenta y pensar que lo pueden echar con este paro es no entender la decisión. La Presidenta y todo el gabinete están convencidos de que esto es superador. Todas las tensiones inflacionarias que hay requieren potenciar la intervención del Estado.

–¿No sería reconocer que la política contra la inflación fracasó hasta ahora?

Todas las tensiones surgen de la puja distributiva. En un país que reduce así el desempleo y crece así, todas las presiones son por quién se apropia del excedente.

Por: Alejandro Bercovich .

Las puertas están abiertas. Levanten el paro.


El discurso completo de Cristina Kirchner

El diez de diciembre, cuando por primera vez como Presidenta de todos los argentinos, electa en elecciones libres y democráticas, me dirigí a todos los argentinos y argentinas. Tal vez algunos lo recuerden. Les dije que por ser mujer, me iba a costar mas. Y no me equivocaba. A las mujeres siempre todo nos ha costado mas. Pero también somos las que jamás abandonamos nuestro puesto y lugar de lucha. Quiero amigos y amigas, reflexionar junto a ustedes.
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Siempre he creído que cuatro son las condiciones que caracterizan a la condición humana. La racionalidad, la sinceridad, la sensibilidad y la responsabilidad. Y bajo esta caracterización de lo que creo los cuatro atributos fundamentales de todo ser humano, cualquier sea el lugar que ocupe, puede ser presidenta del república, dirigente sectorial, dirigente social de una ONG, todos debemos actuar bajo esas cuatro premisas.

En estos días que han pasado, luego del día martes cuando hablé en el Salón Sur de la Casa Rosada, en la cual vi después en letras de molde, que por el discurso duro, según la caracterización de distintos medios, hubo una suerte de cacerolazo en Capital. Es importante poder escucharnos, poder reflexionar.

Vi escenas, vi carteles, escuche voces, discursos, vi caras, que poco tienen que ver con una conflictividad sectorial. Escuché también invocaciones, por no decir insultos, a mi condición de mujer. Siempre nos pasea a todas las mujeres. Si quieren criticarte, lo hacen porque sos mujer. No si sos buena o mala presidenta, o buena o mala jardinera. Es una cuestión de genero.

No dolió. Vi también escrito y fotografiado en un diario un cartel que decía “Kirchner montonero”. No fue sólo eso lo que me preocupó. Debajo decía “Videla volvé”. Pregunté y me pregunto todavía quién será el que pudo escribir eso. Una mujer, un hombre, un viejo. Quién puede en Argentina querer que Videla vuelva. Quién?

Vi también caras de conocidos defensores y defensoras de los genocidas. Vi también en esa Plaza de Mayo, que después supimos no fue espontánea la cadena mails. La cadena de mails había empezado por la mañana, mucho antes de que la Presidenta hablara. También fue antes el paro indeterminado.

Sin embargo se tituló que la reacción fue por el discurso duro de la Presidenta. Quiero que reflexionemos estas cosas por las responsabilidades que nos caben a todos. Dirigentes, institucionales, mediáticos, en la reconstrucción de una Argentina pacífica y con inclusión social.

La inclusión social es la verdadera garantía de la pacificación nacional.

En esta Argentina que vimos transmitida por los medios, también hubo otra en Semana Santa. Dos millones y medio de argentinos salieron de vacaciones. Fue el cinco por ciento más que el año pasado.

No es la Argentina que nos quieren plantear, en la que todo va mal. Hay otra Argentina. Porque los argentinos que han recuperado el trabajo, la esperanza, las ilusiones viven en la Argentina.

Quiero analizar qué fue exactamente lo que disparó esto que presentan como un conflicto económico. Por lo que yo vi en esta capital parece algo más que eso. Parece un conflicto político, fundamentalmente de los sectores que condenan nuestra política de derechos humanos y aquellos que han perdido las elecciones.

También vimos a dirigentes de partidos autodenominados revolucionarios y que piden la reforma agraria. Estaban allí, compartiendo el reclamo de lo que parece ser un despojo que este Gobierno le esta haciendo a un sector económico.

Por lo que dicen, parece que las causas de este conflicto fueron las retenciones que se fijaron.

Las retenciones no empezaron con este Gobierno. Este gobierno ha tomado la decisión estratégica de rebajar, por primera vez, las retenciones del trigo y del maíz y aumentar las de la soja de acuerdo al precio internacional. Fue porque necesitamos, como decisión estratégica, que no se sojice todo nuestro campo. Necesitamos más productores de trigo, más productores de maíz, más productores de leche, más productores de carne.

Entonces no solamente por una cuestión de diversidad, sino fundamentalmente hace a la calidad de vida de los argentinos. Necesitamos que los precios de los alimentos que comemos todos los días no valgan a precio internacional. Que los argentinos puedan acceder a los bienes que producen.

Uno de los problemas de política agropecuaria es que con la altísima rentabilidad de la soja, de la cual se exporta el 95 por ciento, cada vez hay menos producción de trigo, maíz y carne.

Hay otras industrias que también necesitan del maíz para mantener a sus vacas, a sus cerdos. La cadena de valor.

Desde el boom sojero en la República Argentina, el crecimiento ocupacional en el campo creció sólo un 1,5. Mientras que el resto de la industria, servicio, comercio pudo hacer crecer la tasa de ocupación en un 17 por ciento. Por eso hoy tenemos un 7,5 por ciento de desocupación.

No es una política anti soja. Es una política esencialmente pro argentina, pro pueblo, pro campo también. No es una cuestión, como alguien quiero hacerlo aparecer campo contra industria. Una parte importante de la planta industrial es la agro industria. Todos son necesarios. Servicios, comercios, el campo. Pero todos tenemos que entender que tenemos que participar armónicamente de ese crecimiento. Porque es la única manera de erradicar el hambre y la miseria de la Argentina, como lo estamos haciendo

Tampoco es una cuestión de peronistas o anti peronistas. Acá me acompañan muchas personas que nunca fueron peronistas, ni lo van a ser. Yo siempre lo voy a ser y lo fui toda mi vida. Los peronistas hemos hecho un duro aprendizaje. Alguna vez creímos que éramos el todo, que nosotros solos podíamos transformar el país y que los demás no importaban. Nos equivocamos y pagamos caro nuestras equivocaciones. Hoy comprendemos que no son sólo los peronistas, quienes quieren un país más justo y equitativo. Los hay también de otros partidos políticos y organizaciones sociales. Lo aprendimos duramente.

En 1987 el peronismo estuvo junto al gobierno constitucional de entonces. Algo que nadie había hecho con él durante los golpes de Estado. Eso es aprendizaje. También lo han hecho los demás partidos, quienes pensaban que los peronistas éramos el problema del país. Todos hemos aprendido.

Con ésta decisión, con la cual bajamos la retención para el trigo y el maíz, logramos además la reducción de los alquileres de los campos. Hoy casi el 60 por ciento del campo está arrendado en valores de soja. Esa es la medida de cotización. Por eso a un productor de carne, de trigo y maíz, de leche, le cuesta tanto. Por eso la medida del Gobierno es una medida racional.

Entonces, si esto es así, por qué un paro empresarial, un lock out patronal por tiempo indeterminado para privar de alimentos a los argentinos.

Y acá vienen el segundo atributo. La sinceridad.

Este gobierno no está en contra de los pequeños productores que trabajan el campo con sus manos. Les quieren hacer creer a los pequeños productores que vamos por ellos. Pero no piden por ellos, piden por la totalidad de las retenciones. Lo que los grandes sojeros y grandes productores también reclaman.

El primer ejercicio que debemos hacer todos, la presidenta y los dirigentes sectoriales, es decir la verdad. Este Gobierno otorga compensaciones a tamberos, productores trigueros, a invernadores, para sostener los precios de la carne, de la leche. Basta con ingresar a ORA, organismo que integra la secretaria de Agricultura de la nación.

Atrás de los pequeños productores se esconden otros intereses. Los de los grandes pooles, que están diciendo que el Estado se quiere llevar toda la ganancia. No estoy en contra tampoco de que alguien armen un pool, un fideicomiso y trabaje. Esto es el capitalismo y la rentabilidad. La transparencia es la manera en la cual nos vamos a entender.

Quiero rendir un homenaje al Grito de Alcorta. Muchos jóvenes quizá no sepan quien fue. Sus abuelos Kirchner, seguro que llegaron a esperanza, en Santa Fe, corridos por el hambre desde Europa para hacerse chacareros. Pero los alquileres de las tierras no los dejaban vivir. Así surgió el grito el Grito de Alcorta.

También quiero homenajear a Francisco Netri, el abogado napolitano que representaba los intereses de los chacareros y fue asesinado en 1916 por un sicario. Dicen que fue la aristocracia del campo.

Cuando se recuerdan las historias, hay que recordarlas completas. Este gobierno popular, del que me enorgullezco de encabezar, siempre va a contemplar los intereses de los pequeños productores. Que no le quepa duda nadie.

Lo que se está discutiendo en la República Argentina es la distribución del ingreso y un modelo de país.

Muchos dirigentes políticos hablan de la distribución del ingreso. También es letra de molde que está pendiente una mejor distribución del ingreso. Esto tiene que ver con el modelo de país. Hay que preguntarse también del ingreso de quien se habla.

Escribir sobre la distribución del ingreso es muy fácil, hacerlo cuesta un poco más. Y si no miren lo que está pasando.

La distribución del ingreso tiene que ver con un modelo de país. Las retenciones no son solamente una medida anti inflacionario para todos, sino que también tienen un impacto distributivo. Porque lo hacen los sectores de más alta rentabilidad, que exportan todo. Todo lo que gastan es costo argentino, pero recaudan todo en euro, en dólar.

No tiene que molestarnos que haya gente que gane mucha plata. El peronismo nunca planteó la lucha de clases, ni la guerra pobres contra ricos. Al contrario, somos los creadores de la articulación entre capital y trabajo.

Durante mi campaña y mis días de gestión, todos los titulares se preguntaban que iba a pasar con la presión gremial con salarios. Parecía que los malos de la película en Argentina iban a ser los trabajadores, que iban a pedir salarios para que se derrumbara el crecimiento.

En un extraordinario aprendizaje histórico, los dirigentes y trabajadores han aprendido que el país está primero por sobre todas las cosas.

Si los que son asalariados tienen este nivel de comprensión, cómo nos podemos obtener la sensibilidad de los que más ganan. Aquí viene la tercera cuestión.

No se puede criticar a alguien por querer ganar toda la plata. Lo importante es que entendamos cómo funciona un país. Junto a la sensibilidad que tenemos que tener para entenderlo, está la viabilidad como sociedad y cómo nación.

Los argentinos desde el 1800 hemos probado de todo. La fórmula argentina del centenario. Agro exportadora solamente, con la riqueza concentrada en pocos y el resto con la ñata contra el vidrio. Duró poco. Con el voto popular, sube el gobierno de Yrigoyen. Luego, a partir de 1930, probaron con los golpes militares. Luego vinieron los gobiernos de signo popular que traicionaron el mandato y se convirtieron en los gobiernos más liberales y más alineados al consenso de Washington. Luego, probaron con un partido popular centenario y democrático con un sector del progresismo. Y casi nos vamos al tacho.

Solamente ahora, en cien años, llevamos cinco años de crecimiento sostenido. Y este año, si crecemos va a ser el crecimiento más importante de los últimos doscientos años.

No es un buen motivo para discutir, para dialogar, para debatir?. Pero el diálogo tiene que ver con la responsabilidad. Y dialogar con una pistola en la cabeza, es muy difícil. Sobre todo en democracia.

No se dialoga decretando un paro tres horas antes de que hable la Presidenta. Un paro, un lock out patronal, que no es contra el Gobierno en definitiva, sino contra el pueblo.

En los diarios también hay cosas interesantes en los diarios, cuando los periodistas escriben lo que creen y no los que les dicen los dueños.

Leí un artículo del periodista Fayat. Se preguntaba que pasaría si un día los concesionarios de peajes, por ejemplo, dicen “o aumentan las tarifas o no pasa ningún auto más”. Que pasaría si el día de mañana, los empresarios de los distribuidores de gas dicen que si no les aumentan las tarifas, o no hay gas para nadie. O que pasaría si los distribuidores de electricidad dicen “o aumentan las tarifas eléctricas o no hay energía para nadie”.

Esta es la forma de dialogar en Argentina? No creo.

Creo sinceramente que la forma de dialogar, al que siempre estamos dispuesto. Puede dar testigo de ello nuestro ministro de Economía y nuestro jefe de Gabinete, que en dos oportunidades llamaron a los dirigentes del campo. Y no vinieron a dialogar.

Es necesario que vengan a dialogar por una cuestión de responsabilidad institucional. Una Presidenta de una república no puede negociar sin que hayan levantado la medida de fuerza que extorsiona a los argentinos. Es una cuestión de respeto a la democracia y a sus reglas. Sobre todo a gobiernos que hemos sido elegidos con el voto popular.

Mucho se ha hablado de la calidad institucional en la Argentina, que parece ser que sólo se demanda a ciertos sectores. O la diferenciación que de un piquete, que esta bien o no según el color de piel. Así no se construye sociedad. Ni democracia, ni libertad de prensa.

Se construye libertad de prensa cuando se trata a todos por igual, independientemente del color de la piel o del apellido.

Yo también entiendo a los dirigentes de todos los sectores. Me toque hablar con un sector sindical o empresarial. Unos representan los sectores populares, los otros al capital. Son todos necesarios a la hora de construir país y nación. Pero sepan que yo no represento sólo a los intereses de los que me votaron, que fueron muchos, sino también de los que no me votaron. Y también represento lo que prometí en campaña. Si hoy un dirigente rural de su sector, yo también tengo la representación de lo que dije que iba a hacer como Presidenta. Eso es un caminar institucional.

Yo dije en la campaña que el eje era la inclusión social. Que íbamos a trabajar por la distribución del ingreso. Me preguntaron sobre las retenciones. Y dije: No se van a modificar. No solamente porque eran redistributivas, sino porque también ayudaba a sostener los precios de los principales alimentos argentinos.

Sin embargo, hubo otra fuerza política que criticó estos días y que ganó una importante elección en la ciudad de Buenos Aires con el 60 por ciento de los votos; absoluta legitimidad política y social. Sin embargo, cuando en la campaña le preguntaban si iban a aumentar los impuestos lo negaron completamente. Luego, aumentaron los impuestos inmobiliarios de los sectores más pudientes.

Estoy de acuerdo que cuando uno vive en un barrio, con servicios, y en lugares que denotan un altor poder adquisitivo, pague más impuestos. Lo que no se entienden es cuando uno ve algunas paquetas señoras, vecinas de donde yo vivo, gritar con tanto entusiasmo contra las retenciones que distribuyen en el pueblo y aplaudir tanto a los que les suben los impuestos. Con la misma lógica.

Hubo dirigentes de nuestro sector que no estuvieron de acuerdo. Y entonces de que naturaleza es el conflicto para algunos sectores?. De una naturaleza política. No como partido, sino como modelo de país.

Soy conciente de que parte de esas cacerolas que estaban el otro día en la calle son parte de nuestra política de derechos humanos.

Bastaba ver las caras, donde se veía a defensores de genocidas junto a otros dirigentes autodenominados revolucionarios que proclaman al reforma agraria.

Lamenté que Enrique Santos Discépolo no estuviera vivo. Hubiese superado Cambalache Siglo XX si hubiera visto algunas escenas. Como en la puerta de Olivos, cuando gritaban “no queremos a cuba, no queremos a Evo Morales, no queremos a Chávez.”. Que tiene que ver eso con los intereses de los pequeños productores rurales?. Nada.

Esta cuestión de modelo de País es, en definitiva, lo que uno propone cada cuatro años cuando va a elecciones. Entonces los argentinos deciden quien es su presidente o presidenta. Cada uno de nosotros se presenta y dice que es lo que quiere hacer por el país. Yo quería continuar la obra y la gestión de ese hombre que esta sentado allí, que llevó a la Argentina desde el infierno, como a él le gustaba decir, a esto que no se si será el purgatorio o la entrada al cielo, pero que es una Argentina diferente.

Por eso, quiero convocar a todos los argentinos al diálogo. Pero fundamentalmente al sector que todavía corta caminos y algunos que todavía no levantaron la medida de fuerza. Les pido humildemente como Presidenta de todos los argentinos y en nombre de todos los argentinos que levanten el paro para entonces si dialogar.

Humildemente, levanten el paro y vamos a dialogar.

Creo profundamente en el diálogo. Pero en el diálogo democrático, donde cada uno exponga sus propios posiciones e intereses.

Es imposible, muchas veces como gobierno, tomar una medida que deje contento al 100 por 100. El que dice eso es porque nunca gobernó o que no sabe lo que es la distribución del ingreso. Alguien que hable de la distribución del ingreso y diga que se pueden tomar medidas que dejen satisfechos a todo el mundo está haciendo un discurso electoral.

Por eso con la legitimidad que en este país a partir de 1983 tenemos los que hemos sido elegido por el voto popular. Por la legitimidad que nos da haber llevado una política que va a ingresar en su quinto año de crecimiento consecutivo en el mejor ciclo económico que recuerda la historia. Con la legitimidad que nos da que en este proyecto económico, social, político y cultural han crecido todos. El campo, la industria. Los trabajadores han recuperado el trabajo perdido, el salario.

Argentinos, estamos recuperando un lugar en la tierra, nuestro lugar en el mundo, nuestro lugar, la República Argentina.

En nombre de estas legitimidades, la del pueblo, la del resultado económico, y fundamentalmente para que todos los argentinos y argentinas podamos vivir mejor los convoco al diálogo. En serio. Las puertas de la casa de Gobierno están abiertas. Pero por favor, levanten la medida contra el pueblo.

Moyano se suma a la marcha del 1 de abril

La CGT convocó a las organizaciones sindicales, sociales, políticas de todo el país

El titular de la CGT, Hugo Moyano, convocó hoy "a las organizaciones sindicales, sociales ypolíticas y a las regionales de todo el país" a la movilización del martes próximo "en apoyo" al gobierno de Cristina Kirchner.

A través de un comunicado firmado su titular, la central obrera exhortó a los trabajadores a "participar masivamente de la movilización a Plaza de Mayo" el próximo martes 1 de abril a las 16:00, "respaldando el gobierno nacional y popular de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner".

Según evaluó Moyano, "los hechos acaecidos en los últimos días impedían arribar a un correcto diálogo con los sectores involucrados, como debe existir en una democracia, permitiendo la injerencia de quienes cuestionan el mandato popular otorgado a laPresidenta en las últimas elecciones".

En ese marco, remarcó que en los últimos comicios nacionales "el pueblo se pronunció a favor de la profundización del modelo de país por el que se viene trabajando desde 2003", un esquema cuyo eje principal "es la mayor y mejor distribución de la riqueza",evaluó.

"Por eso, el próximo 1 de Abril los trabajadores organizados estaremos en la Plaza de Mayo respaldando y defendiendo un proyecto de país que contenga a todos los argentinos; para que nadie frustre nuestro destino de Nación justa, libre y soberana; para que tengamos de una vez por todas un Pueblo feliz", concluyó el texto firmado por Moyano.

El titular de la CGT respaldará así en la Plaza de Mayo a la política oficial en torno al agro, luego de haberse ausentado de los actos por la asunción presidencial de Cristina realizados allí el 10 de diciembre pasado.

Además de la central obrero, otros movimientos kirchneristas ya anticiparon su presencia en la histórica plaza. Al respecto, el líder de la Federación Tierra y Vivienda (FTV), Luis D Elía, anticipó que "cientos de miles" de personas que integran los movimientos sociales van a "reventar la plaza" para "defender a Cristina y Néstor Kirchner", en medio de la puja entre el Gobierno y el campo.

Junto al ex funcionario estarán en la Plaza de Mayo los militantes de otras organizaciones sociales cercanas al Gobierno como el Movimiento Evita que lidera Emilo Pérsico, el Movimiento Libres del Sur (Humberto Tumini) y el Frente Transversal (Edgardo Depetri).

Solicitada:

Una amenaza del pasado que agrede nuestro futuro (siguen las firmas)

Los abajo firmantes queremos llamar la atención sobre la radicalización política de las entidades rurales, en la que se percibe la pretensión de un país para pocos, fundado en anacrónicas desigualdades.

Resulta pertinente en estos días recordar el sangriento golpe militar que hace treinta y dos años asoló a nuestro país y nos hizo retroceder a niveles insospechados de negación de derechos y de degradación económica y social.

Hubieron entonces movilizaciones agrarias que contribuyeron a abonar los dimas golpistas del 76. Los argentinos hemos aprendido con dolor, la necesidad de sostener sin concesiones un marco democrático e institucional estable para generar condiciones de desarrollo económico con distribución igualitaria de la renta.

Los reclamos de un sector, por importante que sea su contribución a la economía, no pueden ejercerse con particularismos ajenos al interés general de la ciudadanía y de la nación. Resulta inaceptable que un sector minoritario en el interior de la producción rural -entre los cuales se encuentran promotores y beneficiarios de las pasadas dictaduras- se proponga ahora una confrontación extrema contra políticas que tienen un fundamento económico y social indiscutiblemente democrático.

Más aun cuando su alta rentabilidad tiene clara relación con políticas de gobierno que les han permitido aprovechar en forma adecuada el escenario internacional favorable: refinanciación de deudas por el banco nación, dólar alto, gasoil subsidiado, apertura de nuevos mercados.

Llamamos a los sectores que representan al campo con trabajo e inversión, a impedir la inscripción de sus demandas en el viejo proyecto oligárquico de una argentina de exclusión y a retomar la gestión de sus intereses por los caminos institucionales vigentes para todo el pueblo argentino. La nación somos todos: vive en la agro-ganadería y la industria; en el campo, en los conurbanos de nuestras ciudades, en la ciudadanía toda, en los hombres y mujeres del pueblo que aún esperan las reparaciones que merecen y en la constitución que expresa y resguarda la soberanía popular.

JUAN GELMAN - MIGUEL ANGEL ESTRELLA - MERCEDES SOSA - TERESA PARODI - VICTOR HEREDIA - LEON FERRARI MEMPO GIARDINELLI - LEONARDO FAVIO - GRISELDA GAMBARO - NORBERTO GALASSO - JOSE PABLO FEINMAN ROMULO PULLOL - LLLIANA MAZURE - NOE JITRIK - FITO PAEZ - IGNACIO COPANI - NICOLAS CASULLO TRLSTAN BAUER - LUIS BARONE - TUNUNA MERCADO - MARIO GOLOBOFF - HORACIO FONTOVA ANDRES CASCIOLL - RAUL RIZZO - DORIS CARPANI - NESTOR PASIK - OCTAVIO GETTINO - EMILIO CARTOY DIAZ ADRIANA VARELA - JAIME SORIN - ALEJANDRO DOLLNA - DANIEL ARAOZ - ROL Y SERRANO - JEAN PIERRE NOHER COCO SILY -AURELLO NARVAJA- DANIEL DIVINSKY - OSVALDO SAIDON - MARCELO PIIÍIEYRO - BENJAMIN HOPENHAYN JOSE NUN - HORACIO GONZALEZ - HORACIO GEGUNDE - SERGIO RODRIGUEZ - JORGE COSCIA- MIGUEL TALENTO ADRIANA PUIGGROS - MARCELO SCHAPCES - JORGE CARPIO - ALBERTO MINUJIN - TOM LUPO - EDUARDO ANGUITA SERGIO CALETTI - MARCELO BELINCHE - DIANA SAIEGH - GUILLERMO ARAGONES - CARLOS GUERRERO VERONICA PICCONE - FLORENCIA SAINTOUT - OMAR TURCONI -, PABLO VERANO - CLAUDIO GOMEZ JOSE MARIA OCHOA - ROBERTO DE ROSE - DIANA CHORNE - SUSANA CHECA - NORMA PONS - JORGE BERNETTI GUILLERMO SAURA - ANA AMADO - MAGDALENA FAILLACE - MARTHA GOLDIN - NORA DOMINGUEZ - DANIEL KARP CARLOS GIROTTI - NEMESIO JUAREZ - LICHA PAULUCCI - NATALIA PORTA LOPEZ - NORBERTO VILAR SUSANA VELLEGGIA - MIGUEL MATTO - ALICIA GENZANO - IGNACIO VELEZ - MARIO HUCK - MARCELA BORDENAVE CLAUDIO MORGADO - SUSANA SANZ - VIDA KAMKHAGI - GABRIEL D. LERMA - DANIEL MARCOVE - ENRIQUE BORCEL HILDA ROMANO - ENRIQUE ARCEO - ROLO AZPEITIA - PABLO GALARRETA - OSCAR BALESTIERI - CARINA V. KAPLAN RICARDO FORSTER - CARLOS MARIA CIAPPINA - GRACIELA MORGADE - ELENA CABREJAS - VICTOR RAMOS HUMBERTO RIOS - MARIA BIANCHI- SERGIO BELLOTTI- EDUARDO RASPO -ANIBAL ESMORIS - GUSTAVO GARCIA MENDY EDITH SCHMUKLER - ELBA ROSSI - IRENE SACCONE - ALEJANDRO MALOWICKI - LIDIA MERCEDES RODRIGUEZ LUIS GARCES - COCO BLAUSTEIN - ADRIAN KOROL - STELLA MARIS CLOSAS - ALEJANDRO FERNANDEZ MOUJAN ALICIA DUJOVNE ORTIZ - VICENTE BATISTA - OCTAVIO GETINO - ERNESTO JAURETCHE - PABLO ROVITO - RODOLFO BRACELI - ANIBAL CEDRON -MARIO RAPOPORT - ALBERTO SZPUNBERG - NORA PATRICH - VIVIANA PONIEMAN - LLLIANA HERRERO - BRIAN CHAMBOULEYRON - GILOU GARCIA REYNOSO - SUPER RATONES - JOSE ANTONIO CASTORINA - EDUARDO GRUNNER - SIGUEN FIRMAS.

Negociacion tensa con dirigentes agropecuarios



Una mesa de diálogo en suspenso

Después de cinco horas y media, Alberto Fernández invitó a seguir las conversaciones pasado mañana. Se reabrió la exportación de trigo, refinanciación de deuda a 4500 productores, compensaciones a pequeños productores y una subsecretaría para esos chacareros. Los dirigentes del campo intransigentes.

El Gobierno y las entidades del campo protagonizaron ayer en la Casa Rosada una negociación cargada de tensión para intentar ponerle fin el lockout agropecuario. El encuentro comenzó a las 19 y las primeras certezas llegaron después de la medianoche cuando el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ofreció una conferencia de prensa donde detalló lo que se le ofreció al sector y adelantó que el lunes seguirán negociando. “Se llevaron la firme decisión del Gobierno de que ninguna unidad económica del campo carezca de rentabilidad”, aseguró Fernández, quien durante la conferencia de prensa estuvo en compañía del ministro de Economía, Martín Lousteau, y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

También informó que el Gobierno ofreció abrir el registro de exportaciones de trigo, crear una Secretaría de Agricultura Familiar, contemplar la situación de los 4500 productores que aún están endeudados con el Banco Nación y crear una mesa de diálogo para discutir políticas para los próximos cuatro años. También aseguró que la Ley de Abastecimiento está vigente y que es una herramienta que podrían aplicar. Como si no hubiera habido ninguna propuesta, los dirigentes del campo mantuvieron su posición intransigente y dejaron para hoy la respuesta sobre si siguen negociando.

El encuentro se gestó luego de que las entidades comunicaran el levantamiento de la medida de fuerza. Sin embargo, los productores quedaron en estado de “alerta y movilización” y apenas se supo que existían dificultades para llegar a un acuerdo volvieron a cortar las rutas. Desde el Gobierno dejaron trascender que las entidades se mostraron inflexibles y llegaron a pedir que “se eliminen las retenciones a las exportaciones durante un año”, lo cual fue desmentido por los ruralistas. También se dijo que el gobierno estaba evaluando aplicar la Ley de Abastecimiento y que la presidenta Cristina Fernández Kirchner instruyó a los ministros Florencio Randazzo y Aníbal Fernández para que estén preparados para despejar las rutas con la Gendarmería.

Los dirigentes rurales llegaron a la casa Rosada a las 18 luego de haber estado toda la tarde negociando entre ellos para poder ofrecer la tregua que había exigido la presidenta el jueves por la noche. Del lado oficial, estuvieron el jefe de gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Economía, Martín Lousteau; el secretario de Comercio, Guillermo Moreno; y el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza. La Presidenta sólo pasó a saludar y luego se retiro (ver foto). Las entidades fueron representadas por sus primeras líneas conformando una comitiva de más de quince personas. La reunión se extendió sin interrupciones desde las 19 hasta pasadas las 22. En ese momento se convocó a un cuarto intermedio debido a la dificultad para conciliar posiciones.

Los dirigentes dejaron trascender entonces que “las bases” habían vuelto a cortar las rutas en todo el país. “No podemos negociar con este nivel de extorsión”, señalaron a Página/12 desde el Gobierno. Pocos minutos después, Alberto Fernández, convocó a una conferencia de prensa. Algunas fuentes informaron que el jefe de gabinete iba a anunciar que la negociación se había caído, pero Fernández volvió a ingresar a la sala de reunión. “Está apretando a los dirigentes con escracharlos ante la población para que aflojen con su postura”, detalló un miembro de las entidades que esperaba con ansiedad lo que ocurría adentro. Desde ese momento, empezaron a trascender todo tipo de versiones interesadas que buscaban torcer el rumbo de la negociación.

Al comenzar la reunión los funcionarios ratificaron el sistema de retenciones móviles que motivó el lockout, pero ofrecieron un paquete de medidas que incluye compensaciones para los pequeños productores e incentivos para el desarrollo de actividades que han venido perdiendo terreno frente a la soja, como la carne, la leche y la frutihorticultura.

La intención oficial es reintegrarles a los pequeños chacareros parte del dinero que les cobran por retenciones. La línea de corte contemplaría a los que explotan superficies de hasta 250 hectáreas y producen hasta 3200 kilos de cereal por hectárea. Ese universo está integrado por 80 mil de los 120 mil productores de granos del país y se prevé una escala que incrementa el porcentaje a medida que el tamaño del productor disminuye.

Sólo ese reintegro supondría una erogación de 600 millones de pesos por año. La medida está orientada fundamentalmente a complacer los pedidos que venía realizando Federación Agraria. Sin embargo, desde el Gobierno trascendió anoche que Eduardo Buzzi, presidente de la entidad, rechazó el ofrecimiento y solicitó un reintegro equivalente a 20 puntos de retenciones para los pequeños productores, por un monto difícil de precisar ya que no se sabe a cuántos alcanzaría, más otros 1000 millones de pesos destinados a apuntar a la agricultura familiar a través de la subsecretaría que Federación Agraria viene reclamando desde que Felisa Miceli estaba al frente del ministerio de Economía. “Ese pedido ese inaceptable”, señalaron a Página/12. Fuentes de la entidad desmintieron luego a este diario que el fracaso de la reunión haya sino consecuencia de ese pedido.

La oferta oficial contemplaba también la ejecución de 200 millones de pesos del Plan Ganadero, que viene demorado desde hace varios meses, y una suba del precio de corte que se le puso a la leche de al menos el 10 por ciento. Con esto se buscaba seducir fundamentalmente a la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), entidad integrada básicamente por ganaderos de una provincia que concentra el 50 por ciento de cabezas del país, pero Carbap continúo siendo ayer una de las entidades más duras y se mostró inflexible. Ayer por la mañana, por ejemplo, publicó en el matutino La Nación una solicitada donde criticó duramente a la presidenta Cristina Kirchner (ver aparte) y por la tarde su presidente, Pedro Apaolaza, volvió a dejar en claro que sólo se retirarían de las rutas si el gobierno daba marcha atrás con la medida implementada el 11 de marzo.

Parque Norte




El Gobierno desplegó todo el folclore que no se había visto allí mismo en el último Congreso del PJ.

Por un minuto, enrrollen las banderas. Escuchémonos, por favor", les pidió Cristina a los manifestantes que habían desbordado Parque Norte. Con sus estandartes, los militantes impedían que las cámaras de TV tomaran su cara y con los bombos y cánticos tapaban su voz.

Néstor Kirchner, como minutos antes lo habían hecho los piqueteros Luis D’Elía y Emilio Pérsico, pedía calma con las manos desde la primera fila del palco. "No vine para que me aplaudan", dijo después la Presidenta, cuando promediaba su discurso de 43 minutos, para volver a pedir silencio.

Un contraste asomó claramente entre el propósito de Cristina y el de los militantes que ayer volvieron a movilizarse para respaldar al Gobierno en su lucha contra el campo.

Cristina quería enviar un discurso sin interferencias, con tono menos vehemente que el que utilizó el martes en la Casa Rosada. Quería desarrollar una idea, un mensaje claro. Sabía, por supuesto, que en todas las rutas cortadas del país la oían los productores agropecuarios.

Pero quienes fueron a escucharla desplegaron todo el folclore peronista que no se había visto en ese mismo lugar hace 20 días, cuando el Congreso del PJ, con prolijidad europea, dio el puntapié inicial para consagrar al ex presidente como líder del partido que fundó Perón.

Hubo bombos, gritos, el agite constante de banderas y silbidos cada vez que se mencionaba el nombre del enemigo político. Ponga huevo, huevo presidenta/a la patria la vamos a liberar, le cantaron. Cristina, de pollera, blusa y zapatos blancos, se desvió brevemente de lo que tenía pensado decir: "En nombre del género les pido que cambien esa consigna. Vale la intención".

En el escenario, el vestuario de los invitados vip era tan diverso como el que se apreciaba debajo: algunos llegaron con saco y corbata y otros con jeans y zapatillas. "En el universo K entramos todos. Este es un Gobierno popular", explicaron los piqueteros. El calor, agobiante, fue para todos por igual: sin aire acondicionado, el ambiente era denso. Cristina finalizó el discurso con la cara empapada por la transpiración.

En primer fila, detrás de Cristina, se ubicó Kirchner junto con los gobernadores Daniel Scioli (de Buenos Aires), Mario Das Neves (de Chubut), Juan Manuel Urtubey (Salta), Jorge Capitanich (Chaco), José Luis Gioja (San Juan), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Maurice Closs (Misiones) y Luis Beder Herrera. En la segunda, todos los ministros del Gabinete, más el jefe de la CGT, Hugo Moyano (a quien se vio hacer bromas con el ministro Julio De Vido), los piqueteros D’Elía, Depetri y Pérsico y la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

Un impensado elogio de la Presidenta hacia el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, originó una situación insólita. Cuando insinuó el nombre del líder de PRO comenzaron los silbidos, pero cuando se detuvo para analizar la suba de impuestos y dijo que había sido mayor para los sectores con mejor poder adquisitivo, se oyeron aplausos.

Por: Santiago Fioriti

Hacia la unidad popular


Documento de las Organizaciones Sociales

El nuevo momento histórico que estamos atravesando en América Latina representa una esperanza para todos los pueblos, a partir del surgimiento de los gobiernos populares elegidos democráticamente. Esta nueva etapa fue gestada a partir de las luchas populares y especialmente, durante los años ’90, con los estallidos que dijeron basta a tanto saqueo y empobrecimiento de nuestros países.

El imperialismo y los sectores locales oligárquicos de la región no se van a quedar con los brazos cruzados perdiendo sus ganancias. Van a tratar de abortar el proceso de cambio que se está gestando en el continente. Así como en Venezuela, Bolivia, Brasil, y las constantes agresiones a Cuba. Y el ejemplo burdo de los últimos actos de invasión por parte de Colombia en territorio ecuatoriano, dirigidas por Uribe, como representante de los intereses norteamericanos.

Todavía los dueños del poder no han desplegado todas sus armas, porque aún no cuentan con el aval social que necesitan para aplicar sus políticas, pero no quiere decir que no la estén gestando. En nuestra Patria Latinoamericana hemos padecido tristemente, golpes de estado, desestabilizaciones y genocidios a lo largo de nuestra historia y que hoy, desearían volver a repetir. No sólo que lo piensan, sino se exhiben en un encuentro de los más conspicuos representantes de la derecha iberoamericana, en estos días en Rosario, teorizando sobre el futuro que planifican. Hecho que repudiamos, fuertemente, como representantes del campo popular.

Por todos estos antecedentes no podemos menos que entender que esta ofensiva desestabilizadora de los ricos del campo, de los terratenientes de la Sociedad Rural golpista, no es un hecho aislado. Es parte de un plan que procura generar una crisis política y un mayor desgaste del gobierno de la compañera Cristina Fernández de Kirchner, intentando llevar a nuestro país al desabastecimiento.

Los principales beneficiarios del campo son los especuladores financieros y los dueños de la tierra, quienes hoy perciben rentas extraordinarias fruto de las exportaciones. El tipo de cambio financiado por todos los argentinos, los créditos subsidiados y las obras de infraestructura, han posibilitado esta rentabilidad.

La estructura desigual del campo ejemplifica claramente la concentración de las ganancias de los que hoy instrumentan el lock-out patronal. Seis mil novecientas familias-empresas son propietarias del 50 por ciento de las tierras cultivables; 1000 familias-empresas, dueñas de 35 millones de hectáreas, equivalente a 38.000 hectáreas por familia, mientras que 147 mil pequeños productores agropecuarios son propietarios de 2 millones de hectáreas, igual a 18 hectáreas por familia.

La política de retenciones de nuestro gobierno representa un contundente avance en la redistribución de la riqueza. Al mismo tiempo, actúa como herramienta de control de precios, y permite financiar la industrialización para el desarrollo de las economías regionales, entre otras cosas.

Quieren extorsionar al pueblo. El Golpe de Estado de marzo del 76 tuvo, entre sus ejecutores civiles, a los mismos que hoy se movilizan para conservar la concentración de la ganancia de la tierra. El terrorismo de los medios masivos de comunicación intentado generar un estado de caos y esmerilar al gobierno, es idéntico al rol desestabilizador que asumen en otros países de nuestro continente.

La disputa no es con los pequeños productores para quienes se debe asumir una política diferenciada y profundizar las políticas de desarrollo del sector, sino con los grandes sectores agro-exportadores, pools de siembra y latifundistas.

Declaramos el estado de alerta y movilización en defensa del gobierno popular y convocamos a ocupar las plazas de todo el país.

Iniciamos una campaña de esclarecimiento que contraste con la voz de los medios masivos de comunicación, defendiendo al gobierno del pueblo.

Sólo con la unidad popular podremos enfrentar a quienes pretenden frenar al nuevo rumbo emprendido el 25 de mayo de 2003.

No al paro patronal

No al desabastecimiento

Firman: Frente Transversal Nacional y Popular, Federación de Tierra y Vivienda, Militancia Social, Partido de la Revolución Democrática, Movimiento Plátano, Partido Proyecto Popular, Movimiento Octubres,

Corriente Federal Kirchnerista, Partido Comunista (Congreso Extraordinario), Frente Barrial 19 de Diciembre, Partido Democracia y Liberación, Agrupación Envar El Kadri, MTL, Segundo Centenario, Frente de Organizaciones Sociales, Movimiento 26 de Julio, Frente Grande.

27 de marzo de 2008

Terrorismo mediático


Por Tabaré

Este es el tema.

El terrorismo mediático.

O la trompada de Luís D´Elia. La trompada más famosa de la historia después de la de Firpo, aquella que saca del ring a Dempsey. Ante la magnitud de una conflicto como el que estamos viviendo los argentinos, el tema de la semana será la trompada que D´Elia le dio a un tipo que lo provocó y le “hizo saltar la cadena”, una provocación amparado por las cámaras de televisión que iban registrando y esperando que pasara.

Y pasó. Al gordo se le saltó la cadena.

Y ahí comenzó eso que no podemos llamar de otra manera que terrorismo mediático. Hasta Jorge Lanata, sin haber estado en la Plaza le dedica un editorial, no sólo haciendo mención de D´Elia sino com gente patota mandada por el gobierno. Soberbia -dice. Impunidad. Zona liberada para la impunidad, dijeron otros. Lo del martes a la noche fue una noche de que cada uno gritaba de su lado y no había ánimos de agredir. No había violencia en el aire.

Sí, las organizaciones sociales, pujaban por ocupar la Plaza. Ocuparla por su simbolismo. Es la Plaza del pueblo, de las Madres, del 21 de diciembre o del 17 de octubre. También es la Plaza del 55 o de la guerra de Malvinas. O de la casa está en orden.

Es la Plaza.

¿Se entiende? Esa era la puja. Si era del 17 o del 55. O del bombardeo. Un poco de memoria. No estamos hablando de un símbolo menor. Y como tal, nunca puede estar compartido entre los de las patas en la fuente y los que bombardearon al pueblo en el 55.

Entonces merecía cuando menos, una análisis político. Y no quedarse a sentenciar: la patota. La trompada. Hay demasiada simplicidad o mala leche.

Estaban en las puertas de la Plaza. Y comenzó la pechada.

Entonces, cuando fueron los suficientes, pecharon y corrieron a los “cacerolistas”, los dejaron en la banquina y pasaron. No hubo piñas.

Sólo el mandoble de Luís D´Elia. Eso ya lo tenían. La nota. La violencia. Y todo ese bardo que sería absurdo si no fuera precisamente de esto que estamos hablando, el poder de los medios masivos de comunicación y de su terrorismo mediático.

Una trompada es más importante que un segmento de la sociedad, porque ve afectados sus intereses económicos, transgreda toda lógica y se larga a cercar por hambre al resto de la población del país.

Y los medios dicen que eso está bien. Desabastecimiento. Hambre. El responsable es el gobierno, la soberbia, la trompada de D´Elia es una demostración de la soberbia.

Hay una foto de hace dos días. Allí se ven dos medias reses tiradas sobre la ruta. Hay otras de tamberos arrojando leche a la banquina. ¿Eso no es realmente violencia? Ya hay muertes que lamentar. Ese hombre que murió por no poder pasar el piquete “de la abundancia”, ¿no era más importante que un mandoble de Luís D´Elia?

¿Qué es la violencia? Según desde donde se la mire.

Se justifica intentar cercar de hambre a millones de personas y no un mandoble, una piña que tampoco lo mató, ni siquiera le fracturó un hueso. Una piña. ¿Eso es soberbia? ¿Y los que tiraron las dos medias res a la ruta o volcaron cientos de litros de leche en la banquina, Que son?

¿Cuál es la vara para medir los actos de los hombres?

Hubo un hacendado que dijo “este es el nuevo Grito de Alcorta. Parecía un chiste. Casi como si hubiera dicho, este es un nuevo 17 de octubre del 45. Pero los medios no agarraron eso, no pasaron semejante blopper cinco veces por hora a ese hacendado diciendo tal brutalidad.

No. La piña del Luís D´Elia.

Esto es manejo de la información, es eso que venimos llamando terrosismo informático.

Los que estamos en la comunicación sabíamos, los veníamos diciendo desde hace años, los medios de comunicación masivos en argentina están en manos imperiales, están atadas a sus avisadores patrones. Y eso iba a saltar cuando diera la oportunidad.

Como ejemplo ya teníamos la huelga docente en Santa Cruz del año pasado. Una huelguita de docentes que ganaban los sueldos más altos del país y –una injusticia- un básico achicado. (Estamos con los maestros.) Pero lo que fue, los que se colgaron de ese cuasi conflicto, sólo fue una demostración de la potencialidad del terrorismo mediático en nuestro país.

¿Y si dieran vuelta la mirada?

Si fueran a las barriadas cadenciadas y vieran como está repercutiendo sobre la alimentación de los niños. Porque es ahí donde se nota el encarecimiento de los alimentos o su escasez. Y estamos ante una salvajada, ante un acto de inmoralidad social.

Pero lo importante es la piña de D´Elia. De la saltada de la cadena de un dirigente social.

Lo que estamos viviendo, padeciendo, por parte de la actitud de un segmento social –la gente de campo-, que creen y se sienten con derecho a cercar por hambre una ciudad para demostrar que la ciudad vive de ellos. ¿Y eso no es violencia?

Actúan como si las máquinas última generación en cosechadoras fuera invento de ellos. O los celulares o las 4x4. O la luz. O la misma semilla. Y aunque así fuera. Es más que extorsión, esto tiene otro nombre. Y ya lo veremos en las próximas jornadas. Entonces se verá donde está la violencia, donde la soberbia.

Los medios van a seguir con su juego. La responsabilidad no es del que ataca con una brutalidad nunca vista, sino de la soberbia del poder. De tener que lamentar muertos, se los van a colgar al gobierno. Fogonean. Y aquello de Goebels, miente, miente que terminará en verdad.

Entonces...

La violencia es una trompada. Suena a chiste de mal gusto. Que en un medio se haga un editorial con una trompada de D´Elia, es que a ellos también se les suelta la cadena y ejercen la violencia del poder mediático sin mesura, siquiera.

Y sí. La real violencia en estos momentos dramáticos, la de fondo, es la del terrorismo mediático de los grandes medios de comunicación.

Memoria.

Cuando Hebe, la Madre, dice, son los mismos, también está diciéndoselo a los medios de comunicación.

Son los mismos.

Y para terminar, algo que está sucediendo lejos y que va a molestarle a los caceroleros.

Terrorismo mediático en agenda de debates de Latinoamérica

El fenómeno del terrorismo mediático y su empleo como estrategia de dominación concentran en estos días la atención de expertos latinoamericanos reunidos en Caracas, informa hoy la agencia latinoamericana Prensa Latina.

Para el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, resulta de importancia el análisis colectivo del flagelo para de esa forma poner fin a la utilización de televisoras internacionales y nacionales, emisoras radiales y periódicos para provocar guerras, violencia y angustia.

Bueno. Es algo para pensar: guerras, violencia y angustia. Y detrás están los patrones. El Imperio. No tenga dudas.

Forjadores de la patria


Por Alfredo Zaiat

Como muchas veces en las relaciones económicas y en especial cuando se desencadena un conflicto, un sector se evalúa a sí mismo más de lo que es y, a la vez, la contraparte disminuye la relevancia del otro como estrategia en la dinámica de esa puja. Esas son las reglas de juego más usuales para determinar la distribución del poder y la definición de la hegemonía en la sociedad. El sector agropecuario siempre se consideró el único forjador del país debido a que los hombres que dominaron la actividad en el siglo XIX, con métodos y desprecio humanitario de espanto, fueron los que constituyeron las bases para el Estado moderno.

El modelo agroexportador fue la estructura económica que acompañó la conformación y consolidación de Argentina como país entre la Generación del Ochenta y la década del veinte.

Así construyeron una imagen, que se difundió con bastante éxito a centros urbanos, que expresa la posesión de todos los atributos para considerarse los hacedores de la patria. El resto, por lo tanto, tiene que agradecerle su sacrificio como buenos hijos. Ese vínculo filial de retribución por el pan acercado a las mesas de la ciudad reclama subordinación.

Esa representación de sí mismos que los grandes productores han sabido cimentar se ha dispersado e influido en la constitución de la propia conciencia del pequeño y mediano. Pero éste ha sido históricamente más castigado por el esquema de negocios dominado por los grandes, multinacionales, contratistas y exportadores que por un régimen de retenciones.

Sin tanto apasionamiento de piquete verde y cacerolas de clase media y alta, ¿por qué un productor –el dueño del campo– que se levanta a las cuatro de la mañana y maneja un tractor hace más “patria” que un obrero urbano –dueño sólo de su fuerza de trabajo– que se despierta a esa misma hora, viaja incómodo a la fábrica y opera una máquina industrial?

Aunque sea una herida insoportable a su amor propio, como se exterioriza en estos días, el campo no es todo, aunque sí una parte importante del país, ni tampoco se está perjudicado por el actual modelo económico. El periodista Julio Sevares publicó en su blog del suplemento económico de Clarín un brillante comentario: “Un reciente trabajo de la Cepal da un golpe al narcicismo del campo, que se considera el artífice del crecimiento argentino y de la salvación poscrisis.

Según el trabajo “Crisis, recuperación y nuevos dilemas: la economía argentina 2002-2007”, la contribución al crecimiento del PBI fue del 22,6 por ciento en la industria, 17,1 por ciento en el comercio y sólo 3,5 por ciento en el campo en ese período. La contribución del campo al crecimiento en los noventa fue mayor que en el último período, pero aun en ese momento, menor que la de la industria”. Y agregó, para dejar más claro el concepto, que “el mismo cuadro se obtiene del Indec: en el período 2003-2007, el PBI creció 8,7 por ciento promedio, el PBI Industrial el 10,0 y el Agropecuario 6,0. Ergo, la contribución de la industria al crecimiento del PBI fue mayor.

Es un tema de Cuentas Nacionales”. En otro blog (Mide/No Mide, vidabinaria.blogspot.com) se precisa que, según el último censo poblacional, poco más del 10 por ciento es “rural” (localidades con menos de 2000 habitantes) y que cerca de 21 millones de personas (el 52 por ciento del total) viven en los diez aglomerados urbanos más grandes del país. El autor de ese blog señala que “busco el Producto Interno Bruto a precios de mercado y me encuentro con que en 2007 el rubro Agricultura, ganadería, caza y silvicultura representó un tercio de la Industria manufacturera. Y casi lo mismo que los rubros Construcción e Intermediación financiera”.

Ese libro de la Cepal reúne diez investigaciones y una de ellas se refiere al campo, elaborada por Roberto Bisang: El desarrollo agropecuario en las últimas décadas: ¿volver a creer? En ese documento, que analiza con criterio amplio el atractivo proceso de crecimiento del sector, se ofrece un análisis introductorio esclarecedor para comprender esa idea de sentirse y parecerse los “dueños del país” por parte de los hombres del campo:

“El desarrollo económico (y la propia historia) de la Argentina guarda una estrecha relación con la explotación económica de los recursos naturales en general y, en particular, con las producciones agropecuarias”.

“Esa imagen se fue forjando a partir de mediados del siglo XIX, cuando la prosperidad del país corría de la mano de la ampliación de la frontera agrícola-ganadera (de las carnes primero y del trigo y del maíz después) en base a tecnologías importadas (y adaptadas localmente) sustentando un modelo traccionado por el mercado externo”.

“La Argentina, ‘granero del mundo’ o controlando la mitad del comercio mundial de carnes bovinas, estructuró su base productiva a partir de un conjunto acotado de sectores que operaron a modo de ‘locomotoras’ del crecimiento de toda la economía”.

“Cuando la cantidad de tierras y el deterioro de los términos del intercambio impusieron un límite a este modelo, quedó al descubierto la fragilidad de una estructura productiva desbalanceada y dual, centrada en unas pocas actividades y orientada a mercados (y por empresas) muy concentrados”.

“En el lapso que va desde 1900 hasta 1935, la producción de cereales y oleaginosas crece a razón de un 3,5 por ciento anual; a posteriori sobrevienen tres décadas donde los niveles se estancan, para retomar un sendero de crecimiento entre 1965 y 1985. Desde inicios de los años noventa hasta el 2006-2007, la producción agregada crece a razón del 5,8 por ciento anual”.

Bisang se pregunta si “en la Argentina del Bicentenario se repite parte de la historia del Centenario”.

Una de las motivaciones del actual lockout patronal, expresado por los grandes productores y operadores de la actividad agrocupecuaria, tiene su origen en el deseo de retornar a ese esquema económico agroexportador, con predominio del poder político en manos conservadoras como en ese entonces. Ya se sabe cuál fue el resultado y mucho más lo conocen los pequeños y medianos productores que no quedaron bien parados de ese modelo de exclusión.

Por ese motivo, sus legítimos reclamos quedan confundidos cuando están asociados a los grupos más reaccionarios del sector y, además, cuando provocan el deterioro del poder adquisitivo de asalariados y postergados por el desabastecimiento y suba de precios. Repetir esa historia no es un recomendable sendero a transitar, aunque aprender de ella brinda la oportunidad de aprovecharla para que esta vez los ganadores no sean los mismos de siempre.

El Frente Transversal Nacional y Popular convoca a Parque Norte - Jueves 27 -15 horas
Mañana jueves 27 todas las organizaciones populares dirán presente al encuentro convocado por Néstor Kirchner

El kirchnerismo porteño convoca al acto contra el campo en Parque Norte


Parque Norte

Afirmaron que lo que está en discusión con el paro agropecuario “no es el campo o la ciudad, o los modelos de vida o producción que cada uno elige” sino “la distribución de la renta y el equilibrio del modelo agroindustrial, exportador”. “No le tememos al debate de ideasni a la movilización popular. Nos nutre y fortifica”, concluyeron.

El bloque de legisladores kirchneristas de la Legislatura porteña convocó, a través de un comunicado, a participar este jueves del acto en apoyo al gobierno nacional afirmando que lo que está en discusión con el paro agropecuario “no es el campo o la ciudad” sino “la distribución de la renta y el equilibrio del modelo agroindustrial, exportador, con impulso a la ciencia y la tecnología”.

“La transformación puesta en marcha hace cuatro años entra en una etapa decisiva; se trata de consolidar el acuerdo social convocado por Cristina Fernández de Kichner en su mensaje ante el Congreso. Esa búsqueda generará tensiones y confrontaciones, porque existen poderosos intereses que esconden la defensa de sus privilegios”, afirman.

“Todos los sectores políticos, sociales y económicos tienen que participar solidariamente de esta discusión y este acuerdo. Y todos deben entender que deben dejar de lado la defensa inescrupulosa de sus privilegios sectoriales para formar parte de una comunidad que tiende al bien común”, continúan

“Sólo aquellos que históricamente han representado el capital concentrado, apelando para eso a golpes militares o a doblegar a los gobiernos democráticos, están excluidos de esta mayoría transformadora que está llevando adelante estos cambios”, siguen. Hacia el final, los diputados aseguran no temer “al debate de ideas, ni a la confrontación con otros sectores ni otros intereses, ni a la movilización popular” porque esto los “nutre y fortifica”. La manifestación tendrá lugar mañana a partir de las 18 en Parque Norte.

Kirchner convocó a un acto contra el paro de empresarios agrícolas


Parque Norte 18hs

El ex Presidente convocó para mañana a las 18 a dirigentes y militantes de su partido a un acto en apoyo al Gobierno y en repudio al lock out patronal agropecuario. Ayer, Cristina Kirchner dijo que no se someterá a extorsiones. En tanto el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, indicó que "esta era una idea que veníamos pensando y, más aún nosotros, que somos de una provincia tan productiva como es la de Buenos Aires".

Pereyra formuló declaraciones tras reunirse, junto a otros intendentes, con Kirchner en las oficinas del ex Presidente en Puerto Madero.

La Presidente Cristina Kirchner se refirió públicamente a la protesta que realizan desde hace 13 días los productores rurales. La primera mandataria cuestionó el paro del campo, convocó a los ruralistas "a la reflexión", les pidió "paciencia" a todos los argentinos y enfatizó: "No me voy a someter a ninguna extorsión".

La Jefa de Estado hizo una comparación entre las manifestaciones sociales que enfrentó el Gobierno de su esposo, Néstor Kirchner y las actuales protestas rurales.

"Aquellos eran los piquetes de la miseria y la tragedia. Ahora estamos ante los piquetes de la abundancia", dijo. En la misma línea, calificó la medida como "un paso de comedia" y dijo que "hay sectores que insisten en las mismas prácticas de siempre".

La Presidente Kirchner realizó además una enfática defensa de la política económica del Gobierno y ahondó sobre las tan criticadas retenciones: "No son medidas fiscales, son medidas redistributivas del ingreso", explicó.

Recordó también que su administración sostuvo "un tipo de cambio competitivo", algo que benefició al sector y contribuyó con la fuerte expansión del PBI que mostró el país durante los últimos 5 años.

"La huelga se la están haciendo a los argentinos" Cristina Kirchner repasó cifras de las exportaciones de maíz de los últimos días y se mostró sorprendida porque, a pesar de la huelga anunciada por los ruralistas, los productores nunca dejaron de vender sus productos al exterior.

"La huelga se la están haciendo a los argentinos porque las exportaciones siguen viento en popa", dijo en un acto que se realizó en Casa de Gobierno.

"Nadie critica que se hayan comprado la 4x4, pero no me parece bien que quieran hacerlo mediando la negación a otros argentinos de las cosas más vitales", agregó.

ALERTAN CONTRA POSIBLE GOLPE OLIGÁRQUICO EN ARGENTINA

Prensa Latina

Buenos Aires, 26 mar (PL) Movimientos sociales argentinos alertaron sobre la posibilidad de un golpe oligárquico contra la presidenta Cristina Fernández mediante el prolongado paro de productores agropecuarios que entra hoy en su decimocuarta jornada.

"Nos estamos auto-convocando todos los movimientos sociales y vamos rumbo a la Plaza de Mayo porque no vamos a permitir que avance el golpismo rural", declaró al sitio virtual Infobae.com, el líder de la Federación por la Tierra y la Vivienda (FTV), Luis D´Elía.

Las declaraciones de D´Elía emergieron anoche antes de una gigante movilización hacia la histórica explanada, donde después hubo forcejeos y fuertes discusiones entre ciudadanos que apoyaban la huelga en el agro y activistas que defendían el Ejecutivo.

Durante la entrevista con el portal digital, el ex funcionario de la administración de Néstor Kirchner repitió que "no vamos a aceptar que bajen al gobierno democrático de Cristina (Fernández) Kirchner".

Afirmó que se "quiere defender al gobierno de un golpe perpetrado por las empresas, las mismas que tienen las manos sucias de sangre argentina".

Son aquellas que tienen la rentabilidad más grande de la última década, agregó.

Para D´Elía, "evidentemente los agropecuarios quieren volver siete años para atrás. Si Recoleta, Barrio Norte, Caballito y Belgrano salen a la calle a protestar, eso quiere decir que vamos bien".

Una hora antes de la medianoche, cientos de habitantes de Buenos Aires comenzaron un concierto de cacerolas en apoyo a cuatro entidades rurales en huelga, que fueron duramente criticadas por la jefa de Estado.

En su discurso, Fernández responsabilizó ayer a estas organizaciones del campo de practicar la extorsión y ser uno de los sectores que más se benefició con el crecimiento económico de los últimos años.

La manifestación, que se extendió a las ciudades de San Miguel de Tucumán, Santa Fe y Mar del Plata, se inició de forma pacifica en varios barrios porteños, después de más de una semana bajo la paralización agraria que empieza a preocupar por la carestía de carne, cereal y leche en supermercados y almacenes.

El ruido empezó a cubrir la urbe cuando ciudadanos que apoyan a los productores marcharon hacia la Plaza de Mayo y otros integrantes de los movimientos sociales Libres del Sur, FTV, Frente Transversal y Popular también se movilizaron hacia ese lugar para respaldar al gobierno.

Fuentes gremiales indicaron que este miércoles por el paro, ratificado de manera indefinido, habrá una intensificación de los cortes de ruta en distintas zonas de la geografía argentina.

Los productores agropecuarios están a la ofensiva desde el pasado 13 de marzo para rechazar los impuestos a las exportaciones de soja, girasol y sus derivados.

El Campo y el lock out patronal



Las sombras del odio

La potencia del clamor empresarial agropecuario para no repartir siquiera un rastro menor del gigantesco excedente obtenido durante los años recientes, no resultaría tan intensa si no contara con algunos puntos de apoyo interesantes en otras franjas.

Como para demostrar que las cosas han cambiado, pero no tanto, la articulación política en su derredor guarda un vínculo estrecho con la gestada durante las tétricas jornadas de 1955 y, en menor medida, con la conocida en 1976.

Las cuatro entidades agropecuarias han dispuesto un lock out salvaje como respuesta a una sociedad que les brindó la posibilidad de crecer hasta niveles insospechados merced a la aplicación de un tipo de cambio favorable y al sostenimiento de la exportación como actividad privada con la limitadísima intervención estatal que implica el cobro de impuestos. Acompañan la protesta con cortes y piquetes cuyo derecho de autor radica en el otro extremo social.

Libertad de pensamiento La Voz del Patrón resuena firme en zonas presuntamente liberadas del clientelismo; las capas medias altas, con sus comercios, profesiones liberales y empresitas prósperas, ladran a coro contra la corrupción y estiman que "nada puede hacerse con un gobierno sucio" al cual le exigen que deje de cobrar impuestos a los poderosos para garantizar de ese modo la libertad, la transparencia y los anhelos individuales de los jóvenes emprendedores de la vieja oligarquía.

Haciendo gala de un sutil troskismo de derechas, como ha sabido indicar un gordo dirigente social, la Federación Agraria Argentina entona, a la usanza del boom floklorico de los 60, que "quien no cambia todo, no cambia nada". Entonces, mientras propone reformas, instauración de Juntas Reguladoras y progresión impositiva, se moviliza raudamente contra el gobierrno en defensa de la Sociedad Rural Argentina.

Y, casi sin eufemismos, buena parte del justicialismo distanciado de los Kirchner, estima que este no es su problema. Con el gesto habitual de la ortodoxia menos consciente, sigue desplegando su búsqueda de asimilación a aquellas familias de cuño conservador para las cuales el peronismo no es otra cosa que la encarnación del Mal en la Tierra. Estos sectores se mostraron inermes en el 55 y cómplices en el 76; ¿qué habría de importartes el problema que vive esta "zurda" de Cristina, que encima anda por ahí revolviendo asuntos del año 75?

En tanto, la izquierda —salvo contadas excepciones— incluyendo a no pocos periodistas de medios alternativos, ha resuelto la cuestión ironizando sobre "la señora presidenta" con un tonito propio de un notero bobo de la revista Rolling Stone, de esos que se sienten modernos y transgresores porque consiguen de garrón una entradita para el Quilmes Rock Festival, donde bandas muy agresivas molestan a la señora canosa que con su peinado batido corre a cerrar la ventana. Todos muy rebeldes.

El Frente Mediocre ¿Podemos abandonar por un instante las características político sociales del Frente del 55 redivido? Si, podemos, y nos asentamos entonces en nuestros devaluados adjetivos: en realidad los une la mediocridad. Las fajas que hemos señalado, y algunas más que se irán haciendo un lugar a lo largo de este artículo, configuran un mapa de la medianía cultural argentina, cuya esencia no es otra que la necesidad de quedar bien ante los múltiples códigos a través de los que se expresa La Voz del Patrón. Quedar bien. Ser reconocido por los Viejos, esos que siempre fueron gorilas sin llegar a tener propiedades de valor.

La movilización masiva del pueblo argentino en el año 2001, impulsada desde tiempo atrás por un movimiento social dinámico generado por las privatizaciones menemianas, permitió transformar el clima político e imponer un puñado de medidas para potenciar el crecimiento en los tiempos cercanos. Entre otras cosas, se rompió el esquema de la convertibilidad —impedía producir y exportar—, se dispuso una moratoria de la deuda externa —medida de fuerza que mejoró las negociaciones posteriores— y se condicionó a las autoridades económicas para que no actúen explicitamente contra el país.

La hondura de esa movida no alcanzó para reconfigurar el panorama económico y convertir a la Argentina en una nación industrial, independiente y socialmente justa. Pero insertó el razonamiento en la gestión estatal y eso fomentó la vinculación con América latina: en lugar de establecer una política externa consistente en enviar dinero hacia el Norte, nuestro país entabló relaciones beneficiosas con las cercanías regionales y se lanzó a un comercio internacional que trascendía las instrucciones centrales.

Como la gran ecuación del poder no se rompió, debido a esas limitaciones, la oligarquía —¿se acuerda que el término era considerado arcaico?— mantuvo una preeminencia sólida y creciente, amparada ahora en ganancias extraordinarias obtenidas por un comercio externo voluminoso. Los muertos de diciembre del 2001 permitieron el alza del poder adquisitivo del conjunto de las clases populares, y también los beneficios de quienes hoy están realizando una salvaje medida semi golpista.

Cada momento de esplendor en las algaradas conservadoras tiene un referente político de fuste. Y así como en alguna instancia fue Ricardo Balbín el vocero republicano más empinado y locuaz, hoy ese lugar es ocupado por Elisa Carrió. Conocedora a fondo de los principios vitales innegociables de las capas medias, de esos por los que vale la pena dar la vida, Carrió persigue a Cristina para averiguar las marcas que dan lustre a su vestuario y las comenta en voz alta, como si estuviera en la peluquería cuando se enciende el runrun del secador.

Cómplice de su público, la más hernosa integrante del Poder Judicial durante la dictadura, sugiere "mirá esta morochita, hija de un chofer tripero de un pobretón barrio platense, como anda haciéndose la gran señora, ocupando un lugar que otras merecemos naturalmente". Y los aplaudidores de la tenacidad oligárquica y de la combatividad de sus frentes de masas, lloran hacia sus adentros porque ganan más, viven mejor, pero tienen que comprar versiones menores de carteras, perfumes y pilchas mientras la que te jedi viste los originales. Y qué injusta es la vida.

El otro punto de apoyo de la medida sudorosa y heroica promovida por la Sociedad Rural y sus satélites está en el mismo gobierno. En un funcionariado de segunda línea con los mismos preceptos y aspiraciones medianas, que "analiza" por lo bajo la necesidad de no irritar a los poderosos y de aflojar en todo lo que sea posible para mantener el equilibrio de fuerzas. Son los que se espantan cada vez que un sindicato o un movimiento social manifiesta su apoyo al oficialismo y señalan —con grandes teorías comunicacionales que ocultan con palabrerío La Voz del Patrón— la necesidad de despegarse socialmente, para "quedar bien".

¿Quién dibuja el horizonte? A decir verdad, el FBI con su armado valijero, los Estados Unidos con su presión colombiana, y la oligarquía local con su negativa a pagar impuestos, han reposicionado como peronista a un gobierno que arrancó vacilante, con ganas de tender puentes hacia Arriba y hacia el Norte, y sin perspectivas inmediatas de resolver los problemas de la enorme masa de votantes populares que lo catapultó a la continuidad.

Fíjate en movimientos —dicen en el prostíbulo— y por sus actos los conoceréis —dicen en la iglesia—: ambas frases significan lo mismo y a ellas nos atenemos.

En los próximos tiempos el gobierno argentino, si desea persistir y si anhela insertar al país en el proceso de continentalización en marcha, necesitará que esas multitudes, además de votarlo, cierren filas. Para eso tendrá que rediseñar su política energética y minera, mejorar el nivel de ingresos en las zonas desfavorecidas, ocuparse con más fruición de temas elementales como la vivienda, la salud y la educación. Tendrá que hacerlo, si no desea que campee el escepticismo ante la propaganda liberal.

Pero este panorama, dividido entre la descripción del presente y las perspectivas futuras, no invalida una serie de interrogantes filosóficos que vale la pena formular a esta altura del partido, tras observar el comportamiento de los mayores beneficiarios de los cambios surgidos en la Argentina durante el Siglo XXI. Tal vez el más importante se refiera a la presunta inevitabilidad de contar con el rechazo, precisamente, de quienes crecen durante un proceso popular.

Los diez años míticos del Peronismo original, las muchas décadas de Revolución Cubana, el actual proceso vivido en la Venezuela Bolivariana, entre otros ejemplos, nos muestran cómo los profesionales que acceden a una cultura de excelencia se retoban, cómo los comerciantes que aumentan sus ventas se indignan, cómo los empresarios que producen más y obtienen nuevos mercados se vuelven estentóreos opositores, cómo las señoras que visten mejor se ofenden, cómo los señoros que empiezan a viajar más cómodamente se clavan puñales, cómo los muchachos que viven con holgura denuncian injusticias aterradoras.

Puede decirse que el ser en sí del ser humano no es otra cosa que la insatisfacción. Que el horizonte se aleja cuando vamos andando. Y cosas así. Pero también es cierto que los procesos populares proteccionistas e industriales en Europa y Estados Unidos gestaron capas medias orgullosas de sus nacionalidades e inclusive de sus Estados. Parece que la cosa es por acá; da la sensación que el problema está latente en América latina y que en nuestro país cobra una energía singular.

Pensemos juntos, jauretcheano lector: ¿qué es lo que lleva al bolichero de la otra cuadra a hablar irrespetuosamente de una mujer que, como Cristina, es respetuosa con su ingreso y su cultura? ¿qué es lo que lleva a ese bolichero a respetar dirigentes que, como los del agro, se burlan de su configuración física, racial, cultural, y nada aportan a su despliegue económico? Las respuestas también pueden ser preguntas: ¿la necesidad de asimilarse a la cúspide social? ¿el placer de repetir frases que sienten bien en un entorno semejante? ¿el gusto de situarse por encima de modestos clientes? ¿la bronca por el ascenso de hombres y mujeres de semejante condición?

Hay más preguntas, y Manual de Zonceras por medio, ya hay algunas respuestas. Pero no está demás pensar en el asunto e intentar debatir sobre el mismo. Sobre todo por estas horas, cuando miles de personas en todo el país se están movilizando porque dicen repudiar el golpe de Estado de 1976, dicen repudiar además las otras asonadas cívico militares, dicen estar de acuerdo con la democracia y dicen que Nunca Más deben ocurrir cosas así.

Quien esto escribe también dice todo eso; y como del dicho al hecho hay más que un trecho, resuelve seguir cuestionando activamente a José Alfredo Martínez de Hoz y toda su estirpe.Y sus planes.Y sus intereses. Porque estima que si no se plantea claramente ese aspecto de lo ocurrido, la repulsa adviene vacua, etérea. Todo se confunde y aparece como bandera el discurso de Eduardo Buzzi: "vamos a seguir peleando con toda la fuerza, porque ya no tenemos nada que perder".

Se trata del presidente de la Federación Agraria Argentina. Hacemos la aclaración, porque tal vez algún lector infiera que semejantes palabras se originan en el castigado espíritu de un dirigente cartonero, de algún referente de los pibes de las autopistas, de un abanderado de los desheredados de la tierra.

La tierra. ¡Qué tema en nuestro país! ¿No? ¡Y nosotros hablando de filosofía!