RECUPERACION DE YPF - Una plaza repleta de sonrisas

Los militantes de las organizaciones políticas y sociales kirchneristas volvieron a ganar la calle. Junto a funcionarios y legisladores del oficialismo celebraron la sanción de la ley que determina la vuelta de YPF a manos del Estado.



Por Nicolás Lantos
En la Plaza del Congreso había tantas banderas como personas y había muchas personas. A menos de una semana del multitudinario acto en Vélez, la organizaciones políticas y sociales kirchneristas volvieron a ganar la calle y llevaron cerca de cinco mil personas hasta la puerta del Congreso para celebrar la sanción de la ley que declara de interés nacional la explotación, exploración, industrialización y comercialización de hidrocarburos y declara la expropiación de YPF. Mezclados entre la multitud, varios dirigentes celebraban codo con codo, entonando los cantitos para hacer pasar el tiempo. Tras la sanción en general, el escenario montado frente a las rejas se pobló y funcionarios, legisladores y algunos militantes que lograron saltar las vallas bailaban al ritmo de canciones de rock nacional. Al cierre de esta edición, la plaza permanecía poblada por un grupo que esperaba al final de la votación en particular para cantar el Himno Nacional al unísono con los diputados en el recinto.


El sol caía sobre la plaza, pero el clima acompañó y el calor humano hacía el resto: muchos llevaban sus camperas en la mano. Desde media tarde las columnas habían ido acomodándose frente al Parlamento y en sus alrededores y para las cinco, horario en el que estaba convocada la movilización, la avenida Entre Ríos ya estaba cortada por un millar de militantes. Las agrupaciones que encabezaron la convocatoria fueron las mismas que habían organizado el acto de la semana anterior, por lo que las expectativas previas sobre la convocatoria eran moderadas: “Quemamos todos los cartuchos la semana pasada”, comentaba a Página/12 uno de los organizadores, horas antes de la movilización, moderando expectativas.


Sin embargo, ninguna de las organizaciones quiso quedarse afuera de las celebraciones por la recuperación de YPF, y allí estaban: La Cámpora, el Movimiento Evita, Kolina, la Tupac Amaru, la CTA, la Corriente Peronista Nacional y la Martín Fierro, el Nuevo Encuentro y el Partido Comunista Congreso Extraordinario, el Frente Transversal y Miles. A ellos se sumó una nutridísima columna de la Juventud Sindical (que se había ausentado en Vélez) y otras agrupaciones de menor porte, como el Vatayón Militante y La Scalabrini. Había también oficinistas recién salidos de sus trabajos, de traje y corbata y portafolios en mano; había familias y niños montados sobre los hombros de sus padres; había un revuelo alrededor de Florencia Kirchner que, mezclada entre sus compañeros, accedía a fotografiarse con todos los que se lo pedían; había puestos que vendían hamburguesas y cocacoleros y vendedores de garrapiñada. En todos los rostros una sonrisa funcionaba como uniforme.



“Espero el momento de la votación con mucha expectativa, pero viviendo un día histórico.” Andrés “El Cuervo” Larroque, secretario general de La Cámpora, no podía disimular su ansiedad y por un rato abandonó su banca para bajar a celebrar. “Este es un día de consenso y mirando hacia adelante con todo el futuro que queda y que se está por construir”, agregó. En una improvisada carpa que armó Kolina pudo verse a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. Pero la mayor concentración de dirigentes se dio alrededor del escenario (el mismo en el que Cristina Kirchner había celebrado su victoria en octubre bailando cumbia).



Por allí pasaron, entre otros, el vicepresidente Amado Boudou y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. También, el diputado bonaerense Fernando “Chino” Navarro, del Evita, que recordaba: “Quienes militamos en los ’90 y vivimos cómo se destruía el Estado y el aparato productivo soñábamos con este día, pero no sabíamos si alguna vez iba a llegar”, mientras que Quito Aragón, de la Martín Fierro, sostuvo que “esta medida expresa que volvimos a tener Nación y el país volvió a tener una direccionalidad política que tiene que ver con la autonomía y las banderas históricas del peronismo”. Un poco más allá, en el sector de la Tupac, un grupo de músicos intentaba las primeras estrofas del Himno a trompeta y bombo, mientras su líder, Milagro Sala, resumía el clima de celebración que inundaba la esquina: “Festejemos la recuperación de YPF gracias a la lucha del pueblo argentino y de nuestra compañera la Presidenta Cristina y de Néstor, que nos está acompañando y guiando para profundizar el modelo”.



YPF - Soberanía y reparación


Por Mario Wainfeld
La sesión insumió dos jornadas, el tablero electrónico marcó una mayoría pluripartidaria y representativa por demás: 208 votos contra 32. Un rotundo común denominador para recobrar soberanía. Festejos en las galerías y en la Plaza... todo conformó un marco condigno para una ley histórica que comienza la reparación de un desvarío que se prolongó, con peripecias, durante veinte años. La expropiación de las acciones de Repsol es el extremo visible e inminente de un proceso. La recuperación de la soberanía hidrocarburífera recién empieza, con un paso de gigante. Las demás empresas, nativas o extranjeras, que ya operan, y las que vendrán, deberán irse adecuando a un nuevo paradigma, con el Estado nacional (en consorcio con las provincias) como protagonista central. Así lo expresó, con todas las letras, el jefe del bloque oficialista Agustín Rossi en su vibrante discurso de cierre.
El (justamente) vilipendiado Grupo Petersen Eskenazi no saldrá indemne de la partida. La decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner coloca una bisagra en la historia política y económica argentina, con el petróleo y el gas como sustrato, pero no como límite. El eco de la movida del presidente boliviano Evo Morales el 1º de mayo demuestra que la jugada es pionera de otras que la sucederán. No se trata, para nada, de un delirio solitario, ni en el frente interno, ni en el internacional.
El Frente para la Victoria (FpV) acompañó con la disciplina y el peso del número que lo caracterizan. Sólo votaron en contra el PRO de Mauricio Macri y un desmigajado conjunto de peronistas federales carentes de conducción actual o futura disponible. Una derecha irredenta y confesa que, dato no menor, carece de armado nacional. El radicalismo bancó una discusión interna y la rebeldía mediática de Oscar Aguad, que buscó sus minutitos de fama. Los medios dominantes lo trataron como a una vedette en ascenso. Para ellos, cualquier gesto “garpa” si es antikirchnerista.
El Frente Amplio Progresista y Proyecto Sur, consistentes con sus principios clásicos, avalaron la ley en general. La Coalición Cívica expresó su desamparo actual, Elisa Carrió potenció su soledad, que ya era record


La lista larga. Casi nadie quiso privarse de exponer. Muchos diputados leyeron, contrariando las costumbres y las reglas. Unos cuantos tuvieron que acortar sus parlamentos e insertar el texto íntegro en las actas. Según el cómputo del presidente del cuerpo, Julián Domínguez, hay 33 bloques en Diputados, un guarismo que deslumbra, no para bien. El sistema electoral es (enhorabuena) generoso con los partidos minoritarios, lo que posibilita que la representación en Diputados sea más policroma que en otras democracias. Por cuestionable añadidura, la praxis del Congreso es transigente con los desgajamientos de los bloques ad infinitum, lo que no es ilegal, pero tal vez no mejora la calidad institucional. Nadie puede creer que haya más de 30 proyectos políticos distinguibles en la Argentina.
Los cierres de los jefes de bloque del FpV y la UCR (el Chivo Rossi y Ricardo Gil Lavedra) no alcanzan a sintetizar una sesión con más de cien voces, pero sí delinearon fronteras. El radical no ahorró denuestos al Gobierno: “Fracaso de la política, falsedad del relato”, corrupción, destrucción del Estado. Pero, en el breve tramo final, privilegió habilitar “un nuevo capítulo” y distinguir al contingente gobierno del Estado, que se fortalece con la medida.
Rossi ensalzó la acción de los dos gobiernos kirchneristas, refirió que “las decisiones no se toman en un termo” sino en un contexto determinado. E hilvanó la ley aprobada con otros logros del oficialismo: remoción de la Corte, desendeudamiento, fin de las AFJP, ley de medios. Y aunque fustigó a los adversarios políticos, realzó que, aun en el escenario adverso de 2009, el FpV consideró que su enemigo eran (y son) los poderes corporativos y no la oposición política. Ni bien terminó, el recinto estalló en una ovación. Esperar el score, a diferencia de tantos otros momentos, fue puro goce.
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¿Qué hiciste tú en los ’90, papá?  Los boinas blancas, los socialistas y la izquierda no kirchnerista reivindicaron su oposición a las leyes de la etapa menemista. Los oficialistas y el federal en tránsito Felipe Solá explicaron sus posiciones de antaño, con una narrativa variada. En general dominó un relato que diferenciaba el primer paso dado en 1992 de lo que vino después, que sería la genuina desnacionalización. Como evocó Solá, la memoria boina blanca solapa al gobierno de Fernando de la Rúa, insospechado de cualquier iniciativa soberana, ni qué decir de retomar el control de YPF.
Los compañeros peronistas, entiende el cronista, tampoco las tienen todas consigo en la valorización del ’92. A tres años de su primer gobierno, era claro cuál era el norte (valga la expresión) del menemismo: terminar de desbaratar al Estado benefactor, de desguazar al Estado, de entregar el patrimonio público. Su primer movimiento anticipaba lo que advendría, a quien quisiera verlo sin anteojeras.
Fernando Solanas rememoró esos tiempos, sus luchas, el ataque armado que sufrió y pasó facturas al peronismo tanto como al radicalismo. El Pacto de Olivos, consignó, redondeó el designio privatizador con la Constitución de 1994. Pero Pino no se asiló en el pasado, ni en las diferencias. Estuvo a la altura de la jornada y de su trayectoria remarcable en esta materia. Pidió “grandeza” para entender que “se apoya una iniciativa feliz”. Reclamó “ir por todo”, un slogan no tan distinto en su enunciación al kirchnerista. Defensor convencido y tenaz del patrimonio público, dio la sensación de captar que otros ayudaban a concretar sus banderas. Otros que supieron congregar mayorías que a él le han sido esquivas. Lució conforme, hasta conmovido. Fue más convincente que muchos radicales o ciertos federales que quisieron mechar elogios y críticas sin tanto sustento en su propia trayectoria reciente.

Desencuentros y reencuentro. Solanas, como el diputado Víctor De Gennaro, entre otros, han pugnado, en minoría y hasta en soledad, por reivindicaciones que el kirchnerismo transformó en realidades, con sus variantes y su estilo. En trances como el actual resurge la impresión de que sus diferencias en los años recientes son desmesuradas, cotejadas con sus coincidencias objetivas. Excede el espacio de esta columna discurrir sobre motivos y responsabilidades del tremendo antagonismo. Sí es prudente señalar que, en una historia larga, todos se equivocan o nos equivocamos o somos incongruentes alguna vez. La izquierda (filo peronista o no), por ejemplo, se fue a la banquina cuando se coaligó a las patronales agropecuarias, incluida la Sociedad Rural.
Otro punto relevante es que los dirigentes políticos que erraron el vizcachazo en los ’90 (no es el caso del menemismo que consiguió lo que se propuso) no fueron marcianos, ni usurpadores. Carlos Menem fue revalidado en el ’91 y en el ’93 tras poner todas sus cartas sobre la mesa y reelecto por goleada en 1995. El Pacto de Olivos fue refrendado por el voto popular para la Constituyente del ’94. Los pueblos, ay, se equivocan en ocasiones, lo que no excusa la falta de visión de los líderes políticos que tienen la misión de ver más allá, de otear el horizonte. Sus tropiezos dan cuenta de los “climas de época”, del estado de conciencia colectiva, de la ideología dominante (hiperindividualista y desencantada a fin del siglo pasado, como también deslizó Rossi) que dejan su impronta en gobernantes y gobernados, en cualquier etapa democrática.
El kirchnerismo fue el mejor intérprete de la crisis de 2001 que puso en entredicho a las políticas del pasado, tanto a las de la transición democrática cuanto a la dictatorial. Registró un cambio ciudadano, que acicateó y condujo, a veces como vanguardia. En ese sino llegaron políticas de reparación y restauración entreveradas con otras novedosas, aunque todas caracterizadas por su rechazo a los errores previos. La recuperación de la soberanía, vía YPF por ahora, enhebra con acciones previas. Y sintoniza con las mayorías populares, que las acompañan y sustentan.
El futuro es siempre abierto y cabe interrogarse si el virtuoso viraje general es apenas el remanido “péndulo” de la historia argentina, los “corsi e ricorsi” de que hablaban los clásicos. Una suerte de moda, entonces, que dejaría paso a otra, de sentido contrario. O si es un salto cualitativo, producto de la experiencia vivida, del doloroso saldo de experimentos nefastos. Puesto de otro modo: si se sostendrán por mucho tiempo los avances en autonomía nacional, resurrección del Estado, generación de empleo, alianzas con los países hermanos. Hay indicios que ayudan a ser razonablemente optimistas. La sintonía entre las medidas del siglo XXI y los intereses mayoritarios, la politización creciente de ciudadanos (en especial jóvenes), la capacidad de actuar del Gobierno, la básica sensatez que parece haber recuperado la oposición, la consistente aprobación popular. Igual, partidos son partidos, todos se dirimen en el rectángulo de juego, que es la arisca realidad. El que recomenzó en estos días, con la mayoría del sistema político pateando para el arco que corresponde, no es la excepción.

A 25 años del triunfo frente a River Plate por 3 a 2 - Una verdadera hazaña a lo Platense

De puro guapo

Publicado por Hernán Buzzella - Gustavo Lamy - Nico Landoni - Andrés Stahler


A 25 años del triunfo frente a River Plate por 3 a 2, que salvó al calamar del descenso directo y lo mandó a desempatar con Temperley. Una verdadera hazaña a lo Platense.

Cualquier suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa. Esa es la definición que arroja el diccionario cuando se busca la palabra “milagro”. Y, francamente, lo sucedido aquella tarde en el Monumental reúne todas esas condiciones. Fue raro, extraordinario y, por sobre todas las cosas, maravilloso. Faltando 25 minutos para que terminara el campeonato, Platense perdía 2 a 0 contra River y sentenciaba, de esta manera, su descenso a la “B”. Ni la igualdad le servía, sólo valía la victoria para poder forzar un desempate con Temperley. Menos de media hora para torcer una historia que parecía tener un final escrito con lágrimas para la gente de Saavedra. Pero el fútbol es la lógica de lo impensado y muchas veces da lugar a sucesos como éste. Los milagros siempre traen consigo semidioses que son capaces de hacerlos realidad aún en las circunstancias más adversas. Y esa tarde el héroe tuvo nombre y apellido: Miguel Ángel Gambier. El hombre que nació el 26 de junio de 1961, en Pellegrini, provincia de Buenos Aires, entró al campo de juego faltando 30 minutos para que finalizara el partido y anotó los tres goles con los que logró devolverle el alma al cuerpo de Platense.

River no se jugaba nada en ese partido. Era la última fecha del campeonato y no tenía chances de ser campeón. El título se lo disputaban los dos equipos rosarinos. Central, que el año anterior había ascendido de la “B” y finalmente fue el ganador, y Newell´s. La Lepra ya había vencido por 4 a 1 a Italiano y esperaba a que el equipo del sur de Buenos Aires lograra una victoria para poder alcanzar un partido definitorio con su clásico rival para consagrar al campeón.

Rosario Central y Temperley arreglaron el empate, que era lo que le convenía a los dos. Cada uno con un punto lograba su objetivo: salir campeón y mantener la categoría respectivamente. El partido terminó 1 a 1 –como era de suponer- y todos contentos festejando lo suyo. River Plate estaba ganando 2 a 0 cómodamente en el Monumental y nadie suponía lo que iba a ocurrir minutos después. Miguel Ángel Gambier ingresó en el segundo tiempo y anotó, en menos de media hora, tres goles que dieron vuelta la historia en favor de Platense, que de esta manera logró llegar al partido desempate con el conjunto del sur para ver quién mantendría la categoría y quién descendería a la “B”. Increíble pero real.

El héroe

Miguel Ángel Gambier recuerda su tarde histórica y el milagro de Platense en el Monumental: “No iba a jugar el partido, estuve a punto de no concentrar. Después de ser titular todo el torneo, el Chamaco Rodríguez me informó que me sacaba, justo el día que nos jugábamos todo. Aparte no me dio ninguna explicación. A veces el técnico te saca pero te alienta, te dice que sigue creyendo en vos, que te va a volver a tener en cuenta. Nada, me sacó y listo. Por eso decidí que no iba a concentrar. Sin embargo, mis compañeros me hablaron mucho y me convencieron. Alejandro Nannini me dijo algo que me hizo cambiar de actitud: -si vos no jugás, la gente va a decir que te borraste en el último partido y no te lo merecés-, me dijo. Y acepté ir al banco.

Tengo que confesar que entré pensando que estábamos liquidados. Porque ni siquiera nos dijeron que Rosario Central había empatado. Y bueno, me dije, igual voy a tratar de dejar todo lo que tengo, si perdemos que sea luchando. El Chamaco me dijo que jugara de nueve, bien de punta.

La primera pelota que toqué fue gol. Alfaro Moreno mandó un centro desde la izquierda, salté con Gutiérrez y de cabeza le cambié el palo al arquero. Entró justo en el ángulo derecho, arriba. Ahora tenemos que empatar, le dije a los muchachos. Para que la gente vea que por lo menos lo intentamos.

Tampoco iba a patear el penal. Ocurre que antes el encargado era yo, pero que desde que estaba Rodríguez los pateaba Nannini. Alejandro tenía un calambre y no podía, entonces dije que me lo dejara, yo estaba descansado y con la mente fresca. Me lo dejó y la toqué a la punta izquierda, más colocado que fuerte. Entró y empatamos. Era la nuestra, ahí sí teníamos que ir con todo a buscar el triunfo. En el primer tiempo River pudo hacer más goles, pero ahora nosotros los estábamos superando, se podía dar.

Un segundo antes del tercero había cabeceado y se me fue pegada al palo. Pero en ésta, el centro del Gerardo González me cayó perfecto y metí el derechazo con todo. Era el tres a dos. Sentí una emoción fuerte, pero no sabíamos nada como iba Temperley. Segundos después terminó el partido y desde el banco vinieron corriendo a abrazarnos. Ahí nos etnteramos que habíamos alcanzado el desempate. ¡No sé lo que sentí en ese momento! Algo muy profundo, hay que vivirlo para darse cuenta porque fue como un milagro, que nos salváramos y que me tocara a mí hacer los tres goles después de todo lo que había pasado.

Quedamos concentrados ese mismo día, esperando el partido con Temperley, y me acuerdo que nos dieron dos horas libres. Me fui a mi casa de Belgrano a celebrar con Graciela, mi mujer. Me puse muy contento por los hinchas que sufren y alentaron tanto, por mis compañeros, y por mí también porque hacía tiempo que no andaba bien con el gol y quería demostrar que nadie está exento de una mala racha. También por Mario Brandone, un dirigente extraordinario. A él le dediqué el triunfo y los goles. A Raúl Ferrari, también. Jugar acechado por el descenso es desesperante, el nerviosismo quita serenidad, precisión, porque uno no se quiere ir y en vez de jugar tranquilo hacer cualquier cosa. Ese fue el momento más feliz de mi vida deportiva. Con el Chamaco no hubo ningún problema después. Incluso me felicitó, me dijo que era una fiera, que la rompí.

Alejandro Alfaro Moreno, otro de los protagonistas de aquella tarde, cuenta: “ fue una de las emociones más grandes de mi carrera. Quién sabe dónde hubiera ido a parar si bajábamos. Iban veinte del segundo tiempo y River todavía nos ganaba por dos goles. Pero cuando llegan esas instancias determinantes, Platense se agranda. Y el “Pampa” Gambier, un monstruo, metió tres goles; el tercero sobre la hora. Nos abrazábamos y no podíamos parar de llorar. Antes de ese partido, en casa de mis viejos, me había preparado las llaves de un departamento que había comprado en Villa Urquiza por si perdíamos. Tenía pensado encerrarme y no atender a nadie. Fue verdaderamente un milagro, por más que muchos sospecharan que River nos entregó los puntos”.

Marcelo Espina, quien estaba dando sus primeros pasos en la primera de Platense, dice: “Fue mi primer partido como titular, antes había entrado como suplentes en fechas anteriores pero contra River fue la primera fuego de mi carrera. Recuerdo que fue un encuentro duro, muy difícil y quedó en la historia del club por todo lo que pusimos y la alegría enorme que le dimos a la gente”.

La ficha del partido
Resultado: River Plate 2 – Platense 3
Estadio: Antonio Vespucio Liberti (Recaudación: 25.874,50 australes)
Fecha: 02/05/1987
Árbitro: Abel Gnecco.
River Plate: José Miguel; Rubén Darío Gómez, Nelson Daniel Gutiérrez, Pablo ERbín, Gordillo y Zapata; Américo Gallego, Morresi, Néstor Gorosito; Antonio Alzamendi y Salaberry.
DT: Héctor Veira
Platense: Fortunato, Felipe Bellini, Jorge Luis Avalos, Larramendi, Aponte, Desanto, Callipo, Marcelo Espina, Gerardo González, Alejandro Nannini y Alfaro Moreno.
DT: Chamaco Rodríguez.
Goles: Morresi 49´(RP), Aponte e/c 59´ (RP), Gambier 67´, 83´ -p- y 89´ (P).
Cambios: 60´Gambier por De Santo y Vieta por Larramendi (P). 89´Sperandio por Gorosito y Medri por Salaberry (RP).
Expulsiones: 90´ Gallego (RP).

Un referente

Felipe Bellini –que actualmente vive y trabaja en Estados Unidos- rememora el increíble partido frente a River Plate: “Es imposible de olvidar para los que tuvimos la suerte de jugarlo. Yo siempre dije que debe ser algo similar a lo que se vivió en el de Platense y Lanús en cancha de San Lorenzo, la noche de los penales. Por haber sido en ese momento uno de los jugadores que más le habían escapado al descenso vistiendo la camiseta calamar era a quien más se dirigían los periodistas, y yo, a pesar de no estar del todo seguro que otra vez nos salvaríamos, tenía que de todas formas asegurar que así sería. Un poco para que nuestra gente fuera fuerte y no nos abandonara en ese difícil momento y, por otro lado, para darle confianza a los compañeros que no estaban tan seguros y que no habían vivido nada parecido hasta ese entonces. Lo peor era que mostrándome tan firme con las declaraciones, no me daba cuenta que después, al tener que enfrentarnos a Temperley, los rivales se dirigían hacia mí de una manera poco amigable.

Unos días antes del partido, el Chamaco Rodríguez decidió que jugaría con un solo delantero y no con dos como lo veníamos haciendo, por eso Gambier fue al banco de suplentes. Eso había traído algunos problemas en el grupo, porque a pesar de todo estábamos muy unidos aunque existía una pequeña camarilla como las hay en todos lados, el Chamaco terminó por jugársela con los del club y le fue bien. Hay muchas cosas que pasaron previas a ese encuentro pero son cosas de vestuario y no salen de esas paredes, son sagradas.

Durante el partido, en momentos que estábamos perdiendo y sabíamos del resultado del partido de Temperley, yo insultaba a cada jugador de River que me pasaba por al lado y casi llorando le pegaba trompadas o lo que fuera para que de alguna manera les entrara el temor y se tranquilizaran, ya que ellos no perdían nada en ese partido y nosotros perdíamos todo. Pero, si los jugadores de River hubiesen sido todos grandes y con mucha experiencia, quizás no se la habrían jugado como lo hicieron algunos de los pibes que estaban ese día en la cancha.

Después del gol en contra de Aponte, que marcó el 2 a 0, fijé la vista en la popular de Platense y vi cosas que jamás se me olvidarán mientras viva. La gente lloraba y se abrazaba pero seguía alentando cada vez más y con más ganas, como si fuera la última vez que alentarían al equipo. Me quedé mirando eso y me dije: -Es injusto lo que está viviendo esta gente, no podemos fallar, y a pesar de que yo sabía que estábamos haciendo los imposible para dar vuelta ese resultado, tenía que suceder un milagro, pero a ese milagro había que ayudarlo. Fue ahí donde entre unos cuantos dentro de la cancha decidimos dejar un poco la parte defensiva y dedicarnos únicamente a atacar. Por suerte el Chamaco desde el banco parece que pensó lo mismo y lo puso a Gambier. Después la historia que ya conocemos: los tres goles del “Pampa” y la euforia cuando no enteramos del resultado de Temperley.

Volví a mirar a esa gente que minutos antes lloraba de tristeza y ahora se abrazaban gritando “muchas gracias marrón” y que “Platense es de Primera y de Primera no se va”. En sus caras se notaba como un agradecimiento enorme hacia nosotros que, a pesar de no haber hecho una buena campaña, les estábamos dando una de sus más grandes alegrías. Claro que todavía faltaba el partido desempate, pero para esa gente ya habíamos cumplido. Nosotros sabíamos que todavía estábamos en deuda y que recién saldaríamos en la final con Temperley. Cosa que finalmente sucedió para satisfacción de todos.

Cuando alguien me comenta sobre el penal que hizo Gallego me pone muy mal. Yo le contesto que si eso hubiese estado arreglado nosotros teníamos que haberlo sabido. Lloré dentro de la cancha y vi llorar a mucha gente. A pesar de los años que pasaron si yo llegara a saber de alguien que dice tener pruebas trataría de charlarlo con él, pero quisiera que Gallego también estuviera en esa charla. No hay que olvidar que en ese partido, aparte del “Tolo” jugó Alzamendi y otros grandes, y tuve la suerte de tener de compañeros a jugadores de ese plantel de River, como el “Gato” Miguel y Erbín entre otros, y ellos siempre pensaron igual que yo.”

Extracto del libro “A pesar de los años”.

MOSCONI EDIFICO LA EMPRESA ESTATAL Y LA CONDUJO POR OCHO AñOS - Quién era y qué pensaba el fundador de YPF

El nombre de Enrique Mosconi estuvo entre los más citados por los senadores que dieron media sanción al control nacional de YPF, lo mismo que en el debate que arrancó ayer y seguirá hoy en Diputados. Aquí, datos y opiniones del fundador y constructor de YPF que peleó contra los monopolios internacionales de petróleo


Por Martín Granovsky
El ciclo de golpes de Estado del siglo XX comenzó el 6 de septiembre de 1930, cuando José Félix Uriburu derrocó a Hipólito Yrigoyen. Quedó en la historia con un mote: “Golpe con olor a petróleo”. Y algo se habrá olido en aquel momento el director de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, el ingeniero y general Enrique Mosconi, porque sólo cuatro días después presentó su renuncia.

A las empresas petroleras inglesas y norteamericanas no les fue fácil conseguir que Uriburu, incluso con un gabinete afín a capitales de ese origen y de Alemania, lograra desmontar los ocho años de gestión de Mosconi. No alcanzaron el arresto y la investigación a la que fue sometido el general. YPF se había convertido en una estructura industrial poderosa. La destrucción sólo sería posible 60 años después, en la primera presidencia de Carlos Menem. Y no es que en los dos años de Uriburu faltaron intentos. La Standard Oil, con matriz en los Estados Unidos, presionó para conseguir avances en Salta gracias a una gobernación permeable a sus intereses, según cuentan Fernando García Molina y Carlos Mayo en su excelente libro El general Uriburu y el petróleo. Sin chances de liquidar a YPF, la estrategia privada apuntó a ganar espacios en paralelo. De 1931 es la instalación de la destilería de Shell en Dock Sud. En simultáneo, las otras compañías presionaban para anular la reserva a favor de la explotación estatal dispuesta por el presidente radical Marcelo Torcuato de Alvear en 1924 para las cuencas de Chubut, Santa Cruz, Neuquén, Tierra del Fuego, La Pampa, Salta, Jujuy y Mendoza.

Director del servicio de Aeronáutica del Ejército en 1922, un día se irritó ante el reclamo de la West India Oil Co., filial de la Standard Oil de New Jersey, de cobrar por anticipado la nafta para los aviones. En su libro El petróleo argentino Mosconi mismo escribió el relato de la entrevista: “Advierta, le dije entonces, que el Servicio Aeronáutico del Ejército no debe un solo centavo a su compañía; que se trata de una repartición militar solvente y dependiente del Ministerio de Guerra y que, por lo tanto, no sólo me sorprenden sus manifestación y exigencia, sino que las considero impertinentes y no las acepto”. Mosconi se guardó lo que pensó y no dijo: “Allí, en el mismo escritorio, me propuse, juramentándome conmigo mismo, cooperar por todos los medios legales a romper los trusts. Designado director general de YPF el 19 de octubre de 1922, realicé tal propósito siete años después, para bien y progreso de nuestra Patria y mayor ventaja de sus habitantes”.

Cuando Alvear lo designó al frente de YPF, Mosconi se propuso estructurar una empresa fuerte y luego “tomar la dirección de nuestro mercado de consumo, llevando los precios a un nivel conveniente y equitativo para los intereses nacionales” para arrastrar a la baja “a todas las firmas importadoras”.

En 1926, al hacer su propio balance, consignaba Mosconi que “se opina comúnmente que el Estado es mal administrador”. Pero “el juicio es exacto cuando el Gobierno no traza ni mantiene normas de buena administración”. En 1922 la industria petrolera fiscal producía un promedio diario de 942 metros cúbicos, contra 2.61 de 1926. Mosconi envió técnicos a especializarse en los campos petrolíferos de los Estados Unidos, México, Venezuela y Europa. Sus estudios sirvieron de base para el Boletín de Informaciones Petroleras y para la creación de cursos complementarios de cinco meses para formación en el área en la Escuela Industrial de la Nación. El mismo espíritu animó en 1928 la fundación del Instituto de Petróleo en la Universidad de Buenos Aires con aprobación del rector, Ricardo Rojas. Rojas quería formar “técnicos argentinos aptos que nos libren de la declamación, más o menos patriótica”.

Mosconi quería una ley para nacionalizar los yacimientos, que veía difícil con la composición del Congreso en 1928. Esa herramienta sería “una valla infranqueable a los avances de empresas que, como la Standard Oil Co. en el norte, inicia y consolida sus conocidos sistemas de penetración y amenaza perturbar nuestro futuro económico y, por consecuencia, nuestra situación política”. El Senado no quiso aprobar la iniciativa de Hipólito Yrigoyen, presidente en su segundo mandato entre 1928 y 1930, y el golpe de Uriburu terminó de abortar la iniciativa.

Una selección del pensamiento de Mosconi, muerto el 4 de junio de 1940, es posible tomando cuatro libros: La batalla del petróleo (Ediciones Problemas Nacionales, Buenos Aires, 1957, con prólogo de Gregorio Selser) y los tres tomos de la recopilación de trabajos del general e ingeniero realizada por Raúl Larra y Gregorio Weinberg en 1965 para la Agencia General de Publicaciones: El petróleo argentino, YPF contra al Standard Oil y La nacionalización del petróleo.

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Control. “El petróleo tiene una importancia fundamental e irreemplazable y el crecimiento y progreso de la Nación será tanto más grande cuanto más firme mantenga ésta en sus manos el control de sus yacimientos petrolíferos, es decir, cuanto más sometidos a su fiscalización efectiva estén los grandes sindicatos o trusts que explotan en el país el combustible líquido, pues si esa fiscalización fuera difícil o imposible de efectuar, más conveniente sería para la tranquilidad económica y política del país renunciar a la cooperación del capital extranjero. Los grandes trusts son organizaciones insaciables, difíciles de dominar una vez que han tomado posesión de las tierras y se les han acordado facultades o derechos. Tanto el grupo europeo (el anglo-holandés Royal Dutch) como la Standard Oil, el poderoso norteamericano de funesta tradición ante la Justicia de su país, son indeseables para toda nación que quiera fecundar en paz su trabajo creador. Por lo general intentan perturbar y ejercer influencias sobre la labor legislativa o resisten y violan la aplicación de las leyes y reglamentos que tiene a su cargo el poder administrador.”

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Estrategias. “La adquisición de yacimientos y los derechos a explotarlos y utilizarlos es motivo de acuerdos y de alianzas políticas. La Nación publicó el siguiente telegrama, del que se deducen sugerentes advertencias: ‘Williamstown, agosto 4 de 1926. En la reunión celebrada hoy por el Instituto de Ciencias Políticas, el petróleo fue designado como la encarnación moderna del antiguo dios de la guerra, Marte. Cinco oradores –tres norteamericanos, un francés y un italiano– estuvieron de acuerdo en afirmar que el petróleo es, hoy por hoy, el factor más poderoso de la paz o de la guerra’. La misma Standard Oil ha pedido la intervención del Gobierno de los Estados Unidos a fin de que se prestara apoyo a los ciudadanos de este país para que soliciten y obtengan en el mundo concesiones petrolíferas. El presidente Wilson prestó su apoyo a este propósito, a pesar de ser contrario a los trusts, y el presidente Harding le acordó su poderosa influencia.”

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Constitución. “Lo que en primer término ha establecido la Constitución es que sus prescripciones tienen por objeto asegurar el bienestar de los habitantes de la Nación. Pues bien: para ello será indispensable que el Estado, con unidad de criterio y de principios, pueda vigilar la explotación de esta fuente inapreciable de riqueza pública, caracterizada como una de las fuerzas vitales de toda soberanía y metodizar asimismo su técnica, regularizar su utilización, ejercer contralor en el mercado y evitar la organización de entidades poderosas que puedan causar al país perturbaciones económicas y políticas.”

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Planes. “En la vida, una de las cosas más fáciles es tener ideas y proyectos y, hasta puedo decir, muy buenas ideas y proyectos; basta para ello un cerebro discreto y un poco de imaginación; pero lo endiabladamente difícil es tomar la más pequeña idea o proyecto, organizarlo, ponerlo en pie y hacerlo marchar. Y cuando se trata de asuntos dirigidos por el gobierno, y que por lo tanto son blanco de toda clase de críticas, justas o injustas, imparciales o apasionadas, se requiere una total convergencia de fuerzas y propósitos para llevarlos a cabo.” (Discurso en la destilería de YPF en La Plata.)

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Independencia. “La Academia de Ciencias y Artes de Río de Janeiro prevé, sin duda, lo que considero cierto: que la América latina, para cumplir la trayectoria de su destino, deberá realizar durante el siglo XXI la independencia económica de sus pueblos.” (Discurso en Río de Janeiro, 1938.)

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Conservar. “La falta de criterio conservativo en la explotación de nuestros yacimientos, por parte de las empresas privadas, trajo indudablemente un aumento de la producción, que aparentemente benefició al país al reducir el monto de la importación, pero que no lo benefició en cuanto que el oro de las ganancias obtenidas por las empresas emigró del país, yendo a reforzar las áreas de los grandes consorcios internacionales. (...) Por ello considero que una política de conservación de nuestro petróleo sólo puede realizarse con éxito sobre la base de la nacionalización de los yacimientos del país, política que alejaría para siempre el peligro de dependencias extrañas, asegurando para nuestras instituciones fundamentales de la defensa nacional y de la vida económica de nuestra patria, el petróleo, combustible irreemplazable hasta ahora.”

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Continente. “Ayer la Argentina, con su YPF, y México; hoy el Uruguay; mañana Brasil, Chile, Perú, Colombia y Venezuela levantarán iguales o similares organizaciones sobre las cuales descansará majestuosa la gran cúpula de la independencia integral de Latinoamérica, a cuya sombra y albergue vivirán sus pueblos en amplio bienestar, elaborando afanosos en solidaria fraternidad en pro de las ciencias y de las artes.” (Discurso en la Ancap, la empresa pública petrolera uruguaya.)

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Lucha. “La lucha por el acaparamiento de las fuentes de combustible líquido es tanto más violenta cuanto mayor riqueza evidencian. Los grandes trusts, particularmente la Standard Oil, de reputación funesta en su mismo país, ponen en práctica en todas partes los mismos procedimientos para el acaparamiento y dominio de los yacimientos de petróleo. El oro de que disponen y la falta de principios morales que los caracteriza estimulan las ambiciones malsanas, provocan la infidelidad y la traición –producida por el soborno– de los funcionarios de todo orden y categoría: empleados subalternos de las reparticiones públicas que favorecen las gestiones administrativas de las compañías; abogados, a veces prestigiosos del país en que operan, que las defienden, aun cuando contrarían los intereses de la Nación; ministros plenipotenciarios en Washington que se transforman en gerentes oficiales de la Standard Oil; políticos destacados que ambicionan altas posiciones públicas convertidos en procuradores de las poderosas organizaciones; magistrados que han juzgado en pleitos de la compañía se hacen sus defensores y perciben gruesos emolumentos; legisladores que se complotan para favorecer a las compañías petrolíferas; gobernantes que, súbitamente, de enemigos acérrimos pasan a ser decididos defensores; ministros de Estado que traicionan a su patria no cumpliendo con su deber y atentando contra el interés colectivo, son los inmorales y frecuentes episodios que incesantemente llegan a conocimiento público en México, Estados Unidos de Norte América, Colombia, Argentina, etcétera, en la desesperada lucha que se libra en torno del extraordinario mineral.”

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Mercado. “Las organizaciones acaparadoras del combustible líquido regulan y fijan los precios sin considerar los factores económicos locales. América del Sur pagará así las pérdidas sufridas en Oriente o viceversa. Si se incendian instalaciones o evaporan productos que importan millones de dólares, se elevará el precio de venta en la cantidad y tiempo necesarios en el mercado que pueda soportarlo. Los precios se fijan para llegar al máximum de ganancia que puedan proporcionar los plazos de consumo y no para alcanzar beneficios equitativos y proporcionales al capital invertido.”

La soberanía y el subsuelo de la patria sublevada - Un anticipo de las entrevistas a Edgardo Depetri y Marcelo Fuentes


Entrevista. Edgardo Depetri y Marcelo Fuentes

El rol de las provincias y los trabajadores

El senador por Neuquén, Marcelo Fuentes, y el diputado Edgardo Depetri, ambos por el Frente para la Victoria, explicaron cómo, a partir de la nacionalización de YPF, la integración latinoamericana iniciada en 2003 cumplirá un rol fundamental en la economía argentina.


Tras remarcar que la expropiación implica “recuperar la idea de un Estado presente en la economía nacional”, Depetri adelantó que “se abren extraordinarias oportunidades para Argentina y América latina”. En tanto, Fuentes remarcó que los trabajadores de YPF también tendrán un rol esencial en el proceso y sostuvo que la fórmula para alcanzar el objetivo del autoabastecimiento es “el trípode conformado por Nación, provincias y trabajadores”.

–A partir de un anuncio, quizás sorpresivo e inesperado, la sociedad argentina ha generado un cambio en la conciencia y también en el clima político. Esto empezó un lunes 16 de abril y parece que rápidamente nos hemos adueñado de esto como un tema indiscutible de la agenda publica.

Marcelo Fuentes: –El petróleo, el gas e YPF son causas nacionales. Son banderas en los sentimientos de los argentinos. Va más allá de una decisión económica, de un vaciamiento virtual de la empresa por parte del grupo Repsol, de la necesidad que tuvimos de importar combustible por más de 3.500 millones para garantizar el mercado interno. Más allá, incluso, entre esta discusión entre España y la Argentina. Acá está la decisión estratégica, de considerar al petróleo y al gas, no como una mercancía o un commodity, sino como un recurso estratégico, de bien público y, sobre todo, controlarlo porque el petróleo tiene una incidencia muy fuerte en los costos de producción, de inversión y en los salarios. Y creo que esto pone al Gobierno Nacional y a Cristina en decisiones de estadistas. El país va a controlar un recurso clave para proteger su crecimiento, con empleo y con derecho para la mayoría del pueblo argentino.

–¿Cómo toman las provincias la nueva situación en que quedan, con esta capacidad soberana que tienen para contratar con las empresas? ¿Qué cultura política pudo haber quedado a favor o en contra de este nuevo escenario que se abre?

Edgardo Depetri: –En la reforma se le transfiere a las provincias el dominio del recurso. Esta decisión de la Presidenta las fortalece y el Estado nacional se encuentra en condiciones de potenciar el control y la propiedad sobre un recurso que en la cultura del desarrollo nacional es clave. No solamente venimos a disputar la renta petrolera sino que volvemos a recuperar la idea de un Estado presente en la economía nacional. Esto excede los municipios y las provincias para ser un Estado nacional en su conjunto, un colectivo, como aquella idea del peronismo de que controlar el petróleo también abriría a la posibilidad del desarrollo de la regiones. Con el control del petróleo y de esa renta, el peronismo fue cimentando la industrialización y, al mismo tiempo, sobre esa renta, se proyectó todo el desarrollo ferroviario y vial. Por ese camino habrá un fortalecimiento para las provincias, para el país y para los latinoamericanos porque estamos viendo la posibilidad de integrarnos con Petrobras, con Pdvsa y también darle juego a otros actores económicos como los privados, siempre y cuando tengan la concepción de que este negocio debe servir para el desarrollo regional. Pocas cuestiones como la energética están tan vinculadas con el proceso de descolonización. Por eso, la Presidenta fue muy clara cuando dijo “no hay Nación sin provincias y no hay provincias sin Nación”. La sabiduría de este proyecto consiste en que las provincias productoras deben indicar sus acciones en una política única durante un periodo de tiempo muy prolongado para así fijar el porcentaje de capital que le va a tocar. Normalmente, la presión multinacional se ejerce sobre las provincias, tal como se ejerce sobre estados débiles o fragmentados en distintos lugares del mundo.

–Que ahora el Estado se haga cargo, con todos los conflictos que pueda haber, es borrar esos viejos fantasmas de que “los que asumen la gestión miran para otro lado”.

E.D.: –Los trabajadores hemos aprendido con la experiencia que el Estado es importante, pero que no resuelve todos los temas, como la eficiencia, la profesionalización en las direcciones, el compromiso de los propios trabajadores con la productividad, la exigencia de condiciones de salarios y convenios colectivos pero también el compromiso con el pueblo argentino. Vamos a demostrar estar a la altura de las circunstancias y ya lo estamos logrando, inclusive con la administración de los fondos de la Afjp. Hemos incorporados tres millones de compatriotas al sistema de pensionados, duplicado el fondo de solidaridad y nos hemos hecho cargo de más de cinco mil trabajadores de la Afjp que hoy están en el Estado nacional. Con esa experiencia y con la de haber estatizado el agua que estaba en manos de una empresa francesa y que hoy es pública, hemos hecho las inversiones para incorporar a la mayoría de los ciudadanos al agua potable que es también un recurso central para la economía y la sociedad.

M.F.: –El papel de los trabajadores es esencial, para ello están la memoria reciente de la devastación de YPF. La empresa no va a hacer el botín de ningún grupo, sino un lugar de alta capacitación y una dirigencia que esté a la altura. Estamos en el proyecto político que lleva adelante la Presidenta y que continúa el plan de Néstor Kirchner de lograr superávit de la balanza comercial y fiscal. En la medida que el esfuerzo, el sostener la industria, desarrollar el mercado interno se va porque hay que comprar energía, esto atenta seriamente contra esta base de economía virtuosa. Ese circuito que intenta poner en marcha este proyecto político sufre un drenaje cuando la empresa, independientemente de las conductas propias de todas las empresas capitalistas que es el mayor beneficio con la menor inversión, el descreme de los yacimientos. Pero el tema pasa cuando la empresa petrolera deja de ser empresa petrolera para limitarse solamente a la compra y venta de combustibles con especulación de commodity y evasión de divisas. Entonces, se genera un agujero de salida de dólares que tengo que cortarlo porque necesito esas divisas para desarrollar el mercado interno. Esto no es de un día para otro. Por lo pronto, ya tenemos la información de los mismos trabajadores de cuáles son los yacimientos subexplotados y los que están deliberadamente cerrados. Es una tarea de construcción lenta donde debe mediar, además, el entendimiento. Con YPF tenemos la misma situación que en su momento con Aerolíneas. Necesitamos inversiones importantes, mecanismos de estrategias y alianzas. Por eso, la importancia del entendimiento solidario de nuestro vecinos, sobre todo de Brasil que tiene la soberanía energética asegurada.

–Soberanía energética que tiene que ver también con fuertes inversiones y con el precio del barril. ¿Cómo ven esta cuestión de la integración latinoamericana?

E.D.: –Latinoamérica es la única región del mundo donde hay experiencia de modelos económicos en crecimiento, con empleos, con derechos de sus ciudadanos. Hay experiencias de integración entre el Estado, el sector privado y la clase trabajadora que protegen el interés nacional. Con Venezuela venimos trabajando fuertemente. Se han firmado acuerdos con Pdvsa en la Faja del Orinoco. Controlando YPF vamos a poder protegernos de los vaivenes del mercado internacional. El precio del barril tiene mucho de especulación. Si Estados Unidos va a Irán o Afganistán, automáticamente aumenta el precio.

M.F.: –Lugares de mucha seguridad jurídica como Libia o Afganistán…

E.D.: –A Libia fueron a controlar el petróleo y toda la tierra fértil que abre para ese continente. Entonces, también con un control nacional vamos a poder protegernos. Y hay que seguir avanzando en el proceso de integración que ahora es complementario y solidario. Nosotros enviamos alimentos y le ayudamos a producir alimentos –porque ellos tienen el 80% de tierra fértil pero es monoproductora de petróleo– y ellos nos han abastecido de energía para desarrollar nuestro crecimiento.

M.F.: –Además, hay una cuestión que omitió deliberadamente el vocero de los kelpers en el diario de La Nación. La expoliación de los recursos de la pesca era, aparentemente, el eje de la cuestión geopolítica en Malvinas. Sin embargo, el horizonte del conflicto va por el lado de los hidrocarburos del lecho marino, que es donde mayor importancia cobra la necesidad de la herramienta soberana de una empresa de bandera que sea un actor global en la discusión sobre ese recurso.Entrevista. Mariana Matranga y Gabriel PuricelliEl desafío del desarrollo científico y tecnológico Una muy buena empresa tiene un muy buen plan de negocios en el que prioriza los intereses de sus accionistas, que son la renta. Ahora, ¿qué tiene un muy buen gobierno? Tiene un muy buen plan de desarrollo estratégico y prioriza el bien común”, sostuvo Mariana Matranga, ingeniera química e investigadora de la UBA al comenzar la charla.

Para ella, eso es lo que está haciendo el Gobierno Nacional con la nacionalización de YPF. “Es un buen primer paso de un camino largo, difícil. Hay un montón de trabajo para hacer y, sobre todo, ganas de hacerlo”, subrayó Matranga.

En línea, el analista político y sociólogo Gabriel Puricelli también celebró la decisión de la Presidenta y remarcó que el proyecto de ley que se debatirá en el recinto el 3 y 4 de mayo, se apega a derecho y al marco constitucional. “Cuando hay un gobierno que, en pleno uso de la legalidad, toma una determina decisión bajo estas condiciones, no hay argumento que se pueda esgrimir”, sostuvo.

–¿Cómo vivió el anuncio de la Presidenta de expropiar las acciones de YPF?

Mariana Matranga: –Con alegría. Es un primer paso, algo que estábamos esperando los que nos dedicamos a esto. Ya desde el año pasado había participado en varias charlas o en debates donde justamente se estaba poniendo sobre la mesa esta cuestión de empezar a diferenciar entre un commodity y un recurso estratégico. Particularmente, en el caso de la energía, al ser algo que mantiene funcionando a toda la economía y que puede funcionar también como el tractor de todo el desarrollo científico y tecnológico, es una bisagra, es una parte clave de todo el funcionamiento. Hay un cambio de paradigma que se esté dando y que me parece fantástico.

–Coincido con el enfoque que recién decía Mariana de ser cautos, porque estos son los primeros pasos. Sin embargo, me llamaron poderosamente la atención los vaivenes del gobierno español, incluso de Repsol, que al principio parecía que querían avanzar muchísimo y luego se encontraron con una serie de dificultades. Curiosamente, es como que ellos dijeron “bueno, pero nadie cuestiona la soberanía sobre los recursos”.

Gabriel Puricelli: –Es probable que haya algo de esto. Básicamente, porque la respuesta con que se encontró en la Comunidad Internacional en su conjunto, la reacción durísima inicial del gobierno español, no fue un eco enorme. Frente a esto, evidentemente han tomado un paso de distancia. Acá lo que está funcionando también no son sólo las convicciones ideológicas que pueda tener un gobierno circunstancial español, sino un lobby intensísimo de una empresa que es muy importante para el sistema político español, pero no lo es por los impuestos que paga en España. Repsol sólo paga un cuarto de los que debería pagar porque tiene diversos mecanismos que le permiten liquidar ganancias en paraísos fiscales y no contribuir ni siquiera al Estado español todo lo que debería como empresa radicada allí. Por eso es que hay muchos políticos que corrieron a la defensa de Repsol de manera “espontánea”, y que luego, pasado el fragor de la primer sorpresa que tuvieron ellos, como la tuvimos todos ante la decisión del gobierno argentino, empiezan a sacar cuentas y a darse cuenta que, como dijo un profesor universitario en el Diario Público, de Madrid, “Repsol no es España”. Esto no significa que el giro vaya a ser de 180 grados, sino que han corregido un poco este tono altisonante de las primeras declaraciones.

–Mariana, usted trabajó en Noruega, en una empresa que me gustaría que describiera por aquellas cosas que pueden ser tomadas como paradigmas en la Argentina. ¿Qué cuestiones tenemos que tener en cuenta para salir de aquel modelo privatista, neoliberal, y empezar a pensar en modelos integrados que nos lleven a ejercer esa soberanía, la cual hoy estamos tratando de levantar como bandera?

M.M.: –Noruega descubrió bastante tardíamente, en la década del ’70, que se encontraba sentada sobre uno de los yacimientos de gas más importantes del mundo, el Yacimiento Troll. Tuvieron varias idas y venidas, una discusión muy grande en el seno de la sociedad noruega. Hubo variaciones y distintos esquemas, pero siempre el Estado noruego mantuvo el control sobre toda la operación y siempre se encargó de que la operación de la petrolera estatal no fuera solamente integrada verticalmente, sino que, además fueron extremadamente cuidadosos con el uso que se le dio a la renta. La petrolera estatal noruega Statoil tuvo algunos períodos en que no tuvo una renta maravillosa pero sí increíbles inversiones en exploración, en investigación y desarrollo…

–¿De dónde salen esas inversiones?

M.M.: –Básicamente, lo que hicieron fue un esquema de empresas mixtas, muy similar a lo que se está proponiendo ahora. Statoil trabaja mucho con Shell, hizo también joint ventures con infinidad de petroleras y fue cambiando siempre el esquema en que se organizaba, pero no eran sólo inversiones que surgían del seno del Estado noruego. Existía una tasa altísima de reinversión de la renta, y una gran proporción de la renta. Hay un fondo que se llama Petroleum Found y una gran proporción de eso va directamente al fondo de jubilaciones y pensiones que está pensado para los ciudadanos noruegos futuros porque esto es un recurso no renovable. Hay una cantidad determinada que vamos gastando y eventualmente se va a acabar. Entonces, ¿cómo hace uno para extender el uso de ese beneficio que los noruegos de hoy deciden explotar ahora? Bueno, justamente, una gran parte de la renta se está reservando para que las generaciones futuras también puedan verse beneficiadas con ese uso extractivo de su subsuelo que están haciendo. Y además, otra proporción de la renta la están utilizando para realizar una gran inversión en energías alternativas. Hay que tener una estrategia de largo plazo y pensar a futuro.

–Puricelli, es interesante cuando uno escucha a un ingeniero que no habla solamente de ecuaciones, sino que hay una integración entre esa división clásica que hacíamos de ciencias duras y ciencias blandas. Hoy necesitamos formar gente en ciencia política o en sociología que también pueda tener especialidades en estas cosas conociendo técnicamente. ¿Cómo cree que la sociología y la política deben trabajar la energía?

G.P.: –Organizar los estudios alrededor de problemas es un tipo de innovación pedagógica que en este punto sería necesario para todas las ciencias. La reflexión que ella hacía de la política pública noruega respecto del recurso petrolero, efectivamente no era una descripción puramente técnica, sino una mirada de políticas públicas sobre lo que sucede con ese recurso. Modelos como el de Noruega deben ser considerados por la eficacia a largo plazo que han demostrado. Son temas que deben abordarse desde distintas disciplinas para comprenderlo mejor. Además, no estamos hablando ya de empresas que tienen inversiones en este recurso, sino de grupos económicos muy diversificados, que tienen la oportunidad de extraer el máximo beneficio en un determinado punto de tiempo de cada uno de los recursos que explotan y, cuando un determinado recurso de agota, inmediatamente tienen posibilidad de mover el dinero obtenido a otro recurso. Y la lógica del mercado siempre va a ser la de la satisfacción del ansia de ganancia en el corto plazo, mientras que la democracia es el ámbito donde se forma una determinada idea del bien común que, cuando está bien conformada, empieza a preocuparse por el largo plazo. Si nosotros pensamos el caso concreto de la Argentina, acá se adoptó un marco regulatorio para el petróleo y para el gas que pensaba un largo plazo que era muy corto. Ya vivimos, a inicios del gobierno de Néstor Kirchner, una crisis respecto del gas, porque la Argentina, absurdamente, se había comprometido a exportar cantidades de gas que no tenía o que triangulaba desde Bolivia hacia Chile. Ahora estamos viendo cómo se llegó al agotamiento natural. Seguramente de esta medida no vamos a obtener beneficios en el cortísimo plazo, pero la única decisión consistente con un paradigma de alto régimen de crecimiento del producto bruto es recuperar esto como recurso y sacarlo del mercado mundial de las commodities. Muchas veces se usa el comodín de la seguridad jurídica simplemente como un corset al menú de políticas al que puede optar un gobierno.

Los argentinos no estamos en condiciones de saber si va a brotar petróleo o gas, pero sí tenemos una certeza: la decisión de presidencial y la media sanción del Senado hizo brotar del subsuelo de la patria un conocimiento forjado en la educación pública, pergeñado con esfuerzo y dedicación en distintos lugares, viajando y recorriendo. Scalabrini Ortiz dijo que el 17 de octubre era el subsuelo de la patria sublevada. Estas universidades públicas, esta etapa de la soberanía argentina, empieza a dar un talento argentino, que posiblemente estuviera sublevado con otras cosas de la Argentina, pero que está emparentado.

Acto de la CTA por el Día Internacional del Trabajo

"Hay que construir la unidad; tenemos que estar en condiciones de ponernos a la altura de los avances y desafíos que nos propone el gobierno", dijo Yasky al encabezar el acto en la Federación Argentina de Box, donde además se realizó un emotivo homenaje a la Asociación Madres de Plaza de Mayo, a 35 años de su fundación. Rodeado de los integrantes de la Mesa Nacional de la CTA, Yasky destacó la importancia del acto encabezado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Vélez el viernes pasado, al que calificó como un "hecho histórico"


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El diputado por el FPV Andrés "Cuervo" Larroque y la Embajadora de Bolivia en Argentina, Leonor Arauco se hicieron presentes, entre otros, en el acto de la CTA por el Día Internacional del Trabajo.


“Organizar una fuerza popular” - YASKY HABLO EN EL ACTO DE LA CTA POR EL DIA DEL TRABAJADOR



La Central de Trabajadores de la Argentina, celebró el Día del Trabajador con un multitudinario acto realizado en la Federación de Box y realizó un especial homenaje a las Madres de Plaza de Mayo, por sus 35 años de lucha y resistencia. Con la presencia de más de 2000 militantes de la CTA, el secretario general de la central, Hugo Yasky aseguró qué el 1º de mayo encuentra a los trabajadores “siendo parte de un proceso de transformación que tiene hilo en el carretel para seguir avanzando y ampliando sus propios horizontes”.


El dirigente sindical dijo que la Central de Trabajadores no está “para fabricar candidatos ni aparatos económicos”, sino para sostener al movimiento que “tiene como conductora” a la presidenta Cristina Fernández.


“El kirchnerismo va a conducir la liberación de los trabajadores más allá del 2015”, aseguró Hugo Yasky en la Federación de Box, al hablar como principal orador de la CTA que encabeza. “No somos una Central de los Trabajadores para fabricar candidatos políticos ni aparatos económicos, sino para organizar una fuerza popular que tiene como conductora a Cristina Fernández de Kirchner”, sostuvo el dirigente sindical.


“El 27 de abril en el estadio de Vélez Sarsfield nació el movimiento nacional, popular y democrático del siglo XXI que tiene como conductores a Néstor y Cristina Kirchner, así como en el siglo XX tuvo uno que condujo Juan Domingo Perón”, dijo Yasky.

En la Federación de Box, junto a los gremios de la CTA estuvieron el diputado Andrés Larroque (La Cámpora), la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y los también legisladores nacionales Martín Sabbatella y Carlos Heller (Nuevo Encuentro). De los movimientos sociales se vio a Luis D’Elía, de la Federación de Tierra y Vivienda, y Edgardo Depetri, del Frente Transversal. También estuvo la embajadora de Bolivia en la Argentina, Leonor Araujo, que recibió felicitaciones por la nacionalización de una transportadora de energía, de capital español, decidida por Evo Morales.


En su discurso, Yasky relató que hace cuatro días había estado en Chile con la dirigente estudiantil Camila Vallejos, quien le contó que, en su reciente visita al ex presidente cubano Fidel Castro, éste le dijo: “Hay que defender a una mujer que representa el punto más alto de lucha en América latina, que es Cristina” Fernández. Yasky entregó a Hebe de Bonafini una escultura, a modo de reconocimiento por los 35 años de lucha de las Madres. Bonafini le respondió que “el 54 por ciento de nuestros hijos desaparecidos trabajaron para tener una Central de los Trabajadores como ésta”.





El titular de la CTA, fue el encargo de cerrar el acto. Allí manifestó que “el gobierno hoy cuenta con el apoyo mayoritario de la población, cuyo núcleo más consistente está en el amplio respaldo de los trabajadores al rumbo de este gobierno, independientemente de lo que opinen en muchos casos sus dirigentes”.

Ante un público que acompañaba con cantos y bombos, Yasky se dirigió a las tribunas, señalando que a los dirigentes sindicales se les plantea la exigencia de “romper los viejos moldes y pensar formas novedosas de articulación del sindicalismo con las expresiones de la militancia juvenil y social identificadas con el kirchnerismo”.

Del acto participó toda la conducción de la Mesa Nacional de la CTA, secretarios provinciales y movimientos sociales y políticos integrantes de la central entre muchos otros.





Por su parte, Wasiejko, también titular de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FETIA) destacó el papel de los trabajadores en la historia de nuestro país, reivindicó el momento que vive la Argentina y señaló que, sin embargo aún restan cosas por hacer porque hay más de 3 millones de personas que se encuentran en condiciones de irregularidad y otros miles que aun permanecen desocupados.

Por otra parte, el dirigente reclamó profundizar las políticas de vivienda y mejoras en los servicios de transporte e infraestructura tras indicar que el papel de la central no sólo es apoyar lo que hay que apoyar sino también poner la crítica donde tiene que estar".

En tanto Frondizi inició su discurso, con una mención al dirigente sindical Jorge Di Pascuale , desaparecido durante la última dictadura militar a partir de quién recordó a todos los trabajadores y trabajadoras desaparecidas. Por otra parte, Frondizi resaltó que “acá están los trabajadores para empujar la patria libre latinoamericana”


Una delegación de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, encabezada por Hebe de Bonafini, estuvo presentes durante toda la celebración. Las Madres recibieron en manos de Yasky y los secretarios adjuntos de la Central, una escultura realizada por el artista plástico Omar Gasparini. Al recibir la obra, Bonafini agradeció emocionada el presente y recordó que más del 54 por ciento de los desaparecidos eran trabajadores que luchaban por una central como es la CTA: “Gracias por reivindicar a nuestros hijos y a nosotras, gracias por la lucha por una central con dignidad, para que nadie sea tercerizado, pisoteado o señalado por burócratas sindicales; eso no querían nuestros hijos”.